DESERTOR PEDRO ACOSTA PÉREZ


 

CAPITANIA GENERAL DE CANARIAS      JUZGADO MILITAR ESPECIAL

 

5909-193-24

 

PLAZA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE                                          AÑO DE 1.939.

C A U S A     Nº. . 66

 

 

Delito: Deserción.

 

PROCESADO: PEDRO ACOSTA PEREZ, soldado del Regimiento de Infantería Tenerife nº 38, 2º Batallón expedicionario.

 

OCURRIO EL HECHO EL DIA: 13 DE Julio de  1.937.

 

DIERON PRINCIPIO LAS ACTUACIONES: El día 16 de Mayo de 1.939.

 

EN PRISION PREVENTIVA: El día 23 de Mayo de 1.939 .-

 

LIBERTAD PROVISIONAL: El día,

 

 

JUEZ INSTRUCTOR

SECRETARIO

DON JOSE .GUTIERREZ EXPOSITO

D. EDELMIRO FERNANDEZ LAGO,

OFICIAL  2º Hº. del C.J.M.

Sargento del Regtº Infª Tenerife nº 38

 

 

Cfr.: ATMTQ 5909-193-24 Causa nº 66 de 1939.- Cubierta.

* * * * * * * * * *

El Fiscal MIGUEL ZEROLO FUENTES, acusaría a PEDRO ACOSTA PEREZ del delito de TRAICIÓN, solicitando la aplicación de la pena capital.

El 27 de marzo de 1940, PEDRO ACOSTA PEREZ sería llevado a comparecer ante un Consejo de Guerra presidido por LORENZO MACHADO MÉNDEZ, teniente coronel habilitado de Infantería,

El desertor PEDRO ACOSTA PEREZ sería condenado a la pena de TREINTA AÑOS de reclusión mayor, y accesorias de interdicción civil e inhabilitación absoluta.

LUIS PIERNAVIEJA DEL POZO, como Auditor de Guerra, dictaminaría la sentencia, recomendado a la Autoridad Militar su aprobación en los términos sentenciados.

El General de División, RICARDO SERRADOR SANTÉS discrepa de la sentencia dictada por Consejo de Guerra, solicitando la aplicación de la PENA DE MUERTE.

Este disentimiento compele al envío de la Causa al Consejo Supremo de Justicia Militar.

Afortunadamente, el Consejo Supremo de Justicia Militar dictaría sentencia, datada el 28 de junio de 1940, confirmando la sentencia dictada por el Consejo de Guerra  en Santa Cruz de Tenerife,  condenando a PEDRO ACOSTA PEREZ, como responsable en concepto de autor de un delito consumado de adhesión a la rebelión militar, a la pena de RECLUSIÓN PERPETUA, equivalente a TREINTA años de reclusión mayor, y accesorias de interdicción civil e inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena, siéndole de abono para su cumplimiento la prisión preventiva sufrida, conmutándola por la de DIEZ años.

Esta sentencia del CSJM está firmada por:

 

1

FRANCISCO RUIZ DEL PORTAL MARTÍNEZ

Presidente

General de División

2

ENRIQUE CANO ORTEGA

Vocal

General de División

3

MANUEL GARCÍA DÍAZ

Vocal

Contralmirante

4

LUCIANO CONDE PUMPIDO

Vocal

General Auditor

5

PEDRO TOPETE URRUTIA

Vocal

Auditor General

 

Así consta en la certificación emitida por JOAQUIN OTERO GOYANES Auditor de Brigada y Secretario Relator del Consejo Supremo de Justicia Militar,

PEDRO ACOSTA PEREZ, era soltero, de veinticuatro años de edad, campesino, natural y vecino de Tazacorte (La Palma), hijo de Pedro y de María.

Había sido acusado de haberse pasado sin armas, al campo adversario, el 13 de julio de 1937, junto con otros dos más, cuando se encontraba con su unidad, – batallón 281 del Regimiento Infantería Tenerife 38 -, en el sector del Jarama.

