DECLARACIÓN DEL DETENIDO MANUEL CASTILLA QUINTERO


M.8,853,544

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DECLARACION DEL DETENIDO //

MANUELCASTILLA QUINTERO //

En Santa Cruz de Tenerife a veintitrés de Septiembre de mil novecientos treinta y seis; Ante S.S. y de mí el Secretario compareció el detenido expresado al margen, quien fue exhortado a decir verdad, e interrogado por las generales de la Ley expresa llamarse como ya consta, de veinte años, soltero, jornalero, natural vecino de San Sebastian de la Gomera, con instrucción y que no ha sido procesado.

INTERROGADI convenientemente, dijo: Que se afirma y ratifica en la declaración prestada ante la Guardia Civil obrante al folio 3 vuelto y que le ha sido leida; añadiendo a otras preguntas que insiste en no ser cierto haber ofre4ciddo dinamita que nunca ha tenido en poder, al Rafael Macias León, con quien tampoco ni ninguna otra persona ha tenido reuniones en ocasión alguna en el Barranco de la Concepción: que a Don José Dorta lo conocía de vista, pero nunca llevó tratos con él, ignorando los motivos que tenga para acusar al declarante; que no pertenece a la C.N.T. aunque sí estuvo afiliado a U.G.T. pero sin despegar actividades ni propaganda.

Leida que fue se afirma y ratificas en su contendido y firma después del Sr. Juez, de que doy fe.

[Firmas rubricadas de PABLO HURTADO IZQUIERDO, MANUEL CASTILLA QUINTERO y MANUEL ROJAS DE LA ROSA]

Cfr.: A-TMT5 7655-244-18.- Causa 286 de 1936.- Folio 8.

 

 

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FULMINANTES GUARDADOS 23 AÑOS


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 Declaración del paisano Manuel Castilla Feble. . . .

Interrogado el paisano del margen por las Generales de la Ley, “dijo llamarse como queda dicho de setenta años de edad, casado, natural y vecino de San Sebastián de la Gomera; invitado a que manifestara la procedencia de los fulminantes guardados en su casa, y entregados por su hijo Manuel; “dice que hace unos veintitrés años, hallándose de maestro albañil en la construcción de una presa en la finca llamada el “Cabrito”, “ sita en el término municipal de San Sebastián de la Gomera, y propiedad de Feliberto Darias Gerez,(hoy difunto), y una vez terminados los trabajos de la referida presa, le sobraron los ya indicados fulminantes, y le dijo el citado señor que iba a tirarlos al mar los referidos detonadores, porque él los necesitaba, y en tonces el dicente le dijo que no los tirara, llevándoselos a su casa y ocultándolos debajo de una teja en el techo de su casa, y que dado el tiempo trascurrido, yá no se acordaba, de ellos. Que no tiene más que decir que lo dicho es la verdad, y habiendo leído por sí estas sus manifestaciones y hallándolas conformes con su contenido, la firma con el compañero de pareja  y el que certifica.

[Firmas rubricadas de MANUEL CASTILLA, ANTONIO MARTÍNEZ JEREZ y FRANCISCO GÓMEZ PEDREÑO]

Diligencia dando por terminada la presente actuación. . . . . .

Por todo lo expuesto se acordó proceder y se procedió a la detención del paisano Manuel Castilla Quintero, puesto a disposición del Excmo Señor Comandante Militar de Santa Cruz de Tenerife; por hallarse incurso en el delito de tenencias de explosivos; no procediendo a la detención del paisano Tomas Bencomo Roldan, por haberse probado ser una interpretación al hacer la denuncia del paisano Don Andres Hernandez Arteaga.

I para que conste se pone por diligencia que firma el compañero de pareja y el que certifica, en San Sebastián de la Gomera a quince de septiembre de mil novecientos treinta y seis.

[Firmas rubricadas de ANTONIO MARTÍNEZ JEREZ y FRANCISCO GÓMEZ PEDREÑO]

 

San

ta Cruz de Tenerife, 18 de Septiembre de 1936.

Pase al Sr. Auditor de Guerra a los fines legales de Justicia ingresando el detenido Manuel Castilla Quintero en la Prisión Provincial a disposición de aquél significándole que los veintiún fulminantes ocupados al detenido de referencia quedan depositados con esta fecha en el Parque de Artillería de esta Plaza.

De orden de S.E.

El Coronel Jefe de E.M.

Teódulo G Peral

[Sello elíptico, en tinta, de la COMANDANCIA MILITAR DE LAS ISLAS CANARIAS – E.M., que lleva en su interior el escudo republicano].

