EL PATRIOTISMO DE ANTONIO SUÁREZ GONZÁLEZ


 

Dos días después de haber refrito la noticia de la muerte de FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO, el diario católico de información, GACETA DE TENERIFE, en su número 8934 correspondiente al sábado 26 de junio de 1937, publica esta nota oficial:

 Comandancia General

EL PATRIOTISMO DE UN SOLDADO

 Con motivo de haber sido agredida la fuerza de la Guardia civil el dia 12 del actual en el pueblo de Taganana por el paisano Francisco Bethencourt Clavijo, sujeto peligrosísimo y juido que se hallaba reclamado por el juez permanente y que resultó muerto en la contienda, es digno de encomio el proceder del paisano, hoy soldado movilizado en el Grupo Mixto de Zapadores y Telégrafos número 3, de guarnición en esta Plaza, Antonio Suárez González, el cual hallándose entre un grupo que presenciaba la reyerta, se destacó y auxilió a la fuerza, demostrando con ello un espíritu patriótico y ciudadano; ya que, sin su auxilio, la lucha era de resultados dudosos, por tener un arma de fuego el Bethencourt, que disparaba contra la Guardia civil que intentaba detenerle.

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 Resulta sorprendente que Federico Pérez Zelaya, teniente de la primera Compañía de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, afecta al veinticuatro Tercio de la Guardia Civil, Jefe de la Línea de la Capital, en su pormenorizado atestado, no haga mención alguna al patriotismo de Antonio Suárez González, merecedor de esta nota encomiástica de la Comandancia General de Canarias. Nota en la cual su autor yerra en la fecha del suceso, que no aconteció el día doce, sino el diecinueve de junio de mil novecientos treinta y siete, I año triunfal.

Vid.:

https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2010/08/04/muerte-de-francisco-bethencourt-clavijo/

LA NOTICIA DE LA MUERTE DE FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO


El jueves 24 de junio de 1937, el diario católico de información GACETA DE TENERIFE, a dos columnas, se hacía eco del suceso de la muerte de FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO, con este tenor:

El sábado último fue muerto

 en Taganana por la fuerza

 pública, Francisco Bethen-

court, destacado elemento

terrorista

 (De nuestro colega “La Tarde” del día de ayer)

Era conocida del público la existencia de una banda terrorista, que actuaba en esta capital, cometiendo los mayores crímenes y teniendo atemorizado al vecindario, la mayoría de cuyos hechos han sido ya juzgados en Consejo de Guerra y en Tribunal ordinario.

No obstante, quedaba aún en libertad uno de estos elementos, llamado Francisco Bethencourt y Clavijo, natural de Lanzarote, pero que desde hace mucho tiempo residía en esta capital.

Francisco Bethencourt era un destacado dirigente del gremio de albañiles como muy peligros, por haber intervenido en los hechos siguientes: robo al polvorín de “La Jurada”, robo en el depósito de dinamita del señor Sbert; asesinato del gobernador civil; robo de pistolas del Parque de Artillería y otros muchos delitos. Era compañero y amigo íntimo de Pepe el Catalán, ya juzgado, y fue uno de los promotores de la reunión, a la que asistió aquel, celebrada en la tarde del 18 de julio en la carretera de los Campitos, donde se tramó un complot contra el Ejército.

Desde los primeros días del mes de agosto había huido, pues entonces comenzó a seguírsele la pista por haberse comprobado su intervención en los sucesos citados. En varias ocasiones hizo frente a la fuerza y disparó contra ella.

En estas circunstancias, el sábado último, día 19, en Taganana, el guardia civil José Ponce Rodríguez, jefe de aquel puesto, se dirigió a depositar un pliego en el correo, cuando al llegar a un sitio conocido por la Cruz, fue llamado, por el guarda de montes del Estado, que le dijo:

– Ponce, suba que le voy a dar un recado.

Los dos se dirigieron hacia una casa próxima, de una tal Emilia Fernández, y en un muro que existe delante de la misma, se hallaban sentados varios vecinos, entre ellos uno que era desconocido en el pueblo. El guardia Alvarez indicó al guardia civil que dicho individuo había estado en su casa dos horas antes, solicitando trabajo. Como le inspirara sospechas, pues no le era conocido, le dijo que solo podría darle trabajo por un día. Ponce se dirigió entonces al desconocido, que sostenía en las manos un saco, invitándoles a que mostrara su contenido. Se trataba de una botella blanca y de un zurrón con gofio.

