INSTRUYENDO SUMARIO POR INJURIAS POR MEDIO DE LA PRENSA EN 1931



8

[Oficio de la Auditoría de Guerra de Canarias]

El Excmo Señor General Comandante Militar de Canarias en 5 de Diciembre actual, me remite oficio del Juzgado de Instrucción de esta Capital que dice lo siguiente:

«Excmo Señor : Me complazco en comunicarle contestando a su atento oficio fecha 23 del actual, que bajo el numero 317 de los de este año y a virtud de querella del Ilmo Sr. Fiscal, instruyo sumario por injurias por medio de la prensa al Ministro de la Gobernacion y a la Guardia Civil, contenidas en el ejemplar del periodico «En Marcha» correspondiente al 21 del actual.- Viva V. E. muchos años.- Santa Cruz de Tenerife 26 de Noviembre de 1931”.

Lo que traslado a V.·S. para su conocimiento y efectos.

Santa Cruz de Tenerife 8 Diciembre 1931

El Auditor

José Samsó

[Firma rubricada]

 

[Al pie]

Sr. Capitán Juez Instructor del Permanente de esta Plaza Don Crlstobal García Uzuriaga.

Cfr.: ATMTQ 2293-137-2 Causa número 45 de 1932.- Folio 8.

DELITO DE NATURALEZA ESENCIALMENTE MILITAR


A.4,886,952

28

Señor. Auditor.

El Fiscal dice: Por el procesado en esta casa FRANCISCO VICENTE JIMENEZ, y en el acto de dar cumplimiento a la diligencia de lectura de cargos prevenida en el Articulo 548 del Codigo de Justicia Militar, se alega la incompetencia de Jurisdicción, por parte de la de Guerra, para seguir conociendo del delitop perseguido en estas actuaciones, ex-tremo este que se apuntó por la defensa en el “Otro si” de su escrito obrante a folio 21.

Esta representación, considerando que las frases atribuidas al procesado integran por su sentido, alcanze y lugar donde se profirieron un delito de naturaleza esencialmente militar, como lo es el previsto en el Articulo 258 en relación á los 7 número 7º y 171 del mismo; estima en consonancia con el Auto del Tribunal Supremo de Justicia de 29 de Diciembre último, debe desestimarse·la excepción alegada y en su virtud ordenar la continuación del diligenciado por sus trámites legales.

V.S. resolverá.

Santa Cruz de Tenerife 1 de febrero de 1932.

El Fiscal

Lorenzo M Fuset

[Firma rubricada]

A la izquierda de la rubricada firma del Fiscal Militar LORENZO MARTÍNEZ FUSET, está inserto el sello ovalado en tintaa, de la Fiscalía Jurício Militar de Canarias.

Y debajo de este sello entintado se lee Rº 357.

 

Cfr.: ATMTQ 2293-137-2.- Causa 2 de 1932.- Folio 28.

CALVICIE PREMATURA QUE PUDIERA SER DE NATURALEZA ARTRÍTICA


  

A.4,843,651   28

27

 

Diligencia de reconocimiento pericial

 

En Santa Cruz de Tenerife a veintinueve de Enero de mil novecientos treinta y dos.

Ante S,S, y presente secretario, comparecieron los Oficiales Medicos Don Julian Rodriguez Pastrana y Ballester y Don Praxedes Bañares Zarzosa

quienes advertidos de que el objeto de la comparecencia era para que certifcasen la edad del procesaco Francisco Vicente Jimenez, presente en este acto asistido de su defensor el Abogado Don Luis Rodríguez Figueroa y despues de ser juramentados en forma legal, prometieron decir verdad en lo que fuesen preguntadas y siendole por las generales de la Ley, dijeron; llamarse como queda dicho, naturales del Puerto de la Cruz y Logroño respectivamente mayores de edad, casados, y con destino en el Hospital Militar de esta Plaza y Regimiento de Infanteria número 37.

Acto seguido y de comun acuerdo, despues de dictaminar por espacio de diez minutos, manifestaron que el procesado Francisco Vicente Jimenez no obstante su calvicie prematura que pudiera ser de naturaleza artritica aparenta tener aproximadamente cuarenta años.

Terminado el acto y despues de ser leida esta dikigencia, la firman en prueba de conformidad los asistentes al mismo con S.S. y Secretario que certifico.- Entre lineas – que – vale.

[A renglón seguido vienen, de dos en dos, las firmas de:

 

1. Julián Rodriguez Pastrana y Ballester Capitán Médico
2. Práxedes Bañares Zarzoza Teniente Médico
3. Luis Rodríguez Figueroa Abogado
4. Francisco Vicente Jiménez Reo
5. Cristóbal García Uzuriaga Capitán Juez
6. José Pérez Rivero Sargento Secretario

 

 

Cfr.: ATMTQ 2293-137-2.- Causa 2 de 1932.- Folio 27.

LEYENDO CARGOS A FRANCISCO VICENTE JIMÉNEZ EN CAUSA 2 DE 1932


 

A.4,843,504      – 25 –

LECTURA DE CARGOS AL PROCESADO FRANCISCO VICENTE JIMÉNEZ

En Santa Cruz de Tenerife a veintinueve de Enero de mil novecientos treinta y dos, ante S.S. y presente Secretario compareció el encartado del margen, asistido de su defensor el Abogado Don Luis  RODRIGUEZ Figueroa, no concurriendo al acto el Sr. Fiscal por haber renunciado a ello.- Acto seguido S.S. dispuso que por mí, el Secretario, se le diese lectura de los particulares obrantes en los folios uno – 7 – 8 – 8 – 9  9 vuelto – 10 – 11 -16 y 16 vuelto, de todo lo cual quedó enterado y exhortado a decir verdad fué preguntado:

PRIMERO.—-

Si tiene que alegar incompetencia de jurisdicción, excepción de cosa juzgada, prescripción del delito, aplicación de amnistia u otra cosa incidental que deba resolverse previamente, consignando en caso afirmativo, los medios de acreditarlo, dijo: Que tiene que alegar que estima que el presente delito es de la competencia de la Jurisdicción Ordinaria.

