EL PRIMER FUSILAMIENTO DE CANARIAS


 

El sábado 1º de agosto de 1936, se inicia en el Cuartel de San Francisco de Las Palmas, el inicuo Consejo de Guerra, contra EDUARDO SUÁREZ MORALES, FERNANDO EGEA RAMÍREZ, la esposa de éste HERMINIA DOS SANTOS, y PEDRO DELGADO QUESADA.

Los cuatro habían intentado escapar en una falúa desde el Puerto de Las Nieves de Agaete.

Habiendo sido desembarcados en el Barranco del Asno, habían resultado detenidos el 24 de julio, por tropas del patrullero Arcila, que los había traslado a la capital de Gran Canaria.

Inmediatamente es instruido, en menos de ocho días, el procedimiento SUMARÍSIMO numerado como 37 de 1936, de la Auditoría de Guerra Autónoma de Las Palmas, completado por el Capitán JOSÉ NIETO VENTURA.

El Consejo de Guerra es presidido por el Teniente Coronel LUIS MATEOS ÁLVAREZ-RIVERA, acompañado por los vocales EDUARDO CALLEJO GARCÍA-AMADO, AURELIO CUENCA HERNÁNDEZ, SANTIAGO DIAZ TRAYTER, NEMESIO MARTIN HERNÁNDEZ, EDUARDO CAPABLANCA MORENO, y NATIVIDAD CALZADA CASTAÑEDA.

El Fiscal LORENZO MARTÍNEZ FUSET solicitó la aplicación de la pena capital para EDUARDO SUÁREZ MORALES y FERNANDO EGEA RAMÍREZ.

El Tribunal estuvo deliberando hasta la madrugada del domingo 2 de agosto de 1936, si bien en la emisión de la sentencia figura la fecha del 1º de agosto de 1936. En el fallo de la misma, resultan condenados a la pena de muerte, mientras PEDRO DELGADO QUESADA y HERMINIA DOS-SANTOS ALEMAN son condenados a la pena de veintiséis años y ocho meses de reclusión mayor con las accesorias de interdicción civil e inhabilitación absoluta, siéndoles de abono a estos últimos para el cumplimiento de la condena la totalidad del tiempo de prisión preventiva sufrida.

EDUARDO SUÁREZ MORALES y FERNANDO EGEA RAMÍREZ SON FUSILADOS EL 6 DE AGOSTO DE 1936, a las seis de de mañana.

Las inscripciones de sus defunciones son efectuadas en el Registro Civil del Puerto, sito entonces en la calle Albareda, zona del Refugio, en el istmo de la Isleta.

HERMINIA DOS-SANTOS ALEMAN cumple su condena en la sección de mujeres de la cárcel de Barranco Seco.

Es puesta en libertad atenuada el 13 de junio de 1940.

PEDRO DELGADO QUESADA fue transportado el 30 de enero de 1937, al Penal del Puerto de Santa María (Cádiz) en el vapor «Rio Francolí», Luego sería traslado al Penal de Astorga, como otros muchos canarios, Sería puesto en libertad atenuada el 24 de julio de 1939.

 

El fusilamiento de EDUARDO SUÁREZ MORALES y FERNANDO EGEA RAMÍREZ, ha sido el primer fusilamiento oficial llevado a cabo, en Canarias, por los sublevados el 18 de julio de 1936, contra el entonces legítimo y legal Gobierno de España.

El segundo fusilamiento tendría lugar en Tenerife, cinco días después, el ONCE DE AGOSTO DE 1936, en que cayó ante un piquete ALFONSO GONZÁLEZ CAMPOS, Teniente de Infantería destinado en la Guardia de Asalto.

* * * * *

 

El inverecundo escritor falangista grancanario Miguel Jiménez Marrero, en su libraco CRÓNICA DE MEDIO SIGLO, publicado en tres tomos entre 1988 y 1993, ha dejado escrito en las páginas 201 a 204 del primer volumen, este relato relacionado con los dos ínclitos republicanos

 

En las localidades del interior de Gran Canaria, en particular Arucas, Gáldar y Guía, reducidos grupos marxistas, dirigidos por hombres muy conocidos por sus actividades políticas, como el diputado comunista Suárez Morales, el delegado del Gobierno en la Zona Norte, el farmacéutico Egea, así como el propio alcalde de Arucas, el bueno de Doreste Casanova, maestro nacional, a quien, como a otros muchos, había embarcado el Frente Popular nombrándolo a dedo como tal alcalde, de aparente carácter bondadoso, buen amigo y ex compañero de estudios, pero cuya pronunciada cojera había dejado en él un indisimulado complejo de inferioridad, que finalmente superaría por completo. Pues bien, este alcalde, indudablemente cumpliendo órdenes de Egea, sostuvo durante unas horas la localidad en situación de rebeldía. Muy pronto, grupos de voluntarios y del Ejército terminarían con aquellos focos rebeldes y normalizaron la vida ciudadana en Arucas.

En este pequeño teatro de operaciones en el norte de Gran Canaria, el-Arcila- se bastó y sobró para que cundiera la desbandada de los dirigentes del Frente Popular, desembarcando en la zona de Gáldar el segundo comandante, Pita da Veiga (quien al transcurrir de los años sería almirante y ministro con Franco, y a la muerte del Caudillo, con el Gobierno de Adolfo Suárez), acompañado de un sargento de la Guardia Civil y un grupo de voluntarios canarios, quienes se hicieron cargo de la situación sin disparar un solo tiro y liberando a los muchos vecinos de Gáldar -entre ellos, buen número de falangistas-, a quienes se había encerrado en el Casino para someterlos posteriormente a la «justicia popular»

Paradójicamente, serían Gáldar, Guía y Agaete, en proporción a su número de habitantes, las localidades que más voluntarios mandaron a los frentes de combate, aportando en los meses sucesivos, incluso al crearse la División Azul, buen número de estos voluntarios. Algunas de las calles de estas localidades están rotuladas con los nombres de estos héroes que en aquellos campos de guerra dejaron su vida.

