ASCENSO A GENERAL DE BRIGADA DE ÁNGEL DOLLA LAHOZ


ÁNGEL DOLLA LAHOZ es ascendido a general de brigada por Real Decreto de 3 de febrero de 1926, publicado en la página 637 del número 35 de la Gaceta de Madrid de fecha 4 de febrero de 1926.

Este Decreto reza así:

 

En consideración a los distinguidos servicios prestados y méritos contraídos en operaciones activas de campaña en la zona de nuestro Protectorado en Marruecos, en el lapso de tiempo comprendido entre 1º de Agosto de 1924 y 1º de Octubre de 1925, por el Coronel de Caballería D. Angel Dolla Lahoz, y teniendo en cuenta el favorable informe emitido por el Consejo Supremo de Guerra y Marina,

Vengo en promoverle, a propuesta del Ministro de la Guerra, y de acuerdo con el Consejo de Ministros, al empleo de General de brigada, con la antigüedad de la última de las indicadas fechas.

Dado en Palacio a tres de Febrero de mil novecientos veintiséis.

ALFONSO

El Ministro de la Guerra,

JUAN O’DONNNELL VARGAS

Con textos de similar tenor, son publicados en dicho número 35 de la Gaceta de Madrid los ascensos a general de estos 7 coroneles:

Virgilio Cabanellas Ferrer, de Infantería

FRANCISCO FRANCO BAHAMONDE, de Infantería

Félix de Vera Valdés, de Infantería

José Sánchez Ocaña y Beltrán, de Estado Mayor

MANUEL GODED LLOPIS, de Estado Mayor

JOAQUÍN FANJUL GOÑI, de Estado Mayor

Alfonso Carrillo y Sánchez Tovar, de Artillería

Por otro lado, en este mismo número 35 de la Gaceta de Madrid, son publicados varios Reales Decretos concediendo condecoraciones a otros reputados militares africanistas.

Sobresale entre ellos este R.D.

En atención a los señalados servicios prestados y méritos contraídos en operaciones activas de campaña en nuestra zona de Protectorado en Marruecos, en el lapso de tiempo comprendido entre 1º de Agosto de 1924 y 1º de Octubre de 1925, por el General de División don Felipe Navarro y Ceballos Escalera, Barón de Casa Davalillo,

Vengo en concederle, a propuesta del Ministro de la Guerra, de acuerdo con el Consejo de Ministros, y en vista del favorable informe emitido por el Consejo Supremo de Guerra y Marina, la Gran Cruz de Maria Cristina, con la antigüedad de la última de las indicadas fechas.

Dado en Palacio a tres de Febrero de mil novecientos veintiséis.

ALFONSO

El Ministro de la Guerra,

JUAN O’DONNNELL VARGAS

 

Este General FELIPE NAVARRO Y CEBALLOS-ESCALERA, era el que se había rendido en Monte Arruit, habiendo sido apresado por ABDEL KRIM junto con sus oficiales superiores, mientras sus tres mil soldados fueron cruelmente exterminados por los rifeños.

Tiempo después, tras arduas negociaciones, ABDEL KRIM recibiría de manos de HORACIO DE ECHEVARRIETA, algo más de cuatro millones de pesetas (la mitad en duros de plata); millones entregados a cambio de los cobardes oficiales y jefes españoles prisioneros, provocando el comentario

 

«¡Qué cara es la carne de gallina!»

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El flamante general de brigada ÁNGEL DOLLA LAHOZ, permanece destinado en comisión, a las órdenes del General en Jefe del Ejército de España en África.

Dos años más tarde, por Real Decreto número 1714, de 2 de octubre de 1927, publicado en la página 110 del número 278 de la Gaceta de Madrid, el general Dolla es nombrado Jefe de la Circunscripción del Rif, siendo su nombre mencionado por sus iniciativas constructoras en Villa Sanjurjo.

