CAMBIANDO TRES NOMBRES DE CALLES EN LA LAGUNA


 

LOS ACTOS DE AYER

Con gran brillantez celebró La Laguna la fiesta de su Patrón

 

Homenaje a tres heroicos tinerfeños

 

Con diversos actos, en los que predominó la nota patriótica, celebró ayer La Laguna la tradicional festividad de San Cristóbal, Patrón de aquella ciudad.

A las nueve y media de la mañana fue trasladado a la Catedral, en lucida procesión cívica, el Pendón de la Conquista. Presidía la comitiva el gobernador civil, señor Fuentes Serrano; alcalde de la ciudad, señor Gutiérrez Salazar; comandante militar de la plaza señor Rumeu; Rector de la Universidad señor Escobedo; presidente de la Audiencia, señor Sánchez Real; jefes locales de Falange Española Tradicionalista y de las JONS; oficiales del Ejército y Guardia Civil; representaciones del Ayuntamiento de esta capital, y otras varias comisiones y representaciones militares, civiles y eclesiásticas. Una Batería de Artillería, con banda de música, del Regimiento de Infantería de Tenerife, al mando del teniente señor López Pérez, rindió a la histórica bandera los honores de ordenanza.

En la Catedral se celebró una solemne función religiosa que dio comienzo con un Tedeum. Las autoridades tomaron asiento en el Presbiterio, y, junto al altar, el Obispo de Tenerife y las dignidades del Cabildo Catedral.

El canónigo señor García Ortega, en un elocuente discurso, subrayó la significación y el carácter histórico de la festividad religiosa que se celebraba.

Terminada la misa, por las calles cubiertas de banderas y colgaduras con colores nacionales y en las que se hallaba una extraordinaria concurrencia, la procesión cívica retornó al Ayuntamiento.

Seguidamente, las autoridades y la fuerza pública, a la que se unió una Sección de Falange y Agrupación de Flechas, se trasladaron a los sitios designados, para proceder al descubrimiento de las lápidas que dan a la calle de Bencomo el nombre de Capitán Brotons; a la de Briones, el de Santiago Cuadrado, y a la de La Palma el de Ernesto Ascanio y León-Huerta.

En estos actos hicieron uso de la palabra los señores Martí y Martínez-Ocampo, Aguilar y Centurión, respectivamente. En la tribuna que ocupaban las autoridades en las calles de Bencomo y La Palma, dio mayor emoción al homenaje, con su presencia, el padre político del capitán Brotons y padre del artillero Ernesto Ascanio, don Fernando Ascanio y León.

En la calle Briones acompañó asimismo a las autoridades un hermano de Santiago Cuadrado Suárez, militante también en las filas de Falange.

Los discursos pronunciados en estos actos, en los que los oradores, con sencilla elocuencia y expresiones sobrias, hicieron la apología de los tres héroes, caídos por la Patria; el carácter de intimidad y recogimiento que se dio a estos homenajes y el sincero sentimiento con que el público se identificó con ellos, fueron la nota más destacada. La presencia de familiares de los caídos y la sentida evocación de su abnegado comportamiento en la gesta de España, hicieron reflejar la emoción en todas las caras y asomar las lágrimas a muchos ojos de mujer.

Las lápidas fueron descubiertas por el alcalde de La Laguna, a los acordes del Himno Nacional y los cantos patrióticos, después de ser nombrados los tres héroes y contestar el público con el ritual “Presente”. Las fuerzas de Artillería y Falange desfilaron luego al grito de ¡Viva España!.

A las cinco y media de la tarde se efectuó en la plaza de la Catedral la ceremonia de la bendición de automóviles por el Obispo de Tenerife, saliendo luego la procesión de San Cristóbal, Patrón de los automovilistas, en un vehículo artísticamente engalanado.

Asistieron a este acto las autoridades locales y fuerza pública, acompañando la procesión y presenciando su paso, desde aceras y ventanas, numeroso público.

Por la noche se celebró en el Leal, con una extraordinaria concurrencia, el espectáculo artístico organizado por Agrupación de Arte, de La Laguna, a beneficio del aeropuerto tinerfeño, que constituyó un éxito para cuantos en él tomaron parte.

 

[Dentro del texto van insertas las fotos de los tres homenajeados: el CAPITÁN BROTONS, el artillero ERNESTO ASCANIO Y LEÓN HUERTA y el falangista SANTIAGO CUADRADO SUÁREZ]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Crónica publicada en la primera página del número 10.028, del periódico LA PRENSA, editado en Santa Cruz de Tenerife, el miércoles 28 de julio de 1937.

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El periódico tinerfeño LA PRENSA de 28 julio de 1937, refleja en su portada, a tres columnas, la noticia del cambio de la denominación de tres calles del casco de La Laguna, con el único motivo de ensalzar las figuras de tres laguneros adheridos voluntariamente a la sublevación del 18 de julio de 1936.

El falangista SANTIAGO CUADRADO SUÁREZ, el capitán GERARDO BROTONS BALLESTER y el cuñado de éste capitán, artillero voluntario ERNESTO ASCANIO LEÓN HUERTA.

El  falangista SANTIAGO CUADRADO SUÁREZ se había unido desde el primer momento a los militares golpistas, siendo el primer caído de los sublevados contra el Gobierno legítimo y legal de la Segunda República Española, resultante de los comicios de febrero de 1936.

ERNESTO ASCANIO Y LEÓN HUERTA, voluntario del 18 de julio en La Laguna, había partido como cabo voluntario de artillería, en la 1ª Batería Expedicionaria de Tenerife, mandada por su cuñado, el capitán GERARDO BROTONS

ERNESTO ASCANIO resultó herido en el frente de Madrid, en Carabanchel, el 7 de noviembre de 1936, falleciendo el día 12 del mismo mes.

El capitán de Artillería sublevado GERARDO BROTONS BALLESTER, fallecería en el Hospital Militar de Talavera de La Reina (Toledo), el 6 de febrero de 1937, como consecuencia de las heridas sufridas el 9 de noviembre de 1936, en la Casa de Campo y Ciudad Universitaria de Madrid.

Dicha Batería formaba parte del primer Batallón de artillería, denominado Primer Batallón Expedicionario de Tenerife, movilizado en septiembre de 1936, y enviado desde Tenerife al Frente en la península.

Inquieta leer y comprobar que las autoridades eclesiásticas se funden con las autoridades militares golpistas en este acto religioso-castrense. Poniendo de manifiesto claramente la connivencia entre la Iglesia y el mando militar que había tomado el poder por la fuerza.

Mientras, por aquellas fechas, eran fusilados, desaparecidos y torturados en Tenerife, por los franquistas, muchas personas inocentes.

Además de sufrir horrenda prisión centenares de encarcelados en condiciones de hacinamiento inhumano.

Todo ello con el beneplácito de la iglesia católica, apostólica y romana.

Así fue como se procedió al cambio de tres nombres antiguos de tres calles laguneras.

Un tramo de la antigua calle Bencomo fue mudado para convertirse en CAPITÁN BROTONS.

La calle de BRIONES pasó a llamarse SANTIAGO CUADRADO.

Y el nombre de la calle de LA PALMA, que recuerda el de la Isla Bonita, fue eliminado, poniendo en su lugar el de ERNESTO ASCANIO Y LEON HUERTA.

Cabe preguntarse por qué permanecen estos nombres enaltecedores de voluntarios sublevados, y se hace caso omiso de la Ley 52/2007 (de 26 de Diciembre). Ley conocida como de la Memoria Histórica.

 

[APORTACIÓN DEL AMIGO FABIÁN HERNÁNDEZ ROMERO]