REGIMIENTO DE CAZADORES DE ALCÁNTARA 14º DE CABALLERÍA


A finales de junio de 1923, ÁNGEL DOLLA LAHOZ es destinado a Melilla donde se hace cargo del mando del Regimiento de Cazadores de Alcántara n° 14 de Caballería.

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Este Regimiento había sido reconstituido, después del Desastre de Annual.

En julio de 1921, a las órdenes del Teniente Coronel FERNANDO PRIMO DE RIVERA Y ORBANEJA, este glorioso Regimiento de Cazadores de Alcántara n° 14 de Caballería, había perdido el noventa por ciento de sus efectivos, al sacrificarse cumpliendo con la misión encomendada de proteger la retirada de sus compañeros de las otras Armas y Cuerpos,

Las cargas del ALCÁNTARA han quedado en las páginas épicas de la Caballería Española, como uno de los mayores actos heroicos de un regimiento de Caballería.

Sin embargo su gloria no fue reconocida, porque el indigno rey Alfonso XIII y sus más indignos generales, impidieron el justo reconocimiento de la Laureada Colectiva, a la cual todos los valientes caballeros del Alcántara se habían hecho dignos acreedores.

El 27 de diciembre de 1921 fue solicitada la apertura del expediente para la instrucción del preceptivo Juicio Contradictorio con el fin de obtener la concesión de la Corbata con la Laureada de San Fernando al Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14º de Caballería.

El Reglamento aplicable en aquel momento es de fecha 5 de julio de 1920, figurando en el mismo estos artículos:

Art. 47.

En todas las acciones que reputa como heroicas este reglamento para cualquier individuo del Ejército o Armada, será requisito indispensable que los hechos realizados no estén originados como único impulso por el propósito de salvar la vida, y revelen en todo momento el de afrontar y sobreponerse al riesgo, sea éste o no inevitable.

Art. 55. Caballería.

  1. ° Rescatar banderas, cañones o núcleos importantes de prisioneros, del poder de un enemigo que conserva su moral y es superior en número, por ataques impetuosos, hábiles e inmediatos a los que ocasionaron aquellas pérdidas.

2.° Efectuar una incursión por territorio del enemigo, llevando a cabo importantes destrucciones, sorpresas de campamento y grandes alarmas de la zona, interrumpiendo comunicaciones o efectuando otras operaciones de notorio peligro y audacia, que, acreditando valor, inteligencia y energía, influyan de modo importante en las operaciones generales.

3.° En un reconocimiento o exploración, mantener constantemente el contacto con el enemigo, deteniendo, por medio de combates, a un núcleo superior a las fuerzas propias, hasta tener, por lo menos, un tercio de bajas y haber agotado sus recursos y medios de transmisión, enviando noticias que sean de gran utilidad al mando.

4.° En protección de artillería o infantería, seriamente comprometidas, salvarlas de caer en poder del enemigo, por medio de cargas al arma blanca, contra núcleos, al menos dobles, llegando al choque y dispersándolos, perdiendo para lograrlo la cuarta parte de la fuerza.

5.° Batir con fuerzas proporcionadas, a una artillería apoyada por infantería, o recíprocamente, a una caballería apoyada por aquéllas, no inferior en número, causándoles pérdidas de consideración, persiguiéndolos o dispersándolos, o tomando una batería después de sufrir a cierta distancia el fuego de ambas armas, destruyendo o haciendo prisioneros a gran parte de artilleros o infantes.

  1. ° Sortear solo, o con pequeña escolta, conduciendo pliegos, la línea de sitio o bloqueo completo de una plaza, logrando llevarlos a su destino.

7.° En los momentos de retirada de la infantería o artillería que sea perseguida y hostigada de cerca, cargar contra los que la hostilicen, llegando al encuentro al arma blanca, obligando a retroceder a enemigo superior en número, contribuyendo indudablemente a que aquellas se salven o reaccionen, y evitando pérdidas de material propio de importancia.

8.º Ser uno de los tres primeros que penetren en una masa o cuadro de infantería, batiéndose allí al arma blanca, y logrando rendir o dar muerte a un adversario, o de los que en una dispersión consiga contener al enemigo batiéndose al arma blanca.

