LA REFORMA BORBÓNICA


La gran reforma o modificación profunda de la estructura política de España, no sería acometida hasta el siglo XVIII, cuando, extinguido el último vástago de la casa de Austria, CARLOS II, de sobrenombre el Hechizado, España sufrió la desgracia de una terrible Guerra de Sucesión.

Pugnaron por la Corona de España, un germano y galo.

El germano era LEOPOLDO DE HOHENZOLLERN Y MARINGEN,  cuyo sonoro nombre, fue transformado por la gracia española, en «Ole, olé, si me eligen».

El pretendiente francés a la Corona Española, duque de Anjou, FELIPE DE BORBÓN, era nieto de LUÍS XIV, el rey sol francés.

El derecho hereditario de FELIPE al trono español, procedía de su doble condición de nieto de princesas españolas.

Su abuela española MARÍA TERESA DE AUSTRIA, hija del FELIPE IV de España, había sido la esposa de LUÍS XIV.

Y su bisabuela española, ANA DE HABSBURGO, o de Austria, a su vez, había sido hija del rey español FELIPE III.

Esta reina Ana de Francia, es la que aparece novelada por ALEJANDRO DUMAS en su archiconocida y cinematografiada obra Los Tres Mosqueteros.

La Guerra de Sucesión acabaría con la batalla de Almansa y el triunfo de las tropas de FELIPE DE BORBÓN.

El triunfante FELIPE DE BORBÓN, aplica el derecho de conquista, castigando a los vencidos que se le habían opuesto en dicha guerra, reinando en España con el nombre de FELIPE V, como rey absoluto.

En 1715 comienza a dictar los Decretos de Nueva Planta, mediante los cuales abolió las Constituciones catalanas, y los fueros de los reinos de la Corona de Aragón, disolvió la organización territorial de los reinos de la Corona de Castilla, y anuló libertades municipales.

Esto está acreditado históricamente, y las disposiciones emanadas de esa aplicación del derecho de conquista, constituyen parte del acervo de aragoneses y catalanes, algunos de los cuales no quieren olvidar las tropelías cometidas por los ejércitos de FELIPE V.

En realidad la nueva legislación que condujo a la instauración de un estado de modelo centralista, muy al estilo de la monarquía absolutista francesa, no carecía de antecedentes hispánicos.

Antecedentes que se habían vislumbrado en el proyecto fracasado de reestructuración del país, iniciado por el belicoso CONDE DUQUE DE OLIVARES, durante su mandato bajo el reinado del penúltimo rey español de la casa de Austria, FELIPE IV.

Implantado el absolutismo borbónico en España, las Cortes fueron disueltas.

Los gobiernos municipales fueron modificados, pasando los municipios importantes a ser dirigido por un corregidor, y los cabildos por un regidor.

Así desaparecieron las tradiciones jurídicas heredadas de los REYES CATÓLICOS, resultando también afectados drásticamente los territorios de ultramar.

El rey FELIPE V aseguró su poder absoluto, quedando todos los españoles reducidos a súbditos, sometidos a su omnímodo poder, bajo un solo ordenamiento jurídico, y obligados a utilizar el castellano como única lengua permitida en el orden administrativo.

Así se consumó la unificación jurídica y estructural de los dominios del Rey de España, FELIPE V, primero de la dinastía Borbón.

Como secuelas de aquella guerra sucesoria, quedaron por el camino, además de innumerables vidas, la Roca de GIBRALTAR y la isla de MENORCA.

Estas dos porciones del territorio español habían sido ocupadas por los hijos de la Pérfida Albión.

La Isla balear sería recuperada posteriormente.

Cuando la noticia de esta recuperación llegó a Madrid, tuvo lugar un gran festejo en Palacio, acompañado del consiguiente banquete real.

Parece que en el menú de aquel banquete el cocinero real, añadió una salsa inédita, como creación culinaria.

Salsa bautizada como mahonesa, en honor de Mahón, la capital de Menorca.

La Roca de GIBRALTAR no ha sido recuperada, quedando como Colonia británica en territorio europeo.

Y ahí sigue la Roca, en manos británicas, como mortificante incordio.

LA CONQUISTA DE CANARIAS


En la fecha del documento citado de los REYES CATÓLICOS, 31 de marzo de 1492, todavía no había sido completada la conquista total de Canarias, cuyas islas fueron incorporadas a la Corona de Castilla de dos modos:

1.- La conquista señorial.

2.- La conquista realenga.

 Mediante la conquista señorial, fueron conquistadas LANZAROTE (1402), FUERTEVENTURA (1402-1405) y EL HIERRO (1405).

 * * * * *

La conquista señorial es continuada por los castellanos PERAZA, que se apropian de La Gomera, sin encontrar resistencia.

Sin embargo, hacia 1488 se produjo una sangrienta revuelta en LA GOMERA, que acaba con la vida del despótico y atrabilario HERNÁN PERAZA.

Su viuda BEATRIZ DE BOBADILLA, consiguió sofocar la justificada rebelión nativa, con la ayuda de PEDRO DE VERA, conquistador de Gran Canaria, quien había incorporado esta isla a la corona de Castilla el 29 de abril de 1483.

De aquella BEATRIZ DE BOBADILLA se han contado historias alcoberas.

Hasta ha habido quien ha dicho, que había sido la Reina Católica quien había compelido a la Beatriz a casarse con el Peraza, para quitarla de en medio, y de paso, del entorno de su esposo el Católico Rey Fernando.