Las responsabilidades en las acciones llevadas a cabo en la zona norte de Gran Canaria por Eduardo Suárez Morales y por Egea, junto con otros miembros del Frente Popular, fueron expuestas muy escuetamente por Martínez Fusset durante el desarrollo del consejo de guerra que les juzgó. Según el informe del fiscal, Suárez Morales y Egea se levantaron en armas contra el Ejército, declarando posteriormente que no conocían las características del levantamiento, lo cual, decía el fiscal, no es cierto, como lo demuestran los panfletos que lanzaron por la zona que precariamente controlaban.

Expone cómo muchos de los elementos marxistas de Arucas declararon que actuaban a las órdenes de Egea, quien se había encargado de la defensa de Guía, Gáldar y Agaete, mientras que Suárez Morales lo haría de Arucas. Los acusados se hicieron fuertes empuñando las armas y, antes de proceder a su captura, se les instó a que se rindieran, sin acceder a ello. Horas después, en su huida y en presencia de los dos -Suárez y Egea-, algunos de sus compañeros intentaron inútilmente cargar un cañón en zona próxima a la localidad de Agaete, lo que no llevaron a la práctica ante la inesperada presencia de una avioneta que arrojó hojas sobre el grupo, en las que se exponía la situación en que se encontraban.

En cuanto a otro de los procesados, Pedro Delgado Quesada ex consejero del Cabildo Insular, éste declara que el 18 de Julio por la mañana llegó a Gáldar Sanz Iraola con una orden para la Guardia Civil y otra para Egea, disponiendo que se declarara la huelga general. Sólo pudo establecer contacto con Delgado, que se encontraba en el Ayuntamiento, quien mostró su conformidad con la misiva de Iraola, aunque luego declararía que lo había hecho por miedo. La también procesada Higinia Dos Santos, se disponía a trasladarse a la capital y entrevistarse con el gobernador civil para tratar del plan de acción a realizar contra el Ejército, manifestando que contaba con bandas armadas y comunicándose luego con su esposo, Egea, dándole cuenta de lo acordado.

El farmacéutico Egea confesó durante el juicio que había mandado aviso al Ayuntamiento de Gáldar comunicando que se había declarado un movimiento fascista y que allí estaba Pedro Delgado, quien ordenó a la Guardia Civil que se presentara en la Corporación municipal, ordenando la detención de todas las personas que consideraba fascistas, orden que sería ejecutada.

Las personas implicadas en el enfrentamiento con el Ejército reúnen toda la dinamita existente en aquella zona y Egea se traslada a Arucas y se enteraba de la voladura del Puente de Tenoya y de la existencia de dinamita en el Ayuntamiento, acción que asegura no haber ordenado, asegurando también en el juicio que no se había presentado antes a las autoridades militares por miedo a posibles represalias.

El informe fiscal se detendría sobre las actividades conjuntas de Suárez Morales, Egea y Delgado Quesada, sacando la conclusión de que Suárez Morales obedecía las órdenes de Egea y que no se encontraba al frente de la resistencia. Egea negaría repetidamente, en el transcurso del juicio, la veracidad del informe de la Policía, que le acusaba de haberse incautado de los fondos de los Sindicatos. En un momento de su declaración, solicitó benevolencia para su esposa, ya que se encontraba embarazada, añadiendo: -Si este Movimiento es justo, yo lo acepto con alegría.

Por su parte, Suárez Morales pidió que se le dejara estar con su padre, aquel anciano serio, de gran estatura, a quien veíamos mucho por el Mercado del Puerto, pues creemos recordar que era algo así como el administrador del mismo. Afirmó que si algún día se viera en libertad, esta libertad la aprovecharía sólo para dedicarse a su hogar, ahora deshecho. Nos hemos adelantado un poco a los acontecimientos, ya que todo esto ocurría en el mes de agosto, pero con el fin de no perder la línea del relato desde el juicio hasta el cumplimiento de la sentencia, vamos a exponer los detalles sobre este particular, sin perjuicio de volver más adelante a los acontecimientos que se desarrollaron en Las Palmas en los días siguientes al 18 de Julio.

El juicio contra Eduardo Suárez Morales, Egea, Pedro Delgado Quesada e Higinia Dos Santos, al que nos hemos referido, se celebró en el Cuartel de San Francisco, en los primeros días de agosto. Los procesados habían sido detenidos el 25 de julio en un escondite al norte de Gran Canaria. Como dato para esta pequeña historia, digamos que el Tribunal que juzgó a estos acusados de rebelión militar estaba integrado por las siguientes personas:

Presidente, teniente coronel Luis M. Alvarez; vocales, capitanes Aurelio Cuenca Hernández, Santiago Díaz Tyler, Natividad Calzada y Eduardo Capablanca Moreno; vocal ponente, teniente auditor, comandante de la Armada Eduardo Calleja; vocales suplentes, Román Villaverde y Narciso Jiménez Baxas, del Regimiento de Infantería número 39; fiscal, comandante Martínez Fusset; defensor, capitán de Infantería Santiago Bañols Passano; juez instructor, capitán de Infantería Francisco Espejo Aguilar. La sala escenario del juicio, que había despertado la natural expectación, estaba abarrotada de público y totalmente ocupada la mesa reservada a la prensa.

En las pruebas testificales desfilaron numerosos testigos, la mayoría de los cuales comprometían seriamente en sus declaraciones a los acusados Suárez Morales y Egea. Ya hemos resumido la tesis del fiscal que, naturalmente, era mucho más extensa. Digamos que el defensor centró su tesis en que los encartados desconocían el carácter del Alzamiento, no relacionándolo con una acción militar, sino con lo que ellos denominaban Fascistas. y que obraron en todos sus actos pensando que defendían la legalidad, pues así se les informaba desde el Gobierno Civil, que a su vez recibía órdenes e información del Gobierno en Madrid. Rubricó su informe recordando las palabras de Franco de que abramos los brazos a nuestro enemigos, resaltando también el estado de embarazo de la mujer de Egea y recordando la frase de Cristo: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Dejemos aquí testimonio de la emoción que las palabras de la defensa produjo entre los numerosos asistentes a este juicio.

La sentencia se haría pública, y por ella, de acuerdo con la tesis del fiscal, se condenaba a la pena de muerte a Eduardo Suárez Morales y a Fernando Egea. Se pidieron condenas de veinte años de reclusión para Pedro Delgado Quesada y para Higinia Dos Santos. Esta sentencia no sería firme hasta la confirmación por la Junta Nacional de Burgos, que la confirmó en todas sus partes.