El agente quiso cachear al forastero, y éste se llevó ambas manos a la cintura, diciéndole:

– Prepárate, que te mato.

Al decir esto sacó una pistola automáticas, marca “Astra”, reglamentaria del Ejército, y encañonó a Ponce, disparándole un tiro, que por fortuna no hizo blanco. Como no tuvo tiempo de sacar la pistola para repeler la agresión, el guardia se abalanzó sobre su atacante con el propósito de desarmarle, cayendo ambos al suelo, en cuya situación Bethencourt hizo dos nuevos disparos, alcanzando uno de los proyectiles la mano izquierda del guardia. Este pudo apoderarse de la pistola, arrojándola a un lado, y al verse Bethencourt desarmado, se levantó y emprendió veloz carrera, tomando por un barranco con dirección al mar.

El guardia se incorporó y se apoderó de la pistola del agresor, en cuyo momento llegó otro número de la Benemérita, Francisco Marcos Pallarés, que había sido avisado por los vecinos, siendo portador de su armamento y del de Ponce. Ambos guardias emprendieron la persecución del fugitivo, dándole el alto repetidas veces, sin que éste obedeciera, por lo que dispararon sobre él, hiriéndole de muerte en el barranco del “Cardonal”.

Durante su huida, Bethencourt arrojó al suelo dos cargadores, conteniendo cada uno de ellos ocho cápsulas. Asimismo se despojó de la americana y de la gorra, tirándolas en el camino. En la solapa de la americana llevaba un botón con los colores nacionales.

En el lugar donde cayó muerto Bethencourt se personó el juez de la causa, comandante de Infantería, señor Matos, acompañado del secretario, alférez de Caballería, don Amado Martín, ordenando el levantamiento del cadáver y su traslado a esta capital.

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Habida cuenta la férrea censura de prensa ejercida por los militares desde el mismo 18 de julio de 1936, esta tendenciosa noticia, tan prolija en detalles, tiene todo el tufo de la típica nota oficial, suministrada por la Autoridad. No obstante, si damos credibilidad al contenido del atestado confeccionado por Federico Pérez Zelaya, teniente de la primera Compañía de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, afecta al veinticuatro Tercio de la Guardia Civil, Jefe de la Linea de la Capital, y la propia providencia del Juez instructor Comandante Aurelio Matos Calderón, signada por éste, de la que da fe el Secretario Alférez Amado Martín Biénzobas, resulta que ninguno de estos dos militares estuvo en el lugar donde cayó muerto FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO. Muy al contrario, ambos se limitaron a personarse en la marquesina del muelle de Santa Cruz de Tenerife, para hacerse cargo del cadáver del desdichado lanzaroteño, líder anarcosindicalista en Tenerife, FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO.

Una vez más, la prensa tinerfeña no dijo la verdad.

LEVANTAMIENTO, TRASLADO Y RECONOCIMIENTO DEL CADÁVER


 

LEVANTAMIENTO Y TRASLADO DEL CADÁVER

Diligencia de levantamiento del cadáver

Personado el Teniente instructor de las presentes diligencias de carácter urgentes, acompañado del Guardia Segundo y Corneta Antonio Gómez Sánchez, José Ponce Rodríguez y Francisco Marco Pallarés, auxiliado de varios vecinos de Taganana, en el barranco denominado “Cardonal” dispuso el levantamiento a la Autoridad Judicial Superior.

Y para que conste, se pone por diligencia, que firma el instructor y Secretario.

Federico Perez                  Antonio Gómez Sánchez

Zelaya                                                          

Diligencia de entrega y traslación

 

Habiendose trasladado el Teniente Juez Instructor de las presentes diligencias de carácter urgente, acompañado del Secretario, a la Ciudad de Santa Cruz de Tenerife, y siendo la una hora del día veinte de Junio de mil novecientos treinta y siete se hace entrega en el muelle al Señor Juez Militar de esta causa, que lo tiene reclamado, de las presentes diligencias de caracter urgentes, que consta de dos folios útiles, de una pistola marca Astra, calibre nueve largo, numero diez mil ciento treintat ocho, de cinco cargadores, cuatro de ellos compelto de municiones y el otro con seis, de un saco con ropa y gofio, una botella y maquinilla de afeitar y de hombre al parecer cadáver, todo bajo el oportuno recibo.

