COMPARECENCIA DE PEDRO TORRES DÍAZ


 COMPARECENCIA DE PEDRO TORRES DIAZ

En Santa Cruz de Tenerife a veinticinco de Diciembre de mil novecientos treinta y siete, comparece en este Juzgado de Instrucción ante el Señor Juez Instructor y de mi presente el Secretario, el que dijo llamarse como queda expresado al margen, hijo de Pedro y de Juana, natural esta Capital, de cincuenta y cinco años, casado, domiciliado en el Barrio de San Andres, no sabe leer ni escribir, de oficio carpintero, no estuvo procesado, el que enterado del objeto de su presentación y de la obligación que tiene de decir verdad en cuanto fuere preguntado para no incurrir en la pena que la Ley señala al reo de falso testimonio, fué juramentado con arreglo a la Ley, y

PREGUNTADO  = =

Convenientemente a cerca de la desaparición del bote motor “Silva el Marino”,. Dijo: Que es copropietario de la citada embarcación. Que en los últimos días del mes próximo, pasado vió desde la playa de San Andres como el bote de referencia se dirigía a Santa Cruz con motivo del viento Sur reinante en aquella fecha y no poder permanecer el bote en la playa fondeado. Que tres o cuatro días mas tarde, vino el declarante a esta Capital para hacer unas compras, pasándose por la Rambla de Sol y Ortega, que da acceso a la bahía, observando que el citado bote no se encontraba en la dársena. Al llegar el declarante a San Andrés, le manifestó a Juan López Díaz, copropietario también de la embarcación, que esta no se hallaba en la Capital y que si él lo había mandado a algún sitio, manifestándole el interrogado, que nó.

En vista de ello el Juan López le dijo al que declara que mandara aviso a la casa del motorista Antonio Martin Brito (a) el Morin, para ver si este se encontraba en su domicilio, para lo cual mandó el declarante a un menor, volviendo este mas tarde diciendo que en la casa del citado Morin le habían dicho que había marchado para el Sur. Que volvió a mandar al, menor a la citada casa con objeto que le dijeran para que sitio del Sur había ido, regresando nuevamente el menor, diciendo que ignoraban en la casa para que punto había marchado el Morin. Vista la negativa, el Juan López le ordenó al declarante pusiera el hecho en conocimiento del agente de Policia Marítima destacado en San Andrés, como así lo hizo.

PREGUNTADO ======

Si le escuchó alguna vez al Morin hacer manifestaciones de alguna clase o mostró deseos de marchar para algún sitio. Dijo: Que no le escuchó nunca hacer manifestaciones de ninguna clase ni mostró deseos de ausentarse, pues era un hombre que hablaba muy poco con nadie y por lo tanto reservado.

PREGUNTADO = = = = =

Si tiene algo más que añadir o quitar. Dijo: Que nó, que lo dicho es la verdad en descargo del juramento prestado.

Por lo cual S.S. dió por terminada esta declaración que le fue leída al declarante por no saber hacerlo de por sí, el que hallándola conforme se afirma y ratifica en su contenido, estampando la huella digital, y firmando S.S. que yo Secretario certifico. =======

Manuel Montojo

[Una huella digital redonda en tinta]

 Damián Guisado

[Ambas firmas rubricadas]

Cfr.: Causa 54 de 1938 [5187-170-14].- Folio 19.

DECLARACIÓN DE JUAN LÓPEZ DÍAZ


 6

En Santa Cruz de Tenerife a catorce de Diciembre de mil novecientos treinta y siete, comparese en este Juzgado ante el Señor Juez y de mi presente el Secretario la persona que al margen se expresa, la que enterada del objeto de su presentación y de la obligación que tiene de decir verdad en cuanto supiere y fuere preguntado, fue juramentado con arreglo a la Ley, y

PREGUNTADO ====== Por las generales de la Ley, dijo: llamarse como queda expresado, de cincuenta y cinco años de, hijo de Sebastian y de Felipa, natural de San andres-Tenerife- de oficio, pescador, domiciliado en San Andres, no estuvo procesado y no le comprenden otras generales de la Ley.