Devuelta a Canarias, la causa con la sentencia y conmutación del CSJM, se expide nueva liquidación de condena, en la que se deduce de los diez años de la condena, el año y dos meses pasados en prisión preventiva, estableciendo que le restaba por cumplir desde el 27 de junio de 1940 hasta el 22 de abril de 1949. Fecha ésta en que dejaría extinguida la condena.

Sería trasladado desde el Fuerte-Prisión de Paso Alto a la Prisión Militar Costa Sur (Fyffes).

Cfr.: ATMTQ 5909-193-24 CAUSA 66 DE 1939 DESERTOR PEDRO ACOSTA PÉREZ

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HACIENDO FOTOGRAFÍAS EN PASO ALTO


 

Nº 2300  =  Legajo nº 137  =  legajo – 9 –

 

 

Plaza de Santa Cruz de Tenerife                             Año de 1932

 

– – – – – – – –  COMANDANCIA MILITAR DE CANARIAS   – – – – – – – –

 

Capitanía General de Canarias

 

JUZGADO PERMANENTE

 

 

– – – – PROCEDIMIENTO PREVIO Nº 3-

 

Instruido en averiguación del motivo que tuvo el subdito aleman BERNHAD FELDHAUS para reproducir vistas fotograficas del castillo de fuerte de Paso-Alto.

 

 

Ocurrió el hecho, el      de                        de 19

 

Dieron principio estas actuaciones el 28 de Enero    de  1932.

 

JUEZ INSTRUCTOR

SECRETARIO

El Comandante de Infantería don FRANCISCO SANCHEZ PINTO

El Sargento de Infantería don JOSE PEREZ RIVERO

 

Cfr.: ATMTQ 2300-137-9 Procedimiento Previo Nº 3 de 1932.- Cubierta.

* * * * * * * * *

Practicadas las diligencias conducentes al esclarecimiento del hecho, BERNHAD FELDHAUS, prestó declaración.

Preguntado mediante intérprete, dijo que el autor de las fotografias, era un compatriota suyo, llamado OSCAR REICH, marinero que trabaja en el vapor San José, habiendo obtenido dichas fotos el dia que llegó a este Puerto el crucero alemán Karlsruhe. Que el declarante suele ir al Fuerte de Paso Alto, porque allí se aloja un compatriota suyo, ex legionario, llamado Federico, que se halla en expectación de ingreso en inválidos y con motivo de sus frecuentes visitas, es conocido del personal del Fuerte.

Recibida declaración al OSCAR REICH, accidentalmente en este Puerto, dijo que la máquina que utilizó para impresionar el chiché, se la prestó un paisano español, que había sido soldado y a quien conoce. Que el día que se sacaron las fotografías, regresaba OSCAR REICH, de San Andrés y al pasar por Paso-Alto, se encontró con el citado paisano que traía en la mano una máquina fotográfica; que entraron juntos en Paso-Alto para ver al ex-legionario, llamado Federico, y como en aquel momento entrase en el Puerto el crucero Karlsruhe, los que aparecen en la fotografía se subieron en un cañón y en aquel momento se le ocurrió al declarante sacar la foto

De ambas declaraciones extractamos etos datos personales:

1.-

BERNHAD FELDHAUS

Natural de Gemen (Alemania), de veintidós años de edad, de estado soltero, profesión marinero.

2.-

OSCAR REICH

Natural de Eisenberg (Alemania), de veinte años de edad, estado soltero, profesión marinero.

La facilidad de acceso al Fuerte de Paso Alto, se explica a que las distintas dependencias que a la sazón radican en dicho punto, tal como Junta de Vestuario, Depósito de Transeúntes, y otras afectas a los Servicios de Artillería e Intendencia, y que habitan allí familias de Clases de Artillería, lo hacen de hecho un lugar fácilmente asequible.

Finalmente, el procedimiento previo nº 3 de 1932 sería archivado sin declaración de responsabilidad para los implicados.

Cfr.: ATMTQ 2300-137-9 Procedimiento Previo Nº 3 de 1932.

 

PASO ALTO, DE AYER A HOY


Actualmente el Castillo-Prisión Fuerte de Paso Alto está abandonado.