SEGUNDO.-

Si tiene que enmendar o ampliar sus declaraciones, dijo: Que nó.

TERCERO.- Si se conforma con los cargos que se le hacen en el escrito Fiscal, dijo: Que nó, sobre todo en lo referente a la exhortación al auditorio acerca de los procedimientos para combatir, cuyos extremos ya ha manifestado en su declaraciones que no fueron expuestos por el que declara.

CUARTO.-

Si interesa a su defensa se practique alguna nueva diligencia o se ratifique algún testigo del sumario, dijo: Que nó.

PREGUNTADO.-

El señor Defensor si desea se practique alguna prueba, dijo: Que nó, que se ratifica en lo que referente a competencia de jurisdicción, expone en escrito de conclusión provisional.

Terminado el acto y leída que fue esta diligencia la firman en prueba de conformidad el procesado con su defensor y Sr. Juez de que yó el secretario certifico.

[Siguen las firmas mencionadas, todas rubricadas, debiendo significarse que el abogado defensor firma como Ldo. Luis R. Figueroa.

 

Cfr.: ATMTQ 2293-137-2.- Causa 2 de 1932.- Folio 25.

DECLARACIÓN DE CIRIACO PERAL SÁNCHEZ


En el folio 43 de la Pieza Separada de la Causa 50 de 1936 figura esta declaración del policía CIRIACO PERAL SÁNCHEZ.

Veámosla.

[Al margen]

DON CIRIACO PERAL SANCHEZ, VIGILANTE-CONDUCTOR DE INVESTIGACION Y VIGILANCIA

Seguidamente comparece el testigo del margen y después de prestar promesa de decir verdad y advertido de las prevenciones legales e interrogado por las generales de la ley, dijo llamarse como queda dicho,mayor de edad,casado natural de Fuenteguinaldo (Salamanca) y actualmente desempeñado el cargo de vigilante conductor del Cuerpo de Administración y Vigilancia.

PREGUNTADO convenientemente dice que sobre las siete de la tarde aproximadamente se encontraba en la puerta del Gobierno Civil y siempre al lado del Alferez Sr. Carmona, oficial de la guardia,que vió al ExSecretario Sr. Navarro asomado al balcón y le oyó dar los gritos con puño en alto de “VIVA LA REPUBLICA” y “VIVA EL COMUNISMO LIBERTARIO” no viendo al Gobernador porque cuando giró hacia arriba para fijarse en el desaparecieron ambos ante la amenaza del citado oficial;que desconoce quien pudo movilizar a los obreros que tomaron parte en la agresión al Gobierno,dudando de la actitud que pudiera haber observado el Agente y Delegado Gubernativo del Norte Sr. Romero Vallés, que estuvo casi toda la mañana sin ser detenido y se movió bastante incluso el declarante le vió entrar de la calle por dos veces; que ignora quien pueda tener las armas que han sido repartidas personalmente por el Gobernador Vazquez Moro y el Navarro; que el propio declarante en mas de una ocasión ha ido a la Comandancia de la Guardia Civil de esta Plaza y puesto de La Laguna con orden y recibo y licencia visada para hacerse cargo de armas cortas y afirma que al regreso de cada uno de estos servicios y una vez en el Gobierno Civil las licencias eran rotas y las armas entregadas a particulares y amigos de los citados, pudiendo citar entre ellos de poseer dos el Ex-Alcalde Sr. Schwartz,una marca F.N. y otra Star ambas de 6’35 a mas de otra del 9 corto que poseía, dos mas Star al Sr. Casaubon de ellas una niquelada y otra empavonada,y dos mas Star al exconcejal D. José María Martín de las cuales una tenia el cuñado y otras muchas entregas que debido a su numero le es dificil retener pero que sabe que por el mismo procedimiento posee una Astra del 9 largo cuyo numero de fabrica está limado, otra el hermano politico del Gobernador, marca F.N.; el hijo mayor de Rodriguez Figueroa una F.N. de 6’35.- La pistola arriba señalada Astra sin numero pertenece al conocido por Camejo, ExAlcalde de Buenavista, añade el declarante aunque no es relacionado con esta causa que los autores del asalto al periodico “Gaceta de Tenerife” fueron personalmente dirigidos por el propio Camejo e hijo mayor de Figueroa.

Y leida que le fue esta declaración se afirma y ratifica y firma.

Ciriaco Peral

[Firma rubricada]

 

Cfr. ATMTQ 6401-207-1 Pieza Separada de la Causa 50 de 1936.- Folio 43.

 

 

LETRADO LUIS RODRÍGUEZ FIGUEROA EN CAUSA 2 DE 1932


C.1,850,564       –21

SEÑOR AUDITOR:

El Defensor del procesado Francisco Vicente Jiménez, de esta vecindad, en la causa numero 2 por insulto a fuerza armada, evacuando el trámite de calificación provisional conforme al artículo 547 del Código de Justicia Militar formula las siguientes conclusiones:

PRIMERA: Estoy conforme con la correlativa formulada por el Sr. Fiscal.

SEGUNDA: También lo estoy de acuerdo con la de igual número de dicho funcionario.

TERCERA: Y asimismo con la de este número.

CUARTA: Esta defensa también renuncia a ulteriores diligencias de prueba.

QUINTA: Conforme con la de este número del Sr. Fiscal.

SEXTA: También presto conformidad a la conclusión de este número.

SEPTIMA: Digo lo mismo respecto a la de este número.

OCTAVA: Conforme con lo expuesto en la correlativa del Sr. Fiscal

Por lo expuesto

SUPLICO a U.S. se sirva tener por devuelto el sumario y por conforme a esta defensa con las conclusiones del Sr. Fiscal. Es de justicia.

OTROSI, digo: que por las mismas razones expuestas en la causa numero 45 contra el procesado Juan Pedro Ascanio, entiendo que la jurisdicción ordinaria es la competente para conocer del delito por que se procede.

