EL GENERAL FRANCO VISITA LA PROVINCIA ORIENTAL


En la página 3 del número 8581, publicado el viernes 17 de julio de 1936, de GACETA DE TENERIFE, leemos:

INFORMACIÓN MILITAR

El general Balmes se hiere involuntariamente, falleciendo una hora después

Al mediodía de ayer circuló por la ciudad el rumor de que el general don Amado Balmes Alonso, comandante militar de Las Palmas, se había producido la muerte probando una pistola.

Seguidamente  pedimos  informes a nuestro Corresponsal, quien nos manifestó losiguiente:

A las 10’30 de la mañana de ayer, el general Balmes, siguiendo su costumbre de otros días, se dirigió a su despacho de la comandancia Militar, despachando brevemente con el jefe de Estado Mayor;después se .trasladó en coche a la batería de San Fernando de La Isleta, donde comenzó a ejercitarse en el tiro de pistola, encasquillándose la misma  cuando apenas había efectuado siete disparos. Tras de varios esfuerzos inútiles para desencasquillar el arma, apoyó ésta sobre el vientre para conseguir mejor su propósito, pero en aquel momento, por un descuido inexplicable, se le volvió la pistola hacia si, al propio tiempo que se disparaba, atravesándole el  proyectil parte de la región abdominal. La herida fué calificada.desde los primeros momentos de suma gravedad.

.Inmediatamente,el chófer que había guiado el coche en que se trasladó el malogrado general a dicha batería, le condujo a la Casa de Socorro,  donde viendo los cuatro.facultativos la gravedad de la herida,dispusieron fuera llevado sin pérdida de tiempo al Hospital Militar de aquella plaza.

A pesar de haber sido asistido desde los primeros momentos convenientemente  por  varios médicos y practicantes, a las doce y media dejó de existir tras una hora de cruentos padecimientos.

 

Han salido para Las Palmas, con el fin de asistir al entierro del ilustre general Balmes, el hermano político del mismo el catedrático don Eulogio Villaverde Morris, acompañado de su señora esposa.

 

Datos biográficos

Nació el finado el día 7 de noviembre de 1877 en Zaragoza, habiendo ingresado en la Academia de Infantería el 4 de febrero de 1897, siendo reglamentariamente promovido al empleo de segundo teniente por terminación de estudios en mil novecientos.

Prestó en Africa valiosos servicios de campaña, sobre todo desde el empleo de teniente coronel y coronel, siendo promovido a general de brigada por su brillante actuación en el lapso de tiempo comprendido entre el primero de octubre de mil novecientos veinticinco y el treinta de septiembre de mil novecientos veintiséis, por el mismo en las operaciones de la toma de Alhucemas y los hechos que siguieron a la aludida ocupación.

Los años 1926 y 1937 perteneció al Tercio y con este Cuerpo tomó  parte en las operaciones a que acabamos de referirnos, a excepción de los últimos meses del año 1927, que mandó la segunda media brigada de Cazadores de Tetuán.

* * * * * * * * * *

 

En la página siguiente del mismo número 8581, de GACETA DE TENERIFE, seguimos leyendo:

El General Franco visita la provincia oriental

Anoche, a las doce, embarcó para Las Palmas el Excmo. señor general comandante militar de este Archipiélago, don Francisco Franco Bahamonde acompañado de un ayudante de campo, y de un capitán secretario.

El objeto del viaje es asistir al entierro del malogrado general Don Amado Balmes Alonso, y, además haciendo uso de la autorización concedía al efecto por el señor ministro de la Guerra revistar las guarniciones de las islas de Las Palmas, Fuerteventura y Lanzarote.

* * * * * * * * * * * *

Produce sonrojo y vergüenza ajena ver que el gacetillero se refiere a la isla de Gran Canaria como isla de Las Palmas.

* * * * * * * * * * * *

En la primera noticia, GACETA DE TENERIFE se limita a hacerse eco de su corresponsal en Las Palmas, quien a su vez reproduce, casi literalmente, la inverosímil versión oficial del suceso en el cual perdió la vida el General AMADO BALMES ALONSO.

Ya sabemos, por las numerosas muestras constatadas, que GACETA DE TENERIFE. ha sido uno de los medios hemerográficos menos fiables de la prensa histórica tinerfeña. Además de uno de los más reaccionarios, filonazis y antijudios.

Circunstancia nada insólita, pues la manipulación informativa, y el uso de la mentira, han sido monedas corrientes en el pasado.

Similar praxis la seguimos padeciendo hoy en múltiples medios de comunicación actuales, que más que informativos deberíamos considerar deformativos.

