DESERCIÓN DE PEDRO ACOSTA PÉREZ AL FRENTE DEL ENEMIGO


COMANDANCIA GENERAL DE LAS ISLAS CANARIAS  JUZGADO MILITAR ESPECIAL

 

Nº 5909  –  193  – 24

PLAZA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE.-                      AÑO DE 1.939.

C A U S A    Nº .  66

DELITO: Desercion;-

PROCESADO.- PEDRO ACOSTA PEREZ soldado del Regimiento de Infanteria Tenerife nº 38, 2º Batallón expedicionario.

OCURRIO EL HECHO EL DIA: 13 de Julio de 1.937.-

DIERON PRINCIPIO LAS ACTUACIONES: el dia 16 de Mayo de 1.939.-

EN PRISION PREVENTIVA: El dia 23 de Mayo de 1.939.-

EN LIBERTAD PROVISIONAL: El dia.

 

JUEZ INSTRUCTOR.-

SECRETARIO.

D. JOSE GUTIERREZ EXPOSITO,

D. EDELMIRO FERNANDEZ LAGO

Oficial 2º Hº del C.J.M.

Sargento del Regtº Infª Tenerife nº 38

 

Cfr.: A-TMTQ 5909-193-24.- Causa 66 de 1939.- Cubierta.

* * * * * * * * * * * * * *

PEDRO ACOSTA PÉREZ sería condenado a la pena de TREINTA AÑOS DE RECLUSIÓN MAYOR Y ACCESORIAS, por el consejo de Guerra presidido por el Teniente Coronel LORENZO MACHADO MÉNDEZ, celebrado en 27 de marzo de 1940. En tal sentencia el Consejo da como hechos probados que el soldado PEDRO ACOSTA PÉREZ, (PISTON) natural y vecino de Tazacorte – Isla de La Palma, de 25 años de edad, soltero, agricultor, hijo de Pedro y de María, con instrucción, y de buena conducta, abandonó voluntariamente en unión de otros dos soldados, las filas nacionales pasándose al campo enemigo sin armas en el Sector del Jarama del frente de Madrid; y que una vez en zona roja facilitó informes de importancia sobre la situación del Ejército Nacional.

El Ministerio Fiscal representado por el Oficial Primero Honorífico del Cuerpo Jurídico Militar, MIGUEL ZEROLO FUENTES, ante el Consejo modificó sus conclusiones provisionales calificando el delito como de Traición del artículo 222 número 6º, del Código de Justicia Militar solicitando la imposición de la PENA CAPITAL

El Tribunal fallaría condenado al soldado PEDRO ACOSTA PÉREZ, a la pena de TREINTA AÑOS DE RECLUSIÓN MAYOR, por el delito de ADHESIÓN A LA REBELIÓN.

Dictaminada la sentencia por el Auditor LUIS PIERNAVIEJA DEL POZO, proponiendo su aprobación al General RICARDO SERRADOR SANTÉS, éste acordaría disentir del fallo, por estimar que el delito cometido por el soldado PEDRO ACOSTA PÉREZ, era el de TRAICIÓN previsto en el número 6º del artículo 222 del Código de Justicia Militar y no el de adhesión a la rebelión del número 2º del artículo 238 del Código, procediendo imponer al reo la PENA DE MUERTE con las accesorias en caso de indulto de interdicción civil e inhabilitación absoluta durante la condena y sin que haya lugar a formular propuesta de conmutación por no haber recaído sentencia firme y corresponder dicha facultad al CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR como Tribunal Sentenciador, y al que se elevarán las actuaciones para la resolución de este disentimiento, pasando las mismas a la Auditoría de Guerra para la tramitación correspondiente.

En 28 de junio de 1940, reunida en Madrid la Sala de Justicia de aquel Consejo Supremo, fallaría confirmando la sentencia dictada por el Consejo de Guerra ordinario de Cuerpo, reunido en la plaza de Santa Cruz de Tenerife el cinco de junio de mil novecientos cuarenta, condenando al procesado PEDRO ACOSTA PÉREZ como responsable en concepto de autor de un delito consumado de adhesión a la rebelión militar, a la pena de RECLUSIÓN PERPETUA (entonces treinta años de reclusión mayor), y accesorias de interdicción e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.