Este edificio militar donde se ejecutaron torturas y desapariciones de personas, durante la triste época de la cruenta Guerra Civil Española iniciada el 17 de julio de 1936, ha sido dejado de la mano de Dios y de los hombres.

Junto al mismo, hay hoy una edificación que funciona como Club Deportivo Militar, dotado de piscinas y canchas deportivas, que además cuenta con una instalación hotelera anexa.

Todo ello para uso exclusivo de militares y sus familias.

Tal edificación fue llevada a cabo por la Comandancia de Obras Militares, durante el mandato del Teniente General JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ en la Capitanía General de Canarias.

LA CONSTRUCCIÓN DEL CLUB DEPORTIVO MILITAR DE PASO ALTO

En la etapa del mandato al frente de la Capitanía General de Canarias del teniente general JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ, a los canarios en filas se nos concedía el pase de pernocta de modo inmediato, en cumplimiento de una Orden General de Capitanía.

Ello conllevaba que las asignaciones dinerarias para las plazas en rancho de los beneficiados por dichos pases de pernocta, eran administradas directamente por la Capitanía General, y no por la Unidades de destinos.

La explicación a esta permisiva orden a favor de los «pernoctas», era que dichos fondos eran destinados a la construcción del Club Militar de Paso Alto.

Así se comentaba en los medios militares. Era el rumor que circulaba por «radio macuto».

Desconozco si hay rastro documental de tal hecho.

Pero debo dar fe de que tal comentario corría entre la tropa, Tenía visos de ser bastante plausible, dentro de la lógica militar de la época, y la veracidad otorgada a «radio macuto».

Sin embargo, algunas unidades, como el Regimiento Mixto de Artillería (RAMIX) nº 93, se valían de algunas triquiñuelas para quedarse con algunos de esos fondos, practicando dilaciones burocráticas injustificables.

Así, en el cuartel del Cristo, en La Laguna, solían darnos a los canarios candidatos a pernoctas unos pases de comida, que nos permitían abandonar el cuartel a la hora del rancho, e ir a comer a nuestras casas.

De este modo, las plazas de rancho figuraban en los estadillos como consumidas.

Ignoro adónde iba a parar el dinero de estas plazas justificadas burocráticamente.

Puedo aseverar que así sucedía en 1969, porque yo era artillero, en la Plana Mayor de Campaña del Cuartel de Artillería de San Francisco, comúnmente referido como del Cristo.

Hasta que llegó a conocimiento de la primera sección de la Capitanía General, por medio de una investigación, llevada a cabo por el Servicio Especial de Información, la secreta sección segunda bis.

Ni que  decir tiene que en el RAMIX 93, quedó cortada ipso facto la irregular práctica de los pases de comida, y los pases de pernocta fueron tramitados velozmente.

La unidad lagunera del Cristo era mandada por el Teniente Coronel MAXIMILIANO DÍAZ LÓPEZ.

Yo recibí mi pase de pernocta inmediatamente, y pocos días después fui destinado a mi destino definitivo en el Cuartel de las Canteras, oficialmente conocido como U.S.T.M., y vulgarmente como Parque de Artillería,

Esta Unidad estaba bajo del mando del Teniente Coronel JOSÉ GIMBERNAT DE LA CRUZ.

El Coronel Jefe del RAMIX93 era el palmero JOSÉ IBÁÑEZ KÁBANA, brillante artillero, que vería culminada su carrera militar como General Jefe de Artillería del Ejército.

Los tres jefes artilleros mencionados habían actuado destacadamente en la Guerra Civil, como oficiales.

El hecho de que unas consignaciones presupuestarias fueran desviadas hacia otros usos, podría ser asimilado a la figura técnica, contable o jurídica, de malversación de fondos.

No he tenido noticia de que se iniciara ningún procedimiento administrativo o judicial por tales prácticas, fruto de la precariedad económica del Ejército, donde la típica picaresca hispana no estaba ausente.

El Club Deportivo Militar fue una obra emblemática del mandato del Capitán General JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ.

De este brillante militar, se decía que era de comportamiento algo atrabiliario, poco amigo del protocolo. Hasta el punto que se presentaba en los cuarteles de modo inesperado, sin aviso ni distintivo, sorprendiendo a la guardia.