Expuse allí y reitero en este lugar que el numero 7º del artículo 7 del Código de Justicia Militar tiene que ser indefectiblemente relacionado con los 4 y 5 del propio Código, toda vez que al referirse aquel primer citado artículo a la competencia de la jurisdicción de guerra, por razón del delito para conocer de las causas que se instruyan contra cualquier persona, parece de lógica jurídica que esa cualquier persona ha de ser de las comprendidas o enumeradas en el artículo 5, pero no contra las aforadas.

En tal atención // Suplico a U. S. se sirva tener por propuesta la cuestión de competencia y resolver que el conocimiento de de esta causa corresponde a la jurisdicción ordinaria, por ser igualmente de justicia.

SANTA CRUZ DE TENERIFE, veinte y seis de Enero de mil novecientos treinta y uno.

Ldo. Luis R. Figueroa

[Firma rubricada]

 

Salta a la vista que el letrado LUIS RODRÍGUEZ DE LA SIERRA FIGUEROA ha sufrido el típico lapsus calami del cambio de año. Debía haber escrito dos, donde escribió uno.

Cfr.: ATMTQ 2293-137-2.- Causa 2 de 1932.- Folio 21.

LUIS R. FIGUEROA INTERPONE RECURSO DE CASACIÓN EN CAUSA 45 DE 1931


 A.4,898.580                146

A LA AUTORlDAD JUDICIAL.

El defensor de los procesados en el sumario numero 45 del año anterior, contra Juan Pedro Ascanio y Bernardino Afonso Garcia, por insulto a la Fuerza armada, ante la Autoridad Judicial en uso de la facultad que le conceden los articulos 596 del Codigo de Justicia Militar, en relacion con el 4 del Decreto Ley de 3 de Julio del expresado año anterior, respetuosamente expone:

Que le ha sido notificada la sentencia recaida en dicho sumario por la cual el Consejo de Guerra condena a sus patrocinados a la pena de un año de prisión correccional.

No esta ni puede estar conforme esta defensa con la expresada sentencia condenatoria:

1º.- Por estimar que los hechos probados no constituyen el delito de injuria a que se contrae el articulo 256 del Codigo de Justicia Militar.

2º.- Porque aun en el supuesto de que constituyeran el expresado delito,  habiendose aplicado por otro Consejo de Guerra anterior, en el caso de sumario número 2 del corriente año, contra Francisco Vicente Jimenez la pena de seis meses y un dia de prision correccional, habiendose reconocido en dicho caso que realmente existían las injurias origen del proceso, es realmente contradictorio que en el supuesto de la igualdad de circunstancias o del mismo delito se apliquen penas desiguales.

El Decreto Ley de que antes se hace merito autoriza los recursos que concede la Ley de Enjuiciamiento Criminal, y en su consecuencia esta defensa estima y

SUPLICA a la Autoridad judicial, se digne, teniendo por interpuesto este recurso dejar sin efecto la sentencia condenatoria contra los procesados, y para el caso de que así no se resuelva se tenga por interpuesto el recurso de casacion que correspondo para ante la Sala sexta del T.S. Es de justicia.

SANTA CRUZ DE TENERIFE, veinte y tres de Marzo de mil novecientos treinta y dos.

Ldo. Luis R. Figueroa

 [Firma rubricada de LUIS RODRÍGUEZ DE LA SIERRA FIGUEROA]

Cfr.: Causa 45 de 1931 [2293-137-2].- Folio 146.

LUIS R. FIGUEROA EXPONE CUESTIÓN DE COMPETENCIA


C.1,850,540

97

SEÑOR AUDITOR:

El defensor del procesado Juan Pedro Ascanio, de esta vecindad, en la causa numero 45 del año anterior, seguida contra el mismo por insultos a fuerza armada, en articulos publicados en el semanario “En Marcha”, despues de estudiar las diligencias sumariales practicadas, en cumplimiento de lo prevenido en el articulo 547 del vigente Codigo de Justicia Militar, parrafo tercero del mismo formula las conclusiones siguientes:

PRIMERA :

Consta del sumario, que en el numero 43 del semanario de esta Capital, titulado “En Marcha”, correspondiente al 21 de Noviembre del año anterior (folio 15) se publicó un articulo con este rubro: “Los 108 laureles de la Republica”, del que aparece ser autor (folio 41), el obrero tipografo Juan Pedro Ascanio. En el consabido articulo no hay una sola frase, ni un solo concepto por los cuales se injurie ú ofenda al Ejército ni a ninguna de sus instituciones, Armas, clases o Cuerpos del mismo, ni por ende a la Guardia Civil.

Igualmente, en el expresado numero del semanario consabido se inserto un articulo (Folio 16 vuelto), titulado “Cirugia de Urgencia – La Guardia Civil”, que aparece suscrito por Leonardo Babel pseudónimo que corresponde a la persona del que lo escribio, Miguel Luque Espino (folio 47), cuyo articulo, según manifestacion de su autor fue reproducido en otros periodicos, y por el cu cual se le ha seguido sumario, efectuandose la nueva inserción en el citado numero de aquel semanario sin autorizarla el dicho Miguel Luque y solo por orden del procesado Juan Pedro Ascanio (folio 80 y su vuelto). Tal artículo, reproducido contiene, en efecto frases y palabras depresivas para la Guardia Civil, como estas:

“…. Y acabó pronto por defender exclusivamente loas intereses de los bandidos de la ciudad “ ….. La Guardia Civil ha sido siempre el cobijo de los asesinos del pueblo trabajador” . . . .”esta institución funesta, manchada con todos los crimenes”.

SEGUNDA :

El hecho relatado en primer termino, concerniente al articulo “Los 108 laureles de la Republica” no es constitutivo de ningun delito y menos del que se aprecia por el Sr. Fiscal. En cuanto a las expresiones contenidas en el otro artículo, “Cirugía de Urgencia – La Guardia Civil” si es constitutivo del delito de injurias a que se refiere el artículo 258 del Código de Justicia Militar.

