LA CONQUISTA DE CANARIAS


En la fecha del documento citado de los REYES CATÓLICOS, 31 de marzo de 1492, todavía no había sido completada la conquista total de Canarias, cuyas islas fueron incorporadas a la Corona de Castilla de dos modos:

1.- La conquista señorial.

2.- La conquista realenga.

 Mediante la conquista señorial, fueron conquistadas LANZAROTE (1402), FUERTEVENTURA (1402-1405) y EL HIERRO (1405).

 * * * * *

La conquista señorial es continuada por los castellanos PERAZA, que se apropian de La Gomera, sin encontrar resistencia.

Sin embargo, hacia 1488 se produjo una sangrienta revuelta en LA GOMERA, que acaba con la vida del despótico y atrabilario HERNÁN PERAZA.

Su viuda BEATRIZ DE BOBADILLA, consiguió sofocar la justificada rebelión nativa, con la ayuda de PEDRO DE VERA, conquistador de Gran Canaria, quien había incorporado esta isla a la corona de Castilla el 29 de abril de 1483.

De aquella BEATRIZ DE BOBADILLA se han contado historias alcoberas.

Hasta ha habido quien ha dicho, que había sido la Reina Católica quien había compelido a la Beatriz a casarse con el Peraza, para quitarla de en medio, y de paso, del entorno de su esposo el Católico Rey Fernando.

¡Va! ¡Cuentos de alcobas!.

* * * * *

En la ISLA DE LA PALMA el desembarco castellano tuvo lugar el 29 de septiembre de 1492, día de San Miguel, capitaneando la invasión ALONSO FERNÁNDEZ DE LUGO, finalizando oficialmente la conquista de La Palma, el 3 de mayo de 1493.

* * * * *

Mi padre MIGUEL MEDINA NARANJO, de ancestros palmeros, solía decirme, cuando yo lo felicitaba por su onomástica, que el día de San Miguel, el Diablo andaba suelto.

Yo le preguntaba el por qué de tal afirmación.

Y mi padre replicaba con este argumento:

Si el Arcángel San Miguel es el que mantiene sujeto al Diablo, se supone que el día de su onomástica, está de fiesta. Por tanto, el Demonio anda suelto.

Razonamiento elemental, dear Watson.

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TENERIFE sería la última isla conquistada por los invasores castellanos.

ALONSO FERNÁNDEZ DE LUGO, partió desde GRAN CANARIA, en abril de 1494, desembarcando en Añazo en mayo.

El 3 de mayo es la fecha que se da como día de la fundación de Santa Cruz.

La conquista fue muy sangrienta y dilatada en el tiempo, no dándose por finalizada hasta el 25 de julio de 1496, fecha de la Paz de LOS REALEJOS.

No obstante, en agosto de 1502 se produjo una sublevación que sería sometida después de unos meses de lucha, acabando con el suicidio del mencey de Adeje, siendo ese año de 1502, en el que se da por finalizada la conquista castellana del Archipiélago Canario.

 

La soberanía sobre las ISLAS CANARIAS había sido otorgada a CASTILLA en 1479, mediante el tratado de Alcaçovas, que había dividido el mundo oceánico conocido, entre Portugal y España.

Obsérvese que las Islas Canarias quedaron incorporadas a la Corona de CASTILLA, antes que el Reino de NAVARRA.

Este reino fue conquistado en 1512 por las tropas del Duque de Alba, cuando desde 1508, era Regente de Castilla FERNANDO EL CATÓLICO, quien había reemplazado a su hija JUANA, declarada incapacitada como REINA DE CASTILLA, Corona heredada de su madre ISABEL, fallecida en 1504.

Y, en el caso concreto de GRAN CANARIA, esta isla fue incorporada a la Corona antes que el reino de GRANADA.

En los tres casos, tanto Gran Canaria, como Granada y Navarra, fueron incorporados a la Corona de Castilla, porque con aquello del «tanto monta, monta tanto», ISABEL LA CATÓLICA mantenía sus posesiones, separadas de las de su Católico esposo FERNANDO.