El 6 de octubre [¿?], a las seis de la tarde, entraban en dos habitaciones, habilitadas como calabozos y que daban al patio del Cuartel de Ingenieros en la Isleta, los dos condenados a muerte, y también a las seis de la mañana siguiente se cumpliría la sentencia en el Campo de Tiro de la Isleta, justo donde había encontrado la muerte el general Amadeo Balmes.

Por desgracia para nosotros, pues fue algo muy desagradable y no deseado, fuimos testigos de excepción de las tristes horas transcurridas desde que ingresaron en el cuartel hasta su salida hacia el Campo de Tiro de estos dos condenados.

Aclaremos que no era tal calabozo donde pasaron la noche Suárez Morales y Egea. Se trataba de dos habitaciones, una al fondo del patio central del cuartel y la otra a la izquierda, casi frente al Cuerpo de Guardia, que estaba a la derecha conforme se entra en el edificio. Nosotros, por habernos correspondido en turno de guardia (como explicaremos luego, ya estábamos movilizados como soldados) o porque lo cierto era que las guardias eran casi continuas, dada la falta de soldados hasta que más tarde se fueron incorporando varias quintas, nos tocó toda la noche la vigilancia de la puerta de la habitación -siempre abierta- que ocupaba Suárez Morales, y frente a nosotros podíamos ver perfectamente todo el movimiento en tomo a la habitación que ocupaba Egea.

Repetimos que fue todo muy desagradable, y hemos de disculpar la actitud del diputado comunista, a quien se le facilitó cuanto pidió, siempre bebidas, pues su situación no era para estar de humor. Durante toda la noche, su comportamiento, dentro de la angustia que reflejaba su rostro, fue el lógico en estos casos, o al menos así lo suponemos. En dos ocasiones nos dijo que deseaba ir al servicio, avisando al jefe de la guardia para que alguien le acompañara, como teníamos ordenado. Pasada la medianoche harían acto de presencia dos sacerdotes, dos personas entrañables para nosotros, pues durante un año habíamos sido sus alumnos en el Colegio del Corazón de María. Paradójicamente, uno era muy alto y muy delgado y los estudiantes le llamábamos cariñosamente Palma Coco. El lo sabía y lo aceptaba con gran sentido del humor. Hasta mediados de 1984 andaba en una residencia de religiosos en Sevilla, ya muy anciano. El otro sacerdote era todo lo contrario, con apenas metro y medio de estatura. Nos estamos refiriendo al padre Serna, un santo en toda la extensión de la palabra, ya fallecido.

Pues bien, al llegar junto a nosotros para ponerse en contacto con Suárez Morales por si deseaba consuelo espiritual, no pudimos contener una especie de sensación, entre pena y emoción, al observar las caras de aquellos sacerdotes.

Efectivamente, el condenado no estuvo muy fino que digamos, y sus palabras hacia estos dos venerables curas fueron muy hirientes y sentimos hasta cierta repugnancia, aun reconociendo el estado de ánimo de aquel isleño, todavía joven, a quien quedaban muy pocas horas de vida. Situado casi en la antípoda política, conocimos mucho a su cuñado José Ignacio Ojeda, exaltado falangista, que marcharía al frente en la primera expedición de banderas de Falange y que luego, por su mala cabeza, terminaría marchándose casi clandestinamente de Gran Canaria. En efecto, le perdimos la pista cuando muchos años más tarde marchó a Venezuela, durante el mandato de Pérez Jiménez, de quien, según parece, fue estrecho colaborador.

Por el contrario, el otro condenado a muerte, Fernando Egea, mostraba una actitud totalmente distinta a la de Suárez Morales, llegando casi a llorar, sobre todo cuando su esposa, a la que se le había dado permiso (pues estaba en prisión), le visitaba aquella triste noche. Higinia Dos Santos le consolaba y le daba ánimos. Digamos también que Egea solicitó que le visitara el presidente del Colegio Farmacéutico de Las Palmas, Vicente López Socas.

Llegó la hora de la marcha de estos dos hombres hacia el Campo de Tiro, y mientras Egea estaba moralmente deshecho, Suárez Morales, que había pasado la noche ingiriendo alguna dosis de bebida, que fue lo único que solicitó, se mostraba – al menos en apariencia – muy tranquilo, permitiéndose el lujo, al pasar por delante del Cuarto de Banderas, de lanzar algún que otro insulto a la oficialidad.

Fue un triste capítulo que no podemos olvidar y que, de no haberse envenenado ni divulgado tanto las acusaciones sobre increíbles crímenes y que tenían como víctimas a partidarios del Alzamiento, domiciliados en la zona roja (la prensa nos presentaba casos espeluznantes), posiblemente no se hubiera celebrado el juicio en un ambiente tan crispado – a todos los niveles -, en cuyo veredicto final influyeron en gran parte las declaraciones de muchos testigos.

* * * * * * * * *

La prensa de Gran Canaria recogió con gran amplitud, los detalles de este sumario.

Prensa que estaba férreamente controlada por el Auditor RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA.

Podemos suponer que este inverecundo escritor falangista grancanario, MIGUEL JIMÉNEZ MARRERO, además de haber sido actor y espectador de primera línea, habrá utilizado lo dicho por aquella prensa controlada, para escribir esta prolija crónica.

Y que su afirmación sobre que el fusilamiento tuvo lugar en octubre, debe ser atribuido a un lapsus calami.

Pero no es descartable que también hubiera consultado el original la Causa 37 de 1936.

Ahora bien esta acción no nos consta, aunque se puede presumir, porque si nos consta que ha tenido acceso al voluminoso sumario de la Causa 130 de 1936, archivada con la signatura o clave 9904-315-1.

Esto se deduce de manifestado por él mismo en la página 276, donde tratando de esta Causa 130/1936, ha dejado escrito:

Así, nos hemos leído los seis abultados rollos del proceso, con sus centenares de páginas, que se conservan en la Sección de Justicia de la Capitanía General de Canarias.