Medios manipuladores, sembradores de mentiras y propaganda, además de promotores de odios y discordias.

* * * * * * * * * * * *

En la gacetilla de la página siguiente, dando cuenta de la marcha del Comandante Militar de las Islas Canarias, General de División FRANCISCO FRANCO BAHAMONDE, el gacetillero se reduce a la reproducción de la nota oficial de la Comandancia, que también es de contenido falso.

Así lo ha manifestado el auto considerado PRIMER SUBLEVADO DESDE EL DÍA 14 de julio de 1936, TEÓDULO GONZÁLEZ PERAL, Coronel Jefe de Estado Mayor de la Comandancia en aquellos momentos, en su declaración jurada datada en Santa Cruz de Tenerife el quince de Mayo de mil novecientos cuarenta y tres

La documentación histórica aflorada en este mismo blog, ha puesto de manifiesto cual fue el verdadero objetivo del viaje del General Franco

Viaje de S.E. el General Franco a Las Palmas.

En la mañana del día 16 del mencionado mes, S.E. el Comandante General decidió su viaje para ir por la noche de dicho día, estando hechos ya todos los preparativos con la mayor reserva, cuando a las 14 horas se recibió la noticia del fallecimiento del Excmo. Señor General de Brigada Don Amadeo BalmesAlonso, cuyo entierro ENCUBRIÓ LOS VERDADEROS PLANES DEL CITADO VIAJE, QUE NO ERAN OTROS, QUE EL DE DAR COMIENZO AL MOVIMIENTO NACIONAL en la noche del 21 al 22, trasladándose seguidamente a Marruecos en el Aeroplano que estaba preparado en Gando. Que durante todo el día 15 y 16, cooperé modestamente con el Generalísimo, ultimando todos los preparativos para el levantamiento con entera lealtad y entusiasmo, auxiliándole con fe inquebrantable y el máximo celo, y quedando en la Isla de Tenerife como único depositario de la proclama y Bando declarando el estado de guerra y acompañándole en todo momento hasta las 24 horas del indicado día 16 que con su familia embarcó S.E. para Las Palmas.

De este modo fue como el Coronel de E.M. TEÓDULO GONZÁLEZ PERAL manifestó considerarse el PRIMER SUBLEVADO DE CANARIAS. como sublevado desde el día 14 de Julio, arguyendo:

Confirma ésto, las instrucciones que sobre el movimiento me comunicó antes de embarcar, y la misma orden de entrega de mando de la Comandancia .de Tenerife, firmada por mí como Jefe de Estado Mayor y que en copia acompaño, en la que FALTANDO A LA VERACIDAD, SE MOTIVA LA PARTIDA DEL  COMANDANTE GENERAL EN UNA REVISTA DE LAS GUARNICIONES DE FUERTEVENTURA Y LANZAROTE, AJENA POR LO TANTO A LOS VERDADEROS PLANES DEL CAUDILLO.

Asimismo, este PRIMER SUBLEVADO DE CANARIAS, hace constar:

Que en la mañana del día 15 de Julio de 1.936, el hoy Generalísimo me notificó sus planes; pues con la muerte del gran Estadista Calvo Sotelo, los acontecimientos se precipitaban, ENTREGÁNDOME EL BANDO DECLARANDO EL ESTADO DE GUERRA Y LA PROCLAMA AL PUEBLO.

 

Esto es, aunque el Bando lleva la fecha del 18 de julio de 1936, dicho Bando declaratorio del Estado de Guerra, ya estaba impreso desde ANTES DEL MIÉRCOLES QUINCE DE JULIO DE 1936.

Fecha ésta corroborada por la declaración del comandante BALTASAR GÓMEZ NAVARRO, de quien sabemos que embarcó hacia la isla de La Palma, el propio MIÉRCOLES QUINCE DE JULIO DE 1936, portando ejemplares del bando declaratorio del Estado de Guerra.

Argüir como pretexto motivador de la sublevación, el inicuo asesinato de JOSÉ CALVO SOTELO, se desvanece al verificar que el avión De Havilland 89 modelo Dragón Rapide G-ACYR, que estaba esperando en Gando al GENERAL FRANCO, desde el martes 14 de julio de 1936, había despegado del aeródromo de Croydon, al sur de Londres, en la mañana del sábado 11 de julio de 1936.

TRES DÍAS ANTES del execrado asesinato del político derechista.

UNA SEMANA antes del inicio de la sublevación contra el gobierno republicano de España.

