HACIÉNDOLES UN DISPARO DE PISTOLA


DECLARACION del encartado ARTURO CARBONERO POZO . – – –

En Santa Cruz de Tenerife, las diez horas cuarenta y cinco minutos del día treinta de Julio de mil novecientos treinta y seis. Ante S.S. y presente Secretario, compareció el encartado anotado al margen, quien advertido de las prevenciones legales, prometió decir verdad, e
interrogado convenientemente, dijo: Llamarse como que expresado, natural de Madrid, provincia de idem, de veintiocho años de edad, de estado soltero, de profesión guardia de Asalto de la Compañía de Tenerife (Destacamento de La Palma), no comprendiendole las demás generales de la Ley,

PREGUNTADO, convenientemente, dijo: Que el día dieciocho del actual, sobre las trece horas, acudió al cuartelillo en que se encuentran en La Palma, para tomar servicio; que a su llegada el referido cuartelillo le comunicó el cabo que se quedase en él con los demás guardias; que sobre las veintiuna horas del mencionado día dieciocho, salieron acompañando al Cabo hacia la Delegación,
para ponerse a las ordenes del delegado Gubernativo, llevando consigo todo el armamento, incluso dos pistolas que tenían sobrantes de la plantilla y un mosquetón que estaba inutilizado, suponiendo que estas armas sobrantes serian entregadas por el Cabo al delegado; que posterior a esto, se pusieron enfermos dos guardias llamados Eduardo Pozo y Jesús Requejo, los cuaes marcharon a su domicilio, quedando el resto prestando el servicio interior y exterior en la misma; que a la llegada de los correos, el dia diecinueve y veintitrés, salieron al muelle por orden del Delegado la mitad  de las fuerzas, al objeto de guardar el orden, y que una vez efectuado el servicio regresaban a la Delegación; que el día veinticinco, cuando llegaron las fuerzas del Ejército en el cañonero “Canalejas”, momentos antes, el elemento civil, quería acudir al puerto en actitud levantisca, y que a su vez fueran con ellos el deponente y los demás guardias que se encontraban en la

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Delegación, negándose el que declara y los demás guardias a acudir a este llamamiento que les hacían las voces desde la calle, haciéndoles un disparo de pistola, y entonces, vista la actitud del vecindario, se replegaron hacia el cuartelillo de la Guardia Civil,
presentándose el Cabo al Teniente de la misma, con el deponente y otros cuatro guardias, habiéndose ausentado tres guardias llamados José Herrero Lizano, Francisco Cosme y Ramón Portoles Duaso, de los cuales, desde el momento de la salida de la Delegación, ignora donde hayan podido ir; que estando en el referido cuartelillo de la Guardia Civil, y a la llegada de las fuerzas del
Ejército, marcharon con estas hacia el Ayuntamiento, efectuando algunos cacheos, y que al poco tiempo de la llegada al mencionado Ayuntamiento, y después de leído el Bando de la declaración del estado de Guerra, fueron desarmados y conducidos al cuartel de Infanteria de la plaza de La Palma; que quiere hacer constar, que el deponente se ha limitado solamente a cumplir las ordenes de su superior inmediato y que no tiene nada mas que decir.

Leida que le fué, la encontró de conformidad, se afirmó y ratificó en su contenido y la firma con el Señor Juez y presente Secretario de que certifico.

Arturo Carbonero Pozo

Enrique  Rolandi              Arturo Navarro

[Las tres firmas rubricadas]

Cfr.: Causa 76 de 1936 (3909-158-31).- Folios 10 vuelto y 11.

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