ACTA DEL CONSEJO DE GUERRA CONTRA JUAN GIL HERNÁNDEZ


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A C T A

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En la Plaza de Santa Cruz de Tenerife a tres de Febrero de mil novecientos treinta y nueve, siendo la hora señalada, se reunió en la Sala de Actos del Palacio de la Mancomunidad Provincial de esta Capital, el Consejo de Guerra Ordinario de Plaza para ver y fallar la causa número 186 de 1,938, seguida en procedimiento sumarísimo contra el paisano JUAN GIL HERNANDEZ, por el delito de agresión a fuerza armada; formando el Tribunal: Como Presidente, el Señor Coronel del Regimiento de Infanteria Tenerife número 38, DON FRANCISCO DE S. GALTIER PLEY; como Vocales, los Capitanes; Don José Lugo Massieu, Don José Campos Albertos, del Regimiento de Infanteria Tenerife número 38; Don José Lugo Massieu Don José Campos Albertos, del Regimiento de Infanteria Tenerife número 38; Don José Marrero Suarez, de las Milicias de F.E.T. y de las J.O.N.S.; Don Francisco Benitez de Lugo, del Batallón de Orden Público y Don Manuel Abreu Sansón, del Grupo Mixto de Artilleria número 2; como Ponente, el Oficial Primero Honorario del Cuerpo Juridico Militar Don Vicente Gutierrez Cueto, como suplentes los Capitanes Don Manuel Cabrera Marrero y Don Ramón Padilla Trujillo, del citado Regimiento de Infanteria; como Fiscal el Oficial Segundo Honorario del Cuerpo Juridico Militar, Don Miguel Zerolo Fuentes, y como Defensor, el Teniente del Batallón de Orden Publico Don Manuel Santos Vera; no hallándose presente el procesado, pero sí a disposición del Consejo.

Dada la voz de audiencia pública, se procedió por el Instructor a la lectura del apuntamiento; a continuación, no habiendo pruebas que practicar, el Señor Presidente concede la palabra al Ministerio Fiscal el cual, ratificándose en su escrito de calificación provisional, califica los hechos como constitutivos de un delito d e agresión a fuerza armada previsto y penado en el articulo 254, párrafo segundo, del Código de Justicia Militar, de cuyo delito es responsable como autor el paisano Juan Gil Hernandez; y en su virtud, en nombre de la Ley pide se imponga al acusado la pena de doce años de reclusión temporal con las accesorias legales correspondientes, y en concepto de responsabilidad civil, que satisfaga el importe de las hospitalidades causadas por el lesionado.

El Señor Presidente concede la palabra al defensor, el cual empieza diciendo que entre los testigos hay visibles contradicciones acerca de los hechos que ocurrieron, pues mientras unos dicen que el soldado iba de uniforme, otros lo niegan, y el mismo individuo llevaba puesto un sombrero, según su propia declaración. Que también se ha dicho por otros testigos, además del acusado, que el soldado Cipriano Martinez, echandoselas de valiente quizo echar del chorro donde tomaban agua a su patrocinado y a sus amigos, desafiándolo, y dándole un pinchazo, por lo cual Gil se defendió. Vuelve a decir que como era de noche y el mismo soldado declara que quizás no reconoció Gil que aquel llevaba uniforme, el procesado tomó a su contrario como un paisano, pues hoy se venden en el comercio camisas y prendas de uniforme, que se ven puestas en el elemento civil, aunque sin emblemas; y extendiéndose, leyendo su alegato, en consideraciones, sobre la visibilidad del uniforme en el momento del hecho, indica seguidamente que su patrocinado no es un destacado individuo en el orden social y político y que del soldado no se saben sus antecedentes porque el Instructor no ha unido la documentación del mismo. En este momento la Presidencia llama la atención del defensor, diciéndole que se abstenga de hacer pronunciamientos en tal sentido, dado que el Señor Auditor aprobó el sumario de la causa, y que prosiga haciendo la defensa verbal, según dispone el artículo 659 del Código de Justicia Militar al tratarse de juicios sumarísimos. El defensor prosigue diciendo que los hechos ocurridos, a su juicio no revisten carácter de delito, sino el de una falta por reyerta habida entre dos paisanos; suplica que rectifique el Señor Fiscal, y que en tal consideración se absuelva a sus patrocinado por ser inocente del delito que le acusa.

El Senr Presidente pregunta al procesado si tiene algo que exponer y contesta que nó. Se dá por terminado el acto, se retiran los vocales suplentes y queda el Consejo reunido en sesión secreta para deliberar y pronunciar sentencia.

 

De

todo lo cual certifico.

[Firma rubricada de JUSTO BLÁNQUEZ IZQUIERDO].

 

Vº       Bº :

EL CORONEL PRESIDENTE

[Firma abreviada de FRANCISCO DE SALES GALTIER PLEY]

 

Cfr.: A-TMTQ 5149-178-4.- Causa 186 de 1938.- Folio 60.

 

 

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