APOSTILLANDO EL LIBRO «LOS ROJOS DE LA GUARDIA CIVIL»


Nací allá por los años 20 del siglo pasado, siglo XX, en Barcelona.

En la Casa Cuartel de la Guardia Civil de San José de la Montaña, siendo hijo de un teniente del Cuerpo.

Al ver en los escaparates de las librerías de Cartagena la obra “LOS ROJOS DE LA GUARDIA CIVIL”, escrita por José Luis Cervero, 2006, me faltó tiempo para comprarla y de dos tirones me la he leído.

El autor José Luis Cervero pertenece a la Guardia Civil desde 1965 donde ha estado siempre destinado en los Servicios Secretos de Información

Por ello no me extraña esté tan enterado de cosas ya pasadas y pueda mostrar su libro fruto de un trabajo intenso de remover papeles.

Por su trabajo tenaz le felicito.

Pero me permito a continuación hacerle unos comentarios que espero no le molesten.

Empezaré por los hijos del Teniente General D. RICARDO BURGUETE LANA (laureado), quien entre otros cargos de responsabilidad, desempeñó el de  Director General del Benemérito Instituto.

Los tres hijos de D. RICARDO BURGUETE LANA siguieron la carrera militar.

Del mayor RICARDO, no mencionado por José Luis Cervero, debo decir que siendo Capitán de Infantería, RICARDO BURGUETE REPARAZ obtiene el título de Piloto aviador en Marruecos.

El 9 de octubre de 1924, RICARDO BURGUETE REPARAZ, recibió dos graves heridas, en la acción de Taatof. Logró salvar su avión y a su observador, con gran valor, siendo recompensado con la cruz laureada de San Fernando el 19 de julio de 1927.

Con anterioridad había ascendido a Comandante el 1 de octubre de 1925.

El 18 de julio de 1936, estaba destinado en la base aérea de Los Alcázares (Cartagena), defendiendo dicha base, permaneciendo fiel a la República.

Ignoro su final.

Su otro hijo LUIS BURGUETE REPARAZ, procedente de Caballería asciende a Capitán el día 7 de julio de 1928. Fue fusilado por orden del General QUEIPO DE LLANO al comienzo de nuestra guerra civil del 36.

José Luis Cervero atribuye una cruz laureada de San Fernando a LUIS BURGUETE REPARAZ.

Creo que le confunde con su hermano RICARDO como ya he indicado más arriba.

Por último, cito al más pequeño de los tres, MANUEL BURGUETE REPARAZ. Procedente de Infantería, asciende a Teniente el día 6 de febrero de 1924 y se pasa a la Guardia Civil con el mismo empleo el día 11 de octubre de 1927.

No me cuadra que MANUEL BURGUETE REPARAZ pudiera retirarse por la Ley de Azaña creada el 25 de abril de 1931.

MANUEL BURGUETE REPARAZ, en 1933 estaba destinado en la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, ocupando el número 111 de su escalafón compuesto por 444 tenientes.

Me resulta imposible, que estando de teniente en 1933, pudiera haber sido ascendido a Comandante de la Guardia Civil en el año 1936, antes del 18 de julio.

Sería Comandante al incorporarse a las milicias del Frente Popular, después de estallar la guerra, o a la nueva GUARDIA NACIONAL REPUBLICANA, tras ser disuelta, en el fervor revolucionario, la creada por el Duque de Ahumada.

MANUEL BURGUETE REPARAZ también fue fusilado por orden de QUEIPO DE LLANO, como ha quedado relatado, con todo lujo de detalles, en su libro por José Luis Cervero.

En el Anuario Militar de España del año 1933 no he encontrado a FEDERICO GÓMEZ COTTA, por ninguna parte.

GABRIEL CORONADO ZARAGOZA dos años más joven que MANUEL BURGUETE ingresó en la Guardia Civil con el grado de Teniente un mes más tarde que él, haciendo el número 115 de su escalafón-

En el año 1956 GABRIEL CORONADO ZARAGOZA era Teniente Coronel con antigüedad en el empleo de fecha 9 de septiembre de 1951.