De mi etapa de recluta en el C.I.R. Nº 15, Campamento de Instrucción «FRANCISCO FRANCO» (Hoya Fría), puedo dar testimonio que los capitanes de la quinta y séptima compañías, habían ido a parar al Castillo, tras una visita de JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ.

La obra emblemática de este Capitán General, en Paso Alto, quedaría culminada con una instalación hotelera, de tres plantas con habitaciones para alojar 72 residentes, que también cuenta con servicio de hostelería.

El 12 de agosto de 1971, esta instalación militar así completada, fue inaugurada oficialmente por el Teniente General JOSÉ ANGOSTO GÓMEZ-CASTRILLÓN, sucesor del anterior en el mando de la Capitanía General de Canarias, y su antítesis en modales y comportamiento, muy amigo del protocolo. Lo cual no quiere decir que dejara de imponer la disciplina firmemente.

El Teniente General JOSÉ ANGOSTO GÓMEZ-CASTRILLÓN, había venido a Canarias después de dejar el mando de la Capitanía General de la Octava Región (Galicia).

Mando que sería ocupado por el recién ascendido Teniente General LUCIANO GARCÍA MACHIÑENA, militar de insólita carrera, que ascendió desde Capitán de Estado Mayor hasta Teniente General, desempeñando siempre destinos en Tenerife.

El Teniente Coronel JOSÉ GIMBERNAT DE LA CRUZ, cesó en su destino lagunero de la U.S.T.M. de Las Canteras, para marchar a La Coruña, como Ayudante del Teniente General LUCIANO GARCÍA MACHIÑENA.

Aún recuerdo los preciosos arcones, confeccionados en los talleres de nuestro Parque de Artillería, para transportar las pertenencias del Teniente General LUCIANO GARCÍA MACHIÑENA.

Hasta que se hicieron efectivos estos traslados, el veterano Teniente General JOSÉ HÉCTOR VÁZQUEZ, hubo de mantenerse en Canarias, a pesar de haber superado con creces la edad de pase a la reserva.

En el discurso de la ceremonia inaugural de las instalaciones del Club Deportivo Militar de Paso Alto, el Teniente General JOSÉ ANGOSTO GÓMEZ-CASTRILLÓN, dedicó un homenaje, – debido – a su antecesor en el mando de Canarias.

En el número 10.041 del periódico EL DIA de 13 de agosto de 1971 aparece publicada esta crónica del acto inaugural.

Inauguración de la Residencia Militar “PASO ALTO”

PRESIDIO EL ACTO El CAPITAN GENERAL DE CANARIAS

El edificio consta de tres plantas y tiene cabida para 72 residentes

Palabras del teniente general Angosto y Gómez Castrillón

 

En la tarde de ayer se inauguró oficialmente la Residencia Militar «Paso Alto» en la Avenida de Anaga.

Con esta magnífica obra se cumple una etapa más del complejo deportivo-social que se construye en esta zona y en su total concepción incluye la ampliación de las piscinas con otra olímpica, así como la construcción de pistas de tenis, frontón y muelle de embarcaciones deportivas, todas estas realizaciones en terrenos ganados al mar.

El edificio inaugurado consta de tres plantas, las dos superiores con habitaciones para alojar a 72 residentes, y la planta baja «Planta Noble», con servicios de bar, comedor, salón social y terrazas.

A la llegada de las Autoridades del edificio se hallaba iluminado mostrando sus fachadas un bello aspecto.

El acto de inauguración fue presidido por el Capitán General de Canarias, jefe de las fuerzas de Tierra, Mar y Aire del Archipiélago y Sahara, don José Angosto y Gómez-Castrillón, a quien acompañaban las primeras autoridades civiles y militares.

Asistieron al acto, los generales, jefe de cuerpo, centros y dependencias entre las personalidades militares y los delegados de los ministerios y presidentes de sociedades entre los civiles.

El acto dio comienzo con unas palabras del coronel Colomer, ingeniero Director de las obras, que hizo entrega del edificio.