 

LOS ASCENSOS DE FANJUL Y FRANCO


Para la los amantes de las coincidencias históricas, quizás conviene dejar constancia que los Reales Decretos, mediante las cuales ambos militares, Joaquín Fanjul Goñi y Francisco Franco Bahamonde, fueron ascendidos de Coronel a General, aparecen publicados, consecutivamente, en la misma página 638 del número 35 de la Gaceta de Madrid de fecha 4 de febrero de 1926.

El ascenso de Franco tuvo carácter inmediato. Mientras que el de Fanjul se publicó haciendo notar que tal merced no surtiría efecto hasta el 11 de mayo de ese año 1926. Hubo de esperar, pues, Joaquín Fanjul Goñi, más de tres meses para cambiar sus tres gruesas estrellas de ocho puntas por la única, y de menor tamaño, de cuatro puntas.

En consideración a los distinguidos servicios prestados y méritos contraídos en operaciones activas de campaña en la zona de nuestro Protectorado en Marruecos, en el lapso de tiempo comprendido entre 1º de Agosto de 1924 y 1º de Octubre de 1925, por el Coronel de Estado Mayor D. Joaquín Fanjul Goñi, y teniendo en cuenta el favorable informe emitido por el Consejo Supremo de Guerra y Marina,

Vengo en promoverle, a propuesta del Ministro de la Guerra, y de acuerdo con el Consejo de Ministros, al empleo de General de brigada, con la antigüedad del día 11 de mayo del corriente año, fecha en la que cumplirá dos años en el empleo de Coronel que ahora ostenta.

La merced que por el presente Decreto se otorga no surtirá ninguno de sus efectos hasta la indicada fecha de 11 de Mayo próximo, en que el interesado entrará en posesión de ella con todas sus consecuencias.

Dado en Palacio a tres de Febrero de mil novecientos veintiséis.

ALFONSO

El Ministro de la Guerra,

JUAN O’DONNNELL VARGAS

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Visto diacrónicamente, resulta llamativo que el ascenso de Joaquín Fanjul Goñi, – demorado en su caso -, es otorgado como una merced de su graciosa majestad, no como un derecho adquirido por el coronel Joaquín Fanjul Goñi.

Secuela de ser súbditos en vez de ciudadanos con derechos

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También en dicho número 35 de la Gaceta de Madrid, son publicados ascensos a general de otros seis coroneles:

Virgilio Cabanellas Ferrer, de Infantería

Félix de Vera Valdés, de Infantería

Ángel Dolla Lahoz, de Caballería

José Sánchez Ocaña y Beltrán, de Estado Mayor

Manuel Goded Llopis, de Estado Mayor

Alfonso Carrillo y Sánchez Tovar, de Artillería

 

Por otro lado, en este mismo número 35 de la Gaceta de Madrid, son publicados varios Reales Decretos concediendo condecoraciones a otros reputados militares africanistas.

Sobresale entre ellos este R.D.

En atención a los señalados servicios prestados y méritos contraídos en operaciones activas de campaña en nuestra zona de Protectorado en Marruecos, en el lapso de tiempo comprendido entre 1º de Agosto de 1924 y 1º de Octubre de 1925, por el General de División don Felipe Navarro y Ceballos Escalera, Barón de Casa Davalillo,

Vengo en concederle, a propuesta del Ministro de la Guerra, de acuerdo con el Consejo de Ministros, y en vista del favorable informe emitido por el Consejo Supremo de Guerra y Marina, la Gran Cruz de Maria Cristina, con la antigüedad de la última de las indicadas fechas.

Dado en Palacio a tres de Febrero de mil novecientos veintiséis.

ALFONSO

El Ministro de la Guerra,

JUAN O’DONNNELL VARGAS

Este General Felipe Navarro y Ceballos-Escalera, era el que se había rendido en Monte Arruit, habiendo sido apresado por Abdel Krim junto con sus oficiales superiores, mientras sus tres mil soldados fueron cruelmente exterminados por los rifeños.

Tiempo después, tras arduas negociaciones, Abdel Krim recibiría de manos de Horacio de Echevarrieta, algo más de cuatro millones de pesetas (la mitad en duros de plata), entregando a cambio de los rendidos oficiales y jefes españoles prisioneros, provocando el comentario

«¡Qué cara es la carne de gallina!»