¡Va! ¡Cuentos de alcobas!.

* * * * *

En la ISLA DE LA PALMA el desembarco castellano tuvo lugar el 29 de septiembre de 1492, día de San Miguel, capitaneando la invasión ALONSO FERNÁNDEZ DE LUGO, finalizando oficialmente la conquista de La Palma, el 3 de mayo de 1493.

* * * * *

Mi padre MIGUEL MEDINA NARANJO, de ancestros palmeros, solía decirme, cuando yo lo felicitaba por su onomástica, que el día de San Miguel, el Diablo andaba suelto.

Yo le preguntaba el por qué de tal afirmación.

Y mi padre replicaba con este argumento:

Si el Arcángel San Miguel es el que mantiene sujeto al Diablo, se supone que el día de su onomástica, está de fiesta. Por tanto, el Demonio anda suelto.

Razonamiento elemental, dear Watson.

* * * * *

TENERIFE sería la última isla conquistada por los invasores castellanos.

ALONSO FERNÁNDEZ DE LUGO, partió desde GRAN CANARIA, en abril de 1494, desembarcando en Añazo en mayo.

El 3 de mayo es la fecha que se da como día de la fundación de Santa Cruz.

La conquista fue muy sangrienta y dilatada en el tiempo, no dándose por finalizada hasta el 25 de julio de 1496, fecha de la Paz de LOS REALEJOS.

No obstante, en agosto de 1502 se produjo una sublevación que sería sometida después de unos meses de lucha, acabando con el suicidio del mencey de Adeje, siendo ese año de 1502, en el que se da por finalizada la conquista castellana del Archipiélago Canario.

 

La soberanía sobre las ISLAS CANARIAS había sido otorgada a CASTILLA en 1479, mediante el tratado de Alcaçovas, que había dividido el mundo oceánico conocido, entre Portugal y España.

Obsérvese que las Islas Canarias quedaron incorporadas a la Corona de CASTILLA, antes que el Reino de NAVARRA.

Este reino fue conquistado en 1512 por las tropas del Duque de Alba, cuando desde 1508, era Regente de Castilla FERNANDO EL CATÓLICO, quien había reemplazado a su hija JUANA, declarada incapacitada como REINA DE CASTILLA, Corona heredada de su madre ISABEL, fallecida en 1504.

Y, en el caso concreto de GRAN CANARIA, esta isla fue incorporada a la Corona antes que el reino de GRANADA.

En los tres casos, tanto Gran Canaria, como Granada y Navarra, fueron incorporados a la Corona de Castilla, porque con aquello del «tanto monta, monta tanto», ISABEL LA CATÓLICA mantenía sus posesiones, separadas de las de su Católico esposo FERNANDO.

Lo de ESPAÑA UNA GRANDE Y LIBRE, todavía estaba algo lejos de constituirse.

 

Esta es una forma de contar la entrada en la Historia de España, de la Historia de Canarias.

Modo simple.

¿O simplón?

En todo caso, salvo en lo que he contado de San Miguel y mi padre, en el resto, yo no estaba presente cuando sucedió todo ello.

LOS REYES CATÓLICOS


He tenido oportunidad de poder ver transcripciones de documentos históricos de la época de los Reyes Católicos, aquellos glorificados reyes, que en mis libros de historia «bachillerescos» eran considerados como los primeros reyes de aquella España «UNA, GRANDE, LIBRE».

Uno de esos documentos es el edicto mediante el cual se decreta la expulsión de los judíos españoles, en cuyo texto puede leerse que los Reyes Católicos acuerdan

mandar salir todos los dichos judíos e judías de nuestros reynos e que jamás tornen ni buelban a ellos ni a algunos dellos.

Los Reyes Católicos habían culminada la denominada Reconquista tras la entrega de las llaves de Granada por el llorón rey moro Boabdil.

El mencionado edicto, está datado en Granada el 31 de marzo de 1492, y es denominado

Provisión de los Reyes Católicos ordenando que los judíos salgan de sus reinos.

Comienza de esta guisa:

Don Fernando e doña Isabel, por la gracia de Dios rey e reina de Castilla, de León, de Aragón de Seçilia, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galizia, de Mallorca, de Sevilla, de Çerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, del Algarve, de Algezira, de Gibraltar e de las Yslas de Canaria, conde e condisa de Barçelona e señores. de Vizcaya e de Molina, duques de Athenas e de Neopatria, condes de Rosellón e de Çerdania, Marqueses de Oristan e de Goçiano,

Sorprendentemente, la palabra ESPAÑA, no aparece en ninguno de los títulos poseídos por don FERNANDO y doña ISABEL, los REYES CATÓLICOS.

Recomiendo leer el documento completo, en la convicción de que una vez concluida su lectura, el lector llegará a conclusiones similares a las mías.

Fernando e Isabel, Isabel y Fernando, «tanto monta, monta tanto», merecerían el sobrenombre de Reyes Xenófobos, por lo que hicieron con los españoles, judíos de religión.

No eran Reyes de España, sino señores de todos los dominios expuestos.

Al morir la Reina Isabel en 1504, la Corona de Castilla pasó a su desdichada hija Juana, quien ha pasado a la historia como JUANA LA LOCA.

Locura por la que sería incapacitada en 1508, asumiendo la regencia de Castilla su amoral padre FERNANDO EL CATÓLICO.

