DECLARACION DE DOLORES QUINTERO REGALADO EN LA OROTAVA


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DECLARACION DE DOLORES QUINTERO REGALADO

Villa de la Orotava a trece de Noviembre de mil novecientos treinta y siete. Ante S.S. y de mi el Secretario compareció la persona expresada al margen quien juramentada en legal forma y preguntada por las generales del Código dijo llamarse como queda dicho de treinta y ocho años de edad, soltera, jornalera y vecina del Puerto de la Cruz.

Leida la declaración que prestó ante la Guardia civil del referido Puerto y que obra en el atestado que sale al folio dos y siguientes del procedimiento y preguntada convenientemente dijo: Que es verdad cuanto se expresa en dicha declaración como manifestado por la declarante que es suya la firma que aparece allí estampada y que se ratifica en cuanto se consignó por ser la verdad de lo ocurrido.

A nuevas preguntas del Juzgado dijo: Que cuando manifestó lo expresado en la declaración que se le acaba de leer, lo hizo en la creencia de que no era cierto que Eduardo Chavez hubiera muerto en la guerra, porque también la habían dicho con anterioridad que había muerto Gundemaro Lopez y resultó mentira. Que la declarante no tenía por que alegrarse de la muerte de Eduardo Chavez  a quien conocía desde niño y la que al convencerse de que era vendad ha sido la primera en lamentar.

Preguntada si tiene algo mas que añadir dijo: Que la denuncia que se le ha hecho, interpretando mal el alcance de sus palabras con mala intención y no con la que tuvo la exponente al pronunciarlas es debido a la enemistad de un hermano del Falangista que la denuncio Andres Hernandez Alvarez.

Leida que fue la presente declaracion se afirma y ratifica en su contenido, asegurando que es la verdad en descargo de su juramento y firmándola con S.S. y de mi el Secretario

 

[Siguen las firmas rubricadas de JUAN RUMEU, DOLORES QUINTERO y GUSTAVO DORTA]

 

Cfr.: ATMTQ 5166-169-23.- Causa 410 de 1936.- Folio 7.

 

LECTURA DE CARGOS A DOLORES QUINTERO REGALADO


 

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Diligencia de lectura de cargos a la procesada Dolores Quintero Regalado

En Santa Cruz de Tenerife a treinta y uno de Enero de mil novecientos treinta y ocho

Constituido el Juzgado en la Prisión Provincial de esta Plaza

Y una vez a su presencia ela procesada Dolores Quintero Regalado

Asistido de su Defensor el Alférez de Artillería Don Elicio Lecuona Castro y no asistiendo el Fiscal Jurídico Militar por expresa renuncia S.S. dispuso en cumplimiento del artículo 548 del Código de Justicia Militar, se diera lectura por mi el Secretario a todas las diligencias del sumario, en que le resulten cargos, documentos de prueba, así como del decreta de elevación a plenario y escrito de calificación provisional del Ministerio Fiscal, y enterado de todo, después de ser exhortado a decir verdad, fue preguntado:

1°.- Si tiene que alegar incompetencia de jurisdicción, excepción de cosa juzgada, prescripción del delito, aplicación de amnistía u otra causa incidental que deba resolverse previamente, consignando, en caso afirmativo, los medios de acreditarlo, dijo: que no .

2°.-Si tiene que enmendar o añadir algo a sus declaraciones, dijo: que no.

3º.- Si se conforma con los cargos del escrito del Ministerio Fiscal, dijo: que no.

4º.- Si interesa a su defensa que se ratifique algún testigo del sumario o que se practique alguna diligencia de prueba y cual sea esta, dijo: que solicita comparezca ante el Consejo de Guerra don José Padrón, Nelida que no recuerda sus apellidos y una hija de la procesada María Rosario Quintero a mas del dueño de Hotel Monopol don Carlos, al que concurrirán voluntariamente

Y leída que fue por mi el Secretario, por haber renunciado a hacerlo por sí, la encuentra conforme y firman con S.Sª. todos los asistentes al acto, de lo que doy fé.