PREGUNTADO ====== Diga todo cuanto sepa con respecto a la desaparición del bote motor “Silva el Marino”. Dijo: Que es coopropietario del citado bote. Que no recuerda la fecha, le mandó al motorista varar la embarcación, después de que dicho individuo le propusiera al declarante salir a pescar, y que el declarante le dijo que no saliera dado el tiempo de invierno, que es cuando reinan los malos tiempos en la playa de San Andres, a lo cual le manifestó el motorista que como se encontraba un poco malo, que cuando se pusiera bien lo vararía y que en ultimo caso lo traeria a Santa Cruz y que por eso no le cobraría nada. Que mas tarde, Pedro Torres Díaz, copropietario tambien de la embarcación, le manifestó al declarante que habia estado en la Capital y que no habia visto el bote, a lo que el declarante le manifestó que diese cuenta del hecho al Agente de Marina destacadoen la playa de San Andres.

PREGUNTADO ====== Si tiene noticias alguna sobre el paradero de la citada embarcación, Dijo: Que nó.

PREGUNTADO ====== Que concepto le merecía el citado Antonio Morin, Dijo: que tenia buen concepto del mismo por que llevaba tres o cuatro años trabajando en su compañía y desempeñaba su cargo a entera satisfcción del declarante, por lo que mas le extraña al declarante lo ocurrido.

PREGUNTADO ====== Si le escuchó alguna vez conversaciones sobre politica. Dijo: Que no le escuchó nunca hacer manifestaciones sobre política, pues era un hombre, como suele decirse, de pocas palabras.

PREGUNTADO ====== Si tiene algo mas que manifestar. Dijo: que si, que su hijo Antonio, de diez y seis años, con motivo de venir a esta Capital para traer un paquete postal para un hermano que tiene en el frente, pasó por el muelle y vió el bote de referencia atracado, al cual se dirigió, pero antes de llegar, se encontró con Morin preguntandole que para donde iba con el barco, contestandole el Morin que iba por unas latas al Roque Bermejo, según trato que habia hecho con un señor, y como el pequeño sabia la confianza que el declarante tenia en el motorista, no le hizo manifestaciones alguna al declarante. Que lo referido ultimamente lo supo el declarante cuando Pedro Torres Diaz le dio cuenta de lo ocurrido, y entonces el pequeño refirió al declarante lo ya manifestado. No teniendo mas que decir, S.S. dio por terminada esta declaración que le fue leida al declarante por no saberlo hacer, y conforme con ella se afirma y ratifica en su contenido, estampando la huella digital y firmando S.S. que yo certifico.

Manuel Montojo

 Damián Guisado

[{Ambas firmas rubricadas]

Cfr.: Causa 54 de 1938 [5187-170-14].- Folio 6.

NOTADA LA FALTA DEL BOTE «SILVA EL MARINO»


En papel con membrete de la Comandancia de Marina de la provincia de Santa Cruz de Tenerife, identificado como folio 1, datado el lunes 29 de noviembre de 1937, leemos:

1

¡ VIVA ESPAÑA ¡

Señor Comandante de Marina.

El Agente de Policia Maritima que suscribe tiene el honor de poner en conocimiento de V.S. lo siguiente.

 El bote motor denominado “SILVA EL MARINO” f 1º 1585 de la Lista 3ª correspondiente a esta playa, propiedad de Juan López Díaz y otros, fue botado al agua hace unos dias, despues de verificada una limpieza en su motor, para probar su funcionamiento; quedando mas tarde fondeado.
Al dia siguiente por la tarde al notar la falta de dicha embarcación le pregunté al pescador Fermin Hernandez Alberto, que fue el primero que me encontré al dirigirme a la playa, por el paradero de la susodicha embarcación me contestó que se había marchado para esa Capital a causa del tiempo reinante, no extrañandome, en parte por cuanto así se venía haciendo siempre que el tiempo Sur amenazaba; no siendo despachada por no poder tener contacto con
tierra debido al tiempo.

Confiado el que suscribe en que la embarcación se hallaba fondeada en esa bahía es por lo que no puse en conocimiento de V.S. la falta de ella en esta playa.

En el dia de hoy se persono ante mi uno de los dueños llamado Pedro Torres Diaz, el cual me manifestó, de parte de Juan Lopez Diaz, que la citada embarcación faltaba de esa bahía, si efectivamente habian comprobado la falta de esta, contestandome afirmativamente.