En algún libro recuerdo haber leído que Maquiavelo se inspiró en FERNANDO, para construir su modelo de Príncipe.

Y asimismo, que este CATÓLICO.rey FERNANDO, tenía a FRANCISCO DE VARGAS como secretario para que le averiguaba los asuntos.

De ahí viene el dicho popular «Averígüelo Vargas».

Fernando después haber quedado viudo de ISABEL, sin haber transcurrido un año, se casaría con GERMAINE DE FOIX, a la cual parece que engendró un vástago, que no superó el parto.

FERNANDO EL CATÓLICO moriría en 1516.

Cabe preguntarse qué hubiera sido de la piel de toro, si el hijo de GERMAINE hubiera sobrevivido.

Probablemente, hubiera heredado los reinos de su padre, y no hubiera alumbrado la unidad de ESPAÑA.

Pero esto es un futurible, y de los futuribles nada dimana.

Lo que si queda de manifiesto es que, consiguientemente, ni FERNANDO ni ISABEL, ni JUANA, fueron Reyes de ESPAÑA.

El hijo de JUANA, CARLOS, Primero de España y Quinto de Alemania, sería el primer Rey de España, sensu strictu.

Este rey y emperador, CARLOS I DE ESPAÑA Y V DE ALEMANIA, flamenco de nacimiento, acabó con derechos y privilegios de los españoles, tras su victoria en la batalla de VILLALAR.

CARLOS I y V, estableció un sistema de gobierno férreo, con sus asesores flamencos, manteniendo la estructura política de los antiguos reinos heredados.

Asimismo este rey-emperador CARLOS I Y V, dilapidó las inmensas riquezas traídas de América, en interminables guerras, en las cuales pretendiendo defender la religión católica, realmente atendía al mantenimiento y acrecentamientos de su poder personal.

Precisamente por ello, no dudó en atacar al propio Papa de Roma, ciudad que resultaría saqueada por sus tropas mercenarias de lasquenetes germánicos, quienes decían profesar el protestantismo luterano.

Saqueo en el cual resultó muerto, entre otros muchos, el genial BENVENUTO CELLINI.

En el colmo de la hipocresía, el catoliquísimo Emperador CARLOS I Y V, ordeno la celebración de misas en todos sus católicos reinos, para impetrar por la liberación del Santo Padre, al que mantenía confinado en Castelgandolfo.

ESPAÑA UNA, GRANDE, LIBRE


Asimismo, en los libros de historia de mi infancia, leíamos que la España, «una, grande y libre» había sido obra de los REYES CATÓLICOS.

Todos los que vivimos aquella época sabemos que España no era libre, sino que estaba sometida a la dictadura unipersonal de un «caudillo de España por la gracia de Dios».

En aquellos ominosos tiempos, a escondidas, se contaba un chistecillo, que recuerdo así:

España era grande, porque cabíamos los españoles y los norteamericanos.

Libre porque podíamos poner 1, X, 2 en la quiniela

Y una, porque si hubiera otra, ya habríamos salido todos corriendo hacia esa otra.

Por aquellas fechas el «caudillo de España por la gracia de Dios» había concedido a los norteamericanos la instalación de sus fuerzas militares en bases militares, donde los españoles no podíamos entrar, y donde los norteamericanos hacían lo que les venía en gana, sin dar cuentas a nuestro gobierno.

Gozaban además todos los militares norteamericanos del privilegio de la extraterritorialidad, de tal modo que si cometían algún delito en territorio español, estaban exentos del sometimiento a la justicia española.

Aquel «caudillo de España por la gracia de Dios», tan nacionalista y defensor de su patria, había entregado partes importantes del territorio español a los norteamericanos.

En cuanto a lo de salir corriendo de aquella miserable España, arrasada por la atroz guerra civil iniciada en 1936, habían sido centenares de miles los condenados al exilio.

Y otros tantos, o/y más, los que hubieron de emigrar al extranjero, para buscarse la vida, huyendo de la miseria posbélica.

Estos emigrantes con sus remesas de divisas, ayudaron a paliar el hambre y calamidades, en que habían quedado sus familias en España.

Y de paso, contribuyeron al sostenimiento de la autarquía económica practicada por la dictadura.

Resultaba patético escuchar al generalísimo, en su discurso navideño, enviando su mensaje a los españoles alejados de la Patria.

Mensaje vacuo, goebbeliano, en el cual ocultaba las causas por las cuales dichos españoles habían sido compelidos a abandonar su país.

Y también, omitía mencionar cuan importantes eran, para la precaria economía del régimen, las divisas remitidas por aquellos españoles alejados de la Patria.

 A propósito del adjetivo generalísimo, recuerdo como un amigote hacía una chanza con el mismo, arguyendo que, puesto que era un superlativo, también se podía decir «muy general», y no «generalérrimo».

HISTORIA GENERAL DE ESPAÑA DE JUAN DE MARIANA


Durante mi infancia y juventud «bachilleresca» dediqué bastante tiempo a la lectura de todo lo que caía en mis manos.

Me encantaba leer, disfrutaba leyendo, de todo.

Además tuve la suerte de estudiar en el Instituto de la calle Canalejas en Las Palmas de Gran Canaria, mi ciudad natal,  cuyo nombre no siempre ha sido así,

Instituto en el cual, periódicamente, éramos conducidos a la biblioteca, donde se nos hacía entrega de un libro, que debíamos leer y devolver. Como para mi, leer constituía un placer, siempre esperaba con ilusión poder cumplir con tal deber.