Anuncio publicitario

4 comentarios en “EL GENERAL FRANCO VISITA LA PROVINCIA ORIENTAL

  1. Trascripción sobre lo escrito por el historiador Àngel Viñas. (…) General de brigada Amado Balmes Alonso. Historiador Ángel Viñas:
    “”Es falso que se diga que el general de brigada Amado Balmes Alonso muriera de un disparo accidental en el estómago el 16 de julio de 1936 mientras limpiaba su arma. Ángel Viñas acusa además a Gran Bretaña de estar detrás del levantamiento del General Franco.
    La posibilidad de que Franco orquestara el asesinato de un general para asegurar su golpe de Estado en julio de 1936 muestra una imagen maquiavélica del dictador, capaz de todo para conseguir sus fines, afirma el historiador Ángel Viñas, quién publicó un libro sobre ese misterioso episodio.
    Fue «un asesinato, planificado con premeditación y alevosía, impecablemente ejecutado», escribe Viñas en «La conspiración del general Franco» (Crítica), donde desarrolla, con una labor casi detectivesca, su convencimiento sobre tales afirmaciones.
    El muerto, de un disparo en el estómago el 16 de julio de 1936, fue el general Amado Balmes, gobernador militar de Gran Canaria, y el móvil del presunto crimen, según este historiador, fue, por un lado, asegurar la lealtad de las guarniciones de ese archipiélago a la sublevación que comenzaría en el norte de Marruecos y garantizar que Franco pudiera viajar allí en avión para encabezar la rebelión el 18 de julio.
    «Franco mataba dos pájaros de un tiro», explica Viñas en una entrevista con Efe, en la que desgrana el proceso investigador que le llevó a esas conclusiones, que se oponen a la versión que siempre dio el franquismo sobre la muerte de Balmes, la de un desafortunado accidente cuando intentaba desatascar una pistola encasquillada.
    «Que un general experto en armas se ponga una pistola en el bajo vientre para desencasquillarla es técnicamente una estupidez y posiblemente imposible con una pistola Astra del nueve largo, como me señaló un experto en armamento», precisa el historiador.
    Según Viñas, las sospechas fueron tomando forma cuando consultó las memorias del juez militar que instruyó las diligencias de la muerte de Balmes, donde «se advierten multitud de sinsentidos y apuntan a que son falsas en muchos aspectos». Viñas, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y ex diplomático, cuenta que se puso tras la pista de su teoría cuando investigaba en Canarias el papel desempeñado por la diplomacia y los servicios secretos británicos en la Guerra Civil (1936-1939), otro de los temas que aborda con detalle el historiador en este libro.
    «Quería desentrañar por qué Gran Bretaña se comportó como lo hizo con la República española durante la Guerra Civil, no de una manera neutral sino en una situación de franca hostilidad», dice Viñas.
    Tirando de ese ovillo el historiador llegó al «Dragon Rapide», el avión De Havilland DH.89 que llevaría a Franco a Marruecos y que, como subraya el autor, «era claramente una cuestión británica», pues la operación, aunque financiada por los conspiradores españoles, contaba con la anuencia de Londres. Viñas recuerda que los otros pasajeros del «Dragon Rapide» eran Hugh Pollard, vinculado en el pasado a la inteligencia británica, su hija Diana y otra mujer, Dorothy Watson.
    Otra clave que llevó al historiador a poner en duda todo lo que la historiografía franquista había contado sobre la muerte del gobernador militar de Gran Canaria fue una incómoda conversación que mantuvieron en mayo de 1936 este general y el propio Franco, de la que no se sabía nada y de la que fue testigo uno de los ayudantes de Balmes.
    El dictador «tenía un calendario muy apretado para participar en la sublevación y no podía detenerse en escaramuzas sobre si Balmes se sumaba o no al levantamiento militar», agrega. Finalmente, la excusa de participar en el sepelio de Balmes el 17 de julio en Las Palmas le permitió a Franco abordar «oportunamente» el «Dragon Rapide» el 18 de julio y llegar a tiempo a Marruecos para poner en marcha la sublevación militar que desencadenaría la Guerra Civil, mientras dejaba bajo control de sus fieles la guarnición de la capital canaria. Este episodio muestra «la imagen de un Franco maquiavélico, de un hombre difícil de penetrar e interpretar», dice Viñas, quien confía en que algún día se puedan encontrar los documentos que demuestren las sospechas que desarrolla este libro, por otra parte ya tanteadas por el también historiador Paul Preston en su biografía sobre el dictador, muerto en 1975. EFE.
    (…) Ángel Viñas está convencido de que Franco ordenó asesinar al general Amado Balmes Alonso, responsable militar en Gran Canaria, para dejar expedito su paso e iniciar la Guerra Civil el 18 de julio de 1936.
    El historiador no tiene los documentos, pero mantiene que de otro modo sería inexplicable la versión que el franquismo dio desde un principio de que el militar se había disparado su pistola al desatascarla contra su bajo vientre.
    Franco hizo que el Dragon Rapide, el avión que le sirvió para salir de Canarias y empezar la rebelión en África, aterrizara en Gran Canaria. Balmes murió el 16 de julio; Franco dejó Tenerife para estar en el entierro, y desde la isla de enfrente emprendió un viaje que cambió su destino, y el de la República.
    Viñas es catedrático, ha ejercido la diplomacia, es autor de El escudo de la República (sobre el oro de Moscú), El honor de la República (sobre el acoso fascista, la hostilidad británica y la política de Stalin), y recientemente publicó la edición de las memorias de Paulino Azárate, político y diplomático muy ligado a Juan Negrín.
