ELEVANDO A PLENARIO LA CAUSA CONTRA ANTONIO LÓPEZ PÉREZ


M.8,742,764

 

8

DECRETO.-

En Santa Cruz de Tenerife a veintidós de Agosto de mil novecientos treinta y seis.

RESULTANDO, que instruida la presente causa con el carácter de procedimiento sumarísimo contra el paisano ANTONIO LOPEZ PEREZ por el delito del articulo 5º del Bando de la Junta de Defensa Nacional de España, el Juez Instructor la ha elevado en consulta a esta Auditoria.

RESULTANDO, que se han practicado cuantas diligencias de naturaleza testifical son conducentes al esclarecimiento de los hechos, habiéndose observado las formalidades prevenidas:

CONSIDERANDO, que concluso el sumario con arreglo a lo prevenido en el artículo 656 del Código de Justicia Militar, procede elevar esta causa a plenario, acordando conforme preceptua la regla primera del articulo 653 de dicho texto legal, la situación procesal del presunto culpable.

A C U E R D O la elevación a plenario de esta causa contra ANTONIO LOPEZ PEREZ,  quien continuará en situación de prisión preventiva.

La presente causa será vista en su día en Consejo de Guerras Ordinario de Plaza.

Se designa Juez Instructor para la continuación de este procesamiento al Especial de esta Auditoria Don Pablo Hurtado Izquierdo, a quien se remite, para la practica de la comparecencia del articulo 548 del Código de Justicia Militar asi como de la prueba que hubiera lugar con la mayor urgencia o admitiendo la misma para su celebración ante elconsejo de Guerra, igualmente reclamará la partida de nacimiento si es posible; continuando los tramites señalados en el Titulo XIX del Libro III del código Castrense.

Pasen previamente las actuaciones a la Fiscalia Juridico Militar para que dentro del término de tres horas evacue su escrito de calificación, remitiéndolas directamente a su Instructor.

EL AUDITOR.

[Sello en tinta de la AUDITORÍA de la COMANDANCIA MILITAR DE LAS ISLAS CANARIAS, y firma del Coronel Auditor JOSÉ SAMSÓ HENRÍQUEZ]

Fiscalía nº 782

 

Cfr.: A-TMTQ 3655-150-1.- Sumarísimo núm. 195 de 1936.- Folio 8.

 

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INSULTO A FUERZA ARMADA EN ARGUAL


 

M.8,709,762

 

Plaza de Santa Cruz de La Palma                                         Año de 1936

 

Comandancia Militar de Canarias

JUZGADO EVENTUAL.

JUICIO SUMARÍSIMO 195

por insulto a Fuerza Armada, delito comprendido en el articulo 5º del Bando de la Junta de Defensa Nacional de 28 de Julio ultimo, contra Antonio Lopez Perez vecino de Argual (Los Llanos).

 

Ocurrió el hecho, el 16 de Agosto de 1936.

 

Dieron principio estas actuaciones el 18 de Agosto de 1936

 

 

 

JUEZ INSTRUCTOR.

SECRETARIO.

El Alferez de Infantería don

El soldado de Infantería don

Facundo Fernandez Galvan

Ignacio Feliciano Perez.

 

Cfr.: A-TMTQ 3655-150-1.- Sumarísimo núm. 195 de 1936.- Cubierta inicial.

 

CONTRA ANTONIO LÓPEZ PÉREZ POR INSULTO A FUERZA ARMADA


Plaza de Santa Cruz de Tenerife                                            Año de 1.936

Nº 3655                    Legº 150 – 1

 

Juzgado Militar Especial.

 

Sumarísimo núm. 195.

 

Contra el paisano Antonio Lopez Perez, por el presunto delito del artículo quinto del Bando de la Junta de Defensa Nacional.

 

Ocurrió el hecho el dia 16 de Agosto de 1.936.

Dió principio el actuado el dia 10 de Agosto de 1936.

 

Defensor D. Manuel Abreu

 

Juez Instructor.

Secretario.

El Tte. Auditor de Complemento

El Sargento de Infanteria

S. Pablo Hurtado Izquierdo.

D.  José Perez Rivero.

Otro

Otro

El Teniente de Infantería

D. Blas Fuente Ramos

D. Miguel Perez – Zamora.

Otro
Otro

Don Juan Iglesias Alvarez

Don Luis Vilela Sampol

Sargento de Infanteria

Teniente de Artillería

–       –  –

 

Cfr.: A-TMTQ 3655-150-1.- Sumarísimo núm. 195 de 1936.- Cubierta.

 

DECLARACION DE ÁNGEL MARTÍN HERRERA


J.3,037,700

4

DECLARACION de Angel Martín Herrera.

Santa Cruz de la Palma dieciocho de Octubre de mil novecientos treinta y seis.

