LUIS GONZÁLEZ PEÑA FUSILADO EL 26 DE ABRIL DE 1937


En su libro ISLETA/PUERTO DE LA LUZ CAMPOS DE CONCENTRACIÓN, editado en 2002 por JUAN MEDINA SANABRIA, mi hermano dedicó el capítulo 25 a recopilar el número de muertos por fusilamiento. Completando el texto con una tabla en la que listaba los datos de los fusilados, hasta finales de la década de 1940.

Datos obtenidos de las partidas de defunción consultadas por él.

No obstante, mi hermano añade una nota explicando por qué omite en dicha tabla o listado, los datos de una partida de defunción fechada el 26 Abril 1937.

Partida de defunción en la cual consta la inscripción de la defunción de LUIS GONZÁLEZ PEÑA, natural de Cehegín (Murcia), de 44 años de edad, domiciliado en Santa Isabel de Fernando Poó, de profesión Practicante, fallecido en día “de hoy” a las 16:00 horas.

En esta partida no hay constancia de la causa que motiva el óbito.

Pero si se lee que se efectúa la inscripción en virtud de Oficio del Juez Instructor del Juzgado Eventual nº. 8 de esta Capital.

Esta anotación conduce a mi hermano a entrever que fue fusilado, si bien le queda la duda sobre el motivo de la defunción.

No habiendo podido esclarecer la cuestión, al no haber podido acceder a los documentos judiciales militares sobre los incidentes acaecidos en la Guinea Ecuatorial Española, mi hermano Juan, concluye sus observaciones al respecto, diciendo:

 De confirmarse que Luis González Peña fue fusilado, sería el único vecino de la Guinea, y la estadística total quedaría en 72 (setenta y dos) españoles pasados por las armas en el campo de tiro de Infantería (La Isleta).

Pues bien.

Hurgando en la hemeroteca, he encontrado esta noticia publicada en la página tercera del número 10133 del diario tinerfeño LA PRENSA del miércoles 28 de abril de 1937:

Auditoria de Guerra

Ejecución de una sentencia

Por Consejo de Guerra celebrado en la plaza de Las Palmas el día 13 del corriente, fue condenado a la pena de muerte el paisano Luis González Peña, procesado en concepto de autor de un delito de rebelión militar, en virtud de hechos perpetrados por el mismo en Santa Isabel de Femando Póo, el pasado año.

Habiéndose recibido el enterado, el martes último, por un piquete de la guarnición de dicha plaza, fué cumplimentada la referida sentencia de muerte

 

Paralelamente, otro periódico tinerfeño, GACETA DE TENERIFE, se hace eco de la misma noticia, el mismo miércoles 28 de abril de 1937, y casi con el mismo texto

Auditoria de Guerra

EJECUCIÓN DE UNA SENTENCIA

 Por Consejo de Guerra celebrado en la Plaza de Las Palmas el día 13 del actual, fué condenado a la pena de muerte el paisano Luis González Peña, procesado en concepto de autor de un delito de rebelión militar, en virtud de los hechos perpetrados por el mismo en Santa Isabel de Fernando Póo, el pasado año.

Por un piquete de la guarnición de dicha plaza, fué cumplimentada la sentencia en el día de ayer, después de haberse recibido el enterado.

Por otro lado, he podido conocer que LUIS GONZÁLEZ PEÑA había sido encartado en la causa 590 de 1936, por hechos acontecidos en la colonia española de Guinea.

Causa iniciada el 3 de noviembre de 1936, y finiquitada el 30 de junio de 1937.

Esta causa 590/1936 seria archivada bajo la signatura o clave 13023-419-3, en el Archivo del Tribunal Militar Territorial Quinto.

Queda pendiente acometer la pesquisa del legajo 419, y acceder a dicha Causa 590 de 1936.

Mas, ya estamos en condiciones de dar por fusilado a LUIS GONZÁLEZ PEÑA.

Deshaciendo la duda planteada por mi hermano, JUAN MEDINA SANABRIA, en su libro ISLETA/PUERTO DE LA LUZ CAMPOS DE CONCENTRACIÓN, editado en 2002.

15 DE NOVIEMBRE DE 1911 DIA DE LUTO


Gobierno Militar de Gran Canaria                            Año 1911

 

 

Causa

instruida en averiguación de los sucesos ocurrido en la calle de la Marina, en la ciudad de Las Palmas, la tarde del 15 de Noviembre con agresión a la Guardia Civil, resultando tres paisanos muertos y otros tres heridos graves.

Empezaron las actuaciones el 15 de Noviembre de 1911

 

 

 

Juez Instructor

Secretario

El Comandante de Infantería

Don Carlos Peñuelas Calvo

El Capitán de Infantería

Don Luis Marrero Ponce

Otro

El sargento del Rgtº Infª 68

Don Manuel Fuentes Solano

 

Cfr.: ATMTQ 1305-92-1 Causa 1396 de 1911.- Cubierta.