    El libro en el que explica sus sospechas sobre el posible asesinato de Balmes que ordenaría Franco está publicado, como la mayoría de los suyos, por Cátedra, se titula La conspiración del general Franco y nació de su deseo de investigar la hostilidad británica hacia la República. Como tuvo que buscar en el origen inglés del Dragon Rapide y de su tripulación, halló que este avión voló a Las Palmas en circunstancias que permiten dudas; esas dudas le llevaron a hacer pesquisas que están a medias entre el historiador y el detective. Juntos en la misma persona el historiador y el detective, Viñas llegó a conclusiones que arrojan dudas muy serias sobre la versión oficial: la muerte de Balmes pudo haber sido un asesinato premeditado y alevoso.
    En el libro, además, Viñas se muestra muy enfadado con parte de la historiografía española que dio por sentado que Balmes murió en un accidente sin hacerse las preguntas que hubieran incriminado a Franco, y también con la desfiguración interesada de los inicios de la guerra para ocultar lo más oscuro de la conspiración.
    Pregunta. Está usted indignado, se ve en el libro.
    Respuesta. Soy de los que creen que el franquismo montó una historia, un dogma, un corpus de doctrina para explicar los orígenes y el desarrollo de la Guerra Civil y sus consecuencias. Y ese dogma no tiene mucho que ver con la realidad.
    P. Lo manipularon.
    R. Sí, manipularon ese pasado un tanto mitológico en función de sus conveniencias políticas. Un poco como lo que pasó en la URSS en la época de Stalin. En el caso soviético fue mucho más exagerado porque también los crímenes eran de otra magnitud, pero en la sustancia, cuando rascas, el enfoque de Franco no es diferente del enfoque de Stalin, o de los servidores del poder en uno y en otro caso. Inventaron ambos una historia que sirviera para explicar lo que es difícilmente explicable. Por ejemplo, la muerte del general Balmes.
    P. Dota usted a Franco de una enorme capacidad maquiavélica.
    R. No, no. No es que Franco sea maquiavélico; es un hombre astuto. Tampoco es que sea un gran general; no tiene experiencia en el manejo de la guerra, la suya es una experiencia con la Legión en Marruecos, que es una guerra colonial completamente subdesarrollada. Es un general cortesano y un general político. Eso es lo que hace en la República. El hombre de Estado que sabe anticipar el futuro… eso son bobadas inventadas para alimentar su ego. En tiempos de la República tiene muy claros cuáles son sus intereses, a los que sirve con disciplina y rigurosidad. Un hombre disciplinado.
    P. Que se subleva.
    R. Si es cierto lo que Pedro Sainz Rodríguez ha dicho en varias ocasiones, toda la operación que Franco monta en Las Palmas está orquestada para ponerse al frente del ejército de Marruecos. Hace tiempo, antes de morir, don Pedro me contó que quizá lo que quería Franco era ser alto comisario de España en Marruecos y que ese era su objetivo inmediato en julio de 1936. Ponerse a la cabeza de esa poderosa máquina de guerra que le hubiera dado un peso muy importante en el conjunto de los sublevados. Luego las cosas no fueron como él pensaba. Le fueron mejor. Lo que le allana el camino es la muerte del general José Sanjurjo, en accidente. Ese sí que fue un accidente.
    P. Porque usted cree que la muerte de Balmes no fue un accidente.
    R. Yo estaba siempre con la mosca detrás de la oreja mientras estudiaba la imbricación de los servicios de inteligencia británicos en el vuelo del Dragon Rapide. Y empecé a buscar documentos hasta que llegué al suceso de Balmes…
    P. Y ahí empezó su pesquisa, como un detective.
    R. Sí, puede decirse así. Estaba muy sensibilizado con el tema de Balmes. Que se pegara un tiro en las condiciones que se lo pegó me parecía raro. Fui a Canarias, hablé con unos y con otros y me encontré con alguien emparentado con el ayudante de Balmes en julio de 1936. Este me contó que hubo una entrevista a solas Balmes-Franco en torno al mes de mayo de 1936. Fue a solas. Balmes salió muy serio de esa entrevista… En la familia del ayudante del general se comentó mucho esta circunstancia: qué le diría Franco a Balmes que salió tan circunspecto de una reunión supuestamente amistosa.
    P. ¿Y qué le pareció raro a usted mismo?
    R. Que habiendo tanta literatura sobre esa época, nunca se dijera nada de esa reunión secreta. Lo comenté con Gabriel Cardona, el extraordinario historiador militar que acaba de fallecer. «¿Cómo te suena?», le dije. «¡Me suena muy mal!», me dijo. Y me aconsejó que leyera el libro de Pinto de la Rosa, que era, cuando murió Balmes, el juez militar que se hizo cargo de aquel accidente. Claro, por el hilo tiras del ovillo. Y aquellos disparates que él cuenta, apoyados por las cosas aún más absurdas que publicaba la prensa de la época, me encendieron las luces. No fue una muerte casual. Alguien empujó la pistola, parece evidente.
    P. Dice usted que Franco estuvo activísimo y una de sus actividades podría haber sido acabar con Balmes…
    R. Su objetivo era sublevar las guarniciones de Tenerife y de Las Palmas. La de Tenerife la tenía en su mano porque él estaba allí, pero no disponía de la de Las Palmas, necesitaba hacerlo a través de personas interpuestas. Yo sospecho de las personas interpuestas. Por ejemplo, de Rafael Díaz-Llanos, que está en una misión de larga duración en Las Palmas, enviado por Franco. Eso aparece en la hoja de servicios de Díaz-Llanos. Podría haber ido para otras cosas, pero a mí me resulta sospechoso. La mayoría dice que todos los oficiales de Las Palmas estaban a favor de la sublevación. No, no, no. No lo sabemos. Es posible que algunos lo estuvieran, otros no lo estaban.
    P. ¿Y Balmes?
    R. Balmes era el general. Pues Balmes no estaba convencido. Luego se dice que sí, pero eso todo es a posteriori. Este es un asesinato, creo yo, bien planeado, bien ejecutado, pero hay que disimularlo. No solo el día 17 de julio. Pues al día siguiente es el alzamiento y ya hay que preparar argumentos para que la historia se diga como Franco quería. Así que cuando se decreta el bando de guerra (¡y qué bando!), a ver quién se mueve para explicar lo de Balmes.
    P. Pero Franco va al entierro.
    R. Va al entierro porque quiso matar a Balmes y quiere estar en su sepelio en Las Palmas. Allí lo espera el Dragon Rapide; él hace la carambola de obligar a que el avión británico aterrice ahí porque ese es su plan, y para eso ha de tener un pretexto que le lleve a Las Palmas.