A la Causa 37/1936, cuando fue archivada, le fue asignada la signatura o clave 13089-422-9.

De acuerdo con esta clave, la causa 37 de 1936, debería estar dentro del legajo 422.

Habiendo examinado detenidamente este legajo, no he encontrado dicha causa.

Lo cual nos podría indicar que debe estar traspapelada, si no ha sido destruida o desaparecida.

Habrá que proseguir la pesquisa documental.

Mientras tanto, debemos limitarnos al conocimiento limitado de una parte, sentencia y dictamen, que puede ser consultada en

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2009/11/07/egea-y-suarez-en-la-causa-500-de-1936/

Cfr.

1.- JUAN MEDINA SANABRIA: CAMPOS DE CONCENTRACIÓN. 2002.

2.- MIGUEL JIMÉNEZ MARRERO.- CRÓNICA  DE MEDIO SIGLO. 1988.

3.- Causa 500 de 1936 (9466-301-15).


 

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CONDENANDO A LOS MILITARES SENTENCIADOS DEL SAHARA EN CAUSA 119 DE 1936 DE LAS PALMAS


Las Palmas, once de septiembre de mil novecientos treinta y seis.

De conformidad con el precedente Dictamen del Sr. Auditor y por sus propios fundamentos, apruebo la sentencia recaída en esta causa y en su virtud se condena al procesado JOSE OCAÑA ROLDAN como autor de un delito de rebelión militar a la pena de reclusión perpetua; al procesado Juan Fernandez Perez, como autor de un delito de auxilio a la rebelión a la pena de VEINTE AÑOS de reclusión temporal, al procesado Gervasio Fraile Valbuena, como autor

M.8,843,575

103

de un delito de auxilio a la rebelión a la pena de DIEZ Y OCHO AÑOS DE RECLUSION TEMPORAL; a los procesados José Alvarez Mesa, Agustin Olmedo Mulas y Silvio Encabo Andres, a cada uno, como autores de un delito de auxilio a la rebelión, a la pena de DIEZ Y SEIS AÑOS DE RECLUSION TEMPORAL, con la accesoria para todos ellos de expulsión de las filas del Ejercito con pérdida de todos los derechos adquiridos en él y a las petinentes del Código Penal; a los procesados Juan Ramos Muñoz, Victoriano Reyes Tejera, Lazaro Ramos Castillo, Guillermo Ramos Salazar y Manuel Rodriguez Marrero como autores de un delito de negligencia a la pena, cada uno, de SEIS MESES Y UN DIA de prisión militar correccional con las accesorias pertinentes, del Código Penal, y al procesado Cabo Ramón Ruiz de las Doblas, como autor de un delito de negligencia, a la pena de un AÑO de prisión correccional con las accesorias de deposición de empleo y pertinentes del Código Penal, sirviéndoles a todos ellos, de abono para el cumplimiento de la condena la totalidad del tiempo que han estado privados de libertad por esta causa y absolviendo a los procesados Ramón Ruiz de las Doblas y José Ocaña Roldan de los delitos de rebelión y excitación a la rebelión de que respectivamente se le acusaba por el Ministerio Fiscal.

Remítase estas actuaciones al Sr. Auditor de Guerra, a los fines de justicia pertinentes.

EL COMANDANTE MILITAR DE CANARIAS

Caceres

 [Firma rubricada someramente]

 

En el margen izquierdo está manuscrito Cmd 2211.

Cfr.: ATMTQ 12072-389-2.- Causa 119 de 1936.- Folios 102 vuelto y 103.

DICTAMEN DEL AUDITOR RAFAEL DÍAZ LLANOS EN CAUSA 119 DE 1936


M.8,843,574

102

 

Excmo Señor:

El Consejo de Guerra Ordinario de Plaza, reunido en esta Capital en el día de ayer, dictó sentencia en procedimiento sumarísimo, condenando al procesado José Ocaña Roldan como autor de un delito de rebelión militar a la pena de reclusión perpetua; al procesado Juan Fernandez Perez, como autor de un delito de auxilio a la rebelión militar a la pena de veinte años de reclusión temporal, al procesado Gervasio Fraile Valbuena, como autor de un delito de auxilio a la rebelión, a la pena de diez y ocho años de reclusión temporal; a los procesados José Alvarez Mesa, Agustin Olmedo Mulas y Silvio Encabo Andres, a cada uno como autores de un delito de auxilio a la rebelión a la pena de diez y seis años de reclusión temporal; con la accesoria para todos ellos de expulsión de las filas del Ejercito con pérdida de todos los derechos adquiridos en él y las pertinentes del Código Penal; a los procesados Juan Ramos Muñoz, Victoriano Reyes Tejera, Lazaro Ramos Castillo, Guillermo Ramos Salazar y Manuel Rodriguez Marrero, como autores de un delito de negligencia a la pena, cada uno, de SEIS MESES Y UN DIA DE PRISION MILITAR CORRECCIONAL, con las accesorias pertinentes del código Penal y al procesado Cabo Ramón  Ruiz de Las Doblas, como autor de un delito de negligencia a la pena, de UN AÑO de prisión militar correccional, con las accesorias de deposición de empleo y pertinentes del código Penal, sirviéndoles, a todos ellos, para el cumplimiento de las condenas la totalidad del tiempo que han estado privados de libertad por esta causa y absolviendo a los procesados Ramon Ruiz de Las Doblas y José Ocaña Roldan de los delitos de rebelión y excitación a la rebelión de que respectivamente se les acusaba por el Ministerio fiscal.

En el sumario y plenario de la presente causa se han observado las formalidades procesales, constituyéndose el Consejo de guerra con arreglo a lo prevenido en el Código de Justicia Militar, pronunciando sentencia previos los tramites de acusación, defensa, y oídos los procesados.

De la apreciación de la prueba hecha por el Tribunal ni de la calificación jurídica, aparece error  manifiesto que pueda motivar recurso por el que dictamina.

Por lo expuesto, el Auditor que suscribe, es de sentir puede V.E. prestar al fallo consultado, la aprobación judicial necesaria, para que sea firme y ejecutorio, volviendo el procesamiento una vez resuelto a esta Auditoría para la práctica de las diligencias pertinentes.

Las Palma, once de septiembre de mil novecientos treinta y seis.

