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DECLARACION DE D. Manuel Vázquez Moro
En Santa Cruz de Tenerife a veintisiete de julio de mil novecientos treinta y seis
Ante el Señor Juez Instructor, hallándose presente el Secretario, compareció el anotado al margen para prestar declaración, el que fué advertido de las prevenciones del artículo 451 del Código de Justicia Militar y, enterado fué exhortado decir verdad.
Interrogado a tenor del artículo 453 del mismo Código, dijo Llamarse como queda dicho al margen
natural de Villagarcía de Arosa Provincia de Pontevedra
de treinta y cinco años de edad, de estado casado de profesión funcionario del Estado.
PREGUNTADO convenientemente; dijo: que el día dieciocho del corriente estaba el declarante en sus funciones de Gobernador Civil de esta Provincia cuando le sorprendió la declaración del Estado de Guerra; que desea hacer constar que desde el primer momento la posición del que declara fue aconsejar y en algún caso exigir con la mayor energía a algunos amigos y personas que le rodeaban que se sometiesen a la situación de hecho creada con la citada declaración del Estado de Guerra haciéndoles ver que lo que fuese había de resolverse en la Península y que a nada conduciría provocar en Tenerife una resistencia que pudiese llevar consigo derramamiento de sangre; que por lo que respecta a sus relaciones con las fuerzas de Asalto el citado día dieciocho consistieron únicamente en la entrevista que tuvo por la mañana con el Capitán de dichas fuerzas al que ordenó que las acuartelase por que no sabía la clase de movimiento de que se trataba; y posteriormente con el Teniente González Campos que se encontraba en el despacho en el momento de resignar el mando y a presencia del Comisario de Policía Señor Villamil, del Inspector Señor Cordero, del Secretario particular Señor Navarro y alguna otra persona mas que no recuerda, en este momento recuerda que la persona que estaba también era el Teniente Coronel de la Guardia Civil, manifestando al Teniente González Campos como al expresado Jefe de la Guardia Civil que la posición adoptada por el que declara era de impedir en todo momento derramamientos de sangre, haciendo las mismas manifestaciones que había consignado anteriormente o sea que el movimiento había de resolverse en la Península y aquí seguiríamos la suerte de lo que ocurriera allí; que posteriormente se retiró a sus habitaciones particulares y no tuvo mas contacto con la fuerza ni Oficiales de Asalto, viendose sorprendido por la tarde con alborotos y gritos que sonaban por la parte posterior del Gobierno asomándose un momento a una ventana y viendo que pasaban grupos de paisanos entre los cuales iban como conducidos por éstos unos guardias de Asalto con arma larga; que quedó allí consu familia en espera de lo que ocurriera y sin hablar con nadie hasta que posteriormente sonaron unos tiros y los Señores Navarro y Romero muy alterados irrumpieron en sus habitaciones llamándole; que entonces sorprendido salió al despacho asomándose al balcón y viendo que en la Plaza había grupos que vociferaban y observando que detrás de un coche parado en las proximidades delGobierno había un Guardia de Asalto dirigiéndose al cual le dijo que entrara y se refugiara en el Gobierno Civil; que hace constar que ni levantó el puño ni hizo ninguna señal; que su deseo en aquel momento hubiera sido haber hablado a los manifestantes para que cesasen en su gritos pero como arreciaban los tiros tuvo que retirarse del balcón sin conseguir evitar el incidente que ocurrió aquella tarde; desea también hacer constar que en sus conferencias con los Jefes de las Fuerzasgubernativas les repitió de una manera reiterada que si se trataba de un movimiento militar era su firme propósito no poner resistencia pues en todo caso solo se iba a conseguir derramamientos de sangre y tan arraigado era en eldeclarante este propósito, que noticioso por razón de su cargo desde hacía varios días de que se preparaba un movimiento
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Aunque sin determinar la naturaleza del mismo, se negó de una manera reiterada a facilitar armas a elementos del frente popular; que reiteradamente lessolicitaban; que en relación con las preguntas que se le hacen, no tiene mas que decir, pero si fuera necesario justificar mas ampliamente que su actitud aquel día es la que deja dicha está dispuesto a ampliarla aportando los testimonios necesarios para acreditarlo.
En este estado se dió por terminada la declaración haciendose constar que va extendida en el presente folio y en otro de la serie D número dos millones seiscientos seis mil ochocientoss treinta y siete. Leída se afirma y ratifica en su contenido y la firma con Señor Juez y presente Secretario que certifica.
[Siguen las firmas, todas rubricadas, del Comandante Juez FRANCISCO SÁNCHEZ PINTO, declarante MANUEL VÁZQUEZ MORO, - último Gobernador Civil republicano de Santa Cruz de Tenerife -, y Capitán LUIS GÓMEZ CARBÓ, Secretario de la Causa 50 de 1936].
Cfr.: Causa 50 de 1936 [6401-207-1].- Folios 224 y 225.