Por tanto, mis notas no están de acuerdo con las de José Luis Cervero, respecto a éstos Comandantes, que cita en la página 69 de su libro

Del Capitán de la Guardia Civil D. SANTIAGO CORTÉS GÓZALES, cuyos méritos durante la guerra civil del 36, son obviados por José Luis Cervero, me remito a los escalafones del Cuerpo donde siempre aparece al principio de su escala,

“Muerto gloriosamente por España defendiendo el Santuario de la Virgen de la Cabeza en 2 de mayo de 1937”.

Hay otro libro escrito por Julio de Urrutia, «El Cerro de los Héroes», cuya lectura recomiendo.

Del asedio del Alcázar de Toledo, me quedo con las anécdotas, todas ellas llenas de amor a España y al Cuerpo, que me contaba un defensor del mismo. Guardia Civil, que llegó a Coronel y se retiró de General Honorario llamado ABILIO SÁNCHEZ GARCÍA.

Dice José Luis Cervero, que al iniciarse el Glorioso Movimiento mandaba las fuerzas de la Benemérita en Canarias, el Coronel de la Guardia Civil D. JOSÉ OSUNA PINEDA.

Lo cual constituye un error histórico inaceptable.

Tal como está más que acreditado en este blog.

Yo le aseguro, pues tengo pruebas de ello, que en la madrugada del 18 de julio de 1936, quien mandaba en Canarias a la Guardia Civil era el Coronel D. AGUSTÍN PIÑOL RIERA, quien, en aquella madrugada, se encontraba reunido en la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, que pertenecía al 24 Tercio.

Siendo Primer Jefe de la Comandancia de S.C. Tenerife, el Teniente Coronel ISIDRO CÁCERES PONCE LEÓN.

Y contando con estos otros mandos;

Comandante D. IGNACIO GARATE ECHETO.

Capitanes GUILLERMO CANDÓN CALATAYUD, GORGONIO PÉREZ VELASCO  RAFAEL HERRERA ZAYAS.

De lo que he sabido sobre lo tratado allí, aquella madrugada, y lo acontecido en los días que siguieron, me lo reservo.

Pero se adhirieron al golpe militar.

El Coronel AGUSTÍN PIÑOL RIERA llegó a General de División.

ISIDRO CÁCERES PONCE LEÓN se retiró de Coronel.

Al Comandante IGNACIO GARATE ECHETO le perdí la pista, pero sabemos por este blog, que llegó a mandar la Comandancia de Alicante como Teniente Coronel.

El Capitán, GUILLERMO CANDÓN CALATAYUD, entre 1941 y 1945, como Teniente Coronel desempeñó el mando de la Comandancia de la Guardia Civil en Las Palmas.

GUILLERMO CANDÓN CALATAYUD se retiró de General de Brigada, habiendo sido Jefe Superior de Policía en Barcelona y Gobernador Civil y Jefe del Movimiento en Vizcaya.

El Capitán GORGONIO, como siempre le llamaban sus compañeros, por ser muy conocido y querido, llegó a Teniente Coronel, siendo su último destino Director de la 2ª Academia Regional de la Guardia Civil, sita en San Lorenzo de El Escorial.

El Capitán RAFAEL HERRERA ZAYAS se retiró con el empleo de Coronel.

El Capitán del Cuerpo D. ELADIO PIN RUIZ, nacido en La Coruña el 14 de mayo de 1894 y fallecido en Madrid el 24 de mayo 1971, era nieto de un General de Infantería de la época de Cuba y su padre Teniente General, último Capitán General monárquico de la 3ª Región Militar (Valencia).

ELADIO PIN RUIZ pasó al retiro en el año 1956 con el grado de Coronel Honorifico. Cuando la sublevación del 36 estaba destinado en Barcelona. Por los recortes de prensa de la época, conocemos algo de su comportamiento, en aquellos aciagos y trágicos días de julio. Se llevó a la tumba sus circunstancias.

En su hoja de Servicios, 13ª subdivisión año 1936 figura como el día 29 de agosto se dispone quede disponible forzoso por orden de la Generalidad de Cataluña, quedando preso y procesado con condena de 20 años de prisión.

Año 1937 se dispone cause baja en el Cuerpo, permaneciendo todo el año preso. Año 1938 detenido en la cárcel por los rojos.

Año 1939 es liberado por las fuerzas nacionales el 27 de enero.

Hasta aquí lo expuesto en su Hoja de Servicios.