* * * * * * * * *

En esta causa 1396 de 1911 fue procesado el TENIENTE DE LA GUARDIA CIVIL JUAN ABELLA MASTRAT

Los paisanos fallecidos fueron:

1.-

PEDRO MONTENEGRO GONZÁLEZ

De 50 años, natural de La Isleta, soltero.

2.-

COSME RUIZ HERNÁNDEZ

De 30 años, natural de Tetir (Fuerteventura). Casado con Mª Carmen Ortega Morán, dejando 3 huérfanos: Enrique-José (de 5 años), Francisca (de 3) y Juan-Miguel (de un añito).

3.-

VICENTE HERNÁNDEZ VERA

De 23 años, natural de Fuerteventura. Soltero.

4.-

JUAN TORRES LUZARDO

De 23 años, natural de Haría (Lanzarote). Soltero.

5.-

JUAN PÉREZ CRUZ

De 29 años, natural de Arrecife (Lanzarote). Casado.

6.-

JUAN VARGAS MORALES

De 44 años, natural de Las Palmas  G.C. Casado.

* * * * * *

Veinte años después, proclamada la Segunda República Española, el Ayuntamiento republicano en 25/04/1931, dedicó seis calles a los seis fallecidos, en La Isleta, en las proximidades de la Puntilla.

Calles que actualmente no llevan tales nombres, ya que fueron suprimidos por la Dictadura franquista.

Cfr.:

JUAN MEDINA SANABRIA.

ISLETA / PUERTO DE LA LUZ. RAICES II.- Capítulo VIII.- 2011

DEL PUERTO DE LA LUZ AL SAHARA


En el capítulo XVIII del libro

ISLETA/PUERTO DE LA LUZ – CAMPOS DE CONCENTRACION

publicado el año 2002, en Las Palmas de Gran Canaria, por mi hermano Juan Medina Sanabria, consta esta información:

 A mediados de Agosto 1936 sale de Las Palmas de Gran Canaria el Vapor “Viera y Clavijo”, figurando entre los pasajeros un total de 37 individuos deportados desde Santa Cruz de Tenerife, encontrándose entre los mismos dirigentes de la C.N.T., socialistas, comunistas y algunos afiliados a Izquierda Republicana; quedan 29 internados en Villa Cisneros y 8 siguen para La Güera, siendo empleados estos prisioneros en apertura de carreteras y otros trabajos. Los mismos fueron:

 A RIO DE ORO (Villa Cisneros):

 

1.- Nicolás Mingorance. 2.- Antonio Hernández Merino.
3.- Mauro Rodríguez González. 4.- Julio López Parejo.
5.- Layo Rodríguez Figueroa. 6.- Juan Hernández Correa
7.- Félix Sosa Hernández. 8.- Rafael Díaz Castro.
9.- Manuel Illada Quintero. 10.- Plácido Sánchez.
11.- José Pérez Trujillo. 12.- Sixto Juan Concepción.
13.- Francisco Verdejo Berastegui. 14.- Manuel Prieto Hernández.
15.- José Gorrín Rodríguez. 16.- Leoncio Niebla.
17.- Adolfo Bencomo García. 18.- Helenio Padrón Camacho.
19.- Luis Niebla. 20.- Adolfo Hernández Hernández.
21.- Jaime Quintero López. 22.- Pedro García Cabrera.
23.- Anselmo Trujillo Téllez 24.- José Talavera Padrón.
25.- Antonio Espinosa Rodríguez. 26.- Carlos Pestana Nóbrega.
27.- Balbino Sanz Milá. 28.- Pedro Hernández Lorenzo.
29.- Gaspar Santaella Arbelo.  

 

DEPORTADOS A GÜERA.

 

1.- José Rial Vázquez. 2.- Francisco Silvestre Infante
3.- Pedro Coello Martín 4.- Inocencio Sosa Hernández.
3.- Feliciano Jerez Veguero. 6.- Francisco Sosa Castilla.
5.- Antonio Sanz Milá 8.- Lucio Illada Quintero.

 

Más tarde, por dificultades en el sostenimiento de la guardia, el mando dispuso que fueran reunidos todos los presos en Villa Cisneros, ocupando chabolas de lona en el desierto de arena, próximas al fuerte, edificio emplazado en la orilla del mar.
Como se puede ver en dicho listado, entre los deportados se encontraban Layo Rodríguez Figueroa, hijo del diputado Luís Rodríguez Figueroa; el poeta y concejal republicano por Santa Cruz, Pedro García Cabrera, el escritor José Rial Vázquez, el médico Feliciano Jerez Veguero, Lucio Illada Quintero y otros.

