Los textos publicados de TEÓDULO GONZÁLEZ PERAL y ALFONSO MORENO UREÑA, reflejan las versiones interesadas, personales, de dos protagonistas decisivos del autodenominado Alzamiento del 18 de julio de 1936 en Santa Cruz de Tenerife.
Constituyen dos testimonios de parte, de dos conspicuos integrantes del bando sublevado contra la Segunda República, cuya participación fue decisiva. Deben ser leídos e interpretados como lo que son: testimonios de parte, intrínsecamente parciales.
Para fijar la verdad histórica de lo acaecido es necesario realizar una exégesis pormenorizada de los textos. Lo cual exige retroceder en el tiempo más de setenta años, para intentar aprehender la circunstancia histórica del momento. Para facilitar esta tarea, he subrayado determinados párrafos, en los textos transcritos.
Las inexactitudes diacrónicas e históricas, son evidentes.
A la vista está que el texto radiofónico del comandante ALFONSO MORENO UREÑA, ha sido hecho con el propósito arengatorio. El tono altisonante, dramático y folletinesco, la baja calidad literaria, y la ideología fascista explícitamente manifestada, así como las diacronías e inexactitudes históricas saltan ala vista. Algunas de ellas han sido subrayadas.
No cabe duda de que no es una versión imparcial de la historia.
Por tratarse de testimonios personales, deben ser incluidos en este trabajo.
Además, su lectura deja en evidencia la mentira escrita en 2005 por J.J. Arencibia.
Con todo, llaman la atención las diferencias observadas entre su arenga radiofónica y lo que declara bajo juramento, como testigo, en la Causa 50 de 1936, que han sido subrayadas en el texto para permitir la comparación.
El relato del comandante ALFONSO MORENO UREÑA, presenta asimismo algunas discrepancias notables, con lo manifestado por el Coronel TEÓDULO GONZÁLEZ PERAL. ´
Se percibe en ambos el deseo de quedar «bonitos en la foto», lo cual incrementa la duda de su veracidad.
Además los dos relatos del propio Comandante Moreno, el radiofónico y el pronunciado bajo juramento, presentan discrepancias notables, subrayadas.
Resulta tragicómico leer que los fusiles de la tropa, funcionaron incesantes sin ánimo de producir nuevas víctimas.
Sabemos que los fusiles tienen ánima en el cañón. Pero nunca se ha visto que tuvieran ánimo.
Con todo, su esfuerzo parece que no les sirvió de mucho a ambos para su carrera militar. ALFONSO MORENO UREÑA no pasaría de coronel, viendo frustrado su deseo, manifestado por escrito, de ser ascendido a general honorífico. Tampoco TEÓDULO GONZÁLEZ PERAL alcanzó el generalato en activo, si bien sería reconocido como general honorífico después de retirado. Con lo cual ambos no recibieron el premio esperado a sus altos méritos, acreditados en los momentos iniciales y decisivos de la sublevación militar del 18 de julio de 1936 en Tenerife. Apenas lograron algo más de la mínima recompensa prometida a los alzados en las Instrucciones confeccionadas por el Director de la Conspiración contra la Segunda República, General EMILIO MOLA VIDAL.
Mientras, otros oficiales de inferior rango, capitanes y hasta tenientes, hicieron largas carreras, alcanzando el generalato, hasta su grado máximo.
Efectivamente el comandante Ureña no prosperó en su carrera militar después de su actuación del 18 de julio del 36 y el coronel Gonzalez Peral, mal pago le dio el general Franco debido a ser masón. Yo por aquellos años tenia 11 y al ser hijo de un capitán de la Guardia Civil destinado en la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife se cosas que al vivirlas y tenerlas aun en mi memoria estoy pasándolas al papel por si tienen a bien publicarlas y contar mi verdad, la que yo viví en mi querido Santa Cruz en esas fechas tan trágicas para mi también querida España
Bueno algo, poquito, si prosperaron, porque ALFONSO MORENO UREÑA llegó a Coronel. Y TEÓDULO GONZÁLEZ PERAL, suplicó y consigiuió el generalato honorífico después de retirado del servicioo activo.
En relación con ambos conspicuos personajes, tengo pendientes de publicar más documentos. Algunos de ellos, oibtenidos en mi reciente visita de la semana pasada, al Archivo General Militar de Segovia.
Con mucho gusto, pongo a su disposición este modesto blog, para publicar cuanto tenga a bien remitirme.