Recuerdo que en muchos de los libros de historia de mi infancia «bachilleresca», era citada como obra de gran prestigio y autoridad, la «Historia general de España» del padre JUAN DE MARIANA.

Esta monumental obra se databa en 1601, si bien la versión original en latín, lengua científica de la época, es de 1591.

JUAN DE MARIANA describía toda la historia de nuestro país, desde sus orígenes hasta la muerte de los REYES CATÓLICOS.

Más tarde he sabido que JUAN DE MARIANA, jesuita, dejó escritas muchas más obras, todas consideradas de gran valor histórico y filosófico.

JUAN DE MARIANA fue un sacerdote comprometido con su tiempo, defensor decidido de sus ideas, por alguna de las cuales fue a parar a la cárcel, cuando ya era un anciano septuagenario, víctima de la opresión de Francisco Gómez de Sandoval, DUQUE DE LERMA, valido del rey Felipe III.

Este DUQUE DE LERMA ha quedado en la Historia de España, como un gran dilapidador del tesoro público, en el cual metió la mano, apropiándose ilegalmente de gran parte del mismo.

Como los avatares políticos son como son, y a todo cerdo le llega su San Martín, ese Pancho Gómez de Sandoval, perdió su privilegiado puesto político.

Pero como no debía ser tonto, previendo que podía perder la cabeza a manos del verdugo, como le sucedería a su colega de valimiento y latrocinio, RODRIGO CALDERÓN, se las había arreglado para que el Papa PAULO V le nombrara Cardenal.

Para ser cardenal no era preciso ser sacerdote.

Los Príncipes de la Iglesia eran intocables e intangibles.

Cuando se supo en Madrid, cuya población tiene fama de chusca y coplera, que al de Lerma le había sido concedido el capelo cardenalicio, que le garantizaba inmunidad e impunidad ante la ley, la gente cantaba una coplilla que decía «para no morir ahorcado, el mayor ladrón de España, se viste de colorado».

Hoy en día, los cardenales siguen considerándose intangibles.

Y en paralelo con ellos, muchos políticastros se han acogido y procuran seguir acogiéndose a un privilegio conocido como inmunidad parlamentaria, que permite a los políticos no responder de sus delitos ante la Justicia ordinaria, como cualquier hijo de vecino.

El gran filósofo don MIGUEL DE UNAMUNO – que cuando estuvo en 1910 en Las Palmas discurseó contra la división provincial de Canarias -, llamó a Juan de Mariana «nuestro Tácito, el Tácito español».

Pues bien esa obra de gran prestigio y autoridad la «Historia general de España» del padre Juan de Mariana, comenzaba de esta guisa:

«Túbal, hijo de Japhet, fue el primer hombre que vino a España. Así sienten y testifican autores muy graves que en esta parte del mundo pobló en diversos lugares, poseyó y gobernó a España con imperio templado y justo».

 

CORROBORACIÓN BÍBLICA

Que Túbal era hijo de Japhet o Jafet, puede ser acreditado leyendo el primer libro de la Biblia.

Génesis 10:2 Los hijos de Jafet: Gomer, Magog, Madai, Javán, Tubal, Mesec y Tiras.

Que Jafet era hijo de Noé también podemos leerlo en ese primer libro bíblico:

Génesis 5:32 Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, a Cam y a Jafet.

Leyendo atentamente el capítulo 5 del libro del Génesis podemos reconstruir la genealogía de Noé, abuelo de Túbal.

5:28 Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo;

5:29 y llamó su nombre Noé,

5:25 Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec.

5:21 Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén.

5:18 Vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc.

5:15 Vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared.

5:12 Vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel.

5:9   Vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán.

5:6   Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós.

5:3   Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.

Así  pues, esta es la secuencia genealógica de Túbal:

1 Adan → 2 Set → 3 Enós → 4 Cainán → 5 Mahalaleel → 6 Jared →7 Enoc → 8 Matasulén → 9 Lamec → 10 Noe → 11 Jafet →

→12 Tubal

Resulta así corroborado bíblicamente el aserto genealógico del gran historiador jesuita español Padre Juan de Mariana.

Ahora bien, no he encontrado en el Libro Sagrado, ni en ningún otro libro, que Tubal abandonara Mesopotamia y viniera a lo que hoy llamamos España.

Del aserto «Túbal, hijo de Japhet, fue el primer hombre que vino a España», se concluye que en España no había hombres.

¿Había mujeres solas?.

No dice nada el Tácito español acerca de la esposa de Tubal, de donde vino ésta, y cuantos hijos procrearon para iniciar el poblamiento de esta parte del mundo.

Tampoco he podido encontrar referencias al modo en que Tubal solito, pobló en diversos lugares, poseyó y gobernó a España con imperio templado y justo».

Y cuánto tiempo precisó, necesitó o invirtió, Tubal, para llevar a cabo tal poblamiento, quienes le acompañaron en dicha tarea, así como se desplazó por la extensa piel de toro, y con qué medios o vehículos contó para sus desplazamientos.

Hasta el punto de poseer y gobernar a España con imperio templado y justo.

PROVISIÓN DE LOS REYES CATÓLICOS ORDENANDO QUE LOS JUDÍOS SALGAN DE SUS REINOS.