 

Hubo que esperar casi ocho años para ver como en 1 de julio de julio de 1929, el Consejo Supremo de Real y Militar Orden San Fernando acordara la apertura del juicio contradictorio.

Por sus heroicas acciones, el Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14º de Caballería, había claramente acreditado que reunía la gran mayoría de los criterios aplicables – subrayados- para la concesión de la Laureada, en modo Corbata.

Y así lo enfatiza en su informe final, de fecha 8 de febrero de 1933, el juez instructor comandante de infantería José Mourillo López, cuando remata el mismo expresando:

El juez que tiene el honor de informar es de parecer que en pocos casos, como el presente, está tan claro el derecho a tan preciada recompensa como el del Regimiento de Alcántara comprendido en el artículo 55 del vigente Reglamento.

Resulta inexplicable que el Regimiento de Cazadores de ALCÁNTARA, 14º de Caballería, no recibiera su más que merecida recompensa en forma de Corbata de la Real y Militar Orden de San Fernando.

 

Si le fue concedida dicha suprema condecoración, Laureada de San Fernando, a su heroico jefe, el Teniente Coronel FERNANDO PRIMO DE RIVERA Y ORBANEJA, que fue impuesta sobre su recuperado mutilado cadáver el 14 de noviembre de 1923, en Madrid, en medio de un solemne silencio.

No en vano su hermano MIGUEL se había proclamado Dictador con la connivencia del Rey ALFONSO XIII, dos meses antes, vulnerando la Constitución vigente que, ambos, Rey y Dictador, habían jurado respetar y cumplir.

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Por las filas del Regimiento de Cazadores de Alcántara n° 14 de Caballería, además de ÁNGEL DOLLA LAHOZ, pasaron otros militares que con el devenir histórico recalarían en Canarias.

1.- LORENZO MARTÍNEZ FUSET.

Del 8 al 31 de Diciembre de 1920, y del primero de Enero a ocho de Marzo de 1922.

2.- JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ

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El Coronel ÁNGEL DOLLA LAHOZ participa en las operaciones de la Guerra de África, al mando del Regimiento de Cazadores de Alcántara n° 14 de Caballería.

El Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería, ha sido «heredado»  por el actual Regimiento de Caballería Acorazado Alcántara 10.

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El derecho a la Corbata de la Orden de San Fernando del Regimiento de Cazadores de Alcántara 14º de Caballería, quedó más que acreditado por su heroico sacrificio, demostrado luchando para salvar vidas ajenas, con desprecio de las suyas propias, registrando un número de bajas propias superior al 90 %.

El Ejército y el Pueblo Español ha tenido una deuda impagada y pendiente con los Caballeros del Regimiento de Cazadores de Alcántara 14º de Caballería, durante más de noventa años.

Deuda que ha sido tardíamente compensada, por un reciente Real Decreto 905/2012, de 1 de junio, por el que se concede la Cruz Laureada de San Fernando, como Laureada Colectiva, al Regimiento de «Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería».

R.D. publicado en la página 39749 del  Boletín Oficial del Estado Núm. 132, el Sábado 2 de junio de 2012.

De conformidad con lo dispuesto en el Reglamento general de recompensas militares, aprobado por Real Decreto 1040/2003, de 1 de agosto, y a tenor de lo preceptuado en el Reglamento de la Real y Militar Orden de San Fernando, aprobado por Real Decreto 899/2001, de 27 de julio, visto el expediente de juicio contradictorio instruido al Regimiento de «Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería», actual Regimiento de Caballería Acorazado Alcántara 10, por los hechos protagonizados en las jornadas del 22 de julio al 9 de agosto de 1921, en los sucesos conocidos como «Desastre de Annual», donde dicha unidad combatió heroicamente protegiendo el repliegue de las tropas españolas, desde las posiciones en Annual a Monte Arruit, hasta el punto de que las bajas sufridas fueron de 28 jefes y oficiales de un total de 32 y de 523 de clases de tropa de un total de 685 en filas, y de acuerdo con lo indicado en el artículo 21.4. b) de este último reglamento y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 1 de junio de 2012,

Vengo en conceder la Cruz Laureada de San Fernando, como Laureada Colectiva, al Regimiento de «Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería».