La citada Sala de Justicia estuvo presidida por FRANCISCO RUIZ DEL PORTAL, teniendo como Consejeros a ENRIQUE CANO ORTEGA, MANUEL GARCÍA DÍAZ, LUCIANO CONDE PUMPIDO y PEDRO TOPETE URRUTIA.

Así lo certifica el Auditor de Brigada JOAQUÍN OTERO GOYANES, secretario del CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR, en fecha trece de julio de 1940.

 

 

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DESERCIÓN DE CARLOS FERNÁNDEZ MESA AL FRENTE DEL ENEMIGO


 O.9,834,606

COMANDANCIA GENERAL DE LAS ISLAS CANARIAS

 

Nº 5913  –  193  – 28

PLAZA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE.-    JUZGADO MILITAR ESPECIAL.

AÑO  DE  1.939.-                          C A U S A    Nº .  168.-

 

DELITO: Desercion;-

 

PROCESADO.- CARLOS FERNANDEZ MESA. Soldado del Regimiento de Infanteria Tenerife nº 38, Bon. 281.-

 

OCURRIO el hecho, el dia 5 de Septiembre de 1. 937.-

 

DIERON principio las actuaciones el dia 26 de Julio de 1.939.

 

En prision preventiva el dia

En libertad provisional el dia

 

JUEZ INSTRUCTOR.-

SECRETARIO.-

Don Jose Gutiérrez Exposito

D. Edelmiro Fernandez Lago

Oficial 2º Hº del C.J..M.

Sargto de Infª Tefe. Nº 38

Otro D. Juan Iglesias Alvarez
 

del mismo empleo y Cuerpo

 

Otro D. Alberto Ramos Díaz

 

del mismo empleo y Cuerpo

 

Cfr.: A-TMTQ 5913-193-28.- Causa 168 de 1939.- Cubierta.

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CARLOS FERNANDEZ MESA sería condenado a la pena de TREINTA AÑOS DE RECLUSIÓN MAYOR Y ACCESORIAS, por el consejo de Guerra presidido por el Coronel JOSÉ MARÍA DEL CAMPO TABERNILLA, celebrado en 5 de junio de 1940. En tal sentencia el Consejo proponía se tramitara, en aplicación de las normas de la orden de 25 de enero de 1940, la conmutación de la pena por la de CATORCE años de reclusión menor y accesorias de inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena

El General RICARDO SERRADOR SANTÉS acordaría disentir del fallo, por estimar que el delito cometido por el soldado CARLOS FERNÁNDEZ MESA es el de traición previsto en el número 6º del artículo 222 del Código de Justicia Militar y no el de adhesión a la rebelión del número 2º del artículo 238 del Código, procediendo imponer al reo la PENA DE MUERTE con las accesorias en caso de indulto de interdicción civil e inhabilitación absoluta durante la condena y sin que haya lugar a formular propuesta de conmutación por no haber recaído sentencia firme y corresponder dicha facultad al CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR como Tribunal Sentenciador, y al que se elevarán las actuaciones para la resolución de este disentimiento, pasando las mismas a la Auditoría de Guerra para la tramitación correspondiente.

En 5 de septiembre de 1940, reunida en Madrid la Sala de Justicia de aquel Consejo Supremo, fallaría confirmando la sentencia dictada por el Consejo de Guerra ordinario de Cuerpo, reunido en la plaza de Santa Cruz de Tenerife el cinco de junio de mil novecientos cuarenta, condenando al procesado CARLOS FERNÁNDEZ MESA como responsable en concepto de autor de un delito consumado de adhesión a la rebelión militar a la pena de RECLUSIÓN PERPETUA (entonces treinta años de reclusión mayor), y accesorias de interdicción e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.

El mismo tribunal decidiría la conmutación de la pena de cárcel, por la de DOCE AÑOS Y UN DÍA de prisión mayor.

La citada Sala de Justicia estuvo presidida por FRANCISCO RUIZ DEL PORTAL, con asistencia de CARLOS GUERRA ZAGALA, MANUEL GARCÍA DÍAZ, LUCIANO CONDE PUMPIDO, PEDRO TOPETE URRUTIA.

Así lo certifica el Auditor de Brigada JOAQUÍN OTERO GOYANES, secretario del CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR, en fecha 16 de septiembre de 1940.