 

1492, Marzo 31, Granada.

Provisión de los Reyes Católicos ordenando que los judíos salgan de sus reinos.

 

Don Fernando e doña Isabel, por la gracia de Dios rey e reina de Castilla, de Leon, de Aragon de Seçilia, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galizia, de Mallorcas, de Sevilla, de Çerdeña, de Cordova, de Çorcega, de Murcia, de Jaen, del Algarve, de Algezira, de Gibraltar e de las Yslas de Canaria, conde e condisa de Barçelona e señores. de Vizcaya e de Molina, duques de Athenas e de Neopatria, condes de Rosellon e de Çerdania, Marqueses de Oristan e de Goçiano, Al Príncipe don Juan mi muy caro e muy amado hijo e a los ynfantes, prelados, duques, marqueses, condes, maestres de las ordenes, priores, ricos ames, comendadores, alcaydes de los castillos e casas fuertes de los nuestros reinos e señorios e a los conçejos, corregidores, alcaldes, alguaziles e omes buenos de la muy noble e muy leal çibdad de Burgos e de las otras çiudades e villas e lugares de su obispado e de los otros arçobispados e obispados e diocesis de los nuestros reynos e señorios e de las aljamas de los judios de la dicha çibdad de Burgos e de todas las dichas cibdades e villas e lugares de su obispado e de todas las otras çibdades e villas e lugares de los dichos nuestros reynos e señorios e a todos los judios e personas singulares dellos, asi barones como mugeres de cualquier hedad que sean e a todas las otras personas de cualquier ley, estado, dignidad, preminencia e condiçion que sean a quien lo de yuso en esta nuestra carta contenido atañe o atañer puede en qualquier manera salud e graçia.

Bien sabedes e debedes saber que porque nos fuimos informados que en estos nuestros reynos abia algunos malos christianos que judaiyaban e apostataban de nuestra santa fee catolica, de la qual hera mucha causa la comunicación de los judios con los cristianos, en las Cortes que hicimos en la çibdad de Toledo el año pasado de milI e quatroçientos e ochenta años, mandamos apartar a los dichos judios en todas las çibdades e villas e lugares de los nuestros reynos e señorios, e dalles juderias e lugares apartados donde bibiesen esperando que con su apartamiento se remediaria. E otrosi obimos procurado e dado orden como se hiziese ynquisiçion en los dichos nuestros reynos e señoríos, la qual como sabeys ha mas de doze años que se a fecho e fase, e por ella se an hallado muchos culpantes según somos ynformados de los inquisidores e de otras muchas personas religiosas, eclesiásticas e seglares, consta e pareçe el gran daño que a los christianos se a seguido e sigue de la participaçion, conversaçion, comunicaçion que han tenido e tienen con los judios, los quales se prueban que procuran siempre por quantas bias e maneras pueden de subvertir e subtraer de nuestra santa fee catolica a los fieles christianos e los apartar della e atraer e perbertir a su dañada creençia e opinion, instruyendolos en las çeremonias e observançias de su ley, haziendo ayuntamientos donde les leen e enseñan lo que han de creer e guardar segun su ley, procurando de çircunçidar a ellos e a sus fijos dando les libros por donde rezasen sus oraciones e declarandoles los ayunos que han de ayunar e juntandose con ellos a leer y enseñarIes las ystorias de su ley, notificandoles las pasquas ante que vengan, avisandoles de lo que en ellas han de guardar y hazer, dandoles y llevando les de su casa el pan, çençeño e carnes muertas con çerimonias, instruyéndoles de las cosas que se an de apartar, asi en los comeres como en las otras cosas por observancia de su ley e persuadiendoles en quanto pueden a que tengan e guarden la ley de Muysen, haziendoles entender que non ay otra ley ni verdad salvo aquella. Lo qual consta por muchos dichos e confesiones asi de los mismos judios como de los que fueron pervertidos y engañados por ellos, lo qual ha redundado en gran daño, detrimento e oprobio de nuestra santa fee catolica.

Y como quiera que de mucha parte desto fuemos ynformado antes de agora y conoçemos que el remedio verdadero de todos estos daños e ynconbinientes estaba en aprestar del todo la comunicayion de los dichos judios con los christianos e hechados de todos nuestros reynos, quisimonos contentar con mandados salir de todas las çibdades e villas e lugares del Andaluzia donde pareyia que abian fecho mayor daño, creyendo que aquello bastaria para que los de las otras ciudades e villas e lugares de los nuestros reynos e señorios çesasen de hacer e cometer lo suso dicho. E porque somos ynformados que aquello ni las justicias que se an fecho en algunos de los dichos judios que se an fallado muy culpantes en los dichos crimines e delitos contra nuestra santa fe catolica no basta para entero remedio para obviar e remediar como çese tan gran oprobio e ofensa de la fe y religion christiana, porque cada día se halla e pareçe que los dichos judios creçen en continuar su malo y dañado proposito donde biven e conversan, y que Dios hasta aquí ha querido guardar como en los que cayeron, se enmendaron e reduzieron a la Santa Madre Yglesia, lo qual segun la flaqueza de nuestra humanidad e abstucia e subgesçion diabolica que contin nos guerrea ligeramente podria acaesçer si la causa prençipal desto no se quita, que es hechar los dichos judios de nuestros reynos. Por que quando algun grave y detestable crimen es cometido por algunos de algun colegio e unibersidad es razon que el tal colegio e universidad sean disolvidos e anihilados e los menores por los mayores e los unos por los otros punidos e que aquellos que perbierren el bien e onesto bevir de las çibdades e villas e por contagio puede dañar a los otros sean expelidos de los pueblos e aun por otras mas leves causas que sean en daño de la Republica quanto mas por el mayor de los crimines e mas peligroso e contagioso como lo es este.