TERCERA :

No puede estimarse responsable al procesado Juan Pedro Ascanio como autor del artículo “Los 108 laureles de la Republica”, por no ser injurioso ni contener insultos para la Guardia Civil dicho articulo; ni tampoco puede hacersele responsable del otro articulo aunque sea injurioso, por no ser autor del mismo, conforme a lo preceptuado en el articulo 174 del Codigo de Justicia Militar en relacion con los 12 y 14 del código Penal ordinario de 1.870.

CUARTA :

No es del caso hablar de circunstancias modificativas.

QUINTA :

Esta defensa renuncia a la practica de ulteriores diligencias probatorias.

SEXTA :

El procesado Juan Pedro Ascanio debe ser absuelto libremente.

Sin que tenga otra cosa que exponer en orden a la calificacion del Sr. Fiscal,

SUPLICO a U.S., se sirva tener por devuelto el proceso y por evacuado el tramite de calificacion, dictandose sentencia de conformidad con la misma. Es de justicia.

OTROSI, digo: Que haciendo uso de la facultad establecida en el último párrafo del articulo 547 del codigo de Justicia Militar, alego la incompetencia de jurisdiccion, fundandome en las consideraciones que paso a exponer

C.1,850,541   98

No hay para que hablar, ni de la Ley de Enero de 1.900 ni de la de 23 de Marzo de 1906 llamada de jurisdicciones, derogada esta por Decreto de la Republica de 17 de Abril de 1.931.

Tampoco de los articulos 171 y 258 del Codigo de Justicia Militar.

La cuestión ha de resolverse teniendo en cuenta exclusivamente el articulo 4 del expresado Codigo que requiere para la determinacion de la competencia de la Jurisdicción de Guerra en materia criminal tres elementos:

1º.- La persona.•

2º.- El delito cometido.

3º.- Lugar en que se cometa.

El artículo 5 desenvuelve la competencia por razón de las perdonas.

El articulo 7 la desenvuelve por razón del delito, y ha de entenderse que la expresión empleada en el mismo, que dice: contra cualquiera persona”, debe interpretarse necesariamente contra cualquiera persona de aquellas a que se refiere el articulo 8, pues de lo contrario habria una evidente contradiccion entre ambos articulos y careceria de razón de ser el 4, que es el informativo de uno y otro.

De consiguiente, el numero 7º de dicho articulo 7, referente a las injurias y calumnias a las Corporaciones, y colectividades del Ejercito, asi  como a las Autoridades Militares, condiciona la jurisdiccion de Guerra al hecho de que el delito se refiera al ejercicio o mando militar, tienda a menoscabar el prestigio de ese destino o mando, o a relajar los vinculos de disciplina y subordinacion en los organismos armados.

En los articulos que se han estimado injuriosos no se dan estas ultimas circunstancias y por el contrario, de los delitos cometidos por medio de la prensa por paisanos o no aforados, según competencias de 19 de Septiembre de 4.891, 22 de Febrero, 15 de Marzo y 6 de Junio de 1.892 y 13 de Enero de 1.894 corresponde conocer a la jurisdiccion ordinaria como ya sostenia con brevedad pero firme convencimiento el Ilustrisimo Señor Fiscal de la Audiencia Provincial de lo Criminal de esta Capital en su dictamen de 31 de Diciembre ultimo obrante al folio 60 del sumario.

Dicho funcionario sostenia la tesis indicada partiendo de la forma de redaccion que el apartado primero del numero 7º y articulo 7 del Codigo de Justicia Militar dio la Ley de 1º de Enero de 1.900, en que claramente se excluye de la jurisdiccion de guerra los delitos de injuria cometidos por medio de la imprenta cuando no se trata de personas pertenecientes al Ejercito; pero entiendanse o no que está en vigor la expresada Leu, sostengo, tanto por el texto del articulo 5º en relación con los 4 y 7 ya citados, como por la doctrina sentada en las cuestiones de competencia resueltas a que me he referido, que el conocimiento, persecucion y castigo de los delitos de que se trata no correponden a la jurisdiccion de guerra.

No era necesario establecer las excepciones a que se refiere el Sr. Auditor en su auto de 28 de Diciembre ultimo, toda vez que existe un precepto cardinal del Codigo invocado por el mismo, cual es el articulo 5, subordinado al 4, con independencia de los cuales no es posible, sin prescindir de la debida correlacion juridica, entender ni aplicar la parte general del 7 que dice: “Por razon del delito, la jurisdiccion de guerra conocerá de las causas que, contra cualquier apersona, se instruyan por …..: 7º.- Los atentados y desacatos a las Autoridades Militares, y los de injuria y calumnia, etc, . . . . “

Y finalmente, no empece a lo expuesto la resolucion del T.S. en auto de 22 de Enero de 1.918, que declara competente a la jurisdiccion militar para conocer de las injurias publicadas en un periodico contra el Ministro de

C.1,850,562                         99

la Guerra, por cuanto lar resolucion de tan alto Tribunal se dictó cuando estaba en vigor la Ley llamada de Jurisdicciones.

Por todo ello // Suplico a U.S. que estimando la cuestion de competencia se sirva declarar que corresponde a la jurisdiccion ordinaria el conocimiento de la causa contra el procesado Juan Pedro Ascanio, por ser igualmente de justicia,

SANTA CRUZ DE TENERIFE, veinte y cuatro de Enero de mil novecientos treinta y dos.

 

Ldo. Luis R. Figueroa

 

[Firma rubricada de LUIS RODRÍGUEZ DE LA SIERRA FIGUEROA]

 

 

Cfr.: Causa 45 de 1931 [2293-137-2].- Folios 97 a 99.