EL AUDITOR

Rafael Díaz Llanos

[Firma rubricada]

 

Cfr.: Causa 119 de 1936 (12072-389-2).- Folio 102.

SENTENCIA DE LA CAUSA 119 DE 1936 DE LAS PALMAS CONTRA SOLDADOS DEL SAHARA


M.8.844.104

98

S E N T E N C I A

 

En la plaza de Las Palmas a diez de Septiembre de mil novecientos treinta y seis, reunido en el salón de actos del Regimiento de Infantería de Canarias nº. 39 el Consejo de Guerra Ordinario de Plaza para ver y fallar la causa seguida contra el Cabo de la Escuadrilla Mixta del Sahara Ramon Ruiz de las Doblas, los soldados de la misma unidad, Jose Ocaña Roldan,  Juan Fernandez Perez, Gervasio Fraile Balbuena, Jose Alvarez Mesa, y Agustin Olmedo Mulas, los del Regimiento de Infanteria Tenerife nº 38 Juan Ramos Muñoz, Victoriano Reyes Tejera, Lazaro Ramos Castillo, Guillermo Ramos Salazar, el soldado de la Compañía de Sanidad Militar de Canarias Manuel Rodriguez Marrero y el soldado de la Escuadrilla Mixta del Sahara Silvio Encabo andres, por el presunto delito de rebelion militar, visto el resultado de las pruebas practicadas en el acto de la vista, oidas la acusacion fiscal y la defensa y

RESULTANDO Que declarado el estado de guerra en la Comandancia del Puesto Militar de Villa Cisneros en las posesiones del Sahara, los procesados soldados de aviacion Jose Ocaña Roldan, Juan Fernandez Perez , Gervasio Fraile Balbuena, Jose Alvarez Mesa, Agustin Olmedo Mulas y Silvio Encabo Andres, en días sucesivos celebraron diversas reuniones en las que se hablaba reiteradamente contra el Movimiento Nacionalista, teniendo las mismas su exteriorizacion el dia dos de Agosto, en que con ocasion de recibir una carta de sus familiares el soldado Jose Ocaña Roldan, la leyo en el dormitorio de tropa, a los soldados antes mencionados, y como en la misma sus dichos familiares le daban cuenta de lo que estaban haciendo contra el Ejercito, el Ocaña animó a sus compañeros para que hiciesen lo mismo prometiendoselo asi todosellos; que el dia 7 del propio mes de Agosto, al ser leida la orden del pado por el Estrecho de las fuerzas de Marruecos y se aludiese a los barcos piratas que trataron de impedirlo los procesados Ocaña Roldan y Fernandez Perez protestaron violentamente que se diese tal calificativo a los mencionado barcos; que en las ultimas horas de la tarde del dia nueve de Agosto ultimo los propios procesados celebraron uno nueva reunion en el local de la cocina de Aviacion en la cual culmino su repulsa al Movimiento Nacional, hablando de sublevarse contra los Oficiales, Suboficiales y Tropa afectas a aquel Movimiento y como el soldado procesado Jose Ocaña Roldan diese vivas al comunismo los restantes procesados mencionados le corearon contestandole en analoga forma. Hechos probados.

RESULTANDO que a la reunion mencionada celebrada el dia nueve del pasado asistieron tambien los procesados, soldados de Infanteria Juan Ramos Muñoz, Victoriano Reyes Tejera, Lazaro Ramos Castillo y Guillermo Ramos Salazar y el de igual clase de Sanidad Manuel Rodriguez Marrero, sin que conste que tal asistencia fuese intencionada o casual ya que en dicha reunion se estuvo tambien cantando y bebiendo y sin que se haya podido acreditar si los mencionados soldados se adhirieran en alguna forma a las manifestaciones expresadas en el Resultando anterior, pero si es cierto que no dieron cuenta inmediata ni mediata de las mismas a sus jefes superiores.

RESULTANDO que el procesado Cabo Ramon Ruiz de las Doblas si bien no aparece probado que tuviere intervencion en lo expuesto en los resultandos anteriores, es lo cierto que pese a su condicion de superior y de la reteracion con que se produjeron los hechos expuestos en los mismos no advirtio el estado de indisciplina en que se hallaban los soldados de aviacion sin que ni siquiera la circunstancia de haberse declarado el estado de guerra le hiciese velar con mas rigor por el estricto cumplimiento de la misma, segun reconoce en su declaracion en el acto de la vista. Hecho probado

RESULTANDO que el Ministerio fiscal en su acusacion, relatando los hechos en la forma que juzgo oportuna, los estimo como constitutivos de un delito de Rebelion del nrº 2º del articulo 238 en relacion con el articulo 237, ambos del Codigo de Justicia Militar, para los procesados Ruiz de las doblas, Ocaña Roldan, Fraile Balbuena, Encabo Andres y Alvarez Mesa; de auxilio a la rebelion para los procesados Fernandez Perez y Olmedo Mesa; de conspiracion para la rebelion para los restantes procesados y ademas, para el procesado Ocaña Roldan de un delito de excitacion a la rebelion realizando cerca de los tripulantes del vapor Lanzarote, interesando para los considerados

M.8.841.105

99

autores del delito de rebelion, la pena de reclusion perpetua; para los considerados autores del delito de auxilio a la rebelion, veinte años de reclusion temporal; para los calificados autores de conspiracion para la rebelion, seis años y un dia de prision mayor y para el supuesto autor del delito de excitacion a la rebelion, la pena de doce años de prision mayor  y que Ia defensa, relatando los hechos en forma adecuada a su tesis, estimo que el procesado Ocaña Roldan era autor de un delito de excitación a la rebelion solicitando se le impusiera la pena de prision mayor mayor; que los restantes procesados soldados de aviacion eran solo autores de un delito de conspiracion para la rebelion e intereso la Iibre absolucion del cabo Ruiz de las Doblas, de los soldados de Infanteria y del de Sanidad.

CONSIDERANDO que los hechos declarados probados en el resultando primero son legalmente constitutivos de un delito de rebelion definido en el nº. 2º del articulo 238 en relacion con el 237, ambos del Codigo de Justicia Militar y de otro de auxilio a la rebelion definido y sancionado en el parrafo primero del articulo 240 del propio Codigo.