 

DESERCIÓN DE JOSÉ COELLO DAMAS AL FRENTE DEL ENEMIGO


PLAZA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE.-             AÑO : I.939.

 

Nº 5900  –  193  – 15

 

C A U S A    N U M.  I70.

 

Delito: Desercion al frente del enemigo.

 

Procesado: JOSE COELLO DAMAS, Soldado del Regimiento de Infanteria Tenerife numero treinta y ocho, perteneciente al Batallon 281

 

Ocurrió el hecho, el dia:      de Octubre de 1.937.

 

Dieron princi o las actuaciones el dia 27 de Julio de 1,939.

 

En prision preventiva el dia

En libertad provisional el dia

 

JUEZ INSTRUCTOR.

SECRETARIO.

Don Jose Gutiérrez Exposito

Don. Juan Iglesias Alvarez, Sargento

Oficial 3º Hº del C.-J.-.M. – – –

de Infanteria Tenerife nº 38

 

Otro del mismo empleo y Cuerpo

 

D. Edelmiro Fernandez Lago.-

 

Cfr.: A-TMTQ 5900-193-15.- Causa 170 de 1939.- Cubierta.

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JOSÉ COELLO DAMAS sería condenado a la pena de TREINTA AÑOS DE RECLUSIÓN MAYOR Y ACCESORIAS, por el consejo de Guerra presidido por el Teniente Coronel JULIO RUIZ JALÓN, celebrado en 10 de mayo de 1940.

El General RICARDO SERRADOR SANTÉS acordaría disentir de tal sentencia, solicitando la aplicación de la PENA DE MUERTE, elevando recurso al CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR.

En 26 de agosto de 1940, reunida en Madrid la Sala de Justicia de aquel Consejo Supremo, resolvería confirmar la sentencia original del consejo de guerra celebrado en Tenerife, dictando sentencia por la cual JOSÉ COELLO DAMAS sería condenado a la pena de RECLUSIÓN PERPETUA (entonces treinta años de reclusión mayor), y accesorias de interdicción e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena. Si bien, el mismo tribunal decidiría la conmutación de la pena de cárcel, por la de SEIS AÑOS Y UN DÍA de prisión mayor.

La citada Sala de Justicia estuvo presidida por FRANCISCO RUIZ DEL PORTAL, con asistencia de CARLOS GUERRA ZAGALA, MANUEL GARCÍA DÍAZ, LUCIANO CONDE PUMPIDO, PEDRO TOPETE URRUTIA.

Así lo certifica el Auditor de Brigada JOAQUÍN OTERO GOYANES, secretario del CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR.

SIENDO GOBERNADOR CIVIL DE MURCIA HABÍA HECHO DESAPARECER A UN FALANGISTA DEL MUNDO DE LOS VIVOS


Sección Sanidad

COPIA DE UN TESTIMONIO

D. JOSE LUIS URIARTE REJO.- COMANDANDANTE AUDITOR Y SECRETARIO RELATOR ACCTAL. DEL CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR.- CERTIFICO, Que por la Sala de Justicia de este Consejo Supremo y en la causa que se indicara se a dictado la siguiente sentencia: Al marjen Señores Presidente: RUI DEL PORTAL. Consejero: VALDEZ CAVANILLA, ESPINOSA DE LOS MONTEROS, TOPETE URRUTIA, COBA Y LIRIA, ACEDO COLUNGA y GARCIA CAMBRA.- En Madrid a 18 de Enero de 1946.- REUNIDA LA SALA DE JUSTCIA PARA VER Y FALLAR LA CAUSA Nº 129.001 de 1.945 SEGUlDA EN LA PLAZA DE MADRID, POR EL SUPUESTO DELITO DE ROBO CONTRA D. VICENTE SERGIO ORBANEJA, MAYOR DE EDAD PENAL NATURAL DE SEGOVlA, VECINO DE MADRID, CASADO, COMANDANTE MEDICO DE SANIDAD MILITAR, HIJO DE EMILIO Y DE PILAR, Y LOS PAlSANOS D LUCIANO URQUIJO PANGUA, MAYOR DE EDAD PENAL NATURAL DE VILLAMARIA (Republica Argentina), DE NACIONALIDAD ESPAÑOLA, VECINO DE MADRID, CASAO, INGENIERO DE CAMINOS, HIJNHO DE MARTIN Y DE AURORA, Y  D= LUIS HERMOSA ALVAREZ, MAYOR DE EDAD PENAL NATURAL DE SANTANDER, Y VECINO DE MADRID, CASADO, DE PROFESION PROFESOR MERCANTIL, HIJO DE PEDRO Y DE CLAUDIA Y QUE ELEVADA A LOS EFECTOS DE LOS nºs 9 y 11  DEL ART. 28 DEL CODIGO DE JUSTICIA MILITAR DE 1.890, ANTE ESTE CONSEJO SUPREMO PENDE . . . . . . . .

