LE FALTARON LAS FUERZAS Y PIDIÓ SOCORRO


 DECLARACION DEL PENADO EMILIO VERGARA PASCUAL

En Santa Cruz de Tenerife a treinta y uno de Enero de mil novecientos treinta y nueve, comparecido este Juzgado en la Prisión Provincial y presente el recluso anotado al margen, S. S.ª le enteró de que iba a prestar declaración exhortándole a decir verdad en lo que fuese preguntado, y siéndolo por las generales de la Ley, Dijo: Llamarse como queda dicho de veintiseis años de edad, natural de Zamora, soltero, dependiente de comercio, y actualmente se halla sufriendo condena de seis años y un día de prisión mayor a que fue condenado en causa número 512 de 1,936 seguida por el Comandante Juez Don Aurelio Matos Calderón.

Preguntado convenientemente acerca de los hechos que se persiguen, Dijo: Que en la noche del día 27 del més actual, puesto de acuerdo con su compañero Arnaldo Pinós, sin contar con ninguna otra persona y aprovechando el trasiego que habia en la Prisión Flotante pues aquella noche habian de ser transbordados la mitad de los presos al vapor “Ciudad de Melilla”, para se conducidos a Gando, y el declarante se halla enfermo del pecho, temiendo al trabajo que en aquel campo de concentración puede haber, decidieron marcharse si les era posible aprovechando la obscuridad de la noche y sin que el centinela los viera; y al efecto el declarante fue el primero que dirigiéndose a proa saltó a la cadena del ancla echándose a nadar seguidamente en dirección al vapor “Campoamor”, pero como le faltaron las fuerzas dado su estado de debilidad, pidió socorro y la tripulación del “Campoamor” lo recogió, entregándolo después a las autoridades. Hace presente que él no iba con dirección al “Campoamor” sino con dirección al vapor inglés como su compañero, pero al ocurrir el incidente estaba  el “Campoamor” más cercano.

Preguntado si tiene algo mas que decir, Dijo: Que no; dando por terminado el acto el Señor Juez y leída que le fue al declarante esta su declaración se afirma y ratifica de todo su contenido, firmándola con S.S. y Secretario de todo locual doy fé.

[A renglón seguido vienen las firmas del Juez Instructor, Capitán de Infantería JUSTO BLÁNQUEZ IZQUIERDO, y del declarante EMILIO VERGARA PASCUAL, cerrando el folio la firma de MANUEL PÉREZ RIVERO, Brigada de Infantería, que actúa de Secretario.]

Cfr.: Causa 12 de 1939 [7164-226-7].- Folio 4.

DELICADO DE SALUD POR ANEMIA GENERAL


DECLARACIÓN DEL PENADO  ARNALDO PINOS SOLA

En Santa Cruz de Tenerife a treinta y uno de Enero de mil novecientos treinta y nueve, habiendose constituido este Juzgado en el Cuartel de San Carlos, donde se le manifestó que los dos detenidos origen de esta causa habían sido trasladados a la prisión Provincial el dia 29 del més actual se trasladó el Juzgado de dicha Prisión, y comparecido el anotado al margen, S.Sª. le enteró de que iba a prestar declaración exhortandolo a decir verdad en lo que fuese preguntado; y siendolo pos las generales de la Ley, dijo llmarse como queda dicho, de veintisiete años de edad, natural de Barcelona, provincia de idem, soltero, auxiliar que fué de la Universidad de La Laguna, y actualmente sufriendo condena por el delito de excitación a la rebelión, habiendo sido sentenciado a doce años de prisión mayor en la causa número 383 de 1,937, seguida por este mismo Juzgado.

Preguntado convenientemente acerca de los hechos que se persiguen, Dijo:

Que en la noche del dia 27 del mes actual en ocasión de hallarse el declarante en la prisión Flotante y cuando el personal de la misma preparaba el embarque de reclusos que habia de salir con destino a Las Palmas en el vapor “Ciudad de Melilla”, para ir al Campo de concentración de Gando, el declarante aprovechando la oportunidad del movimiento personal abordo, se dirigió a hacia proa y subiendo a la plataforma de la misma, sin que el centinela pudiera haberle visto, pues hay una plancha en sentido vertical que lo proteje de la inclemencia del tiempo, el declarante cogido a la cadena del ancla, decendió hasta la superficie del mar echándose a nadar con dirección a un barco que veía cercano que resultó ser un vapor inglés, y al coger la cadena de este y una vez sobre cubierta, un tripulante del mismo lo vió y lo condujo a presencia del Capitán del vapor, el que hizo entrega de él a las Autoridades de marina de esta Plaza. Que el motivo de esta determinación fué debido a que el declarante está muy delicado de salud por anemia general, y enterado de que en el Campo de Concentración de Gando habia de trabajar y esto le perjudicaria a su salud, teniendo en cuenta la larga condena que aún le resta, acorbardado por tal perpectiva, confiesa que abrigó el propósito de evadirse.