CONSIDERANDO que los hechos declarados probados en el Resultando segundo son legalmente constitutivos de un delito de negligencia del nº. 2º del articulo 277 del Codigo de Justicia Militar, pues siendo deber fundamental de todo militar observar y velar por la mas pura y estricta disciplina es indudable que todo aquel que tenga conocimiento de algunahecho que atente contra aquella, esta obligado a reprimirlo o denunciarlo, obligacion esta que era la que tenian los procesados mencionados en dicho resultando y que no cumplieron a pesar de la trascendencia que podian tener los hechos que ante ellos se desarrollaron.

CONSIDERANDO que los hechos relatados en el Resultando tercero constituyen legalmente un delito de negligencia del nº 1º del articulo 277 del propio Codigo de Justicia Militar.

CONSIDERANDO que de dichos delitos son responsable en conceptos de autores, por participacion directa y voluntaria los procesados en la siguiente forma: del delito de rebelion militar, el soldado Jose Ocaña Roldan; del delito de auxilio a la rebelion  los soldados de aviacion Juan Fernandez Perez, Gervasio Fraile Balbuena, Jose Alvarez Mesa y Agustin Olmedo Mulas; del delito de negligencia del nº 2º del articulo 277 los soldados de infanteria Juan Ramos Muñoz, Victoriano Reyes Tejera, Lazaro Ramos Castillo y Guillermo Ramos Salazar y el soldado de Sanidad Manuel Rodriguez Marrero; y del delito de negligencia del nº, 1º del articulo 277 el procesado cabo Ramon Ruiz de las Doblas.

CONSIDERANDO que no concurren ni son de apreciar circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal.

Vistos los preceptos citados, 33 del Codigo Penal, 172 y 185 del Codigo de Justicia Militar y demas de general aplicación,

EL CONSEJO DE GUERRA FALLA, que debe condenar y condena al procesado Jose Ocaña Roldan, como autor de un delito de rebelión militar a la pena de reclusion perpetua; al procesado Juan Fernandez Perez, como autor de un delito de auxilio a la rebelion, a la pena de veinte años de reclusion temporal; al procesado Gervasio Fraile Valbuena, como autor de un delito de auxilio a la rebelion, a la pena de diez y ocho años de reclusion temporal; a los procesados Jose Alvarez Mesa, y Agustin Olmedo Mila, y Silvio Encabo Andres, a cada uno, como autores de un delito de auxilio a la rebelion a la pena de diez y seis años de reclusion temporal, con la accesoria para todos ellos de expulsion de las filas del Ejercito con perdida de todos los derechos adquiridos en el y las pertinentes del Codigo Penal; a los procesados Juan Ramos Muñoz, Victoriano Reyes Tejera, Lazaro Ramos Castillo, Guillermo Ramos Salazar y Manuel Rodriguez Marrero, como autores de un delito de negligencia a la pena, cada uno, de seis meses y un dia de prision militar correccional con las accesorias pertinentes del Codigo Penal, y al procesado Cabo Ramon Ruiz de Las Doblas, como autor de un delito de negligencia, a la pena de un año de prision militar correccional con las accesorias de deposición (de deposicion) de empleo y pertinentes del Codigo penal, sirviendoles a todos ellos de abono para el cumplimiento de las condenas lastotalidad del tiempo que han estado privados de libertad por esta causa y que debemos absolver y absolvemos a los

M.8.841.106

100

procesados Ramon Ruiz de las Doblas y Jose Ocaña Roldan de los delitos de rebelion y excitación a la rebelion de que respectivamente se le acusaba por el Ministerio fiscal. Entre lineas = en su declaracion en el acto de la vista. Hecho probado- y Silvio Encabo Andres = Valen.

[Siguen las firmas todas rubricadas de los siete miembros del tribunal, JOSÉ MARÍA DEL CAMPO TABERNILLA, AURELIO CUENCA HERNANDEZ, SANTIAGO DÍAZ TREYTER, EDUARDO CAPABLANCA MORENO, ROMÁN LEÓN VILLAVERDE, NARCISO JIMENO BAZAS, y LUIS PIERNAVIEJA DEL POZO].

 

Cfr.: Causa 119 de 1936 (12072-389-2).- Folios 98 a 100.

 

ACTA DEL CONSEJO DE GUERRA DE LA CAUSA 119 DE 1936


 

M.8,841,140

96

Acta de celebracion del Consejo.

En Las Palmas a diez de Septiembre de mil novecientos treinta y seis.

Se extiende la presente en cumplimiento de lo preceptuado en el Articulo 585 del Codigo para hacer constar; Que en dicha fecha y siendo las nueve y treinta se reunio en el Cuartel de San Francisco de esta Plaza el Consejo de Guerra ordinario de Plaza, Juicio Sumarísimo para ver y fallar la causa instruida contra los procesados Cabo Ramon Ruiz de las Doblas, Soldados Jose Ocaña Roldan, Jose Alvarez Mesa, Juan Fernandez Perez, Gervasio Fraile Valbuena, Agustin Olmedo Mulas y Silvio Encabó Andres, pertenecientes todos a la Escuadrilla Mixta del Sahara Destacamento de Villa Cisneros; los tambien Soldados Juan Ramos Muñoz, Victoriano Reyes Tejera, Lazaro Ramos Castillo y Guillermo Ramos Salazar pertenecientes al Regimiento de Tenerife numero treinta y ocho y los pertenecientes a la Compañía de Sanidad Militar de Canarias, Manuel Rodriguez Marrero, todos del Destacamento de Villa Cisneros por el delito de Sedicion y Conspiracion para la Rebelion Militar, dicho Tribunal se hallaba constituido en la siguiente forma: Presidente El Señor Teniente Coronel de Infanteria Don Jose Maria del Campo Tabernilla, como Vocales Capitanes Don Cristobal Garcia Uzuriaga, don Santiago Diaz Treyter, don Eduardo Capablanca Moreno y Don Roman Leon Villaverde del Regimiento de Infanteria Canarias numero treinta y nueve y Don Aurelio Cuenca Hernandez del Grupo Mixto de Artilleria numero tres, como Vocal ponente el Teniente auditor de Segunda Movilizado Don Luis Piernavieja del Pozo y como suplentes el Capitan Don Narciso Jimeno Bazas del Regimiento de Infanteria Canarias numero treinta y nueve y Don Octavio Carrasco Surresa de Infanteria Movilizado y como Fiscal el Juridico Militar de esta Comandancia, Don Lorenzo Martinez Fusset como Defensor el Capitan de Infanteria Don Natividad Calzada Castañeda y como Juez Instructor con el mismo empleo y Arma, Don Nemesio Martin Hernandez. En el momento de constituirse el Consejo es sustituido el Vocal Don Cristobal Garcia Uzuriaga por ser Juez Permanente de esta Plaza por el Suplente Don Narciso Jimenez Bazas, hallandose presentes los procesados.