Desde el primer momento confraternizan con diversos Suboficiales y personal de tropa, reinando una gran familiaridad entre todo este colectivo, por lo que el personal detenido
proyecta una evasión, entendiéndose que la misma debería ser por el mar, dado que para atravesar todo el territorio desértico y llegar a la zona francesa, se necesitaban unas ocho jornadas en camellos, debiéndose aprovechar para la
evasión cuando la sección nómada se encontrara visitando las zonas interiores del territorio.

Había que aprovechar igualmente para la fuga un día de recalada del buque Correos, dado que la parte principal del plan consistía en tomar este buque y huir a un puerto bajo soberanía francesa, fijándose como fecha el Sábado 13 Marzo 1937. Según el estado demostrativo de personal de la Compañía Disciplinaria en dichas fechas, se encontraban destinados en esta compañía los siguientes:

Un Oficial; 1 Maestro Armero; 1 Brigada; 1 Sargento; 4 Cabos; 2 Banda y 82 Soldados, lo que hacía un total de 93 militares en esta unidad disciplinaria.

Como paso previo a estos hechos un sargento y varios soldados se hacen con todo los fusiles de la guardia, pasando luego a detener al Alférez  Francisco Malo Esteban (natural de Úbeda-Jaén 43 años) que ejercía el mando del fuerte y previa una refriega donde se usan las armas, el citado Oficial mata al soldado Virgilio Munuera Domínguez (natural de La Laguna-Tenerife 23 años) y hiere en una pierna a uno de los deportados, Lucio Illada Quintero, cayendo mortalmente herido dicho Alférez, siendo las dos únicas bajas habidas en estos hechos.

Posteriormente detienen al resto de la tropa partidaria del Gobierno de Burgos, quedando como dueños absolutos de la zona los deportados y personal militar adictos, destrozando a culatazos la estación radio.

Sólo doce soldados del destacamento no participaron en la aventura (1 logró huir desde los primeros momentos y 11 estaban encerrados en los fortines que vigilan la entrada del puerto). Precisamente por miedo a que éstos los hostilizasen en el
momento de dirigirse al vapor correo, se llevaron los fugitivos como rehenes al médico Darias y varios más.

El plan se cumple de manera cronometrada, esperando la llegada del correíllo “Viera y Clavijo”, que fondea sobre las 24:00 horas en la ría de la Sarga, esperando la llegada del práctico para entrar más adentro. El práctico Quevedo es obligado bajo amenaza a llevar varios amotinados vestidos de soldados hasta el costado del buque, en la lancha de la Compañía Colonial, obligándosele a que hiciera la señal usual y acostumbrada, para que prepararan la escala y acceder al correíllo, y sin
sospechar de nadie, suben a bordo los amotinados y a punta de pistola se hacen con el buque, bajándose a continuación los botes de la nave embarcando el resto de los confinados y de la tropa. Una vez tomaron el buque permitieron volver a
tierra al personal disconforme con esta sublevación.

Cuando iban a levar anclas, parte de la tripulación del correo acordó unir su suerte a la de los fugados; 35 hombres del buque y 2 oficiales de la Marina mercante, militarizados, que venían a bordo como pasajeros, se ofrecieron a secundar la aventura, y solamente el Capitán, 2 Oficiales de cubierta, 3 de máquinas y 2 empleados (1 era mayordomo), se declararon hostiles y recluidos en camarotes bajo vigilancia armada.

Tres días después llegan a Dakar donde desembarcaban, presentándose a las Autoridades Francesas.
Eran un total de 23 (veintitrés) deportados y 93 (noventa y tres) clases y soldados del Regimiento Infantería Canarias nº. 39, entre ello el sargento jefe del complot; 34 (treinta y cuatro) tripulantes del Viera y Clavijo y 2 (dos) pasajeros del mismo, lo que hacían un total de 152 personas. Más tarde se trasladaron los refugiados a la zona controlada por el Gobierno de Madrid, donde actuaron mientras duró la guerra.

La noticia se supo en Canarias el mismo día 14 Marzo 1937, por un radio transmitido desde la estación francesa de Port Etienne, causando una profunda impresión, disponiéndose que el correíllo “Lanzarote”, se trasladara a Villa Cisneros llevando a bordo un destacamento de Infantería, para cubrir las necesidades del servicio.