RESULTANDO que en la segunda quincena del mes de Diciembre de 1.944 D. JOAQUIN BOTANA en nombre de D. VlCENTE OTAOLA, celebro una conbersación con el procesado D. LUIS HERMOSA, sobre la venta al mando economico de las Islas Canarias de 1.000 Toneladas de Arroz, correspondientes a cinco cupos de aquellos que tenia adjudicados dicho Organismo y que entonces no habian sido retirados, ofreciendose el procesado HERMOSA a realizar gestiones con sus amistades para tratar de llevar a cabo aquella operación, y al efecto, se puso al habla con el tambien procesado D. VICENTE SERGIO ORBANEJA, que a·su vez le presentó a D. LUCIANO URQUIJO PANGUA, encartado en estos autos, quedando este en hacer el ofrecimiento del suministro proyectado al mando economico de las Islas Canarias, por medio del corresponsal del Sr. URQUIJO en Santa Cruz de Tenerife D. JULIO BERCEDO.- Una vez propuesta tal operación fue aceptada en principio y entonces el procesado HERMOSA puso en relación al tambien procesado URQUIJO con los Sres. OTAOLA Y BOTANA.

Realizaronse diversas gestiones y se convino que una vez liquidado el asunto, sus beneficios habrían de repartirse de la siguiente forma,

DOSCIENTAS MIL PESETAS serian para la parte compuesta por los Sres. ORBANEJA, URQUIJO y HERMOSA, a razón de OCHENTA MIL PESETAS para URQUIJO y SESENTA MIL, para cada uno de los otros dos y el resto del beneficio para el Sr. OTAOLA, y los que con él operasen.- El dia 5 de Enero de 1.945 el Sr.  BOTANA, comunicó al Sr. HERMOSA que el asunto se había malogrado y que por la tarde hiria al despacho del Sr. URQU!JO para explicarle Ia causa a que habia obedecido el no llevarse a cabo la operación planteada, dando cuenta el Sr. HERMOSA, al Sr. URQUIJO al medio dia de la visita proyectada para la tarde.