Leido el apuntamiento por el Instructor en que se dio cuenta de la causa en Audiencia Publica y examinados los procesados, previa exhortacion a decir verdad.

CABO RAMON RUIZ DE LAS DOBLAS

Interrogado por el Señor Fiscal: que no es Radio, que la que tenia receptora era de su propiedad particular unica que funcionaba de dia por tener bateria, que recibia toda clase de estaciones, y cuando recibia alguna importante la comunicaba por escrito y en pliego cerrado al Comandante Militar de Villa Cisneros, que las estaciones que recibia en mayor volumen eran Las Palmas y Tenerife, que los aparatos de Aviacion que salieron de aquel Aeródromo con rumbo a Sevilla tuvieron noticias de haber aterrizado en Tetuan comunicandoselo a la esposa de un Oficial Piloto que se encuentra en dicho destacamento. Si sabia algo del arresto del soldado Alvarez que no, afirmandose y ratificandose en sus declaraciones que constan en el sumario.

SOLDADO JOSE OCAÑA ROLDAN

Interrogado por el Señor Fiscal; que reconoce la carta que obra en la causa como la que le envió su padre, como asi mismo el comienzo de otra de su puño y letra, que no habia motivo para el arresto del Soldado Alvarez, que asi se lo manifesto al Sargento Jefe del Aeródromo y que no recuerda haber cogido un mosqueton, que la carta de su padre, se la entregaron a las once y media de la noche pues se encontraba durmiendo, leyendola en un tono que no pudo evitar se enteraran algunos compañeros del dormitorio, que mientras estuvo con los marineros del vapor “Lanzarote” solo se limitaron a tomar unas copas, por ser conocidos de ellos en el destacamento de Cabo Juby no hablandose de politica ni levantando los puños.

SOLDADO JOSE ALVAREZ MESA

Interrogado por el Señor Fiscal, manifiesta que estuvo en la reunion y que a causa de la embriaguez fue arrestado no recordando lo que alli se hablo como asi mismo lo que el pudiera hacer. Que no tenia confianza ninguna con el Cabo Ruiz de Las Doblas y que por eso no habia ido a su casa.

SOLDADO JUAN FERNANDEZ PEREZ

Interrogado por el Señor fiscal manifiesta que se afirma en todo lo dicho anteriormente y que no tiene nada que añadir.

SOLDADO GERVASIO FRAILE VALBUENA

Interrogado por el Señor Fiscal manifiesta que era el furriel de las tropas de Aviacion y por cuyo motivo se encontraba en la cocina

Habiendo sacado un poco de vino sobrante de la comida con el que tomaron las primeras copas y afirmandose en sus declaraciones anteriores

Dice que no tiene ningun familiar que sea Teniente Coronel del Ejercito pero que su padre es Comandante retirado.

Interrogado por el Defensor dijo que la carta que habia recibido era porque tenia toda su familia en Madrid, haciendo entrega de esta al Señor Juez que se une a los autos, dandose lectura de ella ante el Consejo

SOLDADO AGUSTIN OLMEDO MULAS

Interrogado por el Señor Fiscal manifiesta que conoce al soldado Ocaña, que no estuvo en la reunion y que ignora lo ocurrido a bordo del “Lanzarote”

SOLDADO SILVIO ENCABO

M.8,841,140

96

 

por el Señor Fiscal manifiesta que desconoce el contenido de la carta del procesado Ocaña y que entre el personal del Destacamento y por ser paisanos unos de otros estaban divididos en grupos, sin que en esta division se mezclase la politica.

Interrogado por el Defensor, si tos los procesados estaban en la reunion de la cocina de Aviacion dijo que si menos el Cabo Ruiz de Las Doblas

SOLDADO JUAN RAMOS MUÑOZ

Interrogado por el Señor Fiscal manifiesta que el motivo de encontrarse en la reunion fue que al regresar de las “Sargas” donde fueron a coger unas “bicas” en union de los compañeros, donde entraron para cocinarlas, y que en dicha cocina solo habian dos o tres.

El Señor Fiscal vistas las manifestaciones hechas por este procesado y por el anterior respecto a los que se encontraban en la cocian solicita un careo, aclarandose que en el interior habia dos grupos unos, comiendo y bebiendo vino y otros comentando la carta del Ocaña.

SOLDADO VISTORIANO REYES TEJERA

Interrogado por el Señor Fiscal manifiesta que estuvo trabajando de albañil en Aviacion y que al ir a cobrar los jornales se le invita a las “Sargas” autorizandole el Comandante Militar de quien solicito el permiso el Sargento Jefe del Aerodromo y al regreso fue invitado a tomas unas copas y las “Bocas” por el personal de Aviación que ignora lo ocurrido en dicha reunion, y el vapor “Lanzarote” pues no tiene trato ninguno con el personal de Aviacion.

SOLDADO LAZARO RAMOS CASTILLO

Interrogado por el Señor Fiscal manifiesta que era Asistente del Capitan Medico del Destacamento, que la tarde de autos se encontraba de paseos y que al oir cantar se acerco y le invitaron entonces a tomas una copas que estuvo como una media hora y que ignora todo lo que se hizo y se hablo.

Interrogado por la Defensa que si se encontraba en la cocina el cabo Ruiz de Las Doblas, que no.