Lo de ESPAÑA UNA GRANDE Y LIBRE, todavía estaba algo lejos de constituirse.

 

Esta es una forma de contar la entrada en la Historia de España, de la Historia de Canarias.

Modo simple.

¿O simplón?

En todo caso, salvo en lo que he contado de San Miguel y mi padre, en el resto, yo no estaba presente cuando sucedió todo ello.

DOMINGO CEDRÉS ARROCHA LANZAROTEÑO ASESINADO POR LOS NAZIS EN GUSEN


 

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MINISTERIO DE VETERANOS                           REPUBLICA FRANCESA

 Y VÍCTIMAS DE GUERRA                                  PARIS, 15 de junio de 1950

=======================                               83, Av. Foch, 16º

Dirección de Contenciosos,

del Registro Civil y de Investigaciones

——————-

Ficheros y Registro Civil de los “Deportados”.

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F.E.C. / E.C.D. – RS / CH

 

NOTIFICACIÓN OFICIAL DE LA MUERTE Nº 70.835

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El Director de Contenciosos, del Registro Civil y de Investigaciones, certifica según los documentos que figuran en el expediente Nº 70.835de la oficina de ficheros y registro civil de los deportados que:

Apellidos:   CEDRES ARROCHA

            Nombre:       Domingo

            Nacido:18 de Diciembre de 1906 en LANZAROTE  (Islas canarias)

Murió el 18 de Noviembre de 1941 en GUSEN Austria

 

Para el Director de Contenciosos, del Registro Civil y de Investigaciones

El jefe de la oficina de ficheros y del Registro Civil de los “deportados”:

[Sello con la lectura Ministerio de Veteranos y Víctimas de Guerra, y rúbrica]

Dirección de la familia:

Señora ARROCHA Luisa

Academia, 5

LANZAROTE ARRECIFE

            —-

            Islas canarias

 

 

[APORTACIÓN DEL AMIGO FABIÁN HERNÁNDEZ ROMERO]

 

 

INDAGATORIA DEL PROCESADO RAFAEL FAJARDO PERAZA


 

M.8,852,124              68

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Indagatoria del procesado RAFAEL FAJARDO PERAZA

 

En Santa Cruz de Tenerife a primero de Diciembre de mil novecientos treinta y seis.-

Ante el Señor Juez de mi el Secretario, compareció el procesado expresado al margen, a quien S.Sª. exhortó a decir verdad e hizo las advertencias, y preguntado convenientemente, dijo, llamarse RAFAEL FAJARDO PERAZA            (a)

de veintitres años de edad, de estado soltero, natural de Uga, Isla de Lanzarote Provincia de Gran Canarias vecino de Santa Cruz de Tenerife Provincia de del mismo nombre con domicilio en Valleseco profesión arrumbador hijo de RAFAEL y de Basilia, que sabe leer y escribir y no ha sido procesado anteriormente

que     cumplió.

 

Por disposición de S.Sª, se hacen constar las señas personales del procesado que son las siguientes: Color de las pupilas pardas, cabello negor rizado, cara alargada, cejas al, pelo boca abultada grande, barba poco poblada, estatura un metro setecientos treinta milímetros, señas particulares ninguna.

Preguntado diga si se afirma y ratifica en su anterior declaración después de habérsela leído, dijo:

Preguntado diga si tiene algo más que decir, dijo: que

En este estado, Sª Sª dio por suspendida la presente indagatoria sin perjuicio de ampliarla si lo estima pertinente, y leida al declarante por haber renunciado al derecho que le asiste para hacerlo por si, se afirma y ratifica en su contenido y firmado en unión de S.Sª.

y presente Secretario de que certifico.

Rafael Fajardo

Aurelio Matos                            Amado Martin

[Las tres firmas rubricadas]

 

Cfr.: Folio 68 de la Causa 246 de 1936 [6229-202–1].

