FALLECIMIENTO DEL GENERAL DEL CAMPO TABERNILLA


Al día siguiente, 24 de octubre de1945, en la portada de ese mismo periódico vespertino tinerfeño LA TARDE, a tres columnas, es publicada la siguiente noticia:

Titular:

Ha fallecido el general del Campo Tabernilla.

Duelo unánime por la muerte del Gobernador Militar de Tenerife y Capitán General Accidental del Archipiélago.

 

En el cuerpo de la noticia leemos:

A la una y media de hoy dejó de existir en su residencia del Gobierno Militar de esta Plaza el general de brigada don José María del Campo Tabernilla, Capitán General accidental de Canarias y Jefe de las Fuerzas de Tierra, Mar y Aire del Archipiélago. Al ser difundida en nuestra capital la triste noticia, se produjo hondo sentimiento de pesar en todos los ámbitos de la misma, por la gran estimación de que gozaba el prestigioso militar que tantos años conviviera entre nosotros, aprecio que se puso de relieve con motivo de la grave enfermedad que sufría y contra la que fueron inútiles los cuidados de sus familiares y los recursos de la ciencia. En sus últimos momentos acompañaron al general del Campo Tabernilla además de sus distinguidos familiares, el coronel don Lorenzo Machado, encargado de los asuntos de la Capitanía General, su médico de cabecera, capitán señor Durán y jefes y oficiales de la guarnición. El cadáver quedo instalado en el despacho del Gobierno Militar, convertido en capilla ardiente.

Tan pronto se produjo el fatal desenlace, fue comunicada la noticia al Capitán General de Canarias, don Francisco García-Escámez que se halla en Madrid, quien testimonió seguidamente su pesame a la familia del extinto.

Asimismo se hizo llegar la noticia al Gobierno y al Ministerio del Ejército, a los señores Cónsules en esta plaza y a las autoridades del Archipiélago. A la entrada del Gobierno Militar se colocaron mesas con pliegos, desfilñando numerosas personas para firmar los pliegos en señal de condolencia.

Esta tarde llegará de Las Palmas en un avión especial, el Gobernador Militar de aquella Plaza, general de brigada don José Jiménez que se ha hecho cargo del mando militar de las Islas y asistirá al acto del sepelio. También asistirá a dicho acto el contralmirante señor Pastor Tomassety, que es esperado hoy en esta capital de regreso de su viaje a la Peninsula.

El sepelio de los restos mortales del general del Campo Tabernilla tendrá lugar mañana, a las once, partiendo la comitiva del Gobierno Militar y rindiéndose los honores propios de su mando. Por la Capitanía General se ha dispuesto que asistan al acto un batallón del Regimiento de Infantería Tenerife con bandera y banda, representaciones de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire y jefes y oficiales de la guarnición francos de servicio.

El ilustre general nació en la isla de Cuba el 18 de enero de 1887, de padres españoles, e ingresó en el Ejército en 1895. Tomó parte en diferentes campañas y poseía una brillante hoja de servicios. En nuestra guerra de liberación intervino asimismo en diferentes hechos de armas, habiendo salido de Canarias al mando de soldados tinerfeños y siendo su actuación muy destacada. Mas tarde regresó a Tenerife para desempeñar el mando del Regimiento de Infantería, habiendo sido designado después gobernador militar de Mahón, en las Baleares de donde salió para ocupar el cargo de Director General de Servicios en el Ministerio del Ejército. Por último fue designado Gobernador Militar de Tenerife. Ostentaba diversas condecoraciones, incluso la Gran Cruz de San Hermenegildo, la gran Cruz del Mérito Militar y otras En su vida particular se distinguió siempre por su trato afable y caballeroso, contando con numerosas amistades en el seno de la sociedad tinerfeña donde ha producido hondo pesar la noticia de su fallecimiento, así como entre sus compañeros de armas y subordinados, que apreciaron siempre en él su vibrante espíritu militar y su patriotismo.

A su distinguida esposa doña Antonia Llarena y Bravo de Laguna, hijo don José María del Campo Llarena, Juez de Instrucción de La Laguna, hijas, nietos y demás atribulados familiares así como a la guarnición del Archipiélago, expresamos la parte muy activa que tomamos en su dolor.