CESE DEL GENERAL JOAQUÍN FANJUL GOÑI


El coronel JJ Arencibia en el segundo de sus callejeros libros, Conozca Santa Cruz de Tenerife – Su historia a través de sus calles, plazas y otras curiosidades, ha escrito en su página 208, este párrafo sobre el GENERAL FANJUL

Joaquín Fanjul Goñi (1810-1910) nació en Vitoria. Era también abogado y fue diputado. En 1935 fue nombrado General Jefe de la Comandancia Militar de Canarias, cargo en que permaneció un mes porque fue cesado al subir al poder el Frente Popular, quedando disponible en Madrid. EI 18 de julio de 1936 se puso al frente de las tropas sublevadas del Cuartel de la Montaña. Fue hecho prisionero y fusilado.

He subrayado los dislates.

Dislates que no son propiedad exclusiva de J.J. ARENCIBIA, como puede comprobarse leyendo la Wikipedia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Joaqu%C3%ADn_Fanjul

Fue posteriormente nombrado como General jefe de la Comandancia General de Canarias, concurriendo a las Elecciones generales de España de 1936 por la provincia de Cuenca y obteniendo Acta de Diputado con 53.277 votos. Fue cesado el 1 de abril por anulación de las elecciones según el Dictamen de la Comisión de actas, aprobado el 1 de abril de 1936. Tras el triunfo en febrero de 1936 del Frente Popular, fue cesado, quedando sin mando de tropa y destinado forzoso en Madrid.

El general JOAQUÍN FANJUL GOÑI había sido cesado en el mando de la Comandancia Militar de las Islas Canarias, mediante decreto datado el catorce de febrero de 1936, publicado en la página 1394 de la Gaceta de Madrid núm. 47, del día 16, firmado por el mismo ministro de la Guerra del gobierno presidido por MANUEL PORTELA VALLADARES, general NICOLÁS MOLERO LOBO, que le había nombrado el mes anterior.

Este Decreto reza así:

MINISTERIO DE LA GUERRA

DECRETO

A propuesta del Ministro de la Guerra,

Vengo en disponer que el General de división D. Joaquín Fanjul Goñi cese en el mando de la Comandancia  Militar de Canarias. Dado en Madrid a catorce de Febrero de mil novecientos treinta y seis.

NICETO ALCALA-ZAMORA Y TORRES

El Ministro de la Guerra,

Nicolás Molero Lobo

Por tanto, JOAQUÍN FANJUL GOÑI no fue cesado al subir al poder el Frente Popular.

Fue cesado antes, por el último gobierno de derechas, del denominado BIENIO NEGRO republicano

No fue cesado por el FRENTE POPULAR, como Dos días después tuvieron lugar las elecciones generales que serían ganadas por el FRENTE POPULAR.

JOAQUÍN FANJUL GOÑI obtendría acta de diputado a Cortes por Cuenca, habiéndose adjudicado 53.277 votos de los 131.958 sufragios registrados. Pero la Comisión de Actas de las Cortes, anularía tal elección el 1º de abril de 1936, tras la exposición de un prolijo dictamen, en el cual se ponía de manifiesto la comisión de abusos extraordinarios, declarando constatados graves errores materiales, destacando que ha habido un gran número de votos sobrantes, habiendo votado hasta muertos, registrándose en alguna sección una votación del 100,6 %.

Y es que a pesar de los años de régimen republicano, seguían vivas las prácticas caciquiles, habituales durante la larga etapa monárquica, derivada de la restauración borbónica.

Tras su cese por el gobierno de derechas presidido por  MANUEL PORTELA VALLADARES, el general JOAQUÍN FANJUL GOÑI quedaría sin mando de tropas.

Días después, declarada oficialmente la victoria electoral del FRENTE POPULAR y constituido el gobierno emanado de la voluntad expresada por la mayoría del pueblo español, el General JOAQUÍN FANJUL GOÑI, permanecería sin mando, en situación de disponible en Madrid, donde participaría en las conspiraciones en marcha para derrocar al gobierno legítimo y legal de la República.

Por tanto, contradiciendo sus declaraciones a los periodistas tinerfeños, JOAQUÍN FANJUL GOÑI nunca volvió a Canarias, donde no había estado ni una semana.

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2011/02/05/fanjul-y-balmes-llegan-a-canarias/

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2011/05/07/marcha-del-general-joaquin-fanjul-goni/

 

Por otro lado conviene recordar que el General FANJUL se sumó a los sublevados en el madrileño Cuartel de la Montaña el día 19 de julio de 1936, denotando muy poca profesionalidad militar, Resultaría herido, siendo sacado ignominiosamente, tras la rendición del Cuartel.

Luego respondería de su rebelión ante un consejo de guerra, siendo fusilado.

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Ya va siendo hora de acabar con tantas inexactitudes históricas, escritas y arrastradas, de página en página, por ligeros historiadores o contadores de historias, que no han querido tomarse el trabajo de consultar los documentos originales, evidencias primarias relevantes, que han estado a su alcance,

 

JOSÉ ANTONIO VUELVE A GRITAR ¡VIVA EL ESTRAPERLO!


El 29 de noviembre de 1935, la prensa madrileña anunció con grandes titulares otro escándalo, y Miguel Maura planteó una interpelación pidiendo una investigación parlamentaria.