Por ende nos, con consejo e parecer de algunos perIados e grandes e cavalleros de nuestros reynos e de otras personas de ciencia e consciencia de nuestro Consejo, abiendo abido sobre ello mucha deliberaçion, acordamos de mandar salir todos los dichos judios e judias de nuestros reynos e que jamas tornen ni buelban a ellos ni a algunos dellos. Y sobre ello mandamos dar esta nuestra carta por la qual mandamos a todos los judios e judias de qualquier hedad que sean que biben e moran e estan en los dichos nuestros reynos e señorios asi los naturales dellos como los non naturales que en qualquier manera e por qualquier causa aran benido o esten en ellos que fasta en fin del mes de jullio primero que biene de este presente año, salgan de todos los dichos nuestros reynos e señorios con sus hijos e hijas, criados e criadas e familiares judios, asi, grandes como pequeños, de qualquier hedad que sean, e non sean osados de tornar a ellos ni estar en ellos ni en parte alguna dellos de bihienda ni de paso ni en otra manera alguna so pena que si no lo fiziesen e cumpliesen asi e fueren hallados estar en los dichos nuestros reynos e señorios e benir a ellos en qualquier manera, yncurran en pena de muerte e confiscacion de todos sus bienes para nuestra Camara e Fisco, en las quales penas yncurran por ese mismo fecho e derecho sin otro proçeso, sentençia ni declaraçión.

E mandamos e defendemos que ningunas nin algunas personas de los dichos nuestros reynos de cualquier estado, condiçion, dignidad que sean, non sean osados de resçebir nin acoger ni defender ni tener publica ni secretamente judio ni judia pasado el dicho termino de fin de jullio en adelante para siempre jamas, en sus tierras ni en sus casas nin en otra parte alguna de los dichos nuestros reynos e señorios, so pena de perdimiento de todos sus bienes, vasallos e fortalezas e otyros heredamientos, e otrosi de perder cualesquier mercedes que de non tengan para la nuestra Camara e Fisco.

E porque los dichos judios e judias puedan duramente el dicho tiempo fasta el fin de mes de jullio mejor disponer de si e de sus bienes e hazienda, por la presente los tomamos e reçibimos so nuestro seguro e anparo e defendimiento real e los aseguramos a ellos e a sus bienes para que durante el dicho tiempo fasta el día fin del dicho mes de jullio puedan andar e estar seguros e puedan entrar e vender e trocar e enagenar todos sus bienes muebles e raizes e disponer dellos libremente e a su boluntad, e que durante el dicho tiempo no les sea fecho mal ni daño ni desaguisado alguno en sus personas ni en sus bienes contra justicia so las penas en que cayen e yncurren los que que­brantan nuestro seguro real. E asi mismo damos liçençia e facultad a los dichos judios e judias que puedan sacar fuera de todos los dichos nuestros reinos e señoríos sus bienes e hazienda por mar e por tierra con tanto que no saquen oro ni plata ni moneda amonedada ni las otras cosas vedadas por las leys de nuestros reynos, salvo en mercaderías que non sean cosas vedadas o en cambios.

E otrosi mandamos a todos los conçejos, justicias, regidores, cava­lleros, escuderos, ofiçiales e omes buenos de la dicha cibdad de Burgos e lugares de los nuestros reinos e señorios e a todos los nuestros vasallos, subditos e naturales que guarden e cumplan e fagan guardar e cunplir esta nuestra carta e todo lo en ella contenido e den e fagan dar todo el fabor e ayuda que para ello fuese menester so pena de la nuestra merçed e de confiscaçion de todos sus bienes e ofiçios para nuestra Camara e Fisco. E porque esto pueda benir a notiçia de todos e ninguno pueda pretender ynorançia mandamos que esta nuestra carta sea pregonada por las plazas e lugares acostumbrados des a dicha çibdad e de las principales çibdades e villas e lugares de su obispado por pregonero e ante escribano publico. E los unos ni los otros non fagades ni fagan ende al por alguna manera so pena de la nuestra merçed e de pribacion de los ofiçios e confiscacion de los bienes a cada uno que lo contrario fiziere. E ademas mandamos al amen que les esta nuestra carta mostrare que los enplaçe que parezcan ante nos en la nuestra corte doquier que nos seamos del dia que los enplazare fasta quince dias primeros siguientes so la dicha pena so la qual mandamos a qualquier escribano publico que para esto fuere llamado que de ende al que vos la mostrare testimonio signado con su signo porque nos sepamos como se cumple nuestro mandado.

Dada en la nuestra çibdad de Granada a XXXI dias del mes de março año del nasçimiento de nuestro Señor lhesuchristo de milI e quatroçientos e nobenta e dos años.

Yo el rey, yo la reyna, yo Juan de Coloma, secretario del rey e de la reyna nuestros señores la fize escribir por su mandado. Registrada Cabrera. Almaçan chançeller.

 

* * * * * * * * * *

Me ha resultado curioso que el concepto España o Sefarad no aparece en este texto.