    P. Todo planificado, pues.
    R. Exactamente, lo tiene todo planificado. Además, lo sabemos por el testimonio del marqués de Luca de Tena, que tiene que ir a Las Palmas a principios de julio. El marqués no tiene por qué saber lo que está pensando Franco, y Franco, naturalmente, no le diría nada. Lo que Franco sí dice es: «Quiero el Dragon Rapide en Las Palmas». Ahí es cuando puede planificar también su acción sobre Balmes.
    P. ¿Y quién mata a Balmes, según sus sospechas?
    R. Hay unos papelitos en el Gobierno militar. Dicen que ese día de la muerte Balmes está revistando armas de la sección de destino. ¿Un general revistando armas de los cuatro gatos que hay en esa sección? ¡Un general no hace eso! ¿Por qué lo hace? Probablemente porque se quiere cerciorar de que su guardia, los que están más cerca de él, estén armados. En el regimiento hay un oficial que se encarga de la gestión de armas. Su nombre no aparece. Por consiguiente, debería haber estado allí, y a él se dirige Franco unos días después, y acomete misiones ultra secretas… Pudo haber sido él.
    P. ¿Y por qué no dice el nombre?
    R. Porque no tengo la certidumbre. Es que en realidad no sabemos cómo murió Balmes, pero sí sé que la versión que siempre se ha manejado no se sostiene bajo ningún concepto… Al liquidar a Balmes, Franco se hace con la guarnición y deja el camino expedito, pues con Balmes en contra se trastocan todos los tiempos del golpe, y ese era un riesgo grave.
    P. Como el asesinato.
    R. Por eso lo disimulan. Si trascendía el asesinato, era un asunto de importancia capital: mataba, o mandaba matar, a un compañero suyo antes de que se haya declarado el bando de guerra. Parece algo banal tal como fueron las cosas, pero no, ¡es un asesinato con premeditación y alevosía. Y punto!
    P. Pues el silencio dura hasta hoy.
    R. Convenía. Fíjate que cuando la viuda de Balmes pide la pensión completa, los juristas del Cuartel General se la niegan porque no murió en acto de servicio, sino por «una gran imprudencia» al ponerse el cañón de la pistola con la mano izquierda en el bajo vientre… ¡A quién se le ocurre! Y Franco se hace el distraído. Y a quién se le ocurre no indagar qué pasó con la pistola, que el chófer se deja olvidada en algún sitio…
    P. Lo que llama la atención es que sus sospechas sean inéditas…
    R. Sí ha levantado sospechas. Paul Preston se las hace en su biografía de Franco. ¿Por qué Balmes no tiene un monumento, ni está entre las víctimas de los caídos? Algunos desaprensivos dicen que esa manera de tratar la pistola era una técnica del general… ¡Pamplinas!
    P. Trabajó usted como un detective.
    R. Sí, he trabajado como un detective, pero que no me pidan la orden de asesinato. Eso se dice de palabra, se da una orden y ya está. Personalmente no tengo ninguna duda. Pero eso no lo puedo decir, no puedo decir que haya encontrado la orden de asesinato. Además, eso no se encuentra.””
    (…) El día 30 de abril de 2003, durante el coloquio que tuvo lugar en la Biblioteca Municipal de Santa Cruz de Tenerife sobre la presentación de la segunda edición del libro del periodista-historiador Andrés Chaves, titulado “GESTA Y SACRIFICIO DEL TENIENTE GONZÁLEZ CAMPOS”, se dio cita mucha gente. El historiador, Andrés Chavez, se “fijó en un asistente: un joven de historia, de Gran Canaria, que luego tomaría la palabra para decir que su padre, ya fallecido, le hizo algunas revelaciones sobre la guerra civil española. Y cuando el hijo le pregunta por el general Balmes, el viejo falangista responde: “”A Balmes lo tuvimos que matar””, refiriéndose a que lo hicieron los nacionales. El general Balmes, que primero estuvo de acuerdo con la sublevación y luego no, falleció cuando limpiaba su pistola, según lo publicado durante cincuenta años de engaños. Pero ahora se comenta entre los historiadores que a Balmes lo mataron dos capitanes enviados por Franco, (uno de los cuales vive aún), por negarse a secundar el movimiento nacionalista.”. El joven de Gran Canaria añadió que decía ‘lo de su padre’ en honor a la verdad y, además, porque le dolía que sobre un pundonoroso militar, como tiene entendido que fue el teniente Alfonso González Campos, se vertiera tanto embuste.
    Comentario publicado en el suplemento del periódico EL PAIS, de fecha 17 de julio de 2011.
    “”….[…] .. 3. Franco no desempeñó un papel de primera línea en la preparación de la sublevación. Lo hizo Mola desde Pamplona por cuenta de Sanjurjo, exiliado en Portugal. Franco ocupó un lugar secundario.
    4. En contra de lo aducido en la mayor parte de la literatura, Franco decidió sumarse a la sublevación hacia mitad de junio. Necesitaba, eso sí, dejar su puesto de comandante general de Canarias con sede en Tenerife para, siguiendo las instrucciones de Mola, ponerse a la cabeza del ejército de Marruecos.
    5. La trama civil le proporcionó el medio de salida: un avión que se fletó en Londres gracias al apoyo económico de Juan March. Franco sondeó a finales de junio o principios de julio a su compañero, el general Balmes, a la sazón subordinado suyo como comandante militar de Las Palmas. Todo hace pensar que Balmes no quiso secundarle.
    6. El golpe no estalló ni el 17 ni el 18 de julio. Estalló, en realidad, el 16 cuando Balmes sufrió un accidente y el avión ya estaba en Gando. Franco empezó su ascenso hacia la cúspide con un asesinato. Balmes empero no murió en el acto y, naturalmente, reconoció a su asesino. Ingresado en la Casa de Socorro, pidió no un médico o un sacerdote sino un juez o un notario. Cabe imaginar la consternación de los conspiradores que le rodeaban. Entre ellos figuraba quien iba a ser el juez militar que se encargó de la instrucción del caso, un comandante llamado Pinto de la Rosa, ligado por lazos familiares con la esposa del general. A esta, ya le había dicho el marido que era un hombre «muy peligroso». […]””

