EL B.O.P. nº 45 DE 1931


En la portada del número 45 del Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife, fechado el miércoles 15 de abril de 1931, puede leerse:

 

GOBIERNO CIVIL

de la

Provincia de Santa Cruz de Tenerife

TELEGRAMA OFICIAL

Madrid, 14 Abril 1931 a las 21,20

Ministro de la Gobernación a Gobernador civil

«En este momento acaba de posesionarse en gobernación del Poder Público el Gobierno Provisional de la República con la asistencia fervorosa del pueblo y la cooperación leal y fervorosa de la fuerza pública. El entusiasmo es solo comparable al orden perfecto que impera en la capital y en todas las poblaciones según las noticias que nos comunican

Confiamos que por ese Gobierno civil se cooperará al mantenimiento de esta admirable normalidad facilitando sin recelo ni hostilidad la expansión justificada del sentimiento nacional republicano y cuidando al propio tiempo de apoyar y proteger con eficacia y prudencia sin alarde ni exhibición inoportuna todos los derechos de todas las personas sin diferencias la significación de éstas, ya que las determinaciones que el Gobierno de la República deba adoptar emanarán de él inspiradas en la justicia y por cauces normales. A nuestra posesión precedió esta mañana la conferencia del conde de Romanotes en representación del Gobierno caído y de la Corona renunciante, en la cual trató con el presidente del Gobierno provisional que procura, y esa conferencia lo confirma, instaurarse sin violencia asentado sobre la opinión ya demostrada del país y deseoso de que como encargo especialmente a V.E. y debe hacerlo presente a este noble y generoso pueblo la continuación del orden sea el remate del ejemplo de ciudadanía dado por nuestro país.

El Gobierno Provisional de la República ha quedado constituido en la forma siguiente:

Presidente, don Niceto Alcalá Zamora.

Estado, don Alejandro Lerroux.

Gracia y Justicia, don Fernando de los Ríos.

Marina, don Santiago Casares Quiroga.

Hacienda, don Indalecio Prieto.

Gobernación, don Miguel Maura.

Instrucción Pública, don Marcelino Domingo.

Fomento, don Álvaro Albornoz.

Trabajo, don Francisco Largo Caballero.

Economía, dos Luís Nicolau;

y del de nueva creación de Comunicaciones don Diego Martínez Barrios.

Ruego a V.E. que al recibo de la presente circular entregue el mando de la provincia al señor presidente de la Audiencia y que al darme cuenta del hecho me comunique el estado de la misma interesando del señor Presidente de la Audiencia proceda de análoga manera.»

◄▬►

CIRCULARES

En cumplimiento de lo dispuesto en la anterior orden circular telegráfica hago entrega en esta fecha del mando de la provincia al Ilustrísimo Sr. Presidente de la Audiencia, don José Ramón Fernández Díaz.

Santa Cruz de Tenerife, 14 de Abril de 1931.

El Gobernador,

Gustavo Morales

 

◄▬►

En ejecución de lo mandado por la superioridad me he posesionado interinamente en el día de hoy del cargo de Gobernador civil de esta provincia.

Santa Cruz de Tenerife, 14 de Abril de 1931.

El Gobernador interino

José R. Fernández Díaz

◄▬►

TELEGRAMA OFICIAL

Madrid, 15 Abril 1931 a las 14.20.

Ministro de la Gobernación a Gobernador civil.

«Vistas circunstancias especiales de esa provincia ruégole entregue mando señor Lara»

 

Este texto termina en la página 2 del Boletín.

Y a continuación viene éste:

◄▬►

 

CIRCULARES

Cumpliendo ordenado en el anterior telegrama hago entrega con esta fecha del mando de la provincia al señor don Antonio de Lara y Zárate.

Santa Cruz de Tenerife, 15 de abril de 1931.

PROCLAMANDO LA SEGUNDA REPÚBLICA EN SANTA CRUZ DE TENERIFE


GILBERTO ALEMÁN ha dejado un relato de lo acontecido en Santa Cruz de Tenerife, el 14 de abril de 1931, afirmando que sobre las 21:30 horas, se recibió un telegrama en el Gobierno Civil de la provincia.

El telegrama informaba a la primera autoridad provincial, GUSTAVO MORALES DE LAS POZAS, de la Proclamación de la Segunda República.

Este gobernador no llevaba ni tres meses desempeñando el cargo, ya que había tomado posesión del mismo el 21 de enero de 1931.

Este relato de GILBERTO ALEMÁN es corroborado por la portada del número 45 del Boletín Oficial de la Provincia de Santa Cruz de Tenerife, fechado el miércoles 15 de abril de 1931.

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2009/04/14/proclamacion-de-la-segunda-republica-en-santa-cruz-de-tenerife/

ALEJANDRO CIORANESCU, en su monumental obra «HISTORIA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE», tomo III, páginas 281 a 288, no menciona estos hechos, pero si hace constar este otro en la página 283:

Los que se suelen llamar elementos incontrolados no son sólo los que se manifiestan contra la autoridad, sino también los que se le adelantan sin su consentimiento. Hubo en Santa Cruz incidentes de esta clase, al principio sin gravedad. Algunos de estos «elementos incontrolados» se ofrecieron la satisfacción de romper con los martillos las planchas que, en la vieja calle del Castillo, llevaban el nombre de Alfonso XIII, para cubrirlas después con un cartón con el nombre del capitán Fermín Galán: operación que apenas necesitaba la intervención de un comando, ya que a los pocos días el mismo ayuntamiento sancionaba el cambio de nombre.

Cuatro días después, el 18 de abril de 1931, el concejal socialista PEDRO GARCÍA CABRERA, pediría en el Pleno Municipal de constitución de la Corporación, que ésta respetara la voluntad del [pueblo] exteriorizada el día de la proclamación del nuevo régimen, dando el nombre de Plaza de la República a la de la Constitución y el de Fermín Galán a la calle de Alfonso XIII.

Esta petición no sería satisfecha en dicha sesión plenaria.

* * * * * * * * *

Del discurso dirigido al pueblo tinerfeño, por ANTONIO DE LARA Y ZÁRATE, primer gobernador civil de esta Provincia, nombrado por el Gobierno Provisional de la Segunda República Española, podría haberse esperado que nuestros paisanos, le perdonarían todos los errores, quedando prendados con el nuevo régimen, confiados, optimistas, y seguros como buenos hijos de Tenerife y de las demás islas.

Viéndolos desde nuestra óptica actual, la verdad es que los discursos de aquella época, producen bastante asombro, cuando no hilaridad.

Y llevan a cualquiera a pensar que la cordura y la sensatez no brillaban en demasía.

Pero no debemos hacer este tipo de análisis diacrónicos de la Historia.