LA CAUSA 1 DE 1936 CONTRA TOMÁS DE ARMAS MESA


La causa número 1 de 1936, de la Auditoría General de Canarias, es la instruida en la Plaza de Arrecife (Lanzarote) contra el paisano TOMÁS DE ARMAS MESA por el delito de INSULTO DE PALABRAS A FUERZA ARMADA, por un hecho ocurrido el día cuatro de enero de 1936.

Las actuaciones de esta primera causa del año 1936, dieron comienzo el día cinco de enero de 1936, fecha en la cual TOMÁS DE ARMAS MESA había sido ingresado en prisión, en calidad de detenido, conducido por la Guardia Civil de Haría.

TOMÁS DE ARMAS MESA sería puesto en libertad provisional tres días después.

La instrucción de esta causa 1/1936 había sido iniciada por Francisco Guzmán González, Teniente Jefe del Destacamento que el Regimiento Canarias número once tenía en Arrecife (Lanzarote), actuando de Secretario el Sargento José Concepción Fontes, teniendo como punto de arranque el atestado incoado por la Guardia Civil de Haría.

El Teniente Francisco Guzmán González, aceptando la versión del atestado, da como hechos probados que «las fuerzas de la Guardia Civil del puesto de Haría constituidas por el Cabo Comandante del Puesto Francisco Pérez Martínez y los guardias Julio Mora Cerrato y Ramón Nolla Romey, que efectuaban cacheos y vigilancia general, habían invitado a TOMÁS DE ARMAS MESA a ser objeto del cacheo, a lo que este se prestó de buena voluntad, si bien cuando fue preguntado por la fuerza para que dijera su nombre, Tomás negóse a manifestarlo. Por lo cual la fuerza procedió a su detención, ante la cual el detenido profirió la palabra “cobardes”, motivando que el Cabo Francisco Pérez le empujara golpeándole en la espalda».

El sumario de esta causa 1/36 fue elevado al Auditor José Samsó Henríquez, quien daría la orden de que fuera pasado a Informe del Fiscal.

Lorenzo Martínez Fuset emitió informe mostrando su conformidad con el auto resumen recibido del Juez Instructor, Teniente Francisco Guzmán González.

Tras este informe de Lorenzo Martínez Fuset, el Auditor José Samsó Henríquez ordena al Juez Instructor, teniente Francisco Guzmán González, que proceda con los trámites de lectura de cargos al encartado TOMÁS DE ARMAS MESA.

En estos trámites, habían tenido lugar las elecciones del 16 de febrero de 1936, que dieron el triunfo a la gran coalición electoral conocida como Frente Popular.

Cinco días después, con fecha 21 de febrero de 1936, es dado en Madrid el Decreto-Ley de Amnistía, en cuyo artículo único se dice:

Se concede amnistía a los penados y encausados por delitos políticos y sociales.

Se incluye en esta amnistía a los Concejales de los Ayuntamientos del País vasco condenados por sentencia firme.

El Gobierno dará cuenta a las Cortes del uso de la presente autorización.

Este Decreto-Ley de Amnistía está firmado por el Presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, siendo refrendado por Manuel Azaña, como Presidente del Consejo de Ministros.

La defensa de TOMÁS DE ARMAS MESA decide acogerse a esta amnistía.

El Fiscal Lorenzo Martínez Fuset se opone, informando en contra.

En 17 de marzo de 1936, el Auditor José Samsó Henríquez acuerda que no ha lugar a la aplicación de la amnistía.

Las actuaciones de la Causa 1/1936 son elevadas a la Sala Sexta del Tribunal Supremo que dicta resolución respaldando la decisión del Auditor de Canarias, en fecha 20 de abril de 1936, y ordenando la devolución de la Causa a Canarias.

El seis de junio de 1936, el Fiscal Lorenzo Martínez Fuset dirige al Consejo de Guerra un enjundioso alegato acusador, solicitando la pena de dos años de prisión correccional y accesorias legales para el encartado TOMÁS DE ARMAS MESA.