Ante S.Sª e infrascrito Secretario judicial, constituidos en audiencia compareció el individuo del margen, a quien el Sr. Juez recibió promesa ofreciendo decir verdad en cuanto supiere y fuere preguntado.

A las generales de la Ley, dijo ser y llamarse como al margen se expresa, de treinta y tres años de edad, de estado soltero profesión agricultor, natural de San Andrés y Sauces vecino de Sauces  con domicilio en

comprendiéndole la circunstancia

 

El Sr. Juez le entero de la obligación que tiene de ser veraz, de las penas con que se castiga el delito de falso testimonio en causa criminal y el no poner en conocimiento del Juzgado los cambios de domicilio que tuviere durante la sustanciación de este procedimiento e interrogado convenientemente dijo: que era Jefe de Falange Española de la J.O.N.S. de la localidad de Sauces, como los es desde que empezó el movimiento, y el veintisiete de Septiembre inmediato pasado fue como tenía costumbre a revisar el puesto de los Galguitos; había ido solo y regresó desde Los Galguitos con dos Falangistas Luciano Martin y Martin y otro que se llama José Fernández, los cuales viven en las Lomadas y por ello se quedaron allí, continuando el que declara solo a los Sauces.

Que antes de salir de los Galguitos llamó por teléfono al Cuartel de Falange de los Sauces manifestando que regresaba, y esto lo hizo como a las ocho menos cuarto de la noche. Que al pasar por el barranco del Agua en Sauces por la carretera oyó ruido a la izquierda que salía de detrás de un molero de piedras que cercaban una plataneras y se dirigió a donde notó el ruido y vió salir un brazo de detrás delas piedras repentinamente y el ruido del disparo que le hacía el individuo se ocultó en los plátanos; entonces el declarante montó lapistola y disparó y en aquel momento un poco mas alante de los plátanos; el que declara respondió andando hacia atrás haciendo unos cuantos disparos, y al ver que aquellos continuaban se tiró al suelo ya en la carretera amparándose detrás de una piedra, allí aguardó le hicieron unos dos disparos y entonces notándose herido por sangre que se notó en la ropa de cuerpo y pierna se fué de prisa hacia los Sauces, con objeto de llegar pronto para que Ie pudieran auxiliar.

Que aclara que no fue José Fernández sino Modesto Expósito el otro muchacho de las Lomadas que le acompañó desde los Galguitos y que no sospecha ni puede manifestar quien sea el que le haya podido herir ni quines hicieron los disparos.

Leida se ratifica y firma.

[Firmas rubricadas de FACUNDO FERNÁNDEZ GALVÁN, ÁNGEL MARTÍN HERRERA e IGNACIO FELICIANO PÉREZ.

 

Cfr.: A-TMTQ 3910-158-32.- Sumario Número 404 de 1936.- Folio 4.

ÁNGEL MARTÍN HERRERA JEFE DE FALANGE TIROTEADO EN LOS SAUCES


M.8,708,990

Nº 3910                                      Legº 158-32

Plaza de Santa Cruz de La Palma                                            Año de 19  36

Comandancia Militar de Canarias

JUZGADO EVENTUAL

SUMARIO    NUMERO  404.

Por el delito de Insulto a Fuerza armada.

 

Ocurrió el hecho, el 27de Septiembre de 1936

Dieron principio estas actuaciones el 18 de Octubre de 1936

 

 

JUEZ INSTRUCTOR

SECRETARIO

El Alferez de Infantería don

El Soldado de Infantería don

Facundo Fernández Galvan

Ignacio Feliciano Pérez.

 

Cfr.: A-TMTQ 3910-158-32.- Sumario Número 404 de 1936.- Cubierta.

* * * * * * * * * * * * * * * *

Jefe de Falange Española de la J.O.N.S. en San Andrés y Sauces, había sido tiroteado junto al Barranco del Agua en Los Sauces, cuando regresaba de los Galguitos, resultando herido.

 

ANTONIO HERNÁNDEZ LÓPEZ DESAPARECIDO DEL VAPOR LA PALMA


Nº 5430  – Leg.  177 – 23

Plaza de Santa Cruz de La Palma                          Año de 1938.

COMANDANCIA MILITAR DE CANARIAS.

 

JUZGADO DE ESTA COMANDANCIA

DILIGENCIAS PREVIAS NUMERO 483 DEL 1938

INSTRUIDAS EN AVERIGUACION DE LA DESAPARICION DEL SOLDADO DE

INTENDENCIA ANTONIO HERNANDEZ LOPEZ

 

Ocurrió el hecho, el 11 de Noviembre de 1938

 

Dieron principio estas actuaciones el 25 de Noviembre de 1938

 

 

 

JUEZ INSTRUCTOR

SECRETARIO

El Alferez de Infantería don

Ignacio Feliciano Pérez.