Más tarde fue sometido a depuración. Con buena suerte, pienso yo, al ser Inspector General de la Guardia Civil el Teniente General D. EMILIO FERNÁNDEZ PÉREZ, tío suyo (casado con una hermana de su madre).

ELADIO PIN RUIZ volvió a incorporarse a su antiguo destino, y, así hasta finalizar su vida militar.

Para mí resulta extraño que en su Historial no conste su actuación por aquellas aciagas fechas que cito. No nos dice el motivo de su procesamiento y cuál fue su verdadero comportamiento en los primeros días de la sublevación.

Del Comandante de la Guardia Civil D. AGUSTÍN RECAS MARCOS nacido el 1 de noviembre de 1887, que tanto se destacó en los sucesos de Barcelona del año 1936, al hacerse fuerte en el convento de los Carmelitas, José Luis Cervero nada dice acerca de su muerte. Murió, de forma brutal. Estando herido fue arrojado, aún con vida, a un pozo de cal viva.

Del Capitán D. MANUEL BRAVO MONTERO, casi todo ya está dicho por José Luis Cervero.

Pero me parece que el insulto a un superior fue en Barcelona, perteneciendo los dos a la Comandancia de Caballería del 21 Tercio.

No puedo asegurarlo, pero creo que BRAVO MONTERO estaba destinado en Santa Cruz de Tenerife cuando ya Capitán, lo destinan a Barcelona. Desde luego algo antes del 18 de julio de 1936.

En esa misma noche que embarca para la Península en el buque “Domine” de la compañía Transmediterránea, mataron a tiros, a JOSÉ RAMÓN FERNÁNDEZ DÍAZ, Magistrado Presidente de la Audiencia de Santa Cruz, en funciones de Gobernador Civil de la provincia.

Si extrañaba que su mujer la bella canaria JOSEFINA NAVEIRAS, pudiera salir y entrar de Barcelona durante la guerra civil con tanta frecuencia y facilidad. Ella alardeaba entre sus más íntimas amistades ser espía de Franco.

En las fotos que muestra el libro de José Luis Cervero, figura el Coronel D. ARTURO BLANCO cuyo pié de foto dice fue tomada cuando era Capitán. Se ve en la foto de referencia, que ARTURO BLANCO luce todas sus condecoraciones y una hermosa estrella de ocho puntas en la bocamanga, es decir de Comandante.

Siento decir, que un libro tan bien documentado, fruto tal vez de las misiones desempañadas por su autor en servicio tan delicado de la Guardia Civil me ha dejado mal sabor.

Opino que los trapos sucios se deben lavar en casa. Y no me parece bien, sacarlos a relucir al cabo de 70 años.

Cuando ya creo que han sido superadas las heridas producidas por una contienda, en que ambos bandos obraron según sus ideologías. Unos sirviendo a un Gobierno que ya de República tenía más bien casi nada.

Y el otro, pensando era necesario terminar con la anarquía que reinaba desde el triunfo del Frente Popular.

Las guerras civiles, son espantosas`-

En ellas se cometen atrocidades, por todos.

Yo pienso que si la guerra la hubiera ganado los comunistas, que eran los que de verdad dominaban y mandaban en la zona roja, sí tendría cabida el libro de José Luis Cervero.

Menos mal que no fue así.

Me felicito que el nombre de mi padre no figure en su libro. Señal de que no tuvo que arrepentirse de nada durante toda su vida militar, siendo querido en todas los puestos que ocupó por su humanidad hacia sus semejantes.

Yo no he sido ni pertenecido a la Guardia Civil. Seguí otras rutas. Marítimas  mayormente. Pero siempre he llevado a la Guardia Civil muy dentro de mí y la he querido.

Ahora, desde que los Directores del Cuerpo son personas civiles, sin puñetera idea de lo que es y fue la Guardia Civil, la verdad, esa no es mi Guardia Civil, la que viví desde niño con mi padre, tíos y tío abuelo.

Lo siento, pero así pienso hoy.

Termino esta larga perorata con el lema con el cual comienza el libro de José Luis Cervero.

«El honor ha de ser la principal divisa del Guardia Civil»

Aunque al paso que vamos pronto pasará a la Historia.