RESULTANDO que en la tarde de dicho dia 5 de Enero fueron como habian quedado al despacho del Sr. URQUIJO, los Sres. BOTANA Y OTAOLA, diciendo a aquel último que el asunto se habian estropeado, ya que él lo ha planeado sobre las dos afirmaciones que le habian asegurado que la comisaria de abastecimientos tenia concedido un cupo de MIL TONELADAS Arroz a Canarias y que a tales Islas no se habian enviado en todo el año el indicado producto.- Durante esta conversación y sin que en alto se acredite hubiera previo acuerdo entre los procesados, llegaron al despacho de URQUIJO el Comandante Médico ORBANEJA y HERMOSA y el referido Jefe entro dando gritos y puñetazos encima de la mesa, no dejando hablar a OTAOLA, diciendole que de él no se reía nadie, pues era tal manera de ser que siendo Gobernador Civil de Murcia a un falangista le había hecho desaparecer del Mundo de los vivos, y que, al Barón de SENYER, Consejero del Banco León XIII y única persona que habían intentado reirse de él, lo había arruinado total y materialmente y Ie habia hecho desterrar a Mahón; que el pasaba desde los Cargos políticos que habia desempeñado a Prisiones Militares y de allí a nuevos cargos, empleando otras expresiones en las que hacía ver su gran poder e influencia, acompañandolas de gestos amenazadores, esgrimiendo y baston que llevaba remangandose las mangas, crispando los puños y diciendo “Le estrangulo a Vd.” Y en tal actitud exigio a OTAOLA, Ia firma de un documento reconociendo una deuda de DOSCIENTAS MIL PESETAS, y como HERMOSA sugiriera Ia firma de un cheque por tal cantidad, fueron inútiles las excusas de la victima para no hacerlo, pues nuevamente se Ie exigio en el tono empleado en la conversación a partir’ de la entrada del ORBANEJA, -que se Ie pusiera en comunicación telefónica con el Director del Banco Gupuzcuano para que Ie remitiese un talon de ventanilla, hablando en consecuencia con el Jefe de cuentas. Corrientes, quien deseando tomar todas las precauciones posibles, le pidio su numero de telefono para ponerse de nuevo en comunicación con él.- Al llamar a número indicado Ie pusieron con otro teléfono fuera del despacho del procesado URQUIJO, y al intentar el Sr. OTAOLA, salir para acudir a la llamada, se abalanzaron sobre él ORBANEJA Y HERMOSA, diciéndole: “No, V. no sale de aqui, que llamen al telefono de este despacho”, como asi lo hicieron posteriormente confirmar entonces OTAOLA su petición.- Fueron a recoger el cheque HERMOSA y un empleado de URQUIJO, y una vez que fue firmado por OTAOLA regresaron con él al Banco aquellos que en él lo habian recojido y al hacer OTAOLA intención de marcharse ORBANEJA le obligó a sentarse diciendole”Ca, Vd. No sale de aquí mientras no se cobre” y como alegase aquel que no eran horas de Caja ORBANEJA le conmino a que llamara al Banco solicitante que se pagara el Talon por él extendido, como asi hubo de hacerlo hablando con el director del Banco en este sentido, el cual dijo que la Caja estaba ya cerrada, pero OTAOLA hubo de insistir añadiendo: “Estos Señores quieren cobrar ahora”.- Al regresar con las DOSCIENTAS MIL PESETAS que mediante el cheque cobraron HERMOSA y el empleado de URQUIJO, se hizo cargo de tal cantidad el procesado ORBANEJA quien entonces dejo marchar al Sr. OTAOLA al que dijo: “El lunes le espero a Vd. solo a las cuatro de la tarde en mi casa y Ie daré pruebas de porque he hecho esto”. Las DOSCIENTAS MIL PESETAS fueron repartidas entre los tres procesados, a razon de OCHENTA MIL PESETAS a URQUIJO que hasta entonces observo una actitud pasiva en los hechos anteriormente recojidos, y SESENTA MIL a cada uno de los otros dos, de las que solo han sido recuperadas las OCHENTA MIL PESETAS recibidas por URQUIJO, a Ia verlas depositado este en el Banco. Gupuzcuano con fecha 19 de Febrero siguiente y una vez iniciado procedimiento, aunque en el mismo aún no habia declarado el procesado URQUIJO.- HECHOS PROBADOS PARA ESTE CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR.

RESULTANDO que el dia 16 de Julio de 1.945 y en la plaza de Madrid se reunió en Consejo de Guerra de Oficiales General para ver y fallar la presente causa, informando ante el mismo el Fiscal Juridico Militar, quien manteniendo sus conclusiones definitivas, solicitó para cada uno de los procesados sendas penas de Cuatro años, dos mesas y un dia de Presidio menor, como autores responsables de un delito de robo consumado con la concurrencia de la circunstancia agravante de la astucia, señalando la de accesorias comunes que corresponde a los Procesados Militares tan solo estas  últimas en cuanto al Comandante Médico D. VICENTE SERGIO ORBANEJA, declarandolos civilmente responsables solidaria y mancomunadamente por sí y subsidiariamente por los demas, en caso de insolvencia, deviendo abonar D. VICTOR OTAOLA DE LA MAZA, CI9ENTO VEINTE MIL PESETAS y reintegrandosele las OCHENTA MIL PESETAS depositadas por D. LUCIANO URQUIJO en el Banco Guipuzcuano.- Los defensores de los procesados solicitaron la libre absolución de estos y el Consejo de Guerra despues de declarar como probados hechos que sustancialmente coinciden con los recojidos en aquel concepto por esta Sala de Justicia condena a los encartados como autores de un delito de robo previsto y penado en el Art. QUINIENTOS TRES en relación con el QUINIENTOS y nº CINCO del QUINIENTOS UNO del Vigente Codigo Penal, sin concurrencia de circunstancia modificativa de las responsabilidad criminal, a sendas penas de dos años cuatro meses y un dia de presidio menor, con las accesorias legales de suspensión de todo cargo publico, profesión y oficio y derecho de sufragio durante la condena, y al Jefe procesado por tal condición y preceptivamente, se Ie impuso la separación del servicio como accesoria debiendo en concepto de responsabilidad civil y como indemnización habonar solidaria y mancomunadamente a D. VICTOR OTAOLA DE LA MAZA, CIENTO VEINTE MILO PESETAS reintegrandoselo a demás las OCHENTA MIL PESETAS depositadas por D. LICIANO URQUIJO en el Banco Guipuzcuano de esta Capital.