En la corbata de la referida condecoración deberá figurar la siguiente leyenda: «Regimiento de Cazadores de Alcántara, 14 de Caballería», «Annual», «1921».

Dado en Madrid, el 1 de junio de 2012.

JUAN CARLOS R.

El Ministro de Defensa,

PEDRO MORENÉS EULATE

 

Mejor tarde que nunca.

Better late than never.

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ACORDANDO DESARCHIVO Y REAPERTURA DE ACTUACIONES


 

Fº 1450

[Al margen superior derecho]

Causa n’ 96-31 contra JOSE RIAL VAZQUEZ y otros.

 

Santa Cruz de Tenerife 30 NOV 1965

De conformidad con el precedente dictamen del Señor Auditor de Guerra de esta Capitanía General y por sus propios fundamentos ACUERDO el desarchivo y reapertura de las actuaciones referenciadas al margen, para Ia práctica de las diligencias que se interesan.

Para cumplimiento de lo acordado, remitasen los autos al Comandante Juez del Militar Eventual de Exhorto y Accidentes de esta Plaza, Don Francisco Garcia Pons, quien acusara recibo para constancia en este Centro.

EL CAPITAN GENERAL

[Rubricado y sellado con el elíptico de Capitanía y el rectangular de SALIDA]

[En el margen inferior derecho]•

5135-K.

 

DESARCHIVO Y REAPERTURA DE ACTUACIONES CONTRA JOSÉ RIAL VÁZQUEZ EN CAUSA 96 DE 1937



1455

 

Causa nº 96-37, contra JOSE RIAL VAZQUEZ

 Santa Cruz de Tenerife, 12 ENE 1966

 

De conformidad con el precedente dictamen del Señor Auditor de Guerra de esta Capitanía General y por sus propios fundamentos ACUERDO el desarchivo y reapertura de las actuaciones referenciadas al margen, para la práctica de las diligencias que se interesan.

Para cumplimiento de lo acordado, remitasen los autos al Comandante Juez del Militar de Exhortos en esta Plaza, Don Francisco Garcia Perez, quien acusará recibo, para que conste en este Centro.

EL CAPITAN GENERAL

[Firma rubricada del Teniente General JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ]

 

[A la izquierda de la rubricada firma del Teniente General JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ, está estampado el sello elíptico de la Secretaría de Justicia de la Capitanía General de Canarias].

 

5200-A

 

Cfr. ATMTQ 8113-260-9 Causa 96 de 1937 Rollo 4.- Folio 1455.

MOHAMED BEN MIZIAN BEL KASEM


Este militar marroquí del Ejército Español, había nacido el 1 de febrero de 1897 en la Kábila de Mazura, Guelaya, Marruecos.

Con 16 años ingresó en la Academia de Infantería en agosto de 1913, de donde salió con el grado de segundo teniente en junio de 1916.

Desempeña diversos destinos en distintas unidades en Marruecos, habiendo alcanzado el grado de Comandante por méritos de guerra en mayo de 1926.

Al iniciarse la Guerra Civil forma parte de los contingentes moros que serían transportados en aviones, desde Tetuán hasta Jerez de la Frontera, en agosto de 1936.

Participa en la campaña de Extremadura y en las operaciones del asalto frustrado de Madrid, mandando las feroces tropas moras del Tabor de Regulares de Melilla.

En septiembre de 1936 el General Franco, Jefe de las Fuerzas Militares de Marruecos y del ejército expedicionario, le otorga la Medalla Militar por su comportamiento en los combates de los Puentes del rio Alberche.

La concesión de esta Medalla sería confirmada por la Junta de Defensa Nacional, acreditándole estos

MÉRITOS:

Durante los intentos que hizo el enemigo para ruptura de la defensa de los puentes sobre el Alberche, que este Jefe tenia a su cargo con dos Compañías y una Sección de Ametralladoras, consiguió contenerle a pesar de los camiones blindados con que atacaba y del ímpetu que ponía en su empresa. Estuvo dando órdenes acertadas y tomando disposiciones convenientes durante un plazo superior a treinta horas con lo que evitó que lograse el enemigo sus propósitos; y más tarde cuando en las primeras horas del día 6 del corriente tuvo que avanzar, en unión de la cuarta Bandera, para combinar su acción con un movimiento envolvente que había de efectuar la columna Castejón, lo hizo con tal brío y acierto que contribuyó en buena parte a que la maniobra tuviese el completo éxito que la acompañó, no obstante haber acumulado el enemigo la mayor parte de su resistencia en el sector que correspondió al Jefe de referencia.