 

LUIS R. FIGUEROA SOLICITA ABSOLUCIÓN EN CAUSA 45 DE 1931


C.1,852,646

139

AL CONSEJO DE GUERRA

Señores del Consejo: Quiero y debo ser parco, sin mengua de los deberes de la defensa, en el examen de los hechos y de la culpabilidad punible que por razón de los mismos atribuye el Sr. Fiscal a los procesados en este sumario militar Juan Pedro Ascanio García y Bernardino Afonso García.

Necesito de tal brevedad, por que ya he consumido un largo turno en el proceso que hemos visto anteriormente y es natural que nos agobie el cansancio que debo aminorar procurando ser menos extenso que en ese otro sumario.

Se trata, también ahora del mismo delito de injurias a que se refiere el artículo 258 del Código de Justicia Militar.

En primer término, acusa el Sr. Fiscal de dicho delito a Juan Pedro Ascanio por un artículo titulado “Los 108 laureles de la República», inserto en el número 43 del semanario, de esta Capital, En Marcha, que vió la luz pública el 21 de de Noviembre del año anterior. No hay, en ese artículo, palabra ni frase alguna que sea injuriosa u ofensiva para el Instituto de la Guardia Civil, aunque el Sr. Fiscal estime lo contrario. ¿En qué consiste la injuria? El deber más elemental de toda acusación es definir o explicar el delito que se imputa al acusado, para ver, en cada caso concreto, si dentro de la definición o explicación encajan o no los hechos que se suponen delictivos. Si no hay, en orden al caso de autos, palabra ni expresión alguna por la que se trate deshonrar, desacreditar o menospreciar (que esto es lo que constituye la injuria, según el artículo 471 del Código Penal ordinario, por que el de Justicia Militar no dice en qué consiste) a la Guardia Civil, no hay términos hábiles, legalmente hablando, para apreciar que Juan Pedro Ascanio es autor de tal delito con mayor razón no siendo lícito interpretar con carácter extensivo los conceptos vertidos por aquél, ni dar a estos un sentido perifrástico acomodado a la tesis acusatoria y con independencia, que el Derecho no consiente, de la intención, que ni siquiera ha tratado de esclarecerse en el sumario, del articulista.

Además, la forma, el tono un tanto hermético del artículo de referencia, que no es denigrante, ni vejatorio, ni escarnecedor, no insultante, impide localizar o puntualizar, por decirlo así, cuál sea el elemento delictivo.

Hay otro artículo titulado así: «Cirugía de Urgencia – La Guardia Civil » (folio 16 vuelto del sumario), que fue también publicado en el semanario aludido y que aparece firmado con el seudónimo “ Leonardo Babel ”, que  corresponde a la persona de Miguel Luque Espino, verdadero autor de aquel trabajo periodístico, En él, indiscutiblemente hay frases y palabras injuriosas para la Guardia Civil, frases y palabras que no pueden ni deben emplearse sin el riesgo consiguiente. A esta defensa no le duelen prendas, y como la sinceridad es norma esencialísima de su conducta, reconoce desde luego que dicho artículo delictivo; pero no puede aceptar ni aceptar ni acepta que la responsabilidad de su publicación corresponda al procesado Juan Pedro Ascanio.

El Sr. Fiscal, con este motivo, invoca la sentencia del T.S. de 25 de Noviembre de 1.889. Esta defensa puede agregar a la citada otras muchas, y entre ellas las más recientes de 10 de Marzo y 26 de Octubre de 1.909; pero es el caso que la Jurisprudencia sienta la doctrina de que es penable la reproducción del artículo delictivo, y lo que hay que resolver es si esa responsabilidad corresponde al que manda o envía a la imprenta, sin ser su autor, un artículo ya publicado anteriormente, para que lo reproduzcan, o corresponde por el contrario en la forma y términos subsidiarios a que se contrae el artículo 14 del Código Penal ordinario /a las personas que allí se mencionan/ a las personas que allí se mencionan/ y a que también se refiere el 819 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal ordinaria. En el presente caso, entiende esta defensa que debió inquirirse del director del semanario precitado si se publicó o no con su

C.1,852,647

140

anuencia y conformidad, porque siendo así el responsable sería el director y no el procesado, aunque éste haya reconocido que lo mandó a la imprenta para que lo reprodujeran. Si la representación jurídica de un periódico la asume, en primer término, y para estos efectos, el director, es evidente que exigir a otro la responsabilidad es vulnerar explícitamente el citado artículo 14 del ´Código Penal ordinario.

Al otro procesado, Bernardino Afonso Garcia, también se le imputa el delito de injurias a la Guardia Civil, con fundamento en el  artículo “Dietario Semanal”.- “No está demás saber “ …. Inserto en el propio número ya indicado del semanario “En Marcha” correspondiente asimismo al 21 de Noviembre del año próximo pasado.

Consecuente con el criterio de brevedad que se impuso esta defensa desde que dio principio a su cometido le bastaría dar aquí por reproducido todo lo que expuso en su escrito de calificación de 27 de Enero último; pero es necesario, por imperativo de su conciencia profesional, y en honor también a la meritísima labor del Sr. Fiscal, decir algo más. Y lo más que esta defensa tiene que decir, es que Bernardino Afonso García, autor de aquel citado artículo que lo firmo con el seudónimo de “Libertario”, si algún delito ha cometido es el de haber enjuiciado, al amparo del derecho concedido por el artículo 34 de la Constitución vigente, con acre severidad, de ciudadano herido en sus sentimientos, las consecuencias de la conducta seguida en el país por un gobernador Civil de la Monarquía cuya memoria es mejor no recordar.

En rodo lo demás, el artículo de Bernardino Afonso García se reduce a un conjunto de apreciaciones relativas a la vida política y social europea, así como a la nacional, sin que en él se haga más alusión a la Guardia Civil que la ya apuntada en orden o con motivo de sucesos locales anteriores a la instauración de la República, en cuya alusión, sin embargo, no hay palabras ni frases que sean realmente injuriosas.

En virtud de todo lo expuesto, esta defensa de ambos procesados concluye solicitando del Tribunal a quien se dirije en estos momentos la libre absolución de los mismos.