El 13 de junio de 1936, se constituye el Consejo de Guerra, en ausencia del letrado defensor, Don Luis Fajardo Ferrer, informando el Juez instructor, Capitán Cristóbal García Uzuriaga, que Don Luis Fajardo Ferrer había comparecido ante él, ese mismo día, haciendo presente la imposibilidad material en que se veía para formular su escrito de defensa, debido a encontrarse imposibilitado de la mano derecha como consecuencia de un uñero que padecía.

El Presidente del tribunal Teniente Coronel Luis Mateos Álvarez de Rivera, hubo de acordar la suspensión del Consejo, dando cuenta telegráfica a las Autoridades Militar y Judicial.

El 3 de julio de 1936, el general Francisco Franco, Comandante Militar de las Islas Canarias, firma el oficio comunicando el acuerdo para celebración de consejo de guerra, al Capitán Juez Eventual de la Plaza de Las Palmas, Cristóbal García Uzuriaga.

Al día siguiente, 4 de julio de 1936, tiene lugar el Consejo de Guerra  Ordinario de Plaza, celebrado en la Sala de Actos del Cuartel ocupado por el Regimiento de Infantería Canarias número 39, en la Isleta (Gran Canaria), constituyéndose el Tribunal bajo la Presidencia del Teniente Coronel Francisco de Sales Galtier Pley, y asistiendo como Vocales los Capitanes Eduardo Alemán González, Santiago Bañolas Passano, Gonzalo Sastre Molina, Ramón Gómez Irimia y Francisco García Moreno.

El Teniente Auditor de Segunda, Rafael Díaz Llanos y Lecuona, actuó como Vocal Ponente, llevando a cabo la acción acusatoria, como ha quedado dicho, el Fiscal, Teniente Auditor de Primera, Lorenzo Martínez Fuset.

Estando presente en la vista el procesado paisano TOMÁS DE ARMAS MESA, asistido por su defensor, letrado Don Luis Fajardo Ferrer.

La lectura del apuntamiento fue realizada por el Instructor designado para tal menester en Las Palmas, Capitán Cristóbal García Uzuriaga, no practicándose prueba alguna.

Fiscal y Defensor dieron lectura a sus respectivos escritos de calificación y defensa, ratificándose en los mismos.

Don Luis Fajardo Ferrer contrapone un alegato jurídico que desmontaría la acusación fiscal, con gran eficacia jurídica.

El procesado dijo que no tenía nada que manifestar ante el Consejo.

En su sentencia el Tribunal falló ABSOLVIENDO al paisano TOMÁS DE ARMAS MESA del delito que le acusaba el Ministerio Fiscal, por falta de pruebas.

Los Vocales Francisco García Moreno y Rafael Díaz-Llanos Lecuona, emitirían conjuntamente sus dos votos particulares disintiendo de la sentencia, fallando que TOMÁS DE ARMAS MESA debía ser condenado a la pena de SEIS MESES Y UN DÍA de prisión menor y accesorias.

El Auditor de Guerra José Samsó Henríquez respalda la tesis de los Vocales disentidores, y acuerda interponer recurso de apreciación de error en la apreciación de la prueba, entendiendo que el procesado debió ser condenado a la pena de seis meses y un día de prisión menor como autor de un delito de insulto de palabra a fuerza armada, solicitando que sean elevadas las actuaciones al Tribunal Supremo de Justicia, pasando previamente al Exmo. Sr. General Comandante Militar a los fines señalados en el Decreto de trece de Septiembre de 1.936 (Diario Oficial nº 212).

Franco se muestra conforme con la resolución de su Auditor, y se adhiere al recurso interpuesto por el Señor Auditor, firmando la orden correspondiente el 16 DE JULIO DE 1936, momentos antes de su partida hacia Gran Canaria, amparado en el pretexto de tener que asistir y presidir el sepelio del general Amado Balmes Alonso, Comandante Militar de Las Palmas, “providencialmente” muerto.

El 18 DE JULIO DE 1936, se inicia en Canarias la rebelión militar contra el gobierno legal y legítimo de la República, que desencadenaría la sangrienta guerra fratricida de España.