    • En su libro, el amigo ÁNGEL, ha utilizado reiteradamente mis aportaciones al escabroso asunto de la muerte del general AMADO BALMES ALONSO, haciendo constar una docena de notas a pie de página.
      Ha habido y sigue habiendo demasiada especulación acerca de la trágica muerte del general COMANDANTE MILITAR DE LAS PALMAS en 1936.
      Es un error referirse a BALMES como Gobernador Militar,
      Tan erróneo como referirse a FRANCO denominándolo CAPITÁN GENERAL, o COMANDANTE GENERAL, DE CANARIAS.
      Coincido con ÁNGEL VIÑAS en cuanto al presunto asesino del general AMADO BALMES ALONSO.
      Pero ambos no hemos sido capaces de encontrar el documento fehaciente probatorio.
      Documento que, por razones obvias, no debe existir.
      Es posible que en la documentación dejada por uno de los oficiales custodios de FRANCO, haya alguna referencia al asunto.
      Pero tal documentación, depositada en el AGM de Segovia, tiene una restricción de consulta hasta el año 2020. La solicité y no me fue permitido verla, debido a dicha restricción.
      Demasiadas incógnitas.
      En cuanto al contenido del libraco GESTA Y SACRIFICIO DEL TENIENTE GONZÁLEZ CAMPOS, está comprobado que ha sido una gran fabulación escrita por un indocumentado escribidor oportunista.
      La extensa documentación publicada en este blog lo ha puesto en evidencia.