A continuación, el Capitán General, en unas sencillas y emotivas palabras, se dirigió a los asistentes expresando su satisfacción por la consecución de esta obra en la que con tanto interés e ilusión se había trabajado. Falta en este acto, dijo el Capitán General, la presencia: del Teniente General Héctor Vázquez bajo cuyo mandato se iniciaron las obras, y que circunstancias especiales le han impedido acompañamos.

La llegada del Director General de Fortificaciones y Obras General Cámpora pues nos honra con su presencia, dijo el Capitán General, le ha permitido apreciar el esfuerzo realizado y ver la necesidad de mejora de ampliación de las instalaciones por lo que esperamos contar con su ayuda y valiosa colaboración.

Para la construcción de la Residencia, continuó el general Angosto, se han empleado materiales y mobiliario de primera calidad, es ahora obligación de todos velar por su entretenimiento y conservación de esta obra de la que todos debemos estar orgullosos y que debemos esencialmente, lo señaló una vez más, a la iniciativa personal y gran impulso dado a la misma por mi ilustre antecesor, el Teniente General Héctor Vázquez.

Como final, terminó el Capitán General, sean mis últimas palabras de agradecimiento por la presencia de las Autoridades, compañeros e invitados a este acto de bendición e inauguración, y mi felicitación por la labor realizada por todos aquellos que de una manera directa o indirecta no han escatimado esfuerzos en su realización.

Las palabras del Capitán General fueron acogidas por un continuado y cálido aplauso de todos los asistentes.

A continuación se procedió a la bendición de los locales por el padre Cabrera Medina y acto seguido el capitán general y acompañantes recorrieron las instalaciones quedando vivamente impresionados por su comodidad y confort.

Posteriormente se sirvió a los asistentes una copa de vino español.

Durante muchos años, los sirvientes de los militares y sus familiares, en este Club Deportivo Militar y Residencia, eran soldados de reemplazo.

Era la época del servicio militar obligatorio, y los sirvientes estaban sometidos a una situación de subordinación total, siendo compelidos a desempeñar cometidos de escaso contenido militar. Era un destino tranquilo y apetecido.

Con la desaparición de este servicio militar obligatorio, la atención actual a los clientes se ha tenido que adaptar a los nuevos tiempos y adoptar nuevos modos.

Que actualmente la zona de Paso Alto, haya sido dedicada a un destino mucho más adecuado que aquel que le fue asignado en el triste pasado histórico de la Guerra Civil, constituye una mejoría notable.

Pero no es un consuelo.

No vendría mal, que el antiguo Fuerte, Castillo, Prisión de Paso Alto, fuera restaurado.

Y dedicado a ser un lugar memorable, dentro del cual se exponga su historia.

Su historia completa, sin ocultar nada de lo sucedido en su interior.

Para que siendo bien conocido por todos, no vuelvan a repetirse aquellos trágicos acontecimientos. Nunca más,

O como solemos decir en el roman paladino de Canarias: MÁS NUNCA.

CITANDO PARA LECTURA DE CARGOS EN PASO ALTO


J.2,979,400

316

316

PROVIDENCIA del Juez Sr. Sánchez Pinto. – –

En Santa Cruz de Tenerife a treinta y uno de Julio de mil novecientos treinta y seis.

Designados los defensores y aceptados el cargo por éstos, practíquese la diligencia de lectura de cargos a los procesados, la cual tendrá lugar en la fortaleza de Paso Alto a las quince horas del día de hoy.

Cítese para que concurran al acto los defensores y Ministerio Fiscal y cúrsense las órdenes correspondientes para que todos los procesados se hallen reunidos a la hora indicada en el lugar designado.

Interese del Juez Municipal de esta Capital, remita con toda urgencia a este Juzgado copia del acta de la inscripción de nacimiento del paisano Diego Pestano Poveda.

Lo proveyó y rubrica S.S. de que certifico

[Somera rúbrica del Juez, Comandante FRANCISCO SÁNCHEZ PINTO, y firma rubricada del Secretario, Capitán LUIS GÓMEZ CARBÓ].

DlLIGENCIA // Acto seguido fueron citados los defensores y Ministerio Fiscal y se cursaron las ordenes necesarias para que fuesen conducidos a Paso Alto el Teniente D. Alfonso González Campos y paisano Diego Pestano Poveda. Asimismo se interesó la remisión urgente a este Juzgado de la copia del acta a que hace referencia el proveído anterior.