El 30 de octubre de 1936, mediante oficio número 6789 de la Auditoría de Guerra de Canarias, dirigido al Capitán Juez Eventual de la Plaza de Las Palmas, Capitán Cristóbal García Uzuriaga, el Auditor de Guerra José Samsó Henríquez, acusa recibo del testimonio de la Causa 1/1936, ordenándole que «mientras duren las actuales circunstancias deberá tener el procedimiento pendiente en el Juzgado hasta la constitución del Tribunal Supremo en la Capital de España».

No sería en Madrid, sino en Valladolid, el 28 de julio de 1937, donde  el Alto Tribunal de Justicia Militar, presidido por Nicolás Rodríguez Arias Carbajo, con asistencia de los vocales José María Gámez Fossi, Francisco Fermoso Blanco, Emilio de la Cerda López Mollinedo y Luis Cortés Echanove, dictaría sentencia revocatoria de la sentencia absolutoria del Consejo de Guerra ordinario de Las Palmas (Gran Canaria), y en su lugar condena al «procesado TOMÁS ARMAS MESA por el delito de insulto de palabra a fuerza armada, a la pena de seis meses y un día de prisión menor, mas accesorias de suspensión de todo cargo y del derecho de sufragio durante el tiempo de la condena abonándole totalmente para cumplir esta la prisión preventiva sufrida y sin declaración de responsabilidades civiles».

Así lo certifica Luis de Cuenca y Fernández de Toro, Auditor de Brigada, Secretario Relator del Alto Tribunal de Justicia Militar, en dos pliegos oficiales M.7,084,001 y M.7,085,213, que figuran como folios 102 y 103 en la Causa 1 de 1936, cuya signatura o clave es 13077-421-17.

Por estas fechas el paisano TOMÁS DE ARMAS MESA había sido movilizado, prestando servicio como soldado del Regimiento de Infantería Canarias número 39, por lo cual sería ingresado en el Castillo de San Francisco del Risco, donde cumpliría su condena desde el 22 de septiembre de 1937 hasta el día 20 de marzo de 1938.

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OTRA CAUSA 1/1936.

Hubo otra causa numerada como 1 de 1936, después del 18 de julio de 1936. En ella, fueron fusilados cinco hombres, y mi tío Juan Medina Naranjo fue condenado a cadena perpetua, junto a otros dos compañeros.

La estoy buscando.

LA NOTICIA DE LA MUERTE DE FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO


El jueves 24 de junio de 1937, el diario católico de información GACETA DE TENERIFE, a dos columnas, se hacía eco del suceso de la muerte de FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO, con este tenor:

El sábado último fue muerto

 en Taganana por la fuerza

 pública, Francisco Bethen-

court, destacado elemento

terrorista

 (De nuestro colega “La Tarde” del día de ayer)

Era conocida del público la existencia de una banda terrorista, que actuaba en esta capital, cometiendo los mayores crímenes y teniendo atemorizado al vecindario, la mayoría de cuyos hechos han sido ya juzgados en Consejo de Guerra y en Tribunal ordinario.

No obstante, quedaba aún en libertad uno de estos elementos, llamado Francisco Bethencourt y Clavijo, natural de Lanzarote, pero que desde hace mucho tiempo residía en esta capital.

Francisco Bethencourt era un destacado dirigente del gremio de albañiles como muy peligros, por haber intervenido en los hechos siguientes: robo al polvorín de “La Jurada”, robo en el depósito de dinamita del señor Sbert; asesinato del gobernador civil; robo de pistolas del Parque de Artillería y otros muchos delitos. Era compañero y amigo íntimo de Pepe el Catalán, ya juzgado, y fue uno de los promotores de la reunión, a la que asistió aquel, celebrada en la tarde del 18 de julio en la carretera de los Campitos, donde se tramó un complot contra el Ejército.