GUILLERMO RAMOS SALAZAR

Interrogado por el Señor Fiscal manifiesta que en la tarde de ese dia se iba a bañar y por encontrarse el agua bastante fria desistio de ello encontrándose con el Ocaña el cual le invito a ir con el y los demas invitandole a entrar en la cocina, donde Fraile le dio vino y tapas que la conferencia dad por el Teniente Montenegro les parecio muy bien y que no sabe fuese comentada por nadie que no es amigo de ninguno de los de Aviacion.

 

M.8,841,141

97

MANUEL RODRIGUEZ MARRERO

Interrogado por el Señor Fiscal que en el momento que se dirigia a la casa del Cabo Ramon para darle clase de guitarra al verle los que se encontraban reunidos en la cocina le llamaron para que tocase un rato accediendo a ello donde toco durante dos horas cantando aires canarios y flamencos.

El Señor Presidente suspende el acto para reanudarlo a las quince y treinta.

A continuación informa el Señor Fiscal, Quien despues de analizar los hechos termina pidiendo para el Cabo Ramon Ruiz de Las Doblas la pena de reclusion perpetua por propagar noticias o ejecutar actos que favorecen a la rebelion; a los soldados Jose Ocaña Roldan, Gervasio Fraile Valbuena, Silvio Encabo Andres y Jose Alvarez Mesa reclusion perpetua por adherirse en cualquier forma a la rebelion; Soldado Juan Fernandez Perez y Agustin Olmedo Mulas la de veinte años de reclusion temporal por auxilio a la rebelion pertenecientes todos a lasEscuadrilla Mixta del Sahara Destacamento de Villa Cisneros; a los Soldados Juan Ramos Muñoz, Victoriano Reyes Tejera, Lazaro Ramos Castillo, Guillermo Ramos Salazar a la pena de seis años y un dia de prision mayor por el delito de conspiracion a la rebelion todos ellos pertenecientes al Regimiento de Infanteria Tenerife numero treinta y ocho destacamento de Villa Cisneros y a los soldados Manuel Rodriguez Marrero a seis años y un dia de prision mayor por conspiracion a la rebelion perteneciente a la Compañía de Sanidad Militar de Canarias Destacamento de Villa Cisneros, para el soldado de las Tropas de Aviacion Jose Ocaña Roldan se solicita la imposicion de doce años de prision mayor por el delito de excitación a la rebelion los tripulantes del vapor “Lanzarote”.

A continuacion informa la Defensa. Rebate la acusacion Fiscal en el sentido de considerar al Cabo Ruiz de Las Doblas completamente separado de las actividades de los soldados de Aviacion y que las noticias facilitadas por el y tomadas de la Radio le fueron bajo sobre cerrado; solicitando sea absuelto. En cuanto al Soldado Ocaña es responsable por sus manifestaciones entre sus compañeros como de excitación a la rebelion que es el delito por el cometido. Sus compañeros de Aviacion como conspiradores se encuentran incursos en el Articulo 241 del Codigo de Justicia Militar y en cuanto a los soldados del Regimiento de Infanteria Tenerife numero treinta y ocho y al y al de Sanidad Militar deben de ser absueltos.

Concedida la palabra por el Señor Presidente al Fiscal y la defensa se ratifican en sus conclusiones que elevan a definitivas.

Preguntados los procesados por el Señor Presidente si tenian algo que exponer contestaron que no quedando inmediatamente reunido el Consejo de Guerra en sesion secreta para deliberar y dictar sentencia de todo lo cual Doy fe.

Nemesio Martin

   Vº Bº

Campo

[Ambas firmas rubricadas]

 

Cfr.: Causa 119 de 1936 (12072-389-2).- Folios 96 y 97.

 

CONVOCANDO CONSEJO DE GUERRA EN CAUSA 119 DE 1936


CONVOCANDO CONSEJO DE GUERRA EN CAUSA 119 DE 1936

 

M.8,835,929

90

COMANDANCIA MILITAR DE CANARIAS

– – – – – – – –

ORDEN DEL DIA 9 de Septiembre de 1.936 en Las Palmas.

 

El próximo día 10 de los corriente a las 9 y 30 horas se reunirá en la Sala de Actos del Cuartel del Regimiento de Infanteria Canarias Nº 39, el Consejo de Guerra Ordinario de Plaza, que ha de ver y fallar la causa seguida contra el Cabo Ramon Ruiz de las Doblas, soldados JOSE OCANA ROLDAN, JOSE ALVAREZ MESA, JUAN FERNANDEZ PEREZ, GERVASIO FRAILE VALBUENA, AGUSTIN OLMEDO MULAS Y SILVIO ENCABO ANDRES, pertenecientes todos a la Escuadrilla Mixta del Sahara, Destacamento de Villa Cisneros; los tambien soldados JUAN RAMOS MUÑOZ, VICTORIANO REYES TEJERA, LAZARO RAMOS CASTILLO Y GUILLERMO RAMOS SALAZAR, pertenecientes al Regimiento de Infanteria de Tenerife numero 38, Destacamento de Villa Cisneros y los pertenecientes a la Compañia de Sanidad Militar de Canarias Destacamento de Villa Cisneros, Soldado  Manuel Rodriguez Marrero, por el delito de sedición y conspiración para la rebelión militar.

EL TRIBUNAL SE CONSTITUIRÁ EN LA FORMA SIGUIENTE.

P R E S I D E N T E.

Sr Teniente Coronel DON JOSÉ MARIA DEL CAMPO TABERNILLA

VOCALES CAPITANES

Don Cristobal   Garcia Uzuriaga Regimiento   Infantería Canarias 39
Don Aurelio   Cuenya Hernandez. Grupo   Mixto de Artillería Numero 3
Don Santiago   Diaz Trayter. Regimiento   Infanteria Canarias 39
Don Eduardo   Capablanca Moreno       id                id           id
Don Roman   Leon Vllaverde.       id                id           id

VOCAL PONENTE.

Teniente Auditor de Segunda Movilizado D. Luis Piernavieja del Pozo.

 

VOCALES SUPLENTES

Don Narciso Jimeno Baxas. Regimiento   Infantería Canarias 39
Don Octavio   Carrasco Surroca Infanteria   Movilizado

F I S C A L

El Juridico Militar de Canarias.

 

Cfr.: Causa 119 (12072-389-2).- Folio 90.