El Cabo de Infantería don

Isidro Rodriguez Martin

 

Cfr.: A-TMTQ 5430-177-23.- Diligencias Precias 483 de 1938.- Cubierta.

 

* * * * * * * * * * * * * *

La desaparición del soldado del intendencia ANTONIO HERNANDEZ LOPEZ, había tenido lugar en el vapor LA PALMA durante la travesía desde Tenerife a Santa Cruz de la Palma, viajando enfermo, como perturbado mental, después de haber sido declarado excluido temporal.

ANTONIO HERNANDEZ LOPEZ acompañado de su madre y hermano, bajo la custodia del sanitario ÁNGEL DÍAZ HERRERA.

 

 

 

FELIPE RAMOS LORENZO VIO AL HUIDO RABISCA


 

Acta de denuncia y atestado por auxilio a la rebelión

 

AGUSTIN ARIAS MELCHOR, Cabo de la primera Compañía, de la Comandancia de la Guardia Civil de Santa Cruz de Tenerife y en la actualidad prestando sus servicios en el puesto de Los Llanos, por el presente atestado hace constar: Que sobre las diez horas del día veintiséis de abril de mil novecientos treinta y ocho se presentó en esta Casa-Cuartel, el natural de Los Llanos y vecino de El Paso, con domicilio en el pago de Las Manchas, EULOGIO FELIPE RODRIGUEZ, de treinta y cinco años de edad, casado, guardia particular jurado, denunciando; que su tío político, FELIPE RAMOS LORENZO, vecino de Breña Baja vio hace tiempo al huido conocido por Rabisca, ex Guardia municipal de Los Llanos, dentro de un pajero en el sitio conocido por La Lomada, de aquél término municipal, el cual vino a las Manchas a ponerlo en conocimiento de su hermana FRANCISCA, y ésta dijo al dicente que el citado fugado estuvo en el pago de Los Llanitos, de aquel pueblo, enfermo en casa de un hermano del mismo. Posteriormente uno de los hermanos del referido huido le llevaba la comida dentro de un cesto de basura y por la noche venía él a recogerla. Ultimamente y durante la semana Santa , no pudiendo precisar el día exacto, vino de la Breña la suegra del manifestante (la FRANCISCA citada anteriormente) y le dijo que el hermano del referido rebelde la daba la comida a una tal Manuel Vallejo de Breña Alta, y ésta se la ponía en un cajón detrás de las tuneras de su casa, Estas mismas manifestaciones también puede relatarlas por estar en conocimiento de ellas la hermano de Felipe y Francisca, llamada Margarita, domiciliada en el mismo pueblo de Breña Alta. La repetida FRANCISCA también puso en antecedentes de su convecina Gabina, mujer del vecino de aquel pago, GENARO CAMACHO, de que el citado fugado se hallaba oculto en un pajero y le daban la comida por un cajón, en el referido pueblo de Breña alta.

De estos hechos dio conocimiento al falangista VICTORINO ACOSTA, el domingo de Pascua, sobre el día diez y ocho del año en curso, por haberlo visto prestar servicio con la Guardia civil.

Que no tiene más que decir y que lo dicho es la verdad, firmando en prueba de ello esta su manifestación, una vez leída por sí mismo y hallarla conforme, en unión de la Cabo que la  extiende y certifica.

Eulogio Felipe Rodríguez

Agustín Arias Melchor

 

[Ambas firmas rubricadas]

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JOSÉ ANTONIO GONZÁLEZ SAN BLAS, conocido como «PITOTE», de la familia de los «RABISCA», estuvo diez años huido o ALZADO en los montes de la isla de La Palma.

Fue buscado con ahínco por falangistas y Guardia Civil, que hostigaron a sus familiares y amigos, con el fin de localizarlo y prenderlo.

«PITOTE» era un hombre fornido, de estatura notable.

Obviamente, para sobrevivir durante tantos años, contó con apoyo de familiares y amigos.

Durante tanto tiempo, su esposa concibió varias veces, siendo objeto de críticas y murmuraciones vecinales.

Sus concepciones fueron frutos de uniones con su marido, con quien se encontraba en el monte, tras burlar la vigilancia a la cual estaba sometida.

Con el fin de que los hijos alumbrados por su esposa, fueran inscritos con su apellido GONZÁLEZ, a «PITOTE» se le ocurrió la peregrina idea de solicitar a su hermano, que figurara como padre de los mismos.

Idea que fue rechazada por su hermano, con el contundente argumento de que hacer tal cosa, sería admitir que estaba acostándose con su cuñada.

Una de las acciones violentas de los falangistas que buscaban a «PITOTE», consistió en una irrupción nocturna en casa de una sobrina, echando la puerta abajo con las culatas de sus armas.

Del susto, su sobrina se quedó tartaja.

Tartamudez que arrastró durante su vida.