Así fue publicada esta confirmación en el número 33 del Boletín Oficial de la Junta de Defensa Nacional de España, editado en Burgos el 2 de octubre de 1936.

En enero de 1937 es ascendido a Teniente Coronel, y en noviembre de 1938 a Coronel, participando en las operaciones de los frentes de Asturias, Aragón y Cataluña.

Acabada la Guerra Civil, en julio de 1941 es ascendido a general de Brigada, desempeñando el mando de la división 92 en Larache.

Por decreto dado en El Pardo, en cinco de enero de 1943, firmado por FRANCISCO FRANCO, y refrendado por el Ministro del Ejército CARLOS ASENSIO CABANILLAS, le es concedida la Gran Cruz de la Orden del Mérito Militar con distintivo blanco.

¡Una Gran CRUZ a un musulmán!

Cosas veredes.

Ascendido a general de división por decreto de 23 de diciembre de 1944, permanece al mando de la misma división 92.

Por decreto de 24 de marzo de 1950 (B.O.E nº 88 del 29). es nombrado Comandante General de Ceuta.

Por Decreto de 26 de junio de 1953 (B.O.E. nº 185 del 4 de julio), es promovido al empleo de Teniente General, nombrándole Capitán General de la Octava Región Militar y Jefe del Cuerpo de Ejército de Galicia VIII.

En Galicia se produce esta paradoja:

El Caudillo por la gracia de Dios, es representado en la Ofrenda periódica al Apóstol Santiago, nuestro Santiago Matamoros, por el Capitán General, que es MUSULMÁN.

Después de permanecer dos años en Galicia, MOHAMED BEN MIZIAN BEL KASEM, mediante Decreto de 3 de junio de 1955 (B.O.E. nº 156 del 4), pasa a ejercer el cargo de Capitán General de Canarias.

Conocido su nombramiento, recuerdo haber oído esta exclamación:

¡Lo que nos faltaba, un moro Capitán General de Canarias!

Por Decreto de 8 de julio de 1955 (B.O.E. nº 191 del 10), MOHAMED BEN MIZIAN BEL KASEM es nombrado General Jefe de la Fuerzas de Tierra, Mar y Aire de las Islas Canarias.

MOHAMED BEN MIZIAN BEL KASEM permanecería como máxima autoridad de Canarias, dieciocho meses, pues abandonaría Tenerife el domingo 16 de septiembre de 1956, en avión desde Los Rodeos, hacia Tetuán.

Aquí. tras haber jurado sumisión al Sultán MOHAMED V de Marruecos, es nombrado General Jefe del Ejército Marroquí de la Zona Norte de Marruecos.

Reconociendo que ha sido constituido el Imperio Marroqui y organizadas sus Fuerzas Armadas Reales, y habiendo sido llamado a formar parte de los cuadros de Oficiales Generales del mismo el Teniente General don Mohamed Ben Mezian Bel Kasem, dados los servicios prestados a la nación española y la necesidad· en que se halla de causar baja en las filas activas del Ejército, previa deliberación del Consejo de Ministros, mediante DECRETO-LEY de 22 de marzo de 1957 (B.O.E. nº 86 del 30), se le concede la baja en la escala de Oficiales Generales del Ejército Español, al Teniente General don Mohamed Ben Mezían Bel Kasem, a petición del interesado, con reconocimiento de los derechos pasivos correspondientes al empleo alcanzado y a sus años de servicio.

Tal Decreto-Ley está firmado por FRANCISCO FRANCO, quien era la única persona que podía dictar y firmar tales decretos, dando cuenta inmediata a las Cortes.