RESULTANDO que el Auditor General de la 1ª Región Militar en su dictamen al estimar que la declaración de hechos probados responde al contenido de los autos y cuantos pronunciamientos de derecho contiene el fallo a que se hace referencia en el anterior resultando, se fundamenta en las consideraciones legales pertinentes y al imponerse como accesoria la pena de separación del servicio, propone al  Capitán General acuerde la remisión de lo actuado al Consejo Supremo de Justicia Militar, conforme a lo dispuesto en el apartado once en relación con el nueve, ambos del articulo veintiocho del Codigo Castrense, resolviendo de conformidad con su auditor  el Capitan General de la Región

RESULTANDO que elevados los autos  a este Consejo Supremo y tras la tramitación correspondiente, se procedio a la vista de la causa ante la sala de Justicia, informando el FISCAL TOGADO, quien por sus fundamentos, debiera mantenerse en cuantos pronunciamientos contiene el fallo recaido, a los que se opusieron los defensores de los procesados en estos autos, solicitando el defensor del procesado URQUIJO se adsolviera a su patrocinado, o en otro caso se le considerase como encubridor del delito de robo señalado por el Fiscal de conformidad  con lo dispuesto en el número primero del Artículo DIEZ Y SIETE del Código Penal Común, la defensa del procesado Comandante Médico SERGIO ORBANEJA solicito  de la sala que revocando la sentencia consultada dictara otra en que como sanción máxima se condene a su patrocinado a la pena de dos meses y un dia de arresto mayor y multa de DOSCIENTAS CINCUENTA PESETAS como autor de un delito de cohación comprendido en el Artículo CUATROCIENTOS OCHENTA Y OCHO, del Codigo .Penal Comun de 1.932 y en cuanto al procesado HERMOSA solicito su representación se le adsolviera y en otro caso se Ie considerara encubridor del delito calificado por el fiscal.

RESULTANDO que en la tramitación de esta causa se han observado las prescripciones legales vigentes

CONSIDERANDO  que los hechos que recojidos quedan en el segundo resultando de esta sentencia, integran a todas luces el delito de robo definido en el Artículo QUINIENTOS TRES, del vigente Código, mas favorable de conformidad con el articulo VEINTICUATRO del mismo que aquél en vigor en la época de la comisión de los hechos, ya que ante la intimidación de que fue objeto por parte del procesado ORBANEJA, el Sr. OTAOLA, otorgo en perjuicio de su propio patrimonio un documento mercantil por valor de DOSCIENTAS MIL PESETAS, siendo defraudado el dicha cantidad y existiendo por parte de los ejecutores del delito, un evidente ánimo de lucro que con la intimidación y ataque deriguido a la propiedad (“plena facultas inre”), . . .

. . . ya dichos, dan propia existencia al delito calificado en teste considerando que ha de tenerse como consumado en el instante en que la victima otorgó el cheque.