SANTA CRUZ DE TENERIFE, veinte y uno de Marzo de mil novecientos treinta y dos.- Entrelineas las personas que allí se mencionan = Vale.

Ldo. Luis R. Figueroa

 [Firma rubricada]

Cfr.: Causa 45 de 1931 [2293-137-2]. – Folios 139 y 140.

* * * * * * * * * * *

Otra referencia de esta causa 45/1931, ha sido publicada en

 https://pedromedinasanabria.wordpress.com/2011/04/16/fiscal-lorenzo-martinez-fuset-en-causa-45-de-1931/

SE ALZÓ EN LAS PALMAS ADHIRIÉNDOSE A SU CAUDILLO


RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA nació en Santa Cruz de Tenerife, el 27 de agosto de 1910, siendo hijo de Carmen Lecuona Hardisson y Miguel Díaz-Llanos Fernández.

Ingresó como recluta en Caja el 1º de agosto de 1931, alcanzando el empleo de Teniente Auditor de 3ª por oposición, el 2 de diciembre de 1931.

1932

En 1932, asistió durante los días 20 de junio, 8 de agosto, 10 de septiembre y 28 de noviembre, en esta Plaza y en la Las Palmas a los Consejos de Guerra celebrados, por delegación del Fiscal Jefe, e intervino en varios sumarios.

1933

En 1933, el 11 de enero, se constituyó en el pueblo de Buenavista para intervenir en el sumario nº 7, seguido por rebelión regresando el día 13 de este mes. Nuevamente y para intervenir en el sumario aludido, marchó al citado pueblo de Buenavista el 30 de enero, regresando el 2 de febrero siguiente.

En 7 de mayo de este año 1933, se trasladó a la Isla de La Gomera para intervenir en el sumario nº 10, seguido por el delito de inducción a insulto de obra a fuerza armada regresando el 14 de este mismo mes de mayo de 1933.

* * * * *

«1933: SUCESOS DE HERMIGUA»

Esta causa 10/1933 (3735-152-1) es la que históricamente se conoce como la de los «SUCESOS DE HERMIGUA».

El 22 de marzo de 1933 se había registrado un enfrentamiento entre las fuerzas de la Guardia Civil y un numeroso grupo de personas del pueblo de Hermigua, hombres y mujeres, resultando muerto un paisano, ANTONIO BRITO BRITO, dos miembros de la Guardia Civil, Cabo ANTONIO FUENTES y guardia MIGUEL CANO, y quedando heridos otro guardia, JOSÉ GARROTE DE PEDRO, y el obrero DOMINGO MEDINA SANTOS.

Esa misma noche el teniente coronel JUAN VARA TERÁN, Jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en la provincia occidental canaria, se desplaza desde Tenerife con fuerzas bajo su mando, restableciendo el orden, y practicando numerosas detenciones.

Los «SUCESOS DE HERMIGUA» dieron lugar a la instrucción de la Causa nº 10 de 1933, iniciada contra 27 personas, y extendida hasta 36, por el delito de agresión a fuerza armada.

Esta Causa 10 de 1933 conduce a la celebración de un Consejo de Guerra, de gran trascendencia jurídica y política, para el cual vinieron desde Madrid con el fin de actuar como abogados defensores, los eminentes letrados LUÍS JIMÉNEZ AZÚA y JUAN SIMEÓN VIDARTE FRANCO, que se unieron en la defensa a los abogados locales SEBASTIÁN CASTRO DÍAZ, AURELIO BALLESTER, LUÍS RODRÍGUEZ DE LA SIERRA FIGUEROA, BENIGNO MASCAREÑO HERNÁNDEZ, JOSÉ CARLOS SCHWARTZ HERNÁNDEZ y el jovencísimo JOSÉ AROZENA PAREDES.

El fiscal sería LORENZO MARTÍNEZ FUSET.

Lo sucedido en Hermigua tenía cierta similitud con el hecho acontecido un año antes en la localidad pacense de Castilblanco, pueblecito de la conocida como Siberia Extremeña.

En la defensa de los reos de estos hechos habían actuado esos dos eminentes juristas republicanos, LUIS JÍMÉNEZ DE AZÚA y JUAN SIMEÓN VIDARTE FRANCO ROMERO.

Posiblemente sería esa similitud la que determinó que ambos letrados, vinieron a Canarias para sumarse a los abogados de aquí.

En el Libro de Registro de Causas con Reos del Tribunal Militar Territorial Quinto, esta Causa nº 10 de 1933 figura con la signatura o clave 3735-152-1.

Habiendo sido iniciada el 22 de marzo de 1933, no sería cerrada hasta el 21 de noviembre de 1936.

La Sentencia del Consejo de Guerra se conoce el 9 de julio de 1934, siendo éste el resultado de la misma:

