TENÍA LAS COPIAS DEL BANDO EN EL BOLSILLO


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DECLARACIÓN del testigo Capitán de Artillería DON JOSÉ GIL DE LEON ENTRAMBASAGUAS. – – – – – –

En Santa Cruz de Tenerife a seis de Agosto de mil novecientos treinta y seis.

Ante S.S. y presente el secretario, compareció previa citación, el tes tigo anotado al margen, quien advertido de las prevenciones del articulo 451 del Código de Justicia Militar, y enterado prometió decir verdad. Interrogado a tenor del articulo 453 del mismo Código, dijo:

Llamarse como queda expresado al margen, natural de Madrid, de treinta años de edad, de estado soltero, de profesión militar, en la actualidad Capitán de Artillería con destino en el Grupo Mixto de Artillería número dos, no comprendiéndole las demás generales de la Ley.

PREGUNTADO. – – – – – –

Convenientemente, dijo; Que llegaron a Santa Cruz de La Palma, desembarcando, el día veinticinco de julio pasado, aproximadamente a las dieciséis horas, con fuerzas del Ejército y de la Marina, al mando del Comandante  de Caballería Don Bartolomé Guerrero Benitez; mandando la sección del Ejército el Capitán deInfantería Señor Diaz Treytes y las de la Marina por el Alferez de Navío Señor Izquierdo, formando parte de la Oficialidad el deponente y el Teniente de Caballería Benjumea, acompañados de los paisanos señores Pulido, Velazquez y Muedra; que sin encontrar resistencia, se dirigieron al Ayuntamiento, ocupando éste y desarmando a los guardias municipales que se encontraban en él; que presenció cuando el Comandante Señor Guerrero dio orden al Alferez de Navío citado, de que llamara por teléfono a las fuerzas de la Guardia Civil, Asalto y del Ejército,
y les comunicara que habían desembarcado sin novedad y que se encontraban en el Ayuntamiento y que asimismo se incorporasen allí; que el deponente oyó decir al Alferez de Navío de referencia, cuando regresó del teléfono decirle al Comandante, que el Comandante Militar de la plaza le había contestado con las siguientes palabras: “Si quieres vamos, pero si salimos creo tendremos jaleo”, habiéndole contestándole el Alferez “Esperense ahí que iremos a buscarlos”; que en vista de la conversación sostenida con el Comandante
Militar, el Comandante que mandaba las fuerzas de desembarco, dispuso que salieran un Sargento y diez o doce hombres aproximadamente hacia el cuartel; que salió lafuerza que ordenó el Comandante viéndoles marchar porla calle en línea recta hacia el cuartel, desapareciendo de la vista del deponente por haber tomado una calle lateral en dirección al cuartel; tardando el tiempo suficiente que el declarante supone era necesario para llegar y regresar, haciendo el regreso con las fuerzas de Infantería, al frente de las cuales iba el
Comandante señor Gomez Navarro y el Capitán Fernandez; que durante este intervalo de tiempo, se incorporaron las fuerzas de Asalto y Guardia Civil; que hablando con el Comandante, y al preguntarle si se había declarado el estado de Guerra, le contestó, que no, y que tenía las copias del bando en el bolsillo; declarándose a continuación el mencionado estado de Guerra; que el citado día veinticinco por la noche, se constituyeron arrestados por orden  del Comandante Militar, Comandante Gomez Navarro, el Teniente de la Guardia Civil Don Dionisio Canales Maeso, a quien lo mandó a bordo del cañonero “CANALEJAS” y a los Guardias de Asalto que de momento quedaron en el Ayuntamiento; que el día veintisiete por la mañana, encontrándose el declarante en la cámara del Comandante del “Canalejas”, en compañía del Comandante Guerrero y de varios Oficiales, del citado cañonero, recibió un recado el Comandante Guerrero, de que estaba esperándole el Capitán Don Alvaro Fernandez; que al poco rato regresó (media hora) el referido Comandante nervioso y excitado, el cual manifestó a los reunidos que no

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había visto miedo mayor que el de esta gente, refiriéndose al Jefe y Oficiales de Infantería de la Palma, y que encima venia a pedirle gente para Los Sauces, donde decía que había mucha gente armada y dinamita; que el Capitán Fernandez confesó que no podía ir él, por haberlo nombrado el Comandante Militar, Delegado Gubernativo, cosa que según manifestó el referido Comandante, a los allí reunidos, le indignó y le dijo en son de reproche que en momentos con los actuales, no debía aceptar cargos burocraticos y sí quedarse mandando la Compañía; que no tiene nada mas que decir.

Si tiene algo mas que decir, dijo: Que no.

En este estado S.S. dio por terminada esta declaración, leida que le fúe, la encontró de conformidad, se afirmó y ratificó en su contenido, firmándola con el Señor Juez y presente Secretario de que doy fé.

José Gil de León

Enrique Rolandi                                             Arturo Navarro

[Las tres firmas rubricadas]

 

Cfr.: Causa 76 de 1936 (3909-158-31).- Folios 32 y 33.

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