Y para que conste, se pone por diligencia, que firma el Teniente Juez Instructor y el Secretario que certifica.

Federico Perez                  Antonio Gómez Sánchez

Zelaya                                                          

PROVIDENCIA del Juez Sr. Matos Calderón

En Santa Cruz de Tenerife a diecinueve de junio de mil novecientos treinta siete.

Por recibido el precedente atestado instruido por la Guardia Civil, con motivo de la muerte del paisano FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO, reclamado por el proveyente y declarado rebelde en el sumarísimo número 246 de 1936 (Quinta Pieza Separada), únase a los autos, y en vista del aviso telefónico, trasladose el Juzgado a la marquesina del Muelle de esta capital, al objeto de hacerse cargo del cadáver; interesese el traslado del mismo al depósito del Cementerio de Santa Lastenia; solicitese del Jefe de los Servicios Sanitarios le sea practicada la autopsia por dos médicos militares; cúrsese oficio al señor Juez Municipal de esta Capital, interesando la orden correspondiente para el enterramiento, acompañándole testimonio del informe de autopsia; procedase a la inhumación del cadáver e interesese certificación de la inscripción de la defunción en el Registro Civil, para constancia en autos. Unase tambien el oficio recibido de Prisión.

Lo proveyó y rubrica S.S. De que doy fé.

RECONOCIMIENTO DEL CADÁVER

Diligencia de reconocimiento del cadáver

En Santa Cruz de Tenerife a veinte de Junio de mil novecientos treinta y siete. Por la presente se hace constar que en el dia de hoy a las diez horas se personó el Juzgado en el Depósito de cadáveres del Cementerio de Santa Lastenia de esta población, estando presentes los testigos José Afonso García y Leonardo Cedrés García, después de prestar promesa de decir verdade interrogados por S.Sª. a fin de identificar la persona del interfecto manifestaran que era el cadáver de Francisco Bethencourt Clavijo.

Con lo cual se dio por terminada esta diligencia firmando el segundo, estampando la huella digital primero, con el ¨Señor Juez y presente Secretario de que doy fé.

Tal como consta en la diligencia, a continuación vienen las firmas de Aurelio Matos Calderón, Leonardo Cedrés García, y la huella en tinta azul del dedo de José Afonso García, siendo cerrada esta diligencia por la firma de José González Rojas.

Las cuatro firmas rubricadas.

Cfr.: Causa 246 de 1936 Quinta Pieza Separada.- Folio 102.

MUERTE DE FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO


101

 Diligencia de carácter urgente, instruida por haber resultado herido un Guardia y muerto el interfecto.

Don Federico Pérez Zelaya, teniente de la primera Compañía de Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, afecta al veinticuatro Tercio de la Guardia Civil, Jefe de la Linea de la Capital, hace constar:

Que sobre las doce treinta horas del día diecinueve de Junio de mil novecientos treinta y siete, fue comunicado telefónicamente que por el encargado del Destacamento del Barrio de Taganana, perteneciente a la expresada Linea de la Capital, José Ponce Rodriguez, que había resultado herido en la mano izquierda, por disparos de arma de fuego, en lucha sostenida con un desconocido. Acto seguido, dispuso el Oficial que suscribe, trasladarse al citado Barrio acompañado del Guardia segundo de la segunda Compañía del expresado Tercio, Antonio Gómez Sánchez y con el carácter de Juez Instructor de las presentes diligencias, se personaron en el citado Barrio serían sobre las diecisiete treinta horas de la indicada fecha, hizo comparecer al su presencia al expresado Guardia, el que interrogado, manifestó llamarse José Ponce Rodríguez, de profesión Guardia Civil, Jefe del Destacamento del citado Barrio de Taganana, de estado casado, de cuenta y dos años de edad, natural de Puebla de Guzman, provincia de Huelva.