¿Los Reyes Católicos no era Reyes de España?

 

 

 

PROVISIÓN DE LOS REYES CATÓLICOS ORDENANDO QUE LOS JUDÍOS SALGAN DE SUS REINOS


 

1492, Marzo 31, Granada.

 

Don Fernando e doña Isabel, por la gracia de Dios rey e reina de Castilla, de Leon, de Aragon de Seçilia, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galizia, de Mallorcas, de Sevilla, de Çerdeña, de Cordova, de Çorcega, de Murcia, de Jaen, del Algarve, de Algezira, de Gibraltar e de las Yslas de Canaria, conde e condisa de Barçelona e señores. de Vizcaya e de Molina, duques de Athenas e de Neopatria, condes de Rosellon e de Çerdania, Marqueses de Oristan e de Goçiano, Al Príncipe don Juan mi muy caro e muy amado hijo e a los ynfantes, prelados, duques, marqueses, condes, maestres de las ordenes, priores, ricos ames, comendadores, alcaydes de los castillos e casas fuertes de los nuestros reinos e señorios e a los conçejos, corregidores, alcaldes, alguaziles e omes buenos de la muy noble e muy leal çibdad de Burgos e de las otras çiudades e villas e lugares de su obispado e de los otros arçobispados e obispados e diocesis de los nuestros reynos e señorios e de las aljamas de los judios de la dicha çibdad de Burgos e de todas las dichas cibdades e villas e lugares de su obispado e de todas las otras çibdades e villas e lugares de los dichos nuestros reynos e señorios e a todos los judios e personas singulares dellos, asi barones como mugeres de cualquier hedad que sean e a todas las otras personas de cualquier ley, estado, dignidad, preminencia e condiçion que sean a quien lo de yuso en esta nuestra carta contenido atañe o atañer puede en qualquier manera salud e graçia.

Bien sabedes e debedes saber que porque nos fuimos informados que en estos nuestros reynos abia algunos malos christianos que judaiyaban e apostataban de nuestra santa fee catolica, de la qual hera mucha causa la comunicación de los judios con los cristianos, en las Cortes que hicimos en la çibdad de Toledo el año pasado de milI e quatroçientos e ochenta años, mandamos apartar a los dichos judios en todas las çibdades e villas e lugares de los nuestros reynos e señorios, e dalles juderias e lugares apartados donde bibiesen esperando que con su apartamiento se remediaria. E otrosi obimos procurado e dado orden como se hiziese ynquisiçion en los dichos nuestros reynos e señoríos, la qual como sabeys ha mas de doze años que se a fecho e fase, e por ella se an hallado muchos culpantes según somos ynformados de los inquisidores e de otras muchas personas religiosas, eclesiásticas e seglares, consta e pareçe el gran daño que a los christianos se a seguido e sigue de la participaçion, conversaçion, comunicaçion que han tenido e tienen con los judios, los quales se prueban que procuran siempre por quantas bias e maneras pueden de subvertir e subtraer de nuestra santa fee catolica a los fieles christianos e los apartar della e atraer e perbertir a su dañada creençia e opinion, instruyendolos en las çeremonias e observançias de su ley, haziendo ayuntamientos donde les leen e enseñan lo que han de creer e guardar segun su ley, procurando de çircunçidar a ellos e a sus fijos dando les libros por donde rezasen sus oraciones e declarandoles los ayunos que han de ayunar e juntandose con ellos a leer y enseñarIes las ystorias de su ley, notificandoles las pasquas ante que vengan, avisandoles de lo que en ellas han de guardar y hazer, dandoles y llevando les de su casa el pan, çençeño e carnes muertas con çerimonias, instruyéndoles de las cosas que se an de apartar, asi en los comeres como en las otras cosas por observancia de su ley e persuadiendoles en quanto pueden a que tengan e guarden la ley de Muysen, haziendoles entender que non ay otra ley ni verdad salvo aquella.

Lo qual consta por muchos dichos e confesiones asi de los mismos judios como de los que fueron pervertidos y engañados por ellos, lo qual ha redundado en gran daño, detrimento e oprobio de nuestra santa fee catolica.

Y como quiera que de mucha parte desto fuemos ynformado antes de agora y conoçemos que el remedio verdadero de todos estos daños e ynconbinientes estaba en aprestar del todo la comunicayion de los dichos judios con los christianos e hechados de todos nuestros reynos, quisimonos contentar con mandados salir de todas las çibdades e villas e lugares del Andaluzia donde pareyia que abian fecho mayor daño, creyendo que aquello bastaria para que los de las otras ciudades e villas e lugares de los nuestros reynos e señorios çesasen de hacer e cometer lo suso dicho. E porque somos ynformados que aquello ni las justicias que se an fecho en algunos de los dichos judios que se an fallado muy culpantes en los dichos crimines e delitos contra nuestra santa fe catolica no basta para entero remedio para obviar e remediar como çese tan gran oprobio e ofensa de la fe y religion christiana, porque cada día se halla e pareçe que los dichos judios creçen en continuar su malo y dañado proposito donde biven e conversan, y que Dios hasta aquí ha querido guardar como en los que cayeron, se enmendaron e reduzieron a la Santa Madre Yglesia, lo qual segun la flaqueza de nuestra humanidad e abstucia e subgesçion diabolica que contin nos guerrea ligeramente podria acaesçer si la causa prençipal desto no se quita, que es hechar los dichos judios de nuestros reynos. Porque quando algun grave y detestable crimen es cometido por algunos de algun colegio e unibersidad es razon que el tal colegio e universidad sean disolvidos e anihilados e los menores por los mayores e los unos por los otros punidos e que aquellos que perbierren el bien e onesto bevir de las çibdades e villas e por contagio puede dañar a los otros sean expelidos de los pueblos e aun por otras mas leves causas que sean en daño de la Republica quanto mas por el mayor de los crimines e mas peligroso e contagioso como lo es este.