[A renglón seguido vienen las firmas de ELICIO LECUONA CASTRO, DOLORES QUINTERO REGALADO, ELISARDO EDEL RODRIGUEZ Y AMADO MARTÍN BIÉNZOBAS]

Cfr.: A-TMTQ 5166-169-23.- Causa 410 de 1936.- Folio 4.

CONVOCANDO CONSEJO DE GUERRA EN CAUSA 25 DE 1936


M.8,924,439

198

COMANDANCIA GENERAL DE CANARIAS       Secretaria de Justicia

Orden del dia 11 de Octubre de 1.937 en Santa Cruz de Tenerife

El próximo día 14 de los corrientes a las 16 horas se reunirá en el Cuartel del Almeyda de esta Capital,

el Consejo de Guerra Ordinario de Cuerpo que ha de ver y fallar la causa seguida contra Miguel Tejera Afonso,

por el delito de Traición

EL TRIBUNAL SE CONSTITUIRÁ EN LA FORMA SIGUIENTE.

PRESIDENTE

Teniente Coronel Sr.Don Manuel de León Rodriguez

VOCALES-CAPITANES

 

NOMBRES

DESTINO

Don Rufino Castaño Gonzalez Grupo Mixto de Artillería Numero 2
Don Joaquin Machuca Daza     id       id               id
Don Domingo Rodriguez Isidro Regimiento Infanteria Tenerife nº 38
Don Rafael Peña Leon       id                id           id
Don Vicente Caceres Nicolas       id                id           id

VOCAL PONENTE

Oficial 1º honorifico del Cuerpo Juridico Don Arturo Ascanio y Tolosa

VOCALES-SUPLENTES

Don Pedro Cabeza Rodriguez. Rgmto. Infantería Tenerife nº 38
Don Fernando Quintero Perez       id                id           id

FISCAL

El Jurídico Militar de la Comandancia o el Oficial de la Fiscalía en quien delegue.

DEFENSOR

El Capitan de Infanteria Don Miguel Rueda Vavarro

JUEZ INSTRUCTOR

El Comandante del Permanente Don Elisardo Edel Rodriguez

Se invita a los Señores Oficiales de la guarnición francos de servicio para asistir a dicho  acto.

El Comandante General

El Sr.Coronel Jefe de E-M-

Teódulo G-Peral

[Firma rubricada]

[A la izquierda de la rubricada firma del Coronel TEÓDULO GONZÁLEZ PERAL, está estampado en tinta el sello de E.M. de la Comandancia General.]

 

Cfr.: Cfr.: A-TMTQ 5682-185-8.- Causa 25 de 1936.- Folio 198.

* * * * * * * * * * * * * * * * * * *

El Fiscal actuante en el Consejo de Guerra sería el Oficial 2º del Cuerpo Jurídico Militar ILDEFONSO SALAZAR Y DEL HOYO, quien solicitó la imposición de la PENA DE MUERTE a MIGUEL TEJERA AFONSO.

Petición que sería atendida por el Tribunal, en su sentencia.

Afortunadamente para el desdichado reo, el Auditor de Guerra, Coronel JOSÉ SAMSÓ HENRÍQUEZ, apreciaría ilegalidad en esta sentencia, y la apelaría, elevándola al Alto Tribunal de Justicia Militar, presidido por el Teniente General EMILIO BARRERA LUYANDO, que resolvería en el sentido indicado por JOSÉ SAMSÓ HENRÍQUEZ.

MIGUEL TEJERA AFONSO, sería condenado a la pena de VEINTE AÑOS DE RECLUSIÓN MAYOR Y ACCESORIAS.

Estar condena quedaría reducida a OCHO AÑOS por aplicación de un indulto en 1940.

 

TERMINANDO CON LA EXPRESIÓN ¡ARRIBA ESPAÑA!


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ACTA DEL CONSEJO

 

En la Plaza de Santa Cruz de Tenerife a ocho de julio de mil novecientos treinta y siete, y siendo la hora señalada se ha reunido en el Salón de Actos del Palacio de la Mancomunidad de esta Capital, el Consejo de Guerra ordinario de Plaza para ver y fallar la causa seguida contra el falangista JOSE MARIA COTTA BENlTEZ, por el delito de abuso de autoridad y coacción; formando el Tribunal, como Presidente, el Sr. Coronel de Infantería D. Vicente Pelegero Lores; como Vocales los Capitanes del Regimiento de Infantería numero 38, Don Domingo Rodríguez Isidro, Don Rafael Peña León, Don Vicente Cáceres Nicolás y Don Pedro Cabezas Rodríguez; el de igual empleo, del Grupo Mixto de Artillería Número 2, Don Joaquín Machuca Daza; como Ponente, el Teniente Auditor de Segunda, Don Angel Dolla Manera; como Fiscal, el que lo es de esta Comandancia General, Teniente Auditor de Segunda, Don Francisco Carnero Moscoso y como Defensor, el Teniente de Artillería, Don Emilio Gutiérrez Ossuna, hallándose presente el procesado José Maria Cotta Benítez.

Dada cuenta de la causa por el Juez Instructor en Audiencia Pública y leídas las actuaciones, compareció seguidamente el Brigada de Infantería Don Antonio Delgado Brito, testigo del sumario presente en esta Plaza, quien prometió ante la Presidencia decir verdad y a preguntas de la defensa dijo: Que por orden del Comandante Militar de la Isla del Hierro designó un Cabo y cuatro soldados que habían de ir a practicar servicio de la busca de huidos, diciéndole al Cabo que la fuerza iba a sus ordenes; que poco después recibió recado del Comandante Militar, por mediación del Cabo Toledo para que se presentase y entonces le dijo el comandante Militar que el Cabo y los cuatro soldados irían a las ordenes del Jefe de Falange Sr. Cotta.

A preguntas del Ministerio Fiscal dice que la fuerza intervino en los simulacros de fusilamiento y que la misión que llevaba era la de buscar los huidos. El Vocal Ponente le pregunta “¿Quién puso las fuerzas militares a las ordenes del falangista?” contestando el testigo, que la orden fue del Comandante Militar, Alférez Don Pio Cortés.

En este estado renuncia las partes a la lectura de otras diligencias y pedida por el Sr. Fiscal una breve suspensión para ordenar sus notas, es concedida por el Sr. Presidente, suspendiéndose la sesión durante diez minutos.

Reanudada la vista al transcurrir dicho tiempo, se constituyó el Consejo en idéntica forma a como lo estaba anteriormente, hallándose también presente el procesado.

Concedida la palabra al Sr. Fiscal comienza su acusación manifestando que hay dos clases de hechos que merecen sanción separada; uno lo simulacros de fusilamiento, maltratos de obra, amenazas, lucro personal en las incautaciones, etc. que deben ser incluidos en la sanción del artículo 485 del Código Penal Común, y otros los relativos a utilizar la fuerza militar en cometidos distintos y punibles de los relacionados en los artículos 245 y 250 del Código de Justicia Militar. Narra brevemente los hechos como aparecen en la causa y teniendo en cuenta la trascendencia de los mismos y  trascendencia de los mismos y lo trascendencia de los mismos y lo dispuesto en el artículo 173 del Código de Justicia Militar y los pertinentes del Código Penal Común solicita en nombre de la Ley se le imponga al procesado la pena de seis años de prisión menor por el delito de coacción previsto y penado en el articulo 485 antes citado y otra pena de seis años de prisión correccional por el delito comprendido en el artículo 250 del Código de Justicia Militar, todo con las accesorias legales correspondientes.

Concedida la palabra al Defensor desarrolla su defensa manifestando que hay que prevenirse contra las venganzas en los pueblos contra los que han ejercido autoridad, cuando se ven caídos; analiza los informes que obran en la causa, para sacar la consecuencia de que son favorables al procesado; razona su alegato en los móviles que tenia al intentar detener y descubrir el paradero de los huidos, entendiendo que su intención era de ayuda a la causa Nacional, por lo que estimaba que no había cometido delito alguno. Al referirse a que el servicio lo practicó por orden del Comandante Militar agrega que en todo caso la culpa era de este Comandante Militar y no del procesado, llamando la atención del Tribunal por si estima pertinente a su vez hacerlo de la Superioridad sobre la conducta observada al disponer esos servicios de fuerzas del Ejercito a las ordenes de un falangista. En este momento el Sr. Presidente requiere al Defensor para que se ciña a los fines de su defensa y como el Defensor alegase que lo hacía por descargo de su defendido, el señor Fiscal solicita del Sr. Presidente que consten en acta las manifestaciones hechas por el defensor para que con ratificación de la denuncia se proceda en consecuencia, ordenándolo así la Presidencia. Terminó el Defensor reconociendo algunas extralimitaciones hechas por su patrocinado y diciendo que en todo caso procedía imponerle una pena de arresto mayor.

Preguntado el procesado por la Presidencia si tenía algo que algar ante el Consejo, manifestó: Que solamente tenía que decir dos palabras, exponiendo que argumento para intentar demostrar que le han guiado fines patrióticos al realizar los hechos que reconoce se desarrollaron tal y como los testigos dicen, terminando por manifestar que los primeros momentos se unió con entusiasmo

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a la Causa Nacional, que en la Isla del Hierro había muchos extremistas y que después de estar varios días buscando a los huidos infructuosamente se le ocurrió lo de los fusilamientos simulados porque de oídas sabía que en otros sitios se había hecho cosa análoga, sin que hiciera daño a nadie, pidiendo el logro de su libertad, para incorporarse al frente de combate y terminando con la expresión ¡Arriba España!

Seguidamente quedó reunido el consejo en sesión secreta para deliberar y dictar sentencia, retirándose en este momento los Vocales suplentes, de todo lo cual doy fe. Se hace constar que esta acta va extendida en papel común por no existir de oficio en la plaza.

Elisardo Edel

Rodríguez

Vº Bº

El Coronel Presidente

               Pelegero

[Ambas firmas rubricadas]

Cfr.: A-TMTQ 5205-170-32.- Causa 643 de 1937.- Folios 124 y 125.

 

IMPULSADO POR ALTOS SENTIMIENTOS NACIONALES



M.8,962,790

126

S E N T E N C I A

En Santa Cruz de Tenerife a ocho de Julio de mil novecientos treinta y siete. Reunido el Consejo de guerra Ordinario de Plaza, en el salón de Actos del Palacio de la Mancomunidad de esta Capital, para ver y fallar la causa seguida por el procedimiento sumarísimo, contra el paisano Jose MARÍA COTTA BENITEZ, por el delito de abuso de autoridad y coacción; leído el procedimiento, oídos los informes del Fiscal, de la Defensa y manifestaciones del procesado.

RESULTANDO: probado y así se declara que en los últimos días del mes de Septiembre próximo pasado el procesado, José María Cotta Benítez que desempeñaba en la Isla del Hierro el cargo de Jefe Insular de Falange Española en aquellos días, fue designado por el comandante Militar de la Isla para que buscara a unos individuos extremistas peligrosos que se hallaban huidos en el campo y a tal fin, puso a sus ordenes además de unos cuantos falangistas, a un cabo y cuatro soldados del Ejército y como a pesar de las indagaciones hechas en diversos pueblos, el procesado no consiguió descubrir el sitio donde esos sujetos estuvieron escondidos, exasperado quizás, detuvo a once personas que eran familiares y conocidos de los huidos y las llevó a un cementerio próximo al pueblo de Frontera, en el pago de Taibique, y allí, las dijo que las iba a fusilar sino les decía donde se encontraban aquellos sujetos, llegando hasta el punto de hacerles testar el día antes del citado simulacro que no tuvo resultado positivo.

RESULTANDO. Que el Ministerio Fiscal apreció la asistencia de dos delitos, uno de carácter militar, del artículo 250 del C.J.M., y otro de amenazas del 285 del C.P.C., pidiendo en conjunto una pena de doce años de prisión, y que la Defensa abogó por la absolución de su patrocinado, por estimar que obró impulsado por altos sentimientos nacionales.

CONSIDERANDO: Que los hechos expuestos, legalmente declarados probados, constituyen un delito de amenazas del artículo 485 del Código Penal Común, en su inciso segundo, ya que no consiguió el culpable el propósito pensado, sin que sea de apreciar delito alguno militar de usurpación de atribuciones, por haberse puesto al frente de los soldados, por ordenes del entonces Comandante Militar de la Isla, ni tampoco el calificado por el Fiscal porque falta el interés particular indispensable para su realización.

CONSIDERANDO: Que del mencionado delito es responsable en concepto de autor, por participación directa, material y voluntaria, el procesado, José María Cotta Benítez, mayor de edad, a los efectos penales.

CONSIDERANDO: Que concurren a favor del encartado, la circunstancia de atenuación de haber obrado por estímulos tan poderosos que naturalmente pudieron producir arrebato u obcecación, circunstancia marcada en el número 7º del artículo 9º del citado Código Ordinario.

CONSIDERAndo: Que este Consejo se cree en el deber de llamar la atención de la autoridad judicial, sobre el hecho de haber puesto a las ordenes de un representante de Falange Española, a fuerzas del Ejército, como así sucedió, al entonces Comandante Militar de la Isla.

VISTOS los artículos citados anteriormente citados y demás de general aplicación.

El Consejo de Guerra FALLA: Que debe condenar y condena al citado procesado, como responsables de un delito de amenazas del artículo 485 del Código Penal común, a la pena de un año de prisión menor, por concurrir en su favor la atenuante ya señalada, con la accesoria de suspensión de todo cargo, profesión u oficio y derecho de sufragio durante el tiempo de la condena, sin que haya lugar a hacer declaración de responsabilidad civil, por no acreditarse en el presente actuado y llamando la atención a la Autoridad judicial, siéndole de abono el total de prisión preventiva.

Por esta nuestra sentencia, lo pronunciamos y firmamos.

[Siguen las firmas de VICENTE PELEGERO LORES; DOMINGO RODRÍGUEZ ISIDRO, RAFAEL PEÑA LEÓN, VICENTE CÁCERES NICOLÁS, PEDRO CABEZAS RODRÍGUEZ; JOAQUÍN MACHUCA DAZA, y ANGEL DOLLA MANERA].

Cfr.: Causa 643 de 1936 (5205-170-32).- Folio 126.

* * * * * * * * * *

En este Consejo de Guerra actuó como defensor el Teniente de Artillería FRANCISCO GUTIÉRREZ OSSUNA.

PRIMERA SENTENCIA CONTRA SIETE ARAFEROS


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S E N T E N C I A

 

En la Plaza de Santa Cruz de Tenerife a ocho de Octubre de mil novecientos treinta y siete. Reunido en la Sala de Actos del Palacio de la Mancomunidad de esta Capital el Consejo de Guerra Ordinario de Plaza para ver y fallar la causa seguida por procedimiento sumarísimo contra los paisanos JOSÉ MARRERO GARCÍA, ANTONIO RODRÍGUEZ NUÑEZ, JORGE MESA FERNANDEZ, RUTILIO MARRERO CURBELO, FELIPE FLORES GONZÁLEZ, ELADIO FERRERA y JORGE MESA DÍAZ, por el presunto delito de rebelión. Oido la lectura de las actuaciones, informes del Fiscal y de la Defensa y manifestaciones de los procesados y

RESULTANDO: Hechos probados y asi se declaran, que como consecuencia de determinados reconocimientos practicados por fuerzas de la Guardia Civil y Falange Española en los montes del terminio municipal de Arafo, fueron detenidos el veintidós de Mayo próximo pasado los procesados paisanos JOSÉ MARRERO GARCÍA, ANTONIO RODRÍGUEZ NUÑEZ, JORGE MESA FERNANDEZ, RUTILIO MARRERO CURBELO, FELIPE FLORES GONZÁLEZ y ELADIO FERRERA NUÑEZ, caracterizados elementos extremistas de dicho pueblo, que permanecían huidos desde el dieciocho de Julio del pasado año y refugiados en una cueva en la que fueron halladas una pistola marca Star, otra pistola marca Express que habían traído Jorge Mesa Hernandez y Eladio Ferrera que las pusieron a disposición de todo el grupo y además un fusil Remington y abundante cartuchería así como víveres y varios folletos e impresos de literatura marxista que eran propiedad de Jorge Mesa Hernandez estos últimos.

RESULTANDO: Hechos probados y asi se declaran, que al practicarse otro registro en el domicilio del tambien procesado Jorge Mesa Diaz padre del Mesa Hernandez se encontró por la fuerza pública una escopeta de caza marca Jabali, un cartucho para la misma y otros varios cartuchos más que no correspondían a esa arma.

RESULTANDO: Que el Ministerio Fiscal apreció la existencia de un delito de auxilio a la rebelión pidiendo para los procesados distintas penas  dentro del margen autorizado por la Ley con excepción del Jorge Mesa Díaz pata quien apreció un delito de tenencia ilícita de arma de fuego y que la defensa abogó por la absolución de sus patrocinados.

CONSIDERANDO: Que los hechos recogidos en el primer resultando legalmente declarados probados son integrantes de un delito comprendido y definido en el artículo tercero de la Ley de 22 de noviembre de 1934, en donde se castiga el depósito de armas de fuego, caso que se presente en aquellos hechos delictivos puesto que para su defensa los procesados contaban con tres armas de fuego  que si bien dos de ellas fueron aportadas por dos procesados quedaron sin embargo a disposición de todo el grupo el cual debía responder solidariamente del aquel delito sin que sea de apreciar el auxilio a la rebelión calificado por la representación fiscal, ya que no se deduce ejecutaran acto alguno que pudiera causar de una manera directa la rebelión.

CONSIDERANDO: Que los hechos recogidos en el segundo resultando son integrantes de un delito de tenencia ilícita de arma de fuego en el propio domicilio delito definido en el párrafo segundo del articulo primero de la mencionada Ley.

CONSIDERANDO: Que cualquier delito es de apreciar en lo que respecta al procesado Jorge Mesa Hernandez otro delito definido y penado en el artº 7º del Bando de esta Comandancia General de tres de septiembre de 1936, donde se castiga a los poseedores de libros y folletos de carácter extremista que no lo hubieren puesto a disposición de la autoridad dentro de los plazos que se marcaban en dicho Bando.

CONSIDERANDO: Que del primer delito de tenencia de arma de fuego del articulo tercero de la Ley de 22 de Noviembre de 1934, resultan responsables los procesados JOSÉ MARRERO GARCÍA, ANTONIO RODRÍGUEZ NUÑEZ, JORGE MESA HERNANDEZ, RUTILIO MARRERO CURBELO, FELIPE FLORES GONZÁLEZ, ELADIO FERRERA, todos mayores de edad a los efectos penales y de malos antecedentes político-sociales, sin que concurran en este hecho circunstancia alguna modificativa de la responsabilidad.

CONSIDERANDO: Que del segundo delito apreciado de tenencia ilícita de arma de fuego en el propio domicilio, resulta responsable en concepto de autor el procesado JORGE MESA DIAZ, mayor de edad a los efectos penales y de buenos antecedentes políticos siendo de apreciar en su favor la circunstancia de atenuación recogida en el párrafo tercero del articulo 5º de la tan repetida Ley.

CONSIDERANDO que del ultimo delito de desobediencia grave a la Autoridad definido en el Bando de tres de Septiembre de 1936, resulta responsable en concepto de autor el procesado JORGE MESA HERNANDEZ.

VISTOS los artículos citados y demás de general aplicación,

EL CONSEJO DE GUERRA FALLA: Que debe condenar y condena a los procesados JOSÉ MARRERO GARCÍA, ANTONIO RODRÍGUEZ NUÑEZ, JORGE MESA HERNANDEZ, RUTILIO MARRERO CURBELO, FELIPE FLORES GONZÁLEZ y ELADIO FERRERA NUÑEZ, como responsables del delito ya señalado a la pena para todos ellos de seis años, ocho meses y un día de prisión mayor. A Jorge Mesa Hernandez por el mismo delito a la de siete años y cuatro meses de la misma pena. A Jorge Mesa Díaz como responsable de un delito de tenencia ilícita de arma de fuego, a la de dos meses de arresto mayor, por la rebaja correspondiente a la atenuante apreciada y por ultimo al ya citado Jorge Mesa Hernandez por infracción al Bando de tres de septiembre del pasado año a la de cuatro meses de arresto mayor y multa de quinientas pesetas sustituible en caso de insolvencia por la de dos meses de arresto, llevando todas estas penas sus accesorias correspondientes y siéndole de abono en su totalidad la prisión preventiva sufrida, sin que haya lugar a hacer declaración de responsabilidades civiles.

Por esta nuestra sentencia la pronunciamos y firmamos.-

Lo tachado con xx en el tercer considerando y Jorge Mesa Hernandez no es válido.

[Siguen las firmas rubricadas de AURELIANO MARTÍNEZ URIBARRY, DOMINGO RODRÍGUEZ ISIDRO, LUIS GUIANCE AUSCARAZPE, VICENTE CÁCERES NICOLÁS, RAFAEL PEÑA LOPEZ, MIGUEL RUEDA NAVARRO y ANGEL DOLLA MANERA].

Cfr.: Folio 86 de Causa 210 de 1937 [5567-181-29].

ORDEN PARA CONSEJO DE GUERRA CONTRA 7 ARAFEROS


M.8,924,939

82

Comandancia General de Canarias             Secretaría de Justicia

Orden del día 6 de Octubre de 1937 en Santa Cruz de Tenerife

El próximo dia 8 de los corrientes a las 1530 horas se reunirá en el Palacio de la Mancomunidad de esta Capital el Consejo de Guerra Ordinario de Plaza que ha de ver y fallar la causa seguida contra José Marrero García, Antonio Rodríguez Núñez, Jorge Mesa Fernández, Rutilio Marrero Curbelo, Felipe Flores González, Eladio Ferrera Núñez  y Jorge Mesa Díaz por el delito de Rebelión.

EL TRIBUNAL SE CONSTITUIRA EN LA FORMA SIGUIENTE:

PRESIDENTE

Teniente Coronel Sr. D. Aureliano Martínez Uribarry

VOCALES-CAPITANES:

NOMBRES

DESTINO

Don Luis Guiance Eucarazpe Rgmto. Infanteria Tenerife nº 38.
   “   Domingo Rodriguez Isidro    id              id           id
   “   Rafael Peña León    id              id           id
   “   Miguel Rueda Navarro    id              id           id
   “   Vicente Caceres Nicolás    id              id           id

VOCAL-PONENTE

El Teniente Auditor de 2ª Don Angel Dolla Manera

VOCALES – SUPLENTES

NOMBRES

DESTINO

Don Pedro Cabeza Rodríguez Rgmto. Infanteria Tenerife nº 38.
   “   Fernando Quintero Pérez    id              id           id

FISCAL

El jurídico Militar de la Comandancia o el Oficial de la Fiscalia en quien delegue

DEFENSOR

El Alférez de Infantería D. Santiago Fernández Obach

JUEZ INSTURCTOR

Comandante del Permanente Don Elisardo Edel Rodríguez

Se invita a los Señores Oficiales de la guarnición francos de servicio para asistir a dicho acto

El Comandante General,

De orden de S.E.

El Coronel Jefe de E.M.

Teódulo G. Peral

[A la izquierda de la firma rubricada del Coronel TEÓDULO GONZÁLEZ PERAL, está estampado en tinta el sello de E.M. de la Comandancia General de Canarias]

Cfr.: Folio 82 de Causa 210 de 1937 [5567-181-29].