 Cfr.: A-TMT5 7655-244-18.- Causa 286 de 1936.- Folio 4.

CAUSA 11 DE 1936 POR INSULTO A CENTINELA


PLAZA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE                        Año de 1.936.

 Nº 5088 – Legº 167 – 5 =

COMANDANCIA GENERAL DE CANARIAS

Juzgado Permanente

 – – – – – – – –

Causa núm. 11.

Que se instruye por presunto delito de insulto a centinela contra los paisanos AQUILINO BETHENCOURT SILVA y FRANCISCO LUJAN CAMPOS.

 

Ocurrió el hecho el día 1º de febrero de 1,936.

Dieron principio las actuaciones el día 12 de noviembre de 1.936.

En prisión preventiva el Aquilino el día 29 de octubre de 1.936.

En prisión preventiva el Ernesto el día 12 de noviembre de 1.936.

(Folios 80 y 81.

 

 

Juez Instructor.

Secretario.
El Comandante de Infantería

El Alférez de Caballería

D. Elisardo Edel Rodriguez.

D. Antonio Carballo Arias

 

Cfr.: A-TMT5 5088-166-28.- Sumarísimo 86 de 1936.- Cubierta.

* * * * * * * * *

Lama la atención la excepcionalidad de esta Causa 11 de 1936.

Se acusa a los encartados AQUILINO BETHENCOURT SILVA y FRANCISCO LUJAN CAMPOS de unos hechos ocurridos en febrero de 1936. Cinco meses antes del golpe de estado iniciado el 17 de julio de 1936, desencadenante de la guerra civil. Sin embargo, se inician las actuaciones en plena guerra, emprisionando a los reos, habiendo transcurrido más de ocho meses, desde los sucesos de que se les acusa.

Todo ello, a consecuencia de una maniobra de frenado del automóvil TF 2676, mandando a detener por el centinela del Polvorín de la Cuesta, sobre las once de la noche del día primero de febrero de 1936.

Este hecho es calificado como delito de insulto a centinela, del artículo 265 del Código de Justicia Militar, por el fiscal militar ÁNGEL DOLLA MANERA, en 24 de enero de 1937.

A los reos se le había asignado como defensor, el abogado civil AURELIO BALLESTER PÉREZ DE ARMAS, cosa que estaba contemplada en la ley, en los tiempos republicanos, cuando acontecieron los hechos.

AURELIO BALLESTER PÉREZ DE ARMAS declina aceptar la defensa, alegando sus muchas ocupaciones provisionales [sic].

Posiblemente quiso escribir profesionales.

Entonces, es designado defensor el Teniente ELEUTERIO REVILLA CAMPOS, que alega estar de baja por enfermedad, pero que al final ha de aceptar el cometido.

En ejecución de decreto datado en tres de diciembre de 1936, AQUILINO BETHENCOURT SILVA y FRANCISCO LUJÁN CAMPOS, habían sido sometidos a procedimiento sumarísimo, pasando por un consejo de guerra presidido por el Teniente Coronel VICENTE PELEGERO LORES, en enero de 1937.

Al folio 124, en fecha 22 de febrero de 1937, el Auditor JOSÉ SAMSÓ HENRÍQUEZ, considerando originados los hechos con anterioridad a la declaración del estado de guerra, acuerda quede nulo y sin efecto tal Decreto de tres de diciembre, y todo lo actuado con posterioridad.

En 12 de marzo de 1937, el fiscal militar PABLO HURTADO IZQUIERDO, reitera y sostiene la acusación formulada anteriormente por ÁNGEL DOLLA MANERA , insistiendo en la petición de que se debe imponer a cada uno de los procesados una pena de prisión correccional a prisión mayor, con las accesorias correspondientes.

Finalmente, AQUILINO BETHENCOURT SILVA y FRANCISCO LUJAN CAMPOS, se vieron ante un consejo de guerra presidido por el Teniente Coronel MANUEL DE LEÓN RODRÍGUEZ, celebrado  en el Palacio de la Mancomunidad, el cinco de octubre de 1937, siendo condenados la pena de UN AÑO DE PRISIÓN CORRECCIONAL y accesorias de suspensión de todo cargo y del derecho de sufragio durante la condena, abonándoseles para el cumplimiento de esta todo el tiempo que llevan privados de libertad por la presente causa.

Sentencia que es aprobada por el general VICENTE VALDERRAMA ARIAS, el 16 de octubre de 1937.

En oficio datado el 23 de octubre de 1937, el Director de la Prisión Provincial, participa que AQUILINO BETHENCOURT SILVA queda en libertad judicial por haber extinguido la condena, que le fue impuesta en esta causa 11 de 1936, continuando retenido en la Prisión de la Costa Sur, a disposición de la Autoridad Militar.