Inmediatamente me personé en el domicilio de Juan Lopez Díaz al objeto de tomar datos referente a la desaparición del bote, manifestandome este que el motorista de la repetida embarcación Antonio Morin, le pidió permiso para botarla con objeto de ir a la pesca, contestandole este negativamente por estar los tiempos malos y no merecer confianza para tener la embarcación fondeada.

Dicho motorista a pesar de la negativa del dueño, se llevó la embarcación para ese Puerto, según manifestaciones de Pedro Torres Morales, a quien tuve ocación de interrogar, que fue el que la acompañó a conducir la embarcación hasta esa Capital.

Dicha embarcación quedó fondeada en esa y acto seguido saltaron a tierra los dos tripulantes, diciendole Pedro Morales al motorista que él se marchaba para San Andres a lo que le contestó este, que el se quedaba por que tenia que ver a un amigo.

Con objeto de hacer averiguaciones, me personé tambien en casa del motorista interrogando a la esposa de este acerca del paradero de su marido, manifestandome la interrogada que hacia cinco o seis dias que no comparecia por su casa, habiendole manifestado dias antes su esposo, que pensaba ir al Sur de esta Isla, cosa que no le extrañó por cuanto otras veces habia hecho lo propio tardando en regresar 15 o 20 dias.

Debo manifestar a V.S. que el dia de la botadura de la embarcación a que se alude, el que suscribe se hallaba en la playa, no recordando exactamente la fecha por no llevarse registro de embarcaciones en este destacamento ni haber sido despachada la misma.

Es cuanto pongo en conocimiento de V.S. a los fines que estime oportuno.

Dios guarde a V.S. muchos años.

San Andres 29 de Noviembre de 1937.

II año Triunfal.

El Agente Maritimo

José Torti

[Frmado y rubricado]

EL BOTE A MOTOR «SILVA EL MARINO»


«SILVA EL MARINO» fue el nombre impuesto a una embarcación inscrita en el número de folio 1585 de Tenerife, en el año 1933.

Sus características eran:

 

Eslora

9.40

metros
Manga

2.20

metros
Puntal

0.95

metros
Tonelaje, total registro bruto

4.16

Toneladas

Casco

de madera

Construido

en Garachico

en 1933.

Sin aparejo.

 

Tenía montado un motor marca “Bolinder” de 10 “caballos de fuerza” (H.P.), con el cual podía alcanzar una velocidad máxima de 5 nudos. Esto es, 5 millas a la hora. O sea, que no era capaz de alcanzar la velocidad de10 km/h.

Por tanto, no tenía caldera.

Tampoco disponía de telegrafía sin hilos.

El valor declarado del barco era de 4800 pesetas.

Sus propietarios eran: Pedro Torres Díaz, Juan  López Díaz y Diego Cruz Rodríguez.

La tripulación estaba formada por:

 

Patrón

Cesáreo Torres

Mecánico:

Antonio Martín Brito @ Morín

 

En 24 de septiembre de 1937, – segundo año triunfal -, tenía concedida una licencia de pesca de 3ª, para embarcaciones dedicadas a ella con propulsión mecánica, menores de 7 toneladas, o de vela menores de 10 toneladas.

En dicha licencia de pesca figuraban estas advertencias:

1ª No podrá variarse de patrón sin permiso de la Autoridad de Marina y a petición del dueño.

2ª Llevara su folio pintado en ambas amuras y de negro en la vela mayor.

3ª No llevará a bordo nada más que el personal que figura en la lista de la dotación.

4ª Al llegar a cualquier puerto que no sea donde se hubiera despachado, se presentará a la Autoridad de Marina, manifestando la causa, y si fuese puerto extranjero, al cónsul o representante de España.

5ª Cuando pase a la vista de buque de guerra o fortaleza y tenga la bandera arbolada, saludará con la suya arriándola tres veces.

6ª En la mar y en puerto, de puesta de sol a su salida, tendrá las luces reglamentarias.

La licencia estaba firmada por el Agente Marítimo Jose Torti Llerena.

Cfr.: Causa 54 de 1938 [5187-170-14].