DENUNCIA DE VECINAS


El lunes diez de agosto de 1936, comparecieron ante JOSÉ CÁCERES MADAN – Sargento movilizado Agente de Investigación afecto a la Comandancia Militar -, y RICARDO LÓPEZ GARCÍA – Agente de tercera de Investigación y Vigilancia -, dos señoras que declaran ser vecinas de la misma casa en la calle Callao de Lima, manifestando que denuncian a una vecina llamada Isabel cuyos apellidos desconocen, que hace constantes demostraciones subversivas y amenazas en cuantas ocasiones se le presentan, al mismo tiempo que pronuncia frases contrarias al Movimiento, tratando de incitar al vecindario a la rebelión, denunciando también que un tabaquero de lentes hacia ademanes deshonestos.

Las denunciantes eran LEONOR BES DE PÉREZ y AGUSTINA DÍAZ DE NAVARRO. De dos anotaciones manuscritas a lápiz que figuran en el atestado, puede deducirse que estas señoras eran las respectivas esposas del Capitán de la Guardia Civil GORGONIO PÉREZ VELASCO y del Teniente NAVARRO.

Trasladada esta denuncia al Auditor de Guerra – Coronel JOSÉ SAMSÓ HENRÍQUEZ -, éste ordena, mediante oficio de fecha doce de agosto de 1936, al Capitán de Infantería ANTONIO PÉREZ LINARES Y RODRÍGUEZ, que con el carácter de Juez Instructor y auxiliado por el Secretario que designe, proceda a la formación de diligencias previas.

El Capitán ANTONIO PÉREZ LINARES Y RODRÍGUEZ, designa Secretario al Sargento de Caballería ANTONIO CARBALLO ARIAS.

Al día siguiente, jueves 13 de agosto de 1936, son iniciadas las actuaciones de estas Diligencias Previas nº 132, por hechos denunciados contra Nicolás Alvarez Martín e Isabel Bello Martín, esta última en ignorado paradero.

NICOLÁS ÁLVAREZ MARTÍN ya había sido detenido e ingresado en la Prisión Provincial, el miércoles 12 de agosto de 1936.

Cfr.: Causa 377 de 1936 (3896-153-18).

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Mientras tanto, el martes 11 de agosto de 1936, a las cinco horas treinta minutos de la mañana, había sido fusilado el Teniente ALFONSO GONZÁLEZ CAMPOS, primera víctima condenada a la pena de muerte por sentencia de Consejo de Guerra celebrado en TENERIFE.

Sentencia dictada en la plaza de Santa Cruz de Tenerife el viernes siete de Agosto de mil novecientos treinta y seis.

En GRAN CANARIA, cinco días antes, al amanecer del jueves seis de agosto de 1936, habían caído ante el piquete de fusilamiento, los paisanos FERNANDO EGEA RAMÍREZ y EDUARDO SUÁREZ MORALES, condenados en la sentencia de la Causa número 37 de 1936, dictada por el Consejo de Guerra celebrado en la plaza de Las Palmas el lunes primero de agosto de 1936.

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