Esto es, MOHAMED BEN MIZIAN BEL KASEM, se fue a servir al Sultán, Rey o Emperador de Marruecos, con toda la paga de España.


 

LA GUERRA SILENCIADA DE IFNI

Poco meses después, estando el Sultán Mohamed V en visita oficial en Washington, tropas reales marroquíes, disfrazadas y calificadas como bandas armadas de un autodenominado Ejército de Liberación, fuertemente armadas y mejor equipadas, atacaron, sin previa declaración de guerra, a traición, a nuestras raquíticas tropas españolas desplegadas en la zona del desierto sahariano, bajo soberanía española, causando la muerte de un montón de españoles.

Así, de este modo tan ignominioso comenzó la GUERRA SILENCIADA DE IFNI.

Aquellas tropas marroquíes dependían del príncipe MULEY HASSAN, hijo del rey MOHAMED V DE MARRUECOS, quien mientras tanto estaba siendo agasajado en Washington.

Posteriormente, MULEY HASSAN sucedería a su padre reinando como HASSAN II, en Marruecos

Inesperadamente, nos vimos envueltos en una GUERRA SILENCIADA en IFNI, por culpa de la política exterior llevada a cabo por el Secretario de Estado norteamericano FOSTER DULLES.

Política que, encima, nos impedía utilizar el armamento de la «ayuda americana» en los territorios africanos.

El mando del territorio africano sahariano estaba, MARIANO GÓMEZ ZAMALLOA y QUIRCE, antiguo combatiente de la División Azul y laureado general.

Este general tuvo que enfrentarse a esta sorpresiva guerra en unas condiciones que, en términos coloquiales, suele definirse como estar con una mano atada a la espalda, sin medios, mermado de recursos materiales y humanos.

El general JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ es enviado para relevar a MARIANO GÓMEZ ZAMALLOA.

La llegada del general JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ al territorio resultó espectacular.

Nada más desembarcar del avión, se encuentra con los féretros de los muertos españoles desplegados en el campo de aviación, listos para ser subidos a los aviones que habrían de retornar sus cuerpos a la madre patria.

La guarnición, en estado de revista, rinde los honores de ordenanza al general JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ.

El general toma en sus manos un fusil de uno de los soldados, disparando sobre las ruedas de un vehículo auto ametrallador.

Ruedas que se desinflaron por los impactos de las balas, poniendo de manifiesto lo que el general HÉCTOR VÁZQUEZ quería evidenciar: que aquellas ruedas no eran las reglamentarias y adecuadas para el combate en el desierto, ya que debían ser impinchables.

Héctor Vázquez asume el mando y conduce la guerra con una gestión hiperactiva, llegando a utilizar uno de los aviones como sede de su estado mayor, volando por todo el territorio bélico.

La guerra silenciada de Ifni, acabaría con la retrocesión o entrega de gran parte del territorio a Marruecos, registrándose al final de la misma un episodio que denota el temperamento y modo de hacer del general HÉCTOR VÁZQUEZ,

Conociendo que una columna militar marroquí, mandada por el comandante Ufkir, vendría a ocupar el territorio retrocedido de Ifni, y pretendería pasar por una franja de pista o carretera del desierto, que según los documentos firmados por las autoridades de Madrid y Rabat, seguía siendo de soberanía española, el general HÉCTOR VÁZQUEZ dispuso el despliegue militar necesario para impedir tal ofensa marroquí, ordenando al oficial español al mando de nuestras tropas en esa carretera, un rotundo «no pasarán», empleando el lema republicano de la defensa de Madrid cuando la Guerra Civil.

El comandante marroquí Ufkir no pasó, teniendo que dar la vuelta, después de haber sostenido una agria conversación radiofónica con el general marroquí MOHAMED BEN MIZIAN BEL KASEM.

La gestión bélica del General JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ contó con la decisiva ayuda del Ejército Francés, a quien interesaba que nosotros ganáramos esta guerra NO DECLARADA Y SILENCIADA.

Porque ayudándonos, los franceses se ayudaban a sí mismos, parando las incursiones del Ejército de Liberación en su territorio sahariano argelino.