APELLIDOS, NOMBRE

CONDENA

OBSERVACIONES

1

Almenara González, José

Absuelto

2

Almenara Rodríguez, Vicente

Absuelto

3

Ascanio Armas, Fernando

6 Años

Desaparecido en 1936

4

Brito Brito, Antonio

Muerto en Hermigua

5

Brito Méndez, Tomás

Desaparecido en 1936

6

Cabrera Prieto, Victoria

Absuelto

7

Casanova Medina, Manuel

Desaparecido en 1936

8

Casanova Medina, Serafín

12 Años

9

Casanova Plasencia, Manuel

Desaparecido en 1936

10

Correa Mesa, Juan

Absuelto

11

Darias Brito, Juan

Absuelto

12

Espinosa Ayala, Juan Antonio

Absuelto

13

Fagundo Hernández, Leoncio

Muerte

Desaparecido en 1936

14

Fernández Hernández, Manuel

Absuelto

15

Gutiérrez González, Antonia

3 Años

16

Hernández Barrera, Anselmo

12 Años

17

Hernández García, Antonio

Desaparecido en 1936

18

Hernández Hernández, María

3 Años

19

Hernández Negrín, Catalina

3 Años

20

Herrera Mendoza, Manuel

Absuelto

21

Herrera Trujillo, Ulises

Absuelto

22

León Cordobés, Manuel

Absuelto

23

León Piñero, José

12 Años*

Desaparecido en 1936

24

Martín Hernández, Juan Antonio

12 Años

Desaparecido en 1936

25

Martín Negrín, Francisco

Muerte

Desaparecido en 1936

26

Medina Medina, Alonso

Absuelto

27

Medina Santos, Domingo

20 Años

28

Mendoza García, Antonio

Absuelto

29

Mendoza Herrera, Manuel

Absuelto

30

Mendoza Medina, Guadalupe

Absuelto

31

Mesa Hernández, Antonio

Absuelto

32

Navarro Méndez, Avelino

Muerte

*Desaparecido en 1936

33

Peraza Hernández, Manuel

2 Años

34

Perdomo Plasencia, Manuel Avelino

Muerte

Desaparecido en 1936

35

Rizo Medina, Antonio

Absuelto

36

Rodríguez Henríquez, Domingo

Absuelto

Desaparecido en 1936

37

Valladolid Mesa, Vicente

Muerte

Desaparecido en 1936

* * * * *

En 18 de agosto, 20 de octubre y 5 de diciembre, RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA se trasladó a Las Palmas para representar al Ministerio Público, por delegación, en Consejos de Guerra ordinarios.

Y en esta situación finó el año 1933.

1934

En la Hoja de Servicios mecanografiada, existente en el Archivo del Aire del Ministerio de Defensa, se puede leer este párrafo:

«En 2 de marzo se ausentó para la Guaneba-Yead, al objeto de intervenir en representación del Ministerio Público en la causa nº 8 que se seguía por el delito de homicidio contra dos guardias civiles. Al regresar de dicha comisión sufrió un accidente automovilístico produciéndose lesiones de carácter leve de las que tardó en curar ocho días, según certificado del médico militar Sr. Bañaris.»

* * * * *

Consultada la Causa 8 de 1934, que bajo la signatura o clave 3430-143-17 se conserva dentro del legajo 143, en el Archivo del Tribunal Militar Territorial Quinto, comprobamos que esta causa trata del homicidio ocurrido en el lugar llamado «La Sorriba«» del término municipal de LA GUANCHA, pueblo del Norte de la Isla de Tenerife.

Homicidio cometido en la persona del paisano PEDRO DOMÍNGUEZ DORTA, por la pareja de la Guardia Civil en servicio de correría, CASIMIRO RUIZ LUGO y FRANCISCO BERMEJO MORENO.

Así pues, donde el mecanógrafo ha escrito Guaneba-Yead, debía haber mecanografiado LA GUANCHA.

Curioso lapsus mecanografi.

Ciertamente en esta causa 8 de 1936 RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA aparece como fiscal actuante ante el Consejo de Guerra.

En su escrito acusatorio dice que procede imponer al Casimiro Ruiz Lugo una pena de prisión menor a prisión mayor por el delito de homicidio en grado de tentativa y a ambos procesados por el homicidio consumado reclusión menor, con las accesorias legales a cada uno de ellos.

La defensa de los guardias civiles homicidas estuvo a cargo del Teniente de Infantería ALFONSO GONZÁLEZ CAMPOS, entonces destinado en el Regimiento de Infantería nº 37.

En su alegato de defensa, ALFONSO GONZÁLEZ CAMPOS manifiesta su disconformidad con el relato de los hechos y las conclusiones efectuadas por el Fiscal, alegando que los guardias civiles actuaron en legítima defensa., y solicita la absolución de sus defendidos.

Terminada la lectura de la defensa, que ocupa 5 folios, el Ministerio Fiscal retira la acusación.

El Consejo de Guerra tiene lugar en la Sala de Academias que ocupa el Regimiento de Infantería nº 37, el 7 de noviembre de 1934.

El Tribunal considera que no se aprecia en este caso la circunstancia de legítima derecha invocada por el por el defensor, sino una obligación, ya que como guardadores del orden público, tienen el deber de velar por su prestigio, reprimiendo toda vejación o agresión de que sean objeto, sin excederse nunca en el empleo de la violencia, pero empleando siempre, toda la que en cada caso , para mantener incólume el principio de autoridad de que son depositarios y como dice la cartilla del Guardia Civil dejando bien puesto el honor de sus armas cuando las circunstancias hacen necesario que su empleo sea necesaria, concurriendo la eximente de haber obrado en cumplimiento de su deber. Y falla que debe albsolver y absuelve a los guardias Civiles CASIMIRO RUIZ LUGO y FRANCISCO BERMEJO MORENO, por no ser su conducta constitutiva de delito alguno.

El Tribunal militar juzgador estuvo presidido por el Teniente Coronel de Ingenieros ENRIQUE ROLANDI PERA, teniendo como Vocales a: los Capitanes GORGONIO PÉREZ VELAZCO, FRANCISCO ROJAS SERRANO, – ambos de la Guardia Civil – , EUGENIO LOPEZ MORADILLOS, CAMILO TOCINO TOLOSA – de Infantería -, MANUEL OTERO RUBIDO y JOSÉ GIL DE LEÓN ENTRAMBASAGUAS, estos dos últimos de Artillería, en calidad de Vocales suplentes, si bien el capitán MANUEL OTERO RUBIDO formó parte del Consejo por ausencia del que debía haber sido quinto Vocal, CÁNDIDO SOTO ODRIOZOLA, quien no había comparecido por haber sido omitido su nombre en la Orden General correspondiente.

El ponente de la Sentencia fue el Teniente Auditor de segunda PEDRO MARTÍN DE HIJAS.

El Juez Instructor iniciador de esta causa 8/1934 había sido el Capitán ÁNGEL HERRERA ZAYAS, quien sería reemplazado por el Capitán CONRADO GUINART LLAURADÓ.