Que serían las once horas del día diecinueve del mes de Junio del año de mil novecientos treinta y siete, cuando el expresado Guardia en traje de paseo se dirigía al correo con objeto de depositar un pliego en el mismo, al llegar al sitio denominado de La Cruz, fue llamado por el Guarda de Monte Público del Estado, Don Andrés Alvarez, con las palabras: “ponce suba V., que le voy a dar un recado creyéndose fuera una cosa particular, subió en seguida; que llegado junto a un pequeño muro que existe frente a la casa de de Doña Herminia Fernández donde también se hallaban varios vecinos y entre ellos, uno de aspecto desconocido, diciéndole entonces dicho guarda: este individuo que está ahí sentado, estuvo hace como dos horas en mi casa solicitando trabajo, y como no le conociera, le dije que sólo le admitiría por un día, dándole entonces el desayuno. Acto seguido el citado guardia, le dijo al indicado individuo, que llevaba un saco en las manos, fue invitado para que mostrar el contenido del mismo, sacando una botella blanca vacía y un cartucho con  un poco de gofio; que al ser cacheado y preguntado con que fin había llegado a este pueblo, contestó: que venía en busca de trabajo. Y como no le convenciera dicha respuesta, al intentar meter las manos debajo de la americana para ser cacheado se llevó aquel ambas manos rápidamente a la cintura, ala vez que se encogí, diciéndole al citado guardia:¡Canalla, prepárate que te mato! Y sacando en este momento la pistola automática, marca Astra numero, diez mil ciento treinta y ocho, calibre del nueve, fabricación de Toledo, cañón largo, modelo año mil novecientos veintiuno, con ambas cachas de madera, en perfecto estado de funcionamiento, encañonó al repetido Guardia, disparándole un tiro a quemarropa y como por fortuna no le dise dicho tiro el expresado Guardia Jose Ponce Rodríguez, no le diera tiempo a hacer uso de su pistola reglamentaria para repeler la agresión con la rapidez  que el sujeto descnocido lo hizo, se abalanzó sobre el deconocido y cogiéndole las muñecas, forcejeó con el mismo durante algunos minutos, hasta que los dos cayeron en el suelo, disparándole dos tiros más a consecuencia de los cuales, resultó herido en la mano izquierda, siguiendo esta lucha en el suelo el ya repetido guardia, Ponce, pudo torcerle la muñeca de la mano derecha, desviándole la dirección del arma y apoderándose de la misma. Como dicho sujeto, al verse desarmadose levantó del suelo rápidamente y emprendió a veloz carrera, saltando por entre las plataneras, huyendo un barranco abajo hacia el mar. Recogida que fue la pistola, el expresado Guardia en unión del Corneta Francisco Marco Pallarés, que se p ersonó en el lugar del suceso con el completo de su armamento, llevando además el del Guardia José Ponce Rodríguez, continúan la persecución del fugitivo, dándole repetidas veces el alto”A la Guardia Civil”  y como no obedeciera, al llegar al mencionado barranco del “Cardonal”, le hicieron varios disparos, alcanzándole varios de ellos en diferentes partes del cuerpo, cayendo al suelo al parecer cadáver. Dejando abonnado en su huída cuatro cargadores, conteniendo cada uno de ellos, ocho capsulas, mas el que tenia colocado en la pistola, que contenía siete cápsulas, recogiendo adems una gorra color oscuro y una americana rayada en oscuro, dentro de la cual, le fue encontrada una maquinilla de afeitar y dos cuchillas usadas, una caja de cerillas estrenada, un pedazo de espejo y en la solapa de dicha americana, llevaba un pasador con los colores de la bandera nacional. Que según versión del vecino de Bufadero Tomás Denis Hernandez, es el requisitoriado Francisco Bethancurt, por haber sido vecino del interfecto por espacio de cuatro años.Vistiendo pantalón claro y camisa clara y alpargatas blancas abiertas, ap arentando tener de veinticuatro a veintiséis años de edad, estatura regular, ancho de espaldas, chato, con un lunar en lado izquierdo de la garganta, cicatriz en el frontal derecho, aspecto de país, color moreno, pelo negro.

Preguntado, si tiene algo más que manifestar, dijo que no, y habiendo sido leída por el ya repetido Guardia José Ponce Rodríguez, esta su manifestación y hallándola conforme la firma en Taganana a las veinte treinta horas del día, mes y año ya expresado, en unión del Oficial que suscribe.

Federico Perez                  Jose Ponce

Zelaya                                   Rodríguez

 Cfr.: Causa 246 de 1936 Quinta Pieza Separada.- Folio 101.