 * * * * *

Que MOHAMED BN MIZIAN BEL KASEM debía conocer las capacidades militares españolas en la zona de Canarias y África Occidental Española, debe suponerse, como se le supone el valor a los militares que no han entrado nunca en combate.

Que el ataque marroquí a nuestras menguadas fuerzas en el territorio africano se produjo siendo MOHAMED BEN MIZIAN BEL KASEM, general del Ejército Marroquí, tras haber abandonado el español, es un hecho histórico comprobado.

Que sus conocimientos fueron empleados para tal agresión militar contra España, puede presumirse, en función de su juramento de lealtad al Rey de Marruecos

Mas recientemente, el 27 de mayo de 2006, en la ciudad de Mador (Marruecos), ha sido inaugurado un museo a la memoria de MOHAMED BEN MIZZIAN, considerado uno de sus hijos más preclaros.

En esta inauguración y ceremonia de hermanamiento de los ejércitos y pueblos de Marruecos y España, estuvieron presentes el embajador español LUÍS PLANAS, acompañado por los generales españoles, RAFAEL BARBUDO y VICENTE DÍAZ DE VILLEGAS, además de otras autoridades representantes de España y del país anfitrión.

El desconocimiento de la Memoria Histórica conduce a estas situaciones paradójicas.

PASO ALTO, DE AYER A HOY


Actualmente el Castillo-Prisión Fuerte de Paso Alto está abandonado.

Este edificio militar donde se ejecutaron torturas y desapariciones de personas, durante la triste época de la cruenta Guerra Civil Española iniciada el 17 de julio de 1936, ha sido dejado de la mano de Dios y de los hombres.

Junto al mismo, hay hoy una edificación que funciona como Club Deportivo Militar, dotado de piscinas y canchas deportivas, que además cuenta con una instalación hotelera anexa.

Todo ello para uso exclusivo de militares y sus familias.

Tal edificación fue llevada a cabo por la Comandancia de Obras Militares, durante el mandato del Teniente General JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ en la Capitanía General de Canarias.

LA CONSTRUCCIÓN DEL CLUB DEPORTIVO MILITAR DE PASO ALTO

En la etapa del mandato al frente de la Capitanía General de Canarias del teniente general JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ, a los canarios en filas se nos concedía el pase de pernocta de modo inmediato, en cumplimiento de una Orden General de Capitanía.

Ello conllevaba que las asignaciones dinerarias para las plazas en rancho de los beneficiados por dichos pases de pernocta, eran administradas directamente por la Capitanía General, y no por la Unidades de destinos.

La explicación a esta permisiva orden a favor de los «pernoctas», era que dichos fondos eran destinados a la construcción del Club Militar de Paso Alto.

Así se comentaba en los medios militares. Era el rumor que circulaba por «radio macuto».

Desconozco si hay rastro documental de tal hecho.

Pero debo dar fe de que tal comentario corría entre la tropa, Tenía visos de ser bastante plausible, dentro de la lógica militar de la época, y la veracidad otorgada a «radio macuto».

Sin embargo, algunas unidades, como el Regimiento Mixto de Artillería (RAMIX) nº 93, se valían de algunas triquiñuelas para quedarse con algunos de esos fondos, practicando dilaciones burocráticas injustificables.

Así, en el cuartel del Cristo, en La Laguna, solían darnos a los canarios candidatos a pernoctas unos pases de comida, que nos permitían abandonar el cuartel a la hora del rancho, e ir a comer a nuestras casas.

De este modo, las plazas de rancho figuraban en los estadillos como consumidas.

Ignoro adónde iba a parar el dinero de estas plazas justificadas burocráticamente.

Puedo aseverar que así sucedía en 1969, porque yo era artillero, en la Plana Mayor de Campaña del Cuartel de Artillería de San Francisco, comúnmente referido como del Cristo.

Hasta que llegó a conocimiento de la primera sección de la Capitanía General, por medio de una investigación, llevada a cabo por el Servicio Especial de Información, la secreta sección segunda bis.

Ni que  decir tiene que en el RAMIX 93, quedó cortada ipso facto la irregular práctica de los pases de comida, y los pases de pernocta fueron tramitados velozmente.

La unidad lagunera del Cristo era mandada por el Teniente Coronel MAXIMILIANO DÍAZ LÓPEZ.