CONSIDERANDO que es preciso individualizar la responsavilidad de los procesados a los que se opone la presencia de todos a la ejecución del delito ya que no existio previo concierto ni unidad de acción he incluso de proposito, pues en evidente perjuicio del reo no cabe tal presunción, ni muchísimo menos equivocar en buena técnica penal la comunidad de propósito con la de intereses conocida, ni logicamente se deduce aquellos requisitos de los hechos posteriormente ejecutados, y a mayor abundamiento no puede imputarse a los procesados URQUIJO y HERMOSA acción alguna de cooperación imprescindible para la ejecución del delito y en ausencia también de cualquier genero de indución, a de excluírseles totalmente de los supuestos establecidos en el Articulo CATORCE DEL CODIGO PENAL ORDINARIO y cuyo numero primero halla adecuado encaje la actividad delictiva del Comandante Médico D. VICENTE SERGIO ORBANEJA cuya acción directa en la ejecución del hecho no cabe desconocer en cuanto que la intimidación ejercida sobre la victima solo a este procesado debe, ya que en todo momento hizo gala de su actitud descompuesta y violenta esgrimiendo el baston que Ilevaba, adtitud coartiva que culmino al decir que el solo se bastaba para estrangularle, por lo que ha de reputarsele autor de aquel delito por su participación directa, personal y voluntaria en la ejecución del hecho

CONSIDERANDO que los fundamentos del anterior considerando cuya tesis abona copiosa y reiterada jurisprudencia no descarta la responsavilidad criminal de los procesados URQUIJO y HERMOSA, ya que de este último no dimana de su sola presencia en la ejecución del delito, presencia que en si no es delictiva, sino de la cooperación que presto a la ejecución del mismo por aptos simultaneos, tales como proponer que en vez de el documento que solicitaba ORBANEJA, estendiera OTAOLA un cheque, impedir que la victima saliera del despacho ha hablar por telefono, ir al Banco Guipuzcuano a por el cheque de ventanilla, todo ello con pleno conocimiento o “presencia” de la ejecución de un hecho que pos si repugna a toda conciencia honrada y cuyo aspecto dedictivo le era imposible desconocer, por lo que de conformidad con el articulo DIEZ Y SEIS del cuerpo Penal referido, ha de reputarseIe complice, responsabilidad que no alcanza en igual concepto a URQUIJO que observo una adtitud totalmente pasiva, e incluso “correcta” según consta sin manifestación contraria en autos, si bien una vez este consumado se aprobecho en cuantia de OCHENTA MIL PESETAS de las DOSCIENTAS MIL desfraudadas, cuya procedencia conocia, debiendo a tenor de los dispuesto en el numero primero del Articulo IDEZ Y SIETE reputarsele encubridor del delito de robo definido en el Articulo QUINIENTOS TRES, del tan repetido Codigo Penal.

CONSIDERANDO que en ausencia de circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal y de otras que pudieran señalar distinta pena dentro de la propia calificación, a de castigarse conforme al numero QUINTO del Articulo QUIJNIENTOS UNO del Codigo invocado al Comandante Médico D. VICENTE SERGIO ORBANEJA con la de presidio menor que la sala dentro de sus facultades cifra en dos años, cuatro meses y un dia imponiendose ala de seis meses de arresto mayor a D. LUIS HERMOSA ALVAREZ conforme a Io previsto en el Articulo CINCUENTA Y TRES en relación con el SESENTA Y UNO número cuarto, y finalmente a de imponerse Ia de DIEZ MIL PESETAS de multa a D. LUCIANO URQUIJO PANGUA según dispone el articulo  CINCUENTA Y CUATRO del Codigo Ordinario.

CONSIDERANDO que conforme a lo dispuesto en el Articulo DIEZ Y NUEVE del tantas veces invocado Codigo, todo responsable criminalmente de un delito o falta, lo es tambien civilmente y acreditandose en autos no solamente por las manifiestaciones del procesado URQUIJO, sino del testigo presencial D. JOAQUIN BOTANA BOSO, que las DOSCIENTAS MIL PESETAS defraudadas se repartieron a razon de OCHENTA MIL PESETAS para el referido procesado y SESENTA MIL PARA CADA UNO de los otros dos, a de declararseles responsables a cada uno por su cuota y sin perjuicio de la responsabilidad solidaria y subsidiaria entre ellos por si alguno fuera declarado insolvente, con relación al total reintegro para la victima