Una de las reacciones ante este evento fue la detención de quince familiares de los fugados, de manera especial de los tripulantes que se unieron a la aventura, encontrándose en la Prisión Provincial de Las Palmas hoy denominada Salto el Negro, las fichas de detenidos gubernativos (rehenes), que son ingresados en dicho establecimiento días después del secuestro del “Viera y Clavijo”. Fueron los siguientes:

 

1.- Carmen Borges Toledo. 2.- Isabel Cabrera Cabrera
3.- Ginés Cabrera Déniz 4.- Juan Cabrera Hernández
5.- Manuel García Santana. 6.- Julián Hernández González.
7.- Edelmira Jorge Fleitas 8.- Pedro Martín Camacho.
9.- José Martín Robaina. 10.- Prudencio Navarro Navarro.
11.- Rafael Padrón Torres 12.- Gervasio Rojas Navarro.
13.- José Socorro Ramos. 14.- Santiago Suárez Sánchez
15.- Domingo Ventura Alejandro.  

 

Permanecen detenidos hasta el 19 Junio 1937, que el Gobernador Militar de Las Palmas ordena su libertad, con motivo de la toma de Bilbao.

La Unidad Disciplinaria de Río de Oro es trasladada en el verano de 1937 al municipio de Telde de Gran Canaria.

Los hermanos Illada Quintero son detenidos en la Península después del año 1939 siendo trasladados a Tenerife y condenados en Consejo de Guerra a la pena de muerte y ejecutados.

Sobre lo ocurrido con el correíllo «Viera y Clavijo», existe un libro realizado por José Sahareño (Editorial Española 1937) denominado «Villa Cisneros» al que no he podido acceder por haber solo un ejemplar en Madrid (Biblioteca Nacional).

Fin de la cita del libro ISLETA/PUERTO DE LA LUZ – CAMPOS DE CONCENTRACION

 

LA LEY DEL SACO y LA FUGA DEL «SILVA EL MARINO»


La LEY DEL SACO es el título de un capítulo del libro «CRÓNICA DE VENCIDOS» de RICARDO GARCÍA LUIS, en el cual éste aporta escalofriantes testimonios relacionados con los indefensos y desvalidos presos, asesinados por fascistas tinerfeños, arrojados al mar de Tenerife, desde la borda de varias embarcaciones. Presos ensacados, apotalados y botados al mar. Esto es, metidos en sacos de los cuales se colgaba una pesada piedra, para hundirlos en la mar isleña. Pero a veces la potala no había sido atada adecuadamente, y los cadáveres ensacados emergían, quedando a la vista, en la superficie del mar.

Cuando en septiembre de 2009, acometí la tarea de publicar una breve lista inicial de 210 desaparecidos de Gran Canaria, con el objetivo de satisfacer uno de los requerimientos del juez Garzón, quedé escalofriado por algunos de los datos
consultados. Datos proporcionados por mi hermano Juan Medina Sanabria, que ha confeccionado unas tablas con más de nueve mil registros, conteniendo información de víctimas de la represión franquista en Canarias. Tablas fruto de sus
incansables pesquisas en los Archivos donde ha pasado infinidad de horas, dias, meses,…

En esa lista inicial mencionada, figuraban cuatro víctimas cuyos cadáveres fueron recogidos del mar por el Vapor «NAPOLES”, «ensacados».
Esto es, que habían sido encontrados flotando en la mar dentro de sacos.

RICARDO GARCÍA LUÍS en su impresionante «CRÓNICA DE VENCIDOS» ha proporcionado una referencia del “Silva el Marino”, señalándolo como uno de los botes utilizados para cometer aquellos abominables crímenes.

* * * * * * * * * * *

Sin embargo, el bote a motor «SILVA EL MARINO» sirvió para otro fin más noble: la fuga de unos valerosos tinerfeños en noviembre de 1937.

El mismo barquichuelo que había sido utilizado como vehículo para asesinar con nocturnidad y alevosía, sirvió para que unos valerosos tinerfeños escaparan de la isla de Tenerife y del terror fascista, que dominaba en Canarias, tras el fatídico 18 de julio de 1936.

La FUGA del «SILVA EL MARINO» constituye uno de los tantos hechos heroicos, protagonizados por arriesgados y valerosos compatriotas, cuyos detalles han sido desconocidos e ignorados por la historia y los historiadores de Tenerife, Canarias y España.

Toda una proeza protagonizada por unos bravos tinerfeños, que me atrevo a calificar de epopeya y odisea. Y no exagero, sino que me quedo corto.

Ya he aflorado una buena parte de la documentación relevante encontrada en el expediente identificado con la signatura o clave 5187-170-14, que se conserva dentro del legajo 170, en el Archivo del Tribunal Militar Quinto.

Este expediente contiene las Diligencias Previas núm. 72 que originarían la Causa 4/1938 de la Comandancia de Marina de Santa Cruz de Tenerife. Causa 4/1938 que acabaría transformándose en la Causa 54/1938 de la Auditoria de Guerra de Canarias, con más de 150 folios numerados y cosidos, que han estado ocultos durante siete décadas.