Yo recibí mi pase de pernocta inmediatamente, y pocos días después fui destinado a mi destino definitivo en el Cuartel de las Canteras, oficialmente conocido como U.S.T.M., y vulgarmente como Parque de Artillería,

Esta Unidad estaba bajo del mando del Teniente Coronel JOSÉ GIMBERNAT DE LA CRUZ.

El Coronel Jefe del RAMIX93 era el palmero JOSÉ IBÁÑEZ KÁBANA, brillante artillero, que vería culminada su carrera militar como General Jefe de Artillería del Ejército.

Los tres jefes artilleros mencionados habían actuado destacadamente en la Guerra Civil, como oficiales.

El hecho de que unas consignaciones presupuestarias fueran desviadas hacia otros usos, podría ser asimilado a la figura técnica, contable o jurídica, de malversación de fondos.

No he tenido noticia de que se iniciara ningún procedimiento administrativo o judicial por tales prácticas, fruto de la precariedad económica del Ejército, donde la típica picaresca hispana no estaba ausente.

El Club Deportivo Militar fue una obra emblemática del mandato del Capitán General JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ.

De este brillante militar, se decía que era de comportamiento algo atrabiliario, poco amigo del protocolo. Hasta el punto que se presentaba en los cuarteles de modo inesperado, sin aviso ni distintivo, sorprendiendo a la guardia.

De mi etapa de recluta en el C.I.R. Nº 15, Campamento de Instrucción «FRANCISCO FRANCO» (Hoya Fría), puedo dar testimonio que los capitanes de la quinta y séptima compañías, habían ido a parar al Castillo, tras una visita de JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ.

La obra emblemática de este Capitán General, en Paso Alto, quedaría culminada con una instalación hotelera, de tres plantas con habitaciones para alojar 72 residentes, que también cuenta con servicio de hostelería.

El 12 de agosto de 1971, esta instalación militar así completada, fue inaugurada oficialmente por el Teniente General JOSÉ ANGOSTO GÓMEZ-CASTRILLÓN, sucesor del anterior en el mando de la Capitanía General de Canarias, y su antítesis en modales y comportamiento, muy amigo del protocolo. Lo cual no quiere decir que dejara de imponer la disciplina firmemente.

El Teniente General JOSÉ ANGOSTO GÓMEZ-CASTRILLÓN, había venido a Canarias después de dejar el mando de la Capitanía General de la Octava Región (Galicia).

Mando que sería ocupado por el recién ascendido Teniente General LUCIANO GARCÍA MACHIÑENA, militar de insólita carrera, que ascendió desde Capitán de Estado Mayor hasta Teniente General, desempeñando siempre destinos en Tenerife.

El Teniente Coronel JOSÉ GIMBERNAT DE LA CRUZ, cesó en su destino lagunero de la U.S.T.M. de Las Canteras, para marchar a La Coruña, como Ayudante del Teniente General LUCIANO GARCÍA MACHIÑENA.

Aún recuerdo los preciosos arcones, confeccionados en los talleres de nuestro Parque de Artillería, para transportar las pertenencias del Teniente General LUCIANO GARCÍA MACHIÑENA.

Hasta que se hicieron efectivos estos traslados, el veterano Teniente General JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ, hubo de mantenerse en Canarias, a pesar de haber superado con creces la edad de pase a la reserva.

En el discurso de la ceremonia inaugural de las instalaciones del Club Deportivo Militar de Paso Alto, el Teniente General JOSÉ ANGOSTO GÓMEZ-CASTRILLÓN, dedicó un homenaje, – debido – a su antecesor en el mando de Canarias.

En el número 10.041 del periódico EL DIA de 13 de agosto de 1971 aparece publicada esta crónica del acto inaugural.

Inauguración de la Residencia Militar “PASO ALTO”

PRESIDIO EL ACTO El CAPITAN GENERAL DE CANARIAS

El edificio consta de tres plantas y tiene cabida para 72 residentes

Palabras del teniente general Angosto y Gómez Castrillón

 

En la tarde de ayer se inauguró oficialmente la Residencia Militar «Paso Alto» en la Avenida de Anaga.