Vistos los Articulos primero, DOCE,CATORCE, DIEZ Y SEIS, DIEZ Y SIETE, DIEZ Y NUEVE, VEINTITRES, VEINTICUATRO, VENTIOCHO, TREINTA, CUARENTA Y SIETE, NOVENTA, NOVENTA Y UNO, QUINIENTOS TRES, del Codigo Penal Ordinario, y el DOSCIENTOS VEINTIUNO, del Codigo de Justicia Militar, los citados, sus concordantes y demas de general y pertinente aplicación

Fallamos que debemos revocar y revocamos Ia sentencia dictado por el Consejo de Guerra de Oficiales Generales que el dia 16 de Julio de 1.945, falló la presente causa en la plaza de Madrid y en su lugar declramos que debemos condenar y condenamos al Comandante Médico de Sanidad Militar D. VICENTE SERGIO ORBANEJA, en concepto de autor de un delito consumado de en cuya ejecución no concurren circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, a la pena de DOS AÑOS, CUATRO MESES Y UN DIA de presidio menor y accesorias comunes de suspensión de todo cargo publico, profesión, oficio y derecho de sufragio durante el tiempo de la contienda y militar de separación del servicio, y en concepto de complice de igual delito imponemos al procesado paisano D. LUIS HERMOSA ALVAREZ la pena de seis meses de arresto mayor y accesorias de suspensión de todo cargo publico, profesión, oficio y derecho de sufragio durante la condena, siendoles de habono para el cumplimiento de de dichas penas la totalidad del tiempo de prisión preventiva sufrida a resultas de esta causa. Igualmente condenamos en concepto de encubridor del expresado delito de robo al procesado paisano D. LUCIANO URQUIJO PANGUA a la pena de multa en cuantia de DIEZ MIL PESETAS que debera hacer efectiva dentro de los quince dias a contar de la imposicion de Ia pena y sino lo hiciere quedara sujeto a Ia responsavilidad personal subsidiaria que el Tribunal dentro de su prudente arbitrio determina en un mes de arresto mayor. En concepto de responsabilidad civil y como indenmización declramos civilmente responsable en cuantia de OCHENTAMIL PESETAS al procesado LUCIANO URQUIJO y a razón de SESENTA MIL PESETAS cada uno de los restantes procesados, sin perjuicio de la responsabilidad civil solidaria subsidiaria por el total qonque debe ser indemnizado DON VICTOR OTAOLA DE LA MAZA, aplicandose a esta indemnización las OCHENTA MIL PESETAS depositadas en el Banco Guipuzcuano de esta plaza y completandose en la forma antes dicha hasta las DOSCIENTAS MIL PESETAS defraudadas.

Para cumplimiento y con testimonio de esta sentencia devuélvase la causa a Ia autoridad judicial de la Primera Región Militar enviandose otro testimonio al Ministerio del ejército a sus efectos.

Así, por esta nuestra sentencia definitivamente guzgando, la pronunciamos, mandamos y firmamos.

FRANCISCO RUIZ DEL PORTAL.- LUIS BALDES CAVANILLAS.- EUGENIO ESPINOSA DE LOS MONTEROS.- PEDRO TOPETE URRUTIA.- JESUS DE CORA Y LIRA.- FELIPE ACEDO COLUNGA Y MARIANO GARCIA CAMBRA.- JOSE LUIS URIARTE REJO todos rubricados.

ES COPIA DE SU ORIGINAL DE QUE CERTIFICO Y PARA SU REMISION AL MINISTERIO DEL EJERCITO EXPIDO EL PRESENTE QUE FIRMO CON EL VISTO BUENO DEL EXCMO. SEÑOR PRESIDENTE, ENMADRID a 28 DE ENERO DE MIL NOVECIENTOS CUARENTA Y SEIS. JOSE LUIS URIARTE.- RUBRICADO. HAY UN SELLO QUE DICE: CONSEJO SUPREMO DE JUSTRICIA MILITAR, RELATORIA. VISTRO BUENO.- RUIZ .- RUBRICADO. HAY UN SELLO QUE DICE CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR.- PRESIDENTE.

Cfr.: Archivo General Militar de Segovia.- Sección CG Legajo 3200.

* * * * * * * * * *

Me ha costado un gran esfuerzo transcribir fielmente esta farragosa copia de testimonio de sentencia dictada por el CONSEJO SUPREMO DE JUSTICIA MILITAR en enero de 1946, debido a que está plagada de faltas gramaticales y mecanográficas.