 

[Aportación de Baltasar Pérez Bes]

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5 pensamientos en “APOSTILLANDO EL LIBRO «LOS ROJOS DE LA GUARDIA CIVIL»

  1. “”APOSTILLANDO EL LIBRO”” «LOS ROJOS DE LA GUARDIA CIVIL»
    Publicado en 25 de agosto de 2014, por Baltasar Pérez de Bes que escribe:

    “Al ver en los escaparates de las librerías de Cartagena la obra “LOS ROJOS DE LA GUARDIA CIVIL”, escrita por José Luis Cervero, 2006, me faltó tiempo para comprarla y de dos tirones me la he leído.”

    De regreso de vacaciones Alfonso González es mi deseo transcribir unos párrafos del libro para resaltar mi comentario que describo al final de ésta hoja. Los subrayados y la negrita son míos.

    Páginas 20 y 21 de la mencionada obra: “[Durante el fallido golpe de Estado que provocó en1936 una guerra civil entre los españoles que duró tres años, se pudo comprobar que muchos mandos y agentes del cuerpo no sucumbieron a los cantos de sirena que de la “Nueva España” entonaba ese encantador de serpientes llamado Francisco Franco Bahamonde. Él mismo constató que en los lugares donde siempre creyó tener la seguridad del triunfo de su golpe militar, le salieron al paso guardias civiles dispuestos a defender la legalidad republicana aun a costa de su propia vida. Sin ir más lejos, fue en Las Palmas de Gran Canaria donde Franco recibió el primer bofetón a sus pretensiones de la mano del teniente coronel jefe de la comandancia de la Guardia Civil, Emilio Baraibar Velasco, quién, no solamente se negó a secundar la sublevación, sino que además solicitó del gobernador civil, Antonio Boix Roig, una orden por escrito para detener al general Franco, al conocer que éste se hallaba hospedado en el hotel Madrid, en Las Palmas. Esta orden jamás la dictarían las autoridades civiles de la isla, a pesar de que el Gobierno de Madrid había dispuesto taxativamente “que se detuviera vivo o muerto al general Franco”]— (Esto lo sabía el malogrado general Balmes y fue motivo de su misteriosa y repentina muerte. También en Santa Cruz de Tenerife el gobernador Manuel Vázquez Moro recibió ese telegrama. En Madrid no sabían donde estaba realmente el general Franco).

    [A las cinco de la madrugada de ese día fatídico del mes de julio de 1936, el general Luís Orgaz Yoldi, segundo de Franco, se personó en el Gobierno Civil de Las Palmas de Gran Canaria donde se hallaban el gobernador civil Antonio Boix y el teniente coronel Baraibar. Olgaz no se anduvo por las ramas y preguntó a bocajarro al teniente coronel acerca de la postura que pensaba adoptar ante el conflicto, tampoco Baraibar tardó en contestarle: “Yo estoy con el Gobierno y al lado del gobernador”. Poco rato después el teniente coronel Baraibar remitió un radiograma a su superior el coronel del Tercio, con residencia en Santa Cruz de Tenerife, que tampoco dejaba lugar a dudas acerca de su lealtad republicana. …] (El coronel del Tercio envió, a su vez, el radiograma al cuartel de Asalto de la calle San Francisco, que fue visto y leído por su capitán Víctor Cortés Abril y los tenientes Alfonso González Campos y Estaban Company Rivera.)

    Quiero resaltar que el telegrama y radiograma, junto con otros telegramas enviados y recibidos por el gobernador civil Manuel Vázquez Moro, no se presentaron como documentos de pruebas durante el “vil y amañado” consejo de guerra contra la persona del teniente de Asalto Alfonso González Campos. Y en mi opinión, fuente de que aquel día 18 de julio de 1936 el cuartel de la Guardia Civil se convirtió en un centro de decisiones operativas que derivaron en traición al pundonoroso teniente González Campos, al quebrantar aquellos el acuerdo de una operación militar conjunta: Guardia Civil-Guardia de Asalto y sección de Infantería.

    El teniente González Campos, “”[…momentos antes de dirigir su propio pelotón de fusilamiento y de arengar a los soldados a que permanecieran siempre fieles a la disciplina militar y a sus superiores, se mostró resignado con su suerte y muy dolido por la traición y engaño por parte de quienes creyó sus amigos-compañeros de armas.]”” Después de indicarles al pelotón de fusilamiento hacia que parte de su cuerpo debían disparar, dio la voz de: “”[…]¡apunten…, fuego…, viva España! …[…]”” — Y los presentes en la Batería del Barranco de Hierro lo oyeron, lo vieron, y divulgaron, y así reza en la verdadera y auténtica historia que ya está escrita.