Posteriormente, el propio Director de la Prisión Provincial, mediante oficio datado en siete de noviembre de 1937, participa que ERNESTO LUJÁN CAMPOS queda en libertad judicial por haber extinguido la condena, que le fue impuesta en esta causa 11 de 1936, continuando retenido en la Prisión de la Costa Sur, a disposición de la Autoridad Militar.

Realmente una causa excepcional.

 

 

 

 

 

 

[pms1]

DECLARANDO TERMINADO EL SUMARÍSIMO 371 DE 1936


AUTO …. En La Laguna de Tenerife a trece de Octubre de mil novecientos treinta y seis.

RESULTANDO, que por orden del Señor Comandante Militar de esta Plaza (folio 1), empezó a instruirse el día once del corriente mes el presente procedimiento sumarísimo contra el Cabo de la Batería de Montaña de Grupo Mixto de Artillería Número dos, Ángel Castro Rodríguez, y Artillero Primero de la misma Unidad, Orencio Mata Rodríguez, por el presunto delito de hacer manifestaciones derrotistas y tendencia a la rebelión. En la guardia de Cárcel saliente del día nueve, y en ocasión que en el zaguán de dicho edificio se encontraban el Cabo Ángel Castro Rodríguez y Artillero Primero Orencio Mata, entró el Comandante de la guardia, Cabo Andrés Fraga, y dice (folio 19 vuelto y 20) que aquellos tenían entablada una conversación que versaba sobre la marcha de las Baterías a la Península, que tanto el Cabo como el Artillero Primero, comenzaron a decir “que la guerra es inhumana”, “que es una salvajada”, “no son las naciones las que pelean, sino que cuando oímos decir que Alemania y Rusia pelean, pelean los hombres y no las montañas de Rusia contra las demás de Alemania”, “que a los hombres no deben llevarlos a la guerra, sino a los voluntarios”, que el declarante les rebatió diciéndoles que el que hablaba en esa forma lo que tenía era miedo y ellos le contestaron las frases anteriores.

También dice el Cabo Fraga, que el Cabo Castro dijo “que él

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en vez de estar en el Cuartel, debía estar en su casa porque hacía mucha falta y tenía muchas cosas que hacer”, añadiendo que no tomó ninguna providencia ni medida contra dichos individuos, por no creer la conversación de importancia suficiente para tomar medidas inmediatas y que el único soldado de la guardia que estaba presente, a más de los aludidos encartados, era el centinela Aureliano Capote Fernández.

El Artillero Aureliano Capote Fernández en su declaración al folio veinte vuelto, dice, que oyó parte de la conversación sostenida, percibiendo que el Cabo Castro decía “el que no es adicto al régimen no debe estar en el Cuartel”, contestándole el Jefe de la guardia “el que no sirve para una cosa sirve para otra”, diciéndole entonces el artillero Orencio Mata, “que si no fue voluntario a la Península, fue por cuenta de su familia”. Se tomó declaración a un soldado de la guardia, Antonio Sánchez Morales, quien no vio ni oyó nada, y teniendo en cuenta que solo estaban presentes los dos encartados, el Cabo Comandante de la guardia y el centinela aludido, se omitió tomar más declaraciones.

El Cabo encartado, Ángel Castro Rodríguez, folios veinte y uno vuelto y veinte y dos; relata que no recuerda si fue por la noche o por la mañana cuando él, el Cabo Fraga y el Artillero Primero Orencio Mata, sostuvieron conversación en el zaguán de la Cárcel; que el repetido Cabo Fraga hablaba de la guerra y el declarante decía “que no concebía la guerra”, replicando Fraga “para mi matar es una gloria”, rearguyendo el declarante “yo tengo mucho miedo a la guerra” a lo que contestó aquel “ustedes no deben estar en el cuartel porque son unos miedosos y gandules”, pero que eso, como todo, lo decía en plan de broma; también dice que hablando sobre lo que era la guerra y las pérdidas tan grandes que se sufrían, expuso las suyas, diciendo que tenía una tienda, un alquiler de veinte y siete duros y una mujer que mantener, es decir una lamentación personal, pero nunca diciendo que no debía estar en el cuartel, ni nada atentatorio contra el Ejército, Instituciones, Disciplina, etcétera, que lo único que hablaron era que la guerra es muy grande y del miedo que ellos le tenían; también dice que Orencio Mata, lo único que manifestó es que no fue voluntario con la Batería de Montaña a la Península por no darle un disgusto a su familia.