Aquella mañana pasé por la Presidencia, mientras se halla en sesión el Consejo de Ministros, y advertí grupos de gente estacionados en la calle, en hosco silencio, con un número desacostumbrado de guardias civiles entre ellos.

La historia del nuevo escándalo se extendió como fuego sobre un llano después de una sequía. Algún tiempo antes el Gobierno había contratado con un armador dos barcos para el servicio de la Guinea Española. Los barcos entregados estaban tan carcomidos, que uno se hundió en las mismas aguas del muelle y el agente del Gobierno canceló el contrato. El vendedor demandó por daños y perjuicios quinientas mil pesetas, La reclamación fue a manos de Lerroux, amigo del vendedor, y aquel la entregó a su secretario para investigación. De acuerdo con la historia que circulaba, este último habíase asombrado ante la moderación de la demanda. «¿Cómo? ¡Esto es ridículo!

La cantidad es demasiado pequeña. Debemos subirla lo menos a tres millones de pesetas». y así fue hecho al principio, tras la insistencia del demandante. Entonces, así reza la historia, la cantidad se elevó a siete millones; pero, intimidados por su propia audacia, se dejó en tres millones. Tras esto, Lerroux avisó al agente en la Guinea Española para que pagase la cantidad dando la impresión de que la orden procedía del Consejo de Ministros. Pero el agente, hombre honesto, se negó a cumplir la orden, siendo por ello sumariamente depuesto. Regresando a Madrid a toda prisa, el agente visitó a otros ministros, que negaron todo conocimiento de la transacción si bien un distinguido ministro, notable por su piedad, pensó que era menos peligroso pagar que exponerse a las consecuencias políticas de una denuncia.

A medida que la historia era conocida, aparecía claro que los cansados hombros de Lerroux tenían que cargar con el fardo, por lo que su resentimiento echaba chispas. Sus lugartenientes no aparecían en sus escaños, y un día Lerroux, encarándose con sus con sus colegas de la derecha, les dio una explicación directa. Estos se sintieron considerablemente afectados por el gesto. Lerroux compareció ante la Comisión e insistió en que los ministros habían sido consultados.

Tras la cortina, los dirigentes derechistas trabajaban febrilmente para manipular el informe, Maura, presidente de la Comisión, dimitió como protesta., La Ceda, insistiendo en la prístina pureza de Lerroux, echaba las culpas sobre el humilde secretario, elegido como chivo expiatorio. Los monárquicos deseaban declarar culpables a los dos, amo y secretario, pero solamente de un «error administrativo». Los republicanos de izquierda estaban dispuestos a considerar culpables, no solamente al amo y al secretario, sino a Gil Robles como encubridor del hecho.

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La Comisión no pudo llegar a un acuerdo, y sólo un informe firmado encubriendo los hechos y firmado por nueve de los veintiuno que la formaban fue presentado por la Ceda como «el informe de la Comisión»; pero las opiniones discrepantes de los monárquicos y los partidos de izquierda ni siquiera se leyeron. Según el «informe de la Comisión», Lerroux salió «puro como la luz e inmaculado como una estrella», víctima inocente de un perverso secretario, que fue desollado con justa cólera.

Disgustado por la farsa y la hipocresía de todo ello, José Antonio Primo de Rivera estaba como un toro furioso en una tienda de porcelanas. Atacó demoledoramente el hecho hipócrita, con pruebas, y su vigorosa acusación contra la corrupción creó intranquilidad. Sabiendo que Lerroux solamente podía  ser exonerado por órdenes de Gil Robles, se dirigió en tonos dramáticos a él, llamándole por su nombre, implorándole que no se hiciera el habitual defensor de aquellos culpables de fraude contra el Estado. El requerido, con enrojecido rostro y semblante de furor, retorciéndose y contorsionándose en su asiento, hubo un momento en que pareció que iba a levantarse, pero cambió de parecer. Lerroux permanecía sentado e inmóvil, con los brazos cruzados.

Fue un debate violento, pero sin sentido, una batalla vergonzosa. A las diez, las Cortes suspendieron la sesión hasta la una y media de la madrugada. A las seis de la mañana se verificó la votación. Lerroux fue exonerado, condenado su oscuro secretario, con la teoría de que a mejor día, un hecho mejor – pues era domingo por la mañana. Pero apenas se anunció el resultado, cuando una penetrante voz se levantó de la desierta tribuna diplomática: «¡Viva el estraperlo!»

Los diputados miraron a la cara del travieso José Antonio Primo de Rivera, quien, con el desparpajo de un niño malicioso, se reía de sus mayores. Los diputados miraron con ceñudo enfado y se echaron a la calle, desierta.

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Fuente:

Autor: Claude G. Bowers, Embajador USA en España de 1933 a 1939

Título: Misión en España (My Mission to Spain)

1955 Editorial Grijalbo.- México

CAPITULO XII .- «!VIVA EL ESTRAPERLO!» FRUTOS PODRIDOS! Páginas 172 a 174.

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El embajador Bowers denota una atinado conocimiento del devenir de los acontecimientos españoles durante su misión en España.

Esta vívida descripción de la corrupción de los inverecundos gobernantes de la reaccionaria derecha española, en el periodo republicano conocido como «bienio negro», así lo pone de manifieto,

A la vista de la corrupción política y empresarial que estamos sufriendo actualmente, en esta mediacracia o democracia mediática que nos ha tocado vivir, cabe plantearnos, una vez más, que si bien la Historia no se repite, si parece que se reitera.