Desde los primeros días del mes de agosto había huido, pues entonces comenzó a seguírsele la pista por haberse comprobado su intervención en los sucesos citados. En varias ocasiones hizo frente a la fuerza y disparó contra ella.

En estas circunstancias, el sábado último, día 19, en Taganana, el guardia civil José Ponce Rodríguez, jefe de aquel puesto, se dirigió a depositar un pliego en el correo, cuando al llegar a un sitio conocido por la Cruz, fue llamado, por el guarda de montes del Estado, que le dijo:

– Ponce, suba que le voy a dar un recado.

Los dos se dirigieron hacia una casa próxima, de una tal Emilia Fernández, y en un muro que existe delante de la misma, se hallaban sentados varios vecinos, entre ellos uno que era desconocido en el pueblo. El guardia Alvarez indicó al guardia civil que dicho individuo había estado en su casa dos horas antes, solicitando trabajo. Como le inspirara sospechas, pues no le era conocido, le dijo que solo podría darle trabajo por un día. Ponce se dirigió entonces al desconocido, que sostenía en las manos un saco, invitándoles a que mostrara su contenido. Se trataba de una botella blanca y de un zurrón con gofio.

El agente quiso cachear al forastero, y éste se llevó ambas manos a la cintura, diciéndole:

– Prepárate, que te mato.

Al decir esto sacó una pistola automáticas, marca “Astra”, reglamentaria del Ejército, y encañonó a Ponce, disparándole un tiro, que por fortuna no hizo blanco. Como no tuvo tiempo de sacar la pistola para repeler la agresión, el guardia se abalanzó sobre su atacante con el propósito de desarmarle, cayendo ambos al suelo, en cuya situación Bethencourt hizo dos nuevos disparos, alcanzando uno de los proyectiles la mano izquierda del guardia. Este pudo apoderarse de la pistola, arrojándola a un lado, y al verse Bethencourt desarmado, se levantó y emprendió veloz carrera, tomando por un barranco con dirección al mar.

El guardia se incorporó y se apoderó de la pistola del agresor, en cuyo momento llegó otro número de la Benemérita, Francisco Marcos Pallarés, que había sido avisado por los vecinos, siendo portador de su armamento y del de Ponce. Ambos guardias emprendieron la persecución del fugitivo, dándole el alto repetidas veces, sin que éste obedeciera, por lo que dispararon sobre él, hiriéndole de muerte en el barranco del “Cardonal”.

Durante su huida, Bethencourt arrojó al suelo dos cargadores, conteniendo cada uno de ellos ocho cápsulas. Asimismo se despojó de la americana y de la gorra, tirándolas en el camino. En la solapa de la americana llevaba un botón con los colores nacionales.

En el lugar donde cayó muerto Bethencourt se personó el juez de la causa, comandante de Infantería, señor Matos, acompañado del secretario, alférez de Caballería, don Amado Martín, ordenando el levantamiento del cadáver y su traslado a esta capital.

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Habida cuenta la férrea censura de prensa ejercida por los militares desde el mismo 18 de julio de 1936, esta tendenciosa noticia, tan prolija en detalles, tiene todo el tufo de la típica nota oficial, suministrada por la Autoridad. No obstante, si damos credibilidad al contenido del atestado confeccionado por Federico Pérez Zelaya, teniente de la primera Compañía de la Comandancia de Santa Cruz de Tenerife, afecta al veinticuatro Tercio de la Guardia Civil, Jefe de la Linea de la Capital, y la propia providencia del Juez instructor Comandante Aurelio Matos Calderón, signada por éste, de la que da fe el Secretario Alférez Amado Martín Biénzobas, resulta que ninguno de estos dos militares estuvo en el lugar donde cayó muerto FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO. Muy al contrario, ambos se limitaron a personarse en la marquesina del muelle de Santa Cruz de Tenerife, para hacerse cargo del cadáver del desdichado lanzaroteño, líder anarcosindicalista en Tenerife, FRANCISCO BETHENCOURT CLAVIJO.

Una vez más, la prensa tinerfeña no dijo la verdad.