    Todo ello, en aportación a lo escrito por mi amigo Baltasar Pérez Bes, que se lee así:
    “”[…] Dice José Luis Cervero, que al iniciarse el Glorioso Movimiento mandaba las fuerzas de la Benemérita en Canarias, el Coronel de la Guardia Civil D. JOSÉ OSUNA PINEDA.
    Lo cual constituye un error histórico inaceptable.
    Tal como está más que acreditado en este blog.
    Yo le aseguro, pues tengo pruebas de ello, que en la madrugada del 18 de julio de 1936, quien mandaba en Canarias a la Guardia Civil era el Coronel D. AGUSTÍN PIÑOL RIERA, quien, en aquella madrugada, se encontraba reunido en la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, que pertenecía al 24 Tercio.
    Siendo Primer Jefe de la Comandancia de S.C. Tenerife, el Teniente Coronel ISIDRO CÁCERES PONCE LEÓN.
    Y contando con estos otros mandos;
    Comandante D. IGNACIO GARATE ECHETO.
    Capitanes GUILLERMO CANDÓN CALATAYUD, GORGONIO PÉREZ VELASCO y RAFAEL HERRERA ZAYAS.
    De lo que he sabido sobre lo tratado allí, aquella madrugada, y lo acontecido en los días que siguieron, me lo reservo.[…]””

    • Querido Alfonso:
      Lamento decirte que creo que José Luis Cervero se ha hecho eco de la fabulación publicada por Andrés Chaves, sin base documental alguna, en lo tocante al inicuo fusilamiento de tu padre.
      Asimismo, opino que José Luis Cervero no se ha documentado adecuadamente respecto al episodio de Baraibar y Orgaz.
      Una verdadera pena, que siembra dudas sobre su libro LOS ROJOS DE LA GUARDIA CIVIL.

  2. Buenos tardes, soy José Luis Cervero, el autor de “Los Rojos de la Guardia Civil”, lamento mucho el no haber leído antes estos comentarios para contestarlos, os pido perdón por ellos. Yo no quería que ganaran los comunistas, como tampoco me parece bien que nadie pueda sublevarse con las armas contra un Gobierno que había votado libremente el pueblo soberano. Todos los nombres que aparecen en el libro, así como las circunstancias por las que atravesaron, están perfectamente contrastados con los miles de documentos que durante muchos años he consultado y estudiado, ajenos a mi misión como guardia civil perteneciente al Servicio de Información. Mi intención ni ha sido ni es el ofender a nadie, sí el de recordar a aquellos compañeros que sucumbieron ante una dictadura militar por el mero hecho de hallarse geográficamente en la zona del bando que perdió la guerra. Sí que hubo compañeros que desde el Comité de Depuración de la Guardia Nacional Republicana se ensañaron contra otros guardias civiles y los mandaron al verdugo, así lo denuncié en mi libro como puede comprobarse. Es posible que haya errores y eso es inevitable. Yo conozco perfectamente las divisas militares y si en el pie de foto de Arturo Blanco figura que es capitán y lleva una estrella de ocho puntas (dentro de la bocamanga), es obvio que yo puedo cometer un error de ese calado. Doña Josefina Naveiras (q.e.p.d) era una gran señora con la que me reuní y hablé muchas veces, jamás me dijo que actuara en la Guerra Civil como espía de Franco, sí que me habló de otras muchas cosas inéditas para la historia de España y que mi libro no pude incluir, pero lo haré. En cuanto a su exmarido, Manuel Bravo Montero, fue un valiente y competente oficial de la Legión, en la Guardia Civil ya no lo fue tanto. Sobre Manuel Burguete, decir que me entrevisté con su hijo, ya fallecido, y me dio pelos y señales sobre la vida de su difunto padre. Sí se retiró por la Ley de Azaña -como hicieron otros muchos militares tan jóvenes o más que él- y luego, cuando se produjo la sonada, se incorporó como comandante de Milicias. Era un militar de honor que ganó muchas condecoraciones en la Guerra de África. Nada más, un saludo y mi profundo agradecimiento por leer el libro.

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