* * * * *

RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA, en 4 de febrero, 20 de abril, 30 de mayo, 25 de agosto, 30 de octubre y 10 de diciembre de 1934, se trasladó a la Plaza de Las Palmas en representación del Ministerio Público, para intervenir en Consejos de Guerra, inspección de sumarios, diligencias de pruebas o visitas a cárceles.

En total, durante el año 1934, RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA asistió a 47 consejos de guerra.

En 20 de agosto de 1934 el Oficial RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA,  declaró por papeleta no pertenecer como socio, afiliado o adherido a ningún Centro, Partido, agrupación o sociedad de carácter público, ni a organización o entidad, conforme a lo dispuesto en los artículos primero y segundo de la  Orden Circular del Ministerio de la Guerra, de fecha 19 de julio de 1934 (D.O. nº 165).

1935

Por O.C. de fecha 7 de enero de 1935 (D.O. nº 6), RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA es ascendido a Teniente auditor de Segunda [Capitán], con antigüedad de 27/12/1934, siendo destinado por O.C. de 18 de febrero (D.O, nº 45) a prestar sus servicios en comisión en la Auditoría de Guerra de Canarias, hasta que por otra O.C. de 23 de marzo (D.O. nº 69) es destinado de plantilla a la expresada Auditoría, causando baja en la Fiscalía Jurídico Militar de Canarias. Por ausencia del Jefe de la dependencia, durante un mes desempeña el cargo de Auditor de la Comandancia Militar de Canarias, desde el 18 de agosto al 18 de septiembre de 1935. Asiste como vocal Ponente a cuantos consejos de Guerra Ordinarios de Plaza y Cuerpo se celebran en las distintas Plazas de de la misma. Y prestando los servicios de de su clase finó el año 1935.

1936

Por O.C, de 25 de enero de 1936 (D.O. nº 28), se le concede mención honorífica sencilla como premio al mérito por haber escrito la obra “Manual de Justicia Militar, formularios para Jueces, Secretarios y Defensores”, obra declarada de utilidad para el Ejército, en julio de 1935.

Iniciado el 18 de julio de 1936 el Glorioso Movimiento Nacional y encontrándose en la Plaza de Las Palmas, en comisión de servicio, se alzó desde el primer momento, adhiriéndose a su Caudillo. El Excmo. Sr. Comandante General de estas Islas don Francisco Franco Bahamonde, a quien prestó todo género de colaboración.

Dos días después, el 20 de julio de 1936, por disposición de la superioridad, es creada una Auditoría de Guerra autónoma en Las Palmas, siendo su mando conferido a RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA, quien toma posesión de la misma en la indicada fecha, prestando los servicios propios de su cargo. Asistió por delegación del Excmo. Sr. Comandante Militar de Canarias a las reuniones de la Junta Reguladora y del Patronato de Casas Baratas, celebradas el 8 y 13 de Agosto y 13, 20 y 25 de Septiembre, las cuales presidió.

El veinticinco de Septiembre, cesó en dicho cometido por supresión de la misma, según Orden General de dicho día, reintegrándose con dicho motivo, a sus funciones peculiares en la Plaza de Tenerife, a donde se incorporó oportunamente. En 25 de septiembre y en virtud de lo dispuesto en la segunda adición de la Orden General de Canarias, se hace cargo de la Fiscalía Jurídico Militar de estas Islas, por ausentarse de dicho cometido el Jefe que la desempeñaba. Creado el cargo de Delegado de la Autoridad Militar de la Prensa del Archipiélago Canario, por otra segunda adición a la Orden General de 20 de octubre, fue nombrado para el desempeño del mismo. Con motivo de marchar a la Península debidamente autorizado, el jefe principal de la Auditoria de Guerra de estas Islas, don José Lainco Rodríguez, se hace cargo de la Jefatura de referencia , con arreglo a ordenanza en cumplimiento a otra adición de 20 de Noviembre, cesando en el cargo de fiscal que venía desempeñando y continuando en el desempeño del las funciones de Auditor.

El 23 de noviembre pasó a formar parte domo Delegado de Prensa de la Comisión encargada de recaudación de fondos para la Campaña.

El 24 de diciembre d e1936 es se crea la Delegación de Propaganda asignándosele el cargo de Delegado a RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA, finando así el año 1936.

El 23 de enero de 1937 es nombrado Profesor ayudante de la Universidad por acuerdo de la Junta de Facultad, y por Orden de 4 de febrero del Rectorado de la Universidad es nombrado también Profesor Ayudante del Instituto Nacional de Segunda enseñanza de santa Cruz de Tenerife.

Tras haber desempeñado interinamente el cargo de Fiscal Jurídico Militar de Canarias, por orden de 1º de marzo (B.O.E. nº 136), se dispone pase a prestar sus servicios al Ejército de Ocupación, emprendiendo la marcha para este destino con fecha 6 del mismo mes.

Según relación jurada del propio RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA, prestó sus servicios como vocal Ponente e Inspección de sumarios en las Plazas de Talavera de la reina, Toledo, Cáceres, TRUJILLO, Plasencia, frente de Madrid, Salamanca, Bilbao, Reinosa, Aguilar del Campo, Santander, Santoña, y Secretario General de la Auditoria de Guerra del Ejército de Ocupación (Bilbao y Santander), Asesoría Jurídica de Salamanca

Por orden de 15 noviembre (BOE nº 397)se dispone pase en comisión de servicio a la Auditoría de Guerra del 5º Cuerpo de Ejército. Al cual no se incorpora por continuar en la del Ejército de Ocupación, hasta que el 8 de diciembre de 1937 pasa a la Asesoría Jurídica del Cuartel General de S.E. el Generalísimo, finando aquí el año 1937.

RAFAEL DÍAZ-LLANOS LECUONA inicia 1938 en la Auditoría del 5º Cuerpo de Ejército simultaneando este cargo con el que desempeña en comisión en la Asesoría Jurídica del Cuartel General de S. E. el Generalísimo.

El 15 de diciembre de 1939 contrajo matrimonio con doña María del Carmen Saiz-Calleja Gutiérrez de la Torre.