Doy fe.

Luis G. Carbó

[Firma rubricada]

 

Cfr.: Causa 50/1936 [6401-207-1].- Folio 316.

EL CAPITÁN DECÍA SALIR MUCHACHOS A VER QUE PASA



D.2.598.473

78

78

 

[Al margen]

DECLARACIÓN DEl guardia LUIS MACIAS CARRACEDO

[Texto]

En Santa Cruz de Tenerife a veintidós de Julio de mil novecientos treinta y seis en la fortaleza de Paso Alto y

Ante el Señor Juez Instructor, hallándose presente el Secretario, compareció el anotado al margen para prestar declaración, el que fue advertido de las prevenciones del artículo 451 del Código de Justicia Militar y, enterado fué exhortado a decir decir verdad.

Interrogado a tenor del artículo 453 del mismo Código, dijo:

Llamarse como queda expresado al margen

natural de Castro Maligo    Provincia de Orense

de veintiseis años de edad, de estado soltero de profesión guardia del Cuerpo de Seguridad con destino en la Compañía de Canarias, concurriendo también al acto el Ministerio Fiscal.

PREGUNTADO CONVENIENTEMENTE; dijo: Que se hallaba de servicio en la plaza de la República cuando a las seis de la tarde orden del cabo Juan Ovejero de retirarse a su cuartel, lo cumplimentó con los demás que prestaban servicio en aquel lugar; que estando en el cuartel oyeron varios tiros y voces de que se había asaltado el Gobierno Civil y oyó el declarante que el Capitán decía salir muchachos a ver que pasa; que el dicente se hallaba en el retrete y salió precipitadamente pero marchando el último entre un grupo de guardias que tomaron por la calle del Si atravesaron la de San José y llegaron a del Castillo marchando el Teniente González Campos bastante delante del declarante pero ignorando si delante de aquél marchaban otros guardias.

Que, el Teniente Gonzalez campos no les ordenó que regresaran al cuartel durante este recorrido y que al llegar a la calle del Castillo el dicente vió que otros guardias que se hallaban próximos a la esquina de la plaza se replegaban oyendose varias descargas; que entre esos guardias se hallaba el Teniente gonzalez Campos quien les dijo que se refugiaran en el edificio del café Suizo donde entró primero que el declarante ignorando si antes, aunque cree que sí, habían entrado otros guardias; que antes de refugiarse en dicha casa (hicieron unos disparos) dicese no sabe el declarante si los guardias hicieron o no los disparos pues desde luego el

Dicente no hizo ninguno; que ya en la azotea de la citada casa donde oyó que habían visto paisanos en el balcón del Gobierno Civil sí hizo el declarante y otros compañeros varios disparos al aire; que vió que se acercaban militares a la puerta del Gobierno Civil que hasta entonces había permanecido cerrada y desde entonces dejaron de disparar los guardias; que también llegó una camioneta con soldados pero ya entonces había dicho el Teniente Campos cuando había visto que se acercaban tres militares al gobierno, que no se disparase obedeciendo todos marchando hacia la escalera de la casa desde donde se llamó no sabe por quien, a la Comandancia Militar ordenandoles luego el cabo Lopo dejaran las armas en el descansillo de la escalera siendo detenidos después por fuerzas del Ejército: que desde que se retiraron de la azotea no volvieron a ver al Teniente  Campos que como desde que regresó al cuartel no entró en el interior del mismo pues se limitó a pasar al retrete ignora si se había llevado una radio al cuartel y nada sabe de conversaciones ni de noticias comunicadas por radio, relacionadas con la adhesión o no a las fuerzas del Ejercito. Que el declarante no llegó a ver el cadáver del cabo de Asalto ni tampoco de ningún soldado; y que

J.2.979.307

79

Al mismo tiempo que salió el grupo del que formaba parte el dicente marcharon otros guardias por la calle de San Francisco en dirección a la Plaza ignorando al mando de quién.