  2. *Fallecimiento del general de brigada Amado Balmes Alonso,
    Gobernador militar de Las Palmas de Gran Canaria.

    (…) Existen numerosas versiones de lo ocurrido en torno a la muerte del general Balmes, que merecen mencionarlas, según el historiador José Francisco López Felipe, autor del libro titulado “El golpe de estado de julio de 1936 en las Islas Canarias”:

    (…-a) – Versión periodística: “”En la mañana del día 16 de julio, el general Balmes llega al acuartelamiento de La Isleta para practicar unos ejercicios de tiro. Al realizar una práctica con una pistola de 9 milímetros, con tal mala fortuna, que el arma se le encasquilló. Al examinarla, con evidente descuido, se le disparó hiriéndolo gravemente en el estómago. Fue recogido por su coger, quien lo llevó a la Casa de Socorro del Puerto de la Luz, donde se le practicó una cura de urgencia, ya que la bala le había salido por la región lumbar. Al ser imprescindible la transfusión de sangre, dada la fuerte hemorragia, fue trasladado al Hospital Militar donde fallecería a las pocas horas. El cadáver fue llevado al Gobierno Militar donde quedó instalada la capilla ardiente. El general Franco presidió por la tarde el entierro””.

    (Según “La Prensa” del día 17, “[…] … y como sufría una intensa hemorragia, se le hizo la transfusión de sangre, a la que se prestó uno de los enfermeros de dicho establecimiento.”)

    (…-b) – Versión oficial de la historiografía militar: “”Durante la ejercitación en la batería de San Fernando de La Isleta, se le encasquilló el arma, después de efectuar siete disparos. Apoyó ésta sobre el vientre, para conseguir mejor su propósito, pero por un descuido inexplicable se le disparó, atravesándole el proyectil la región abdominal. La herida fue calificada de suma gravedad. Trasladado a la Casa de Socorro por su chofer, los cuatro facultativos dispusieron fuera llevado sin término al Hospital Militar. Después de una larga agonía y con el cuidado de varios médicos y practicantes, falleció””.

    (…-c) – Versión popular: “”Las organizaciones del Frente Popular y los Sindicatos acusaron a Franco de ‘asesinato’, unas 20.000 personas acompañaron en el sepelio al malogrado general Balmes. Inscripciones en las paredes de la capital canaria, con epítetos de ‘¡Muera Franco!’ recordaban tan luctuoso suceso. Tres horas más tarde el general Franco, el general Orgaz y tres coroneles visitan diversos cuarteles y baterías””.

    (…-d) – Investigación oficial: “”El general Balmes, al probar cuatro pistolas, que acababan de ser arregladas por los maestros armeros, al llegar a probar la tercera y tratar de disparar el último cartucho, se le encasquilló y entonces, al tratar de manipularla, debido a un falso movimiento y, teniéndola apoyada hacia el cuerpo, se le disparó, desplomándose inmediatamente y siendo conducido a la Casa de Socorro más próxima y luego al Hospital Militar, donde falleció a consecuencia del accidente. De
    los hechos relatados no se desprenden responsabilidad criminal para nadie, ya que se trata de un accidente casual derivado de las necesidades del servicio y sin que haya por tanto razón alguna para inculpar a persona determinada por “malicia o negligencia”.””