Por ende nos, con consejo e parecer de algunos perIados e grandes e cavalleros de nuestros reynos e de otras personas de ciencia e consciencia

de nuestro Consejo, abiendo abido sobre ello mucha deliberaçion, acordamos de mandar salir todos los dichos judios e judias de nuestros reynos e que jamas tornen ni buelban a ellos ni a algunos dellos. Y sobre ello mandamos dar esta nuestra carta por la qual mandamos a todos los judios e judias de qualquier hedad que sean que biben e moran e estan en los dichos nuestros reynos e señorios asi los naturales dellos como los non naturales que en qualquier manera e por qualquier causa aran benido o esten en ellos que fasta en fin del mes de jullio primero que biene de este presente año, salgan de todos los dichos nuestros reynos e señorios con sus hijos e hijas, criados e criadas e familiares judios, asi, grandes como pequeños, de qualquier hedad que sean, e non sean osados de tornar a ellos ni estar en ellos ni en parte alguna dellos de bihienda ni de paso ni en otra manera alguna so pena que si no lo fiziesen e cumpliesen asi e fueren hallados estar en los dichos nuestros reynos e señorios e benir a ellos en qualquier manera, yncurran en pena de muerte e confiscacion de todos sus bienes para nuestra Camara e Fisco, en las quales penas yncurran por ese mismo fecho e derecho sin otro proçeso, sentençia ni

declaraçión.

E mandamos e defendemos que ningunas nin algunas personas de los dichos nuestros reynos de cualquier estado, condiçion, dignidad que sean, non sean osados de resçebir nin acoger ni defender ni tener publica ni secretamente judio ni judia pasado el dicho termino de fin de jullio en adelante para siempre jamas, en sus tierras ni en sus casas nin en otra parte alguna de los dichos nuestros reynos e señorios, so pena de perdimiento de todos sus bienes, vasallos e fortalezas e otyros heredamientos, e otrosi de perder cualesquier mercedes que de non tengan para la nuestra Camara e Fisco.

E porque los dichos judios e judias puedan duramente el dicho tiempo fasta el fin de mes de jullio mejor disponer de si e de sus bienes e hazienda, por la presente los tomamos e reçibimos so nuestro seguro e anparo e defendimiento real e los aseguramos a ellos e a sus bienes para que durante el dicho tiempo fasta el día fin del dicho mes de jullio puedan andar e estar seguros e puedan entrar e vender e trocar e enagenar todos sus bienes muebles e raizes e disponer dellos libremente e a su boluntad, e que durante el dicho tiempo no les sea fecho mal ni daño ni desaguisado alguno en sus personas ni en sus bienes contra justicia so las penas en que cayen e yncurren los que quebrantan nuestro seguro real. E asi mismo damos liçençia e facultad a los dichos judios e judias que puedan sacar fuera de todos los dichos nuestros reinos e señoríos sus bienes e hazienda por mar e por tierra con tanto que no saquen oro ni plata ni moneda amonedada ni las otras cosas vedadas por las leys de nuestros reynos, salvo en mercaderías que non sean cosas vedadas o en cambios.

E otrosi mandamos a todos los conçejos, justicias, regidores, cavalleros, escuderos, ofiçiales e omes buenos de la dicha cibdad de Burgos e lugares de los nuestros reinos e señorios e a todos los nuestros vasallos, subditos e naturales que guarden e cumplan e fagan guardar e cunplir esta nuestra carta e todo lo en ella contenido e den e fagan dar todo el fabor e ayuda que para ello fuese menester so pena de la nuestra merçed e de confiscaçion de todos sus bienes e ofiçios para nuestra Camara e Fisco. E porque esto pueda benir a notiçia de todos e ninguno pueda pretender ynorançia mandamos que esta nuestra carta sea pregonada por las plazas e lugares acostumbrados des a dicha çibdad e de las principales çibdades e villas e lugares de su obispado por pregonero e ante escribano publico. E los unos ni los otros non fagades ni fagan ende al por alguna manera so pena de la nuestra merçed e de pribacion de los ofiçios e confiscacion de los bienes a cada uno que lo contrario fiziere. E ademas mandamos al amen que les esta nuestra carta mostrare que los enplaçe que parezcan ante nos en la nuestra corte doquier que nos seamos del dia que los enplazare fasta quince dias primeros siguientes so la dicha pena so la qual mandamos a qualquier escribanoi publico que para esto fuere llamado que de ende al que vos la mostrare testimonio signado con su signo porque nos sepamos como se cumple nuestro mandado.

Dada en la nuestra çibdad de Granada a XXXI dias del mes de março año del nasçimiento de nuestro Señor lhesuchristo de milI e quatroçientos e nobenta e dos años.

Yo el rey, yo la reyna, yo Juan de Coloma, secretario del rey e de la reyna nuestros señores la fize escribir por su mandado. Registrada Cabrera. Almaçan chançeller.