El Artillero Primero, Orencio Mata Rodríguez, en su declaración del folio veinte y dos y vuelto, dice que por la mañana no tuvieron conversación alguna, pero que la noche anterior hablaron de lo que era la guerra y al decir el Cabo Fraga que ellos no fueron con la Batería a la Península porque tenían miedo, el declarante contestó que si no había pedido voluntario era por su familia y otras cosas por el estilo, desde luego no ofensivas y sin importancia; que oyó al Cabo Ángel Castro lamentarse de la falta que hacía en su casa, sin poder precisar las frases textuales que pronunciara.

Se une copia de las hojas de castigo del Cabo y Artillero, donde consta que no han sufrido ningún correctivo. Teniendo en cuenta las manifestaciones hechas por los referidos individuos y considerarlas tendenciosas a infundir disgusto en la tropa con aquellas murmuraciones, se dictó auto de procesamiento (folio 23), con arreglo al artículo 249 del Código de Justicia Militar, haciéndose la notificación al folio veinte y cuatro e indagatoria a ambos procesados, folios veinte y cuatro vuelto

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y veinte y cinco, en las que se afirman y ratifican en las primeramente prestadas y manifestando que dicha conversación la consideraban carente de importancia y hablaban en plan de broma.

CONSIDERANDO, que habiéndose practicado todas las diligencias que se estimaron conducentes para la comprobación del delito y averiguación de las personas responsables sin que se halle indicado ninguna otra que ofrezca mejor resultado, es pertinente elevar lo actuado al Ilustrísimo Señor Auditor de Guerra para la resolución procedente.

SE DECLARA TERMINADO el presente sumario y remítase con atento oficio a la Autoridad antedicha, dejándose nota bastante.

Lo mandó y firme S. Sª Doy fe

[Siguen las firmas de RAMÓN PADILLA TRUJILLO e IMELDO DELGADO GÓMEZ, Teniente Juez Instructor y Soldado Secretario fedatario respectivamente].

DILIGENCIA ….. Seguidamente se remiten las actuaciones al Ilustrísimo Señor Auditor de Guerra de estas Islas, acompañadas de atento oficio.

[Sigue la firma de IMELDO DELGADO GÓMEZ, Soldado Secretario fedatario]

Cfr. A-TMT5 3793-154-36.- Sumarísimo 371 de 1936.- Folios 25 vuelto a 27.

[TRANSCRIPCIÓN DEL AMIGO FABIÁN HERNÁNDEZ ROMERO]

 

 

INDAGATORIA DE ORENCIO MATA RODRÍGUEZ


INDAGATORIA DEL PROCESADO ARTILLERO ORENCIO MATA RODRIGUEZ

En La Laguna de Tenerife a trece de Octubre de mil novecientos treinta y seis. Ante el Señor Juez y con mi asistencia, compareció el procesado expresado al margen a quien S.Sª exhortó a decir verdad y preguntado convenientemente DIJO: que se llama Orencio Mata Rodríguez, de veinte y un años de edad, soltero, natural de Garafía y vecino de La Laguna, de profesión estudiante, hijo de Emérito y María y que no le comprenden las demás de la ley.

Por disposición del Señor Juez se procede a tomar las señas personales del encartado, que son las siguientes: cabello castaño claro, color de las pupilas pardas claras, cejas al pelo, cara ovalada, nariz recta, boca regular, barba naciente, estatura mediana, viste uniforme.

PREGUNTADO: Diga si se afirma en su anterior declaración, después de haberla leído y relevarle de la promesa que prestara, dijo que si.

PREGUNTADO: Que finalidad perseguía haciendo tales manifestaciones, DIJO: que no le concedían importancia a lo que hablaban y estaban en plan de broma, pero que nunca mostró tibieza ni desagrado en el servicio.

Que no tiene mas que decir.

En este estado S.Sª dio por suspendida la presente indagatoria, sin perjuicio de ampliarla si lo estimase pertinente y leída que fue por el declarante se afirma y ratifica en su contenido y la firma con S.Sª de lo que yo el Secretario doy fe

[Siguen las firmas de RAMÓN PADILLA TRUJILLO, ORENCIO MATA RODRÍGUEZ e IMELDO DELGADO GÓMEZ, Teniente Juez Instructor, Artillero primero encartado y Soldado Secretario fedatario, respectivamente].

Cfr. A-TMT5 3793-154-36.- Sumarísimo 371 de 1936.- Folio 25.

[TRANSCRIPCIÓN DEL AMIGO FABIÁN HERNÁNDEZ ROMERO]

 

 

 

INDAGATORIA DE ÁNGEL CASTRO RODRÍGUEZ


INDAGATORIA DEL PROCESADO CABO ANGEL CASTRO RODRIGUEZ

En La Laguna de Tenerife a trece de Octubre de mil novecientos treinta y seis. Ante el Señor Juez y con mi asistencia, compareció el procesado expresado al margen a quien S.Sª exhortó a decir verdad y preguntado convenientemente DIJO: que se llama Ángel Castro Rodríguez, de veinte y tres años de edad, casado, natural de El Paso (La Palma) y vecino del mismo, de profesión comerciante, hijo de Juan y de Eulogia, y que no le comprenden las demás de la ley.

Por disposición del Señor Juez se procede a tomar las señas personales del encartado, que son las siguientes: cabello: castaño; color de las pupilas pardas claras, cara ovalada; cejas al pelo; nariz recta y larga; boca regular; barba poblada; estatura mediana, viste uniforme.

PREGUNTADO: Diga si se afirma en su anterior declaración después de haberla leído y relevarle de la promesa que prestara, DIJO: que si.

PREGUNTADO: Que finalidad perseguía haciendo tales manifestaciones, DIJO: que era en plan de pura conversación, mas bien en tono de broma y que desde luego no tenía ningún segundo propósito, ya que es simpatizante del movimiento.

PREGUNTADO: Si conocía la responsabilidad en que incurría al pronunciar tales frases, DIJO: que por las razones expuestas, de ser dicho en tono de broma, no creía incurrir en ninguna responsabilidad.

Que no tiene mas que decir.

En este estado S.Sª dio por suspendida la presente indagatoria, sin perjuicio de ampliarla si lo estimase pertinente y leída que fue por el declarante, se afirma y ratifica en su contenido y la firma con S.Sª de lo que yo

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el Secretario doy fe

[Siguen las firmas de RAMÓN PADILLA TRUJILLO, ÁNGEL CASTRO RODRÍGUEZ e IMELDO DELGADO GÓMEZ, Teniente Juez Instructor, Cabo de Artillería encartado y Soldado Secretario fedatario, respectivamente].

 

Cfr. A-TMT5 3793-154-36.- Sumarísimo 371 de 1936.- Folios 24 vuelto y 25.

[TRANSCRIPCIÓN DEL AMIGO FABIÁN HERNÁNDEZ ROMERO]


INDAGATORIA DE ÁNGEL CASTRO RODRÍGUEZ

 

INDAGATORIA DEL PROCESADO CABO ANGEL CASTRO RODRIGUEZ

En La Laguna de Tenerife a trece de Octubre de mil novecientos treinta y seis. Ante el Señor Juez y con mi asistencia, compareció el procesado expresado al margen a quien S.Sª exhortó a decir verdad y preguntado convenientemente DIJO: que se llama Ángel Castro Rodríguez, de veinte y tres años de edad, casado, natural de El Paso (La Palma) y vecino del mismo, de profesión comerciante, hijo de Juan y de Eulogia, y que no le comprenden las demás de la ley.

Por disposición del Señor Juez se procede a tomar las señas personales del encartado, que son las siguientes: cabello: castaño; color de las pupilas pardas claras, cara ovalada; cejas al pelo; nariz recta y larga; boca regular; barba poblada; estatura mediana, viste uniforme.

PREGUNTADO: Diga si se afirma en su anterior declaración después de haberla leído y relevarle de la promesa que prestara, DIJO: que si.

PREGUNTADO: Que finalidad perseguía haciendo tales manifestaciones, DIJO: que era en plan de pura conversación, mas bien en tono de broma y que desde luego no tenía ningún segundo propósito, ya que es simpatizante del movimiento.

PREGUNTADO: Si conocía la responsabilidad en que incurría al pronunciar tales frases, DIJO: que por las razones expuestas, de ser dicho en tono de broma, no creía incurrir en ninguna responsabilidad.

Que no tiene mas que decir.

En este estado S.Sª dio por suspendida la presente indagatoria, sin perjuicio de ampliarla si lo estimase pertinente y leída que fue por el declarante, se afirma y ratifica en su contenido y la firma con S.Sª de lo que yo

M.8.739,882 25

El Secretario doy fe

[Siguen las firmas de RAMÓN PADILLA TRUJILLO, ÁNGEL CASTRO RODRÍGUEZ e IMELDO DELGADO GÓMEZ, Teniente Juez Instructor, Cabo de Artillería encartado y Soldado Secretario fedatario, respectivamente].

 

Cfr. A-TMT5 3793-154-36.- Sumarísimo 371 de 1936.- Folios 24 vuelto y 25.

 

[TRANSCRIPCIÓN DEL AMIGO FABIÁN HERNÁNDEZ ROMERO]