    Y citando de nuevo el libro, descrito en el párrafo (55), leemos que “”sobre la muerte del general Balmes se plantean varios interrogantes que tiene todos los ingredientes que los franceses definen como “caso”, “asunto” o “affaire” (sinónimo de algo que es lo que no es, incierto, oscuro o en todo caso un maquillaje del suceso real)””. –

    ••• “”¿Si es una muerte accidental?: resulta curioso que un general de brigada experto en tiro y profesor de dicha especialidad pruebe un arma sobre su vientre cuando por sentido común un profesional militar nunca haría eso””.

    ••• “”¿Suicidio?: es posible que un general tome tal decisión a nivel personal, en medio de un ‘golpe de Estado’, que en Canarias operativamente se produce tres días antes de su muerte””.

    ••• “”¿Está o no en el ‘golpe’?: Balmes si está en él no necesita suicidarse, pero si no está y es respetuoso con el orden legal y constitucional…?””.

    ••• “”¿Estaba indeciso o era tibio?: como esos militares que en casos similares en otras comandancias militares que no apoyan el golpe “sufren fatales accidentes”.””.

    ••• “”¿Estaba en contra de Franco, y el honor le lleva a tal fatal desenlace?””.

    “”La vox populi y la izquierda define el “Asunto Balmes” como un asesinato””.

    “”Todo es extraño y la historia tiene que descifrar algunos eslabones perdidos:

    (…-1) “”¿Cómo es posible que el gobernador Militar de Las Palmas llegue a un acuartelamiento tan importante a realizar ejercicios de tiro y no le acompañe mas que su chofer?””.

    (…-2) “”No lleva escolta, a pesar de que tiene una escolta oficial de cuatro miembros. No le acompaña ese fatídico día ninguno de sus tres ayudantes; nadie de la máxima jerarquía de esa batería lo acompaña. Su chofer se encuentra a trescientos metros de donde sucede el fatal desenlace””.

    (…-3) “”¿Prueba una, tres o cuatro pistolas?, ¿dispara una o siete balas?””.

    (…-4) “”¿Por qué en el traslado a la Casa de Socorro no le acompaña ningún oficial sino su chofer?””

    (…-5) • “” ¿Por qué si la herida es tan grave se le lleva a dos centros distintos, donde el tiempo apremia?””.•

    (…-6) “” ¿Dónde están los informes médicos de los dos centros donde es atendido?
    (los médicos y practicantes no hablan)””.

    (…-7) “” ¿Por qué durante la realización de la autopsia, además del personal facultativo, están presentes el general Franco, el general Orgaz y los coroneles Ferrer y Padrón?””.

    (…-8) “” ¿Dónde está la autopsia?, ¿por qué tanta prisa para enterrarlo?””.

    “”Franco preside el sepelio y al día siguiente vuela en el “Dragón Rapide” hacia Marruecos (la tarde del viernes 17 de julio). Se inicia oficialmente “El Golpe de Estado” y “La Guerra Incivil”””.

    “”Dos notas breves para terminar:

    1 – El mismo día del accidente de Balmes, un miembro civil de las milicias visita el cuartel de La Isleta.

    2 – El encargado de redactar el informe final de la investigación del óbito de Balmes es un militar golpista que lleva a cabo el operativo de la toma de los barrios obreros de La Isleta y el Puerto de la Luz durante la mañana del sábado 18 de julio de 1936””.

    *Después de 67 años se sabe la verdad:
    el general de brigada Amado Balmes Alonso fue asesinado.

    […] Dicen que la hija del general Balmes al ver el cadáver de su padre preguntó el por qué si su padre tuvo el tiro en la barriga…, ¿tiene la cabeza tan vendada?.

    • Cuando era niño se comentaba en casa que un familiar, médico, el Dr Valle, fue avisado cuando llegó el General Balmes a la Casa de Socorro y, como vivía cerca, fue corriendo en vez de ir en vehículo. En la Casa de Socorro estaban, además, otros médicos y no pudieron hacer nada. Siempre comentó el citado Dr Valle que estaba convencido de que había sido un atentado criminal. La noticia, a pesar del tiempo transcurrido, me parece creible por el detalle de ir «corriendo» a prestar los auxilios.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.