En este estado se dió por terminada esta declaración que va extendida en el presente folio y en otro de la serie D. número dos millones quinientos noventa y ocho mil cuatrocientos setenta y tres y leída que fue por el declarante, y leída que fue por el declarante, la encontró de conformidad, se afirmó y ratificó en su contenido y la firma con el señor Juez y Ministerio Fiscal de que certifico.

Francisco Sánchez Pinto           Pedro Doblado Sainz

Luis Macías

Luis Gómez Carbó

[Las cuatro firmas rubricadas]

Cfr.: Causa 50 de 1936 [6401-207-1].- Folios 78 y 79.

 

DECIDIÓ QUEDARSE EN SU ACUARTELAMIENTO


M.8,728,520

6

DECLARACIÓN del Teniente de la Guardia Civil DON DIONISIO CANALES MAESO.-

En Santa Cruz de Tenerife a las ocho y veinticinco horas del dia treinta de Julio de mil novecientos treinta y seis. Ante S.S. y presente Secretario compareció en el fuerte de Paso Alto, el encartado anotado al margen, quien enterado de las prevenciones legales, prometió decir verdad, e interrogado convenientemente, dijo: Llamarse como queda expresado al margen, natural de Baños de la Encina, provincia de Jaen, de veintinueve años de edad, de estado casado, de profesión Teniente de la guardia Civil con destino en la Comandancia de Tenerife, Destacamento de La Palma, no comprendiéndole las demás generales de la Ley.

PREGUNTADO . – – – – –

Diga cuando y por qué se presentó al Comandante Militar de la Plaza de Santa Cruz de la Palma, y que objeto tenia su presentación, dijo: Que el día dieciocho del actual, hacia las tres de la tarde, que, efectuó su presentación, al capitán Comandante militar, al objeto de enterarse de lo que ocurria, puesto que había recibido una comunicación telefónica el comandante del puesto de La Palma, de Los Sauces, dándole noticias de lo que estaba sucediendo, dándole aquél cuenta de dicha conversación telefónica, al Teniente que depone; que el objeto de su presentación fue para recibir ordenes del Comandante militar o mejor dicho se presentó oficialmente para cerciorarse de si era cierto el rumor que circulaba, contestándole que no tenia noticia oficial ninguna.

PREGUNTADO . – – – – –

Diga que ordenes recibió, de quien y si estas fueron cumplimentadas, dijo: Que el mismo dia dieciocho a las diecisiete horas aproximadamente, fue llamado por el Comandante que se había hecho cargo de la Comandancia militar de la Plaza; que le ordenó que se marchase con la camioneta y los
guardias que tenia a sus ordenes al cuartel de Infantería, para que saliese diez minutos antes de que fuese declarado el estado de guerra, al objeto de ocupar la Alcaldia, Cabildo, Telefonos y Telegrafos, dejando una pareja en los respectivos sitios cuando fueran ocupados que estas ordenes no fueron cumplimentadas, por que no tenia fuerzas suficientes dado el estado de animo del vecindario, que se encontraba en las calles acompañados de los guardias de Asalto cercando al Cuartel, tomando el deponente la determinación de quedarse en el cuartel de la Guardia Civil con todas las fuerzas a sus ordenes, montando el servicio interior y exterior que creyó oportuno, para evitar posibles asaltos al mismo, no habiendo podido darle cuenta al Comandante Militar, por encontrarse el teléfono intervenido por el Delegado del Gobierno en la Isla, permaneciendo acuartelado hasta la llegada de las fuerzas del Ejército, estando en todo momento prevenido para ayudar al movimiento nacional.

PREGUNTADO. – – – – –

Concrete la fecha en que fue declarado el estado de Guerra en la plaza de La Palma, dijo: Que éste fue declarado sobre las dieciocho horas del día veinticinco, en que llegaron las fuerzas del Ejército.