Con esta magnífica obra se cumple una etapa más del complejo deportivo-social que se construye en esta zona y en su total concepción incluye la ampliación de las piscinas con otra olímpica, así como la construcción de pistas de tenis, frontón y muelle de embarcaciones deportivas, todas estas realizaciones en terrenos ganados al mar.

El edificio inaugurado consta de tres plantas, las dos superiores con habitaciones para alojar a 72 residentes, y la planta baja «Planta Noble», con servicios de bar, comedor, salón social y terrazas.

A la llegada de las Autoridades del edificio se hallaba iluminado mostrando sus fachadas un bello aspecto.

El acto de inauguración fue presidido por el Capitán General de Canarias, jefe de las fuerzas de Tierra, Mar y Aire del Archipiélago y Sahara, don José Angosto y Gómez-Castrillón, a quien acompañaban las primeras autoridades civiles y militares.

Asistieron al acto, los generales, jefe de cuerpo, centros y dependencias entre las personalidades militares y los delegados de los ministerios y presidentes de sociedades entre los civiles.

El acto dio comienzo con unas palabras del coronel Colomer, ingeniero Director de las obras, que hizo entrega del edificio.

A continuación, el Capitán General, en unas sencillas y emotivas palabras, se dirigió a los asistentes expresando su satisfacción por la consecución de esta obra en la que con tanto interés e ilusión se había trabajado. Falta en este acto, dijo el Capitán General, la presencia: del Teniente General Héctor Vázquez bajo cuyo mandato se iniciaron las obras, y que circunstancias especiales le han impedido acompañamos.

La llegada del Director General de Fortificaciones y Obras General Cámpora pues nos honra con su presencia, dijo el Capitán General, le ha permitido apreciar el esfuerzo realizado y ver la necesidad de mejora de ampliación de las instalaciones por lo que esperamos contar con su ayuda y valiosa colaboración.

Para la construcción de la Residencia, continuó el general Angosto, se han empleado materiales y mobiliario de primera calidad, es ahora obligación de todos velar por su entretenimiento y conservación de esta obra de la que todos debemos estar orgullosos y que debemos esencialmente, lo señaló una vez más, a la iniciativa personal y gran impulso dado a la misma por mi ilustre antecesor, el Teniente General Héctor Vázquez.

Como final, terminó el Capitán General, sean mis últimas palabras de agradecimiento por la presencia de las Autoridades, compañeros e invitados a este acto de bendición e inauguración, y mi felicitación por la labor realizada por todos aquellos que de una manera directa o indirecta no han escatimado esfuerzos en su realización.

Las palabras del Capitán General fueron acogidas por un continuado y cálido aplauso de todos los asistentes.

A continuación se procedió a la bendición de los locales por el padre Cabrera Medina y acto seguido el capitán general y acompañantes recorrieron las instalaciones quedando vivamente impresionados por su comodidad y confort.

Posteriormente se sirvió a los asistentes una copa de vino español.

Durante muchos años, los sirvientes de los militares y sus familiares, en este Club Deportivo Militar y Residencia, eran soldados de reemplazo.

Era la época del servicio militar obligatorio, y los sirvientes estaban sometidos a una situación de subordinación total, siendo compelidos a desempeñar cometidos de escaso contenido militar. Era un destino tranquilo y apetecido.

Con la desaparición de este servicio militar obligatorio, la atención actual a los clientes se ha tenido que adaptar a los nuevos tiempos y adoptar nuevos modos.

Que actualmente la zona de Paso Alto, haya sido dedicada a un destino mucho más adecuado que aquel que le fue asignado en el triste pasado histórico de la Guerra Civil, constituye una mejoría notable.

Pero no es un consuelo.

No vendría mal, que el antiguo Fuerte, Castillo, Prisión de Paso Alto, fuera restaurado.

Y dedicado a ser un lugar memorable, dentro del cual se exponga su historia.

Su historia completa, sin ocultar nada de lo sucedido en su interior.

Para que siendo bien conocido por todos, no vuelvan a repetirse aquellos trágicos acontecimientos. Nunca más,

O como solemos decir en el roman paladino de Canarias: MÁS NUNCA.