Preguntado si hubo complicidad o encubrimiento por parte de alguna persona, Dijo: Que nó, que unicamente su compañero Emilio Vergara Pascual, se puso de acuerdo con el declarante para ello.

Preguntado si tiene algo más que decir, Dijo: Que nó; dando S.S. por terminado el acto y leida que le fué al declarante esta su declaración se afirma y ratifica en todo su contenido, firmandola con S.S. Secretario que da fé.

[A renglón seguido vienen las firmas del Juez Instructor, Capitán de Infantería JUSTO BLÁNQUEZ IZQUIERDO, y del declarante ARNALDO PINÓS SOLÁ, cerrando el folio la firma de MANUEL PÉREZ RIVERO Brigada de Infantería, que actúa de Secretario.]

Cfr.: Causa 12 de 1939 [7164-226-7].- Folio 3 vuelto.

INTENTO DE EVASIÓN EN LA PRISIÓN FLOTANTE


1

[En el margen superior  izquierdo]

[Membrete]

Escudo nacional del águila aferrante del yugo y las flechas

AUDITORÍA DE GUERRA

DE

CANARIAS

Número 1319

 [Texto]

Adjunto tengo el honor de remitir a V.S. parte del Jefe de Día Señor Tartalo Santamaría, en el cual da cuenta al Excmo. Sr. General Gobernador Militar de esta Provincia, del intento de evasión de los detenidos en la Prisión Flotante Arnaldo Pinós Sola y Emilio Vergara Pascual, a fin de que con el carácter de Juez Instructor y auxiliado de Secretario, proceda a la formación de la correspondiente causa por el delito de tentativa de evasión contra los referidos individuos, significándole que dicha causa ha quedado registrada en esta auditoría al número 12 y que los detenidos se encuentran a su disposición en los calabozos del Cuartel de San Carlos de esta Plaza.

Dios guarde a V.S. muchos años.

Santa Cruz de Tenerife, 30 de enero de 1939. Tercer Año Triunfal.

EL AUDITOR.

P.I.

Pedro Doblado Sáiz

[Firmado y rubricado]

 

[Al pie]

Sr. Capitán Juez Permanente, DON JUSTO BLANQUEZ IZQUIERDO

 

El parte citado rezaba así:

GOBIERNO MILITAR DE TENERIFE    SERVICIO DE PLAZA

El Jefe de día que suscribe, da parte a V.E. de que en el día de hoy, y hora de las 24 de la noche se le dio conocimiento por el Capitán del Vapor Petrolero “Campoamor” de que un individuo pedía auxilio por que se estaba ahogando, y al subirlo abordo, resultó ser el preso de la Prisión Militar Flotante EMILIO VERGARA PASCUAL; al mismo tiempo se le comunicó por los Oficiales del Barco Inglés “RODNEY” Star”, de que otro individuo subió por la cadena del ancla, el cual resultó ser preso de la Prisión Flotante, ARNALDO PINÓS DEL SOLAN; ambos individuos aprovechando la oscuridad y en el momento en que embarcaban los demás presos en la Barcaza para ser conducidos al Vapor “Ciudad de Melilla”, se lanzaron al agua y nadando llegaron a dichos barcos atracados al muelle siendo conducidos por orden del que suscribe al Cuartel de Infantería, Guardia del Principal. Adjunto se acompaña la documentación de ambos.

Lo que tengo el honor de poner en conocimiento de V.E. a los fines que estime procedentes.

Dios guarde a V.E. muchos años.

Santa Cruz de Tenerife a 27 de Enero de 1,939.

“Tercer Año Triunfal”

EL COMANDANTE JEFE DE DIA

José Tartalo

[Firma rubricada]

Excmo. Señor General Gobernador Militar de la Plaza.

PLAZA

 

Cfr.: Causa 12 de 1939 [7164-226-7].- Folios 1 y 2.

MARCHA Y MUERTE DE ANGEL DOLLA LAHOZ


 El general Ángel Dolla Lahoz había arribado a Tenerife, en la madrugada del domingo trece de septiembre.

 Así había sido reflejada su llegada, como noticia de cierre, a dos columnas, en la última página del número 8632 del periódico Gaceta de Tenerife publicado el mismo domingo 13 de septiembre de 1936.

Llega a Tenerife el general Dolla

En la madrugada de hoy ha llegado a Tenerife el prestigioso general Dolla, acompañada de su hijo político, con objeto de posesionarse de la Comandancia Militar de la región.

Al muelle bajaron a saludarle el comandante militar, señor González Peral, y jefes y oficiales francos de servicio, quienes, a bordo del “Dómine”, cambiaron impresiones sobre el viaje con el ilustre militar.

El general Dolla fue saludado por los periodistas de la Prensa Local, manifestando que salió de Zaragoza, de donde salió contento y lleno de entusiasmo, porque venía a servir a la Patria.

Añadió que atravesó desde Zaragoza en auto toda la zona ocupada por el Ejército hasta llegar Vigo, donde embarcó.

Finalmente dijo que hay mucho entusiasmo en todas las fuerzas que defienden la causa nacional y en el elemento civil.

GACETA DE TENERIFE saluda afectuosamente al insigne general Dolla, deseándole muchos aciertos al frente de esta Comandancia militar y le ofrece la colaboración patriótica de sus modestas páginas.

A las nueve de la mañana de hoy bajará a tierra el distinguido militar, general Dolla, rindiéndole las fuerzas los honores correspondientes. 

* * * * * * * * * *

Como puede verse, los plumíferos de Gaceta de Tenerife eran unos lameculos babosos, que se pusieron voluntariamente al lado de la Rebelión contra el Gobierno, legal y legítimo, de la República Española.

No llegó a cinco meses la estancia de del general Dolla en Canarias. Pero el efecto de su presencia, y su recuerdo, resultó indeleble.

Habiendo entregado, el viernes 12 de febrero de 1936, el mando de la Comandancia General de Canarias, a su sustituto CARLOS GUERRA ZAGALA, el general de brigada ÁNGEL DOLLA LAHOZ abandonaría el Archipiélago Canario a bordo del mismo vapor de Transmediterránea “Ciudad de Melilla”, en el cual había arribado su reemplazo.

Así dio la noticia de su partida el mismo diario Gaceta de Tenerife, en la página 4 de su número 8851, del sábado 13 de febrero de 1937.

EL GENERAL DOLLA REGRESA ESTA NOCHE A LA PENÍNSULA

 A bordo del vapor de la Trasmediterránea “Ciudad de Melilla”, que conducirá hasta el puerto de esta capital al nuevo comandante general de la Región, hará esta noche viaje a la Península, el general Dolla Lahoz, en unión de su distinguida familia.

Una semana después, el viernes 19 de febrero de 1937, fallecería el general Ángel Dolla Lahoz en Sevilla.

Parece que la noticia de su muerte fue conocida por la prensa tinerfeña al día siguiente, pero no sería publicada hasta varios días después.

El mencionado periódico Gaceta de Tenerife, publica, el martes 23 de febrero de 1937, una crónica necrológica, a dos columnas insertando dos fotos del general Dolla.

Ha fallecido el prestigioso general Dolla

 

Así, escueta, sin más detalles, recibimos en la noche del sábado la infausta noticia que no dimos a la publicidad por razones que se presumen. Hasta Sevilla pudo llegar aquel hombre que, al frente de la Comandancia General de Canarias, se quiso hacer todo tesón y dinamismo y esfuerzo. De Sevilla no pudo pasar porque llevaba el corazón destrozado por haberlo sometido por espacio de cuatro meses a un ritmo demasiado acelerado para su resistencia física y por los des-engaños con que, a última hora, fue torturado. ¡Canarias-Sevilla! Una antorcha moribunda ha iluminado de nuevo esta ruta. Un corazón que solo latía por inercia, un hombre que solo perduraba por la tensión de espíritu que se había impuesto, la ha cruzado pensando en la eternidad.

Cuando él comenzaba a sentirse caduco y viejo, temiendo no poder ya ser útil a la Patria que se precipitaba en el caos y, por defender la cual, llevaba desde que advino la República, mascando la injusticia, vió en el golpe nacional el “aleluia” su propia resurrección. Y rejuvenecido, soñando en su obra, llegó a Canarias para abordar de frente todos los problemas, “nuestros pequeños problemas, sin comprender que se enroscan en forma de serpiente y que devoran, con la ferocidad de Saturno y entre las mandíbulas de sus “intereses creados”, a cuantos se atreven a encararse con ellos. El general Dolla lo hizo, no diremos que con todo acierto, pero si con toda su voluntad, con el mejor deseo. Esto y la constante ostentación de su catolicismo harán que su recuerdo permanezca por mucho tiempo en las islas del Archipiélago que visitó, una por una, poniéndose en contacto con el pueblo para recoger todas sus palpitaciones, hacerse cargo de sus necesidades más perentorias y sembrar a su vez doctrinas y esperanzas salvadoras. Esta ímproba labor, que él consideraba un apostolado, acabó de gastar sus pocas energías vitales, pero le dio una gran popularidad mereciéndole un título, el más honroso para su persona: el de General Católico. Era cuanto él había ganado y se llevaba de Canarias, por la ruta del dolor que abre horizontes nuevos a la vida que se esfuma, horizontes eternos al hombre.

Descanse en paz el prestigioso general y reciban su viuda, hijos y demás atribulados familiares, y en particular su hijo, don Angel Dolla Manera, teniente fiscal del Cuerpo Jurídico, residente en esta capital; su hija, doña Sara, y su hijo político, el capitán de Infantería afecto a esta Comandancia en prácticas de Estado Mayor, don Narciso Ariza, la expresión de nuestro más sentido pésame.

 Oficialmente, la noticia de su muerte sería registrada como baja, en el número 138 del Boletín Oficial del Estado, datado en Burgos el 8 de marzo de 1937.

Bajas

Según participa a esta Secretaría de Guerra el General de la 2ª División Orgánica, falleció en Sevilla el día 19 de febrero último el General de Brigada en situación de segunda reserva, D. Ángel Dolla Lahoz.

Burgos 6 de marzo de 1937.=

El General Jefe, Germán Gil Yuste.

Dos días después, Gaceta de Tenerife, publicaría esta esquela:

Rogad a Dios en caridad por el alma del

Excmo. Sr. D. Angel Dolla Lahoz

Que descansó en el Señor el día 20 de febrero último.

R.I.P-

El Director . Profesores y Alumnos del Instituto de Cultura

Obrera de La Laguna

Suplican una oración por su alma y ruegan asistan a la misa que por su eterno descanso tendrá lugar en la iglesia de S. Agustín el miércoles, dia 3, a las ocho y media de la mañana.

S. Cristóbal de La Laguna, 2 de marzo de 1937.

 

Muerto el suegro, Narciso Ariza García, que ya ha sido ascendido a Capitán, como bien señalaba el diario católico, consigue abandonar Canarias pasando a otro destino en la Península.

Así figura en la página 725 del número 148 del Boletín Oficial del Estado publicado en Burgos el 17 de marzo de 1937:

Por conveniencia del servicio, pasa destinado el Capitán de Infantería, Alumno de la Escuela Superior de Guerra, agregado al Estado Mayor de la Comandancia General de las Islas Canarias, D. Narciso Ariza García, al Cuartel General de la 5ª División.

Burgos 15 de marzo de 1937.= El General Jefe. G. Gil Yuste.

Si quedaría en Canarias, durante bastante tiempo, el Teniente Auditor Ángel Dolla Manera, hijo del finado general, cuyas actuaciones como fiscal militar, habían motivado en múltiples ocasiones, la inhibición del padre comandante general, en las confirmaciones de las condenas, de conformidad con lo preceptuado en el artículo 361 del Código de Justicia Militar, en relación con el número primero del artículo 150 del propio Cuerpo Legal, pasando dicha tarea al Gobernador Militar de la Plaza.

ÁNGEL DOLLA RELEVADO POR CARLOS GUERRA


El 12 de febrero de 1937, Carlos Guerra Zagala, arribaría a la isla de Tenerife  en el vapor de Transmediterránea “Ciudad de Melilla”.

Así fue dada la noticia de su llegada a Tenerife, por Gaceta de Tenerife, en la portada de su número 8851 del sábado 13 de febrero de 1937.

Ayer llegó a Tenerife el nuevo Comandante General de Canarias

El Excmo. Sr. D. Carlos Guerra Zagala recibió a bordo a las primeras autoridades civiles y militares

 

LAS AUTORIDADES CIVILES Y MILITARES DE LA PROVINCIA EN EL MUELLE

 En las primeras horas de la mañana de ayer atracó al dique-muelle del Sur de nuestro puerto el correo de la Trasmediterránea “Ciudad de Melilla”, conduciendo a bordo al nuevo comandante general de Canarias, excelentísimo señor don Carlos Guerra Zagala.

Inmediatamente subieron a bordo el general gobernador militar de la plaza don Antonio Alonso Muñoz; general inspector de milicias, don Salvador Acha, y el coronel jefe de Estado Mayor, don Teódulo González Peral, que cumplimentaron a la primera autoridad militar.

Minutos después recibió el general Guerra Zagala a bordo al gobernador civil, señor Fuentes Serrano; alcalde de esta capital, señor La Roche; presidente del Cabildo Insular, señor Maldonado; coronel jefe del regimiento de Infantería de Tenerife, don José Cáceres Sánchez; comandante de Marina, don Aurelio Arriaga; capitán de segunda del Cuerpo Jurídico y delegado militar de Prensa y Propaganda, don Rafael Díaz Llanos y Lecuona; teniente coronel de Infantería y delegado militar de Enseñanza, don José Pérez Andreu; coronel de Ingenieros, don José R. Vallabriga; teniente coronel de Infantería señor Del Campo; presidente de la Mancomunidad, señor Salazar; Presidente y fiscal de la Audiencia, don Juan Sánchez Real y don Clemente Gonzalvo, respectivamente; juez de Instrucción, don Arturo Ascanio; delegado de Orden Público y capitán de Artillería, don Manuel Otero; director de Sanidad Exterior, don Ricardo Castelo; delegado de Hacienda señor Perdigón; secretario del Gobierno civil. don Virgilio Ghirlande; director del Banco de España, señor Soriano; jefes de Correos y Telégrafos don Francisco Prat y don Gerardo Torres; jefe provincial de Falange y secretario de la misma, señor Galván y Pintor: y otras autoridades que sentimos no recordar.

Por último recibió la visita de los jefes y oficiales de los distintos Cuerpos, Centros y Dependencias de la guarnición, departiendo con todos amablemente.

EL GENERAL SE TRASLADA A PIE AL EDIFICIO DE LA COMANDANCIA DE MARINA

A la hora anunciada, el nuevo general acompañado de su Estado Mayor, desembarcó, revistando la Compañía del regimiento de Infantería de Tenerife, que con bandera, Banda de música y tambores y cornetas acudió al muelle a rendir honores a la primera autoridad militar de la Región.

También en el muelle se encontraba gran número de elementos de Falange Española, Falange Femenina y Acción Ciudadana, cuyos miembros fueron aclamados por el general Guerra.

El público congregado en las explanadas altas del muelle, aplaudió largo rato al nuevo comandante general.

En unión de las autoridades citadas se trasladó el general Guerra a pie a la Comandancia de Marina, desde cuyo edificio presencio el desfile de las tropas que le rindieron honores, oyéndose con este motivo nuevas ovaciones.

En la Comandancia de Marina permaneció breves minutos en unión del general Acha y del comandante de Marina don Aurelio Arriaga, los cuales departieron sobre asuntos de Tenerife.

Momentos después, el general Guerra abandonaba este edificio, ocupando un automóvil y trasladándose a la Comandancia General, acompañado de los generales Alonso Muñoz y Acha, y coronel jefe de Estado Mayor, don Teódulo González Peral.

EN LA COMANDANCIA

Tan pronto llegó al edificio de la Comandancia General, fué recibido por el Excmo. señor don Angel Dolla Lahoz, quién le informó detalladamente de los asuntos de Canarias. El general Guerra se hizo cargo del despacho de la Comandancia General.

OTROS DETALLES

Al general Guerra Zagala le acompañan su distinguida señora esposa doña María de los Llanos Pérez Septien y su encantadora y bella hija María de los Llanos Guerra y Pérez Septien.

Como se sabe, el nuevo general se hallaba últimamente en San Sebastián, donde desempeñaba el cargo de presidente de la Diputación Provincial.