PREGUNTADO. – – – – –

Diga si tiene más que decir, dijo: Que tan pronto como se enteró de los rumores, puso un telegrama cifrado al Señor Coronel del veinticuatro Tercio de la Guardia Civil, preguntándole, mejor dicho consultándole sobre la situación y de quien tendría que recibir ordenes, este telegrama fue remitido a Telegrafos antes de haber hablado con el Comandante de Infanteria, Comandante Militar de la Plaza, cree que el citado telegrama no se cursó por estar controlado el telégrafo por las Autoridades Civiles, y que por no haber recibido noticias a las ocho de la noche de su Jefe, hora en que debía
hacer su presentación en la Comandancia Militar, decidió quedarse en su acuartelamiento; que desea hacer constar que por sus ideales políticos de
derechas, dieron dos partes por escrito las autoridades Civiles de Hermigua (Isla de la Gomera), lo que dió objeto de que se le formasen diligencias previas, con objeto de comprobar

M.8,728,521

7

éste extremo, no sabiendo la resolución que haya recaido en las mismas, por que cuando lo esperaba, ha sido cuando estalló el movimiento Nacional; que a su marcha al destino de Jefe de línea en Santa Cruz de La Palma, fue obsequiado por los elementos derechistas de Hermigua (Gomera), con una comida intima, que duró desde las ocho de la noche del dia veinte hasta las nueve de la mañana en que embarcó en una falúa para San Sebastian de la Gomera, siendo despedido por todos los concurrentes al acto, extremo éste que puede comprobar con una carta que posee de uno de los elementos directivos que no pudo asistir por encontrarse enfermo.

Que no tiene nada mas que decir, y leida que le fue, la encontró de conformidad, se afirmó y artificó en su contenido y la firma con el Señor Juez y presente Secretario de que certifico.

Dionisio Canales

        Maeso

Enrique Rolandi              Arturo Navarro

[Las tres firmas rubricadas]

Cfr.: Causa 76 de 1936 (3909-158-31).- Folios 6 y 7.

INTERESANDO TRASLADO DE ENCARTADOS


M.8,839,927

35

35

PROVIDENCIA del Juez Sr. Matos Calderón. – –

En Santa Cruz de Tenerife a diez de septiembre de mil novecientos treinta y seis.

Por recibido oficio del Señor Fiscal, acusando rebido del que se le cursó, dándoles cuenta a los efectos del articulo 400 del Código de Justicia Militar, únase a los autos: Cursese oficios al Excmo. Señor Comandante Militar de esta Plaza, interesándole el traslado de los detenidos que encuentran encartados en esta causa y en el Palacio de Justicia, Brigada Don Emilio Pastor, Músico Felix Villar Pérez, cabo Manuel Diaz Camacho, cabo Francisco Millán Ruy, de Infantería; cabo y soldado de Ingenieros Manuel Quijada Pacheco y Alvaro Delgado Brito, el de Artillería Angel Darias Gutiérrez y los paisanos Armando Niz y Manuel Exposito, rogando comunique a este Juzgado la arcel donde han sido trasladado y quedándoles a disposición de el proveyente; Asimismo otro a la citada Autoridad, interesando que el Maestro Armero que se encuentra detenido en el fuerte de Paso Alto, sea puesto a disposición de este Juzgado, por haber aparecido cargos contra el mismo.

Lo proveyo y rubrica S.Sª de que doy fé.

[Rúbrica de Aurelio Matos Calderón]               Amado Martin

[Firma de Amado Marftín Biénzobas rubricada]

 

DILIGENCIA. – – – –  Seguidamente quedó unido con antelación el oficio recibido y se cursaron las comunicaciones que se ordena. Doy fé.

 Amado Martin

[Firma rubricada]

PROVIDENCIA del Juez Sr. Matos Calderón. – –

En Santa Cruz de Tenerife a diez de septiembre de mil novecientos treinta y seis,

Cursese oficio al señor Primer Jefe del Regimiento Infantería Tenerife número treinta y ocho, interesando la comparecencia urgente en este Juzgado, de los Sargentos Doblas y Cordero, cabos Camacho y Millán y los soldados Julian Machado, un tal Manzano y otro llamado Mariscal.

Lo proveyo y rubrica S.Sª de que doy fé.

[Rúbrica de Aurelio Matos Calderón]               Amado Martin

[Firma de Amado Marftín Biénzobas rubricada]

 

Cfr. Folio 35